{"id":101519,"date":"2025-02-08T05:35:47","date_gmt":"2025-02-08T05:35:47","guid":{"rendered":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/02\/08\/una-celebracion-del-escritor-carlos-correas\/"},"modified":"2025-02-08T05:35:47","modified_gmt":"2025-02-08T05:35:47","slug":"una-celebracion-del-escritor-carlos-correas","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/02\/08\/una-celebracion-del-escritor-carlos-correas\/","title":{"rendered":"Una celebraci\u00f3n del escritor Carlos Correas"},"content":{"rendered":"<div class=\"media_block\"><\/div>\n<div><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/una-celebracion-del-escritor-carlos-correas.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>A principios de 2023 encontr\u00e9 un tuit del escritor Guille F\u00e9lix (@guiflixx) que dec\u00eda: \u201cCarlos Correas escribi\u00f3 y public\u00f3 \u00a1en 1959! un cuento en el que relata una jornada de cruising, roces de cuerpos y citas fugaces por la Ciudad de Buenos Aires. Me acuerdo de \u00e9l de vez en cuando, y cuando me acuerdo quiero que todos lo lean\u201d. Yo estaba trabajando en un proyecto que al final qued\u00f3 en la nada sobre una parte de mi propia historia homosexual. Procrastin\u00e9 y le dediqu\u00e9 un rato a la lectura de \u201cLa narraci\u00f3n de la historia\u201d, el cuento prohibido que Carlos Correas publica en la revista Centro \u2013de la Facultad de Filosof\u00eda y Letras\u2013 y por el que fue condenado junto a su editor a seis meses de prisi\u00f3n en suspenso por el solo hecho de escribir un relato homosexual de calidad inusual. Todo ese episodio lo iba a marcar de por vida. Ten\u00eda 28 a\u00f1os.<\/p>\n<p>A partir de entonces, Correas vivi\u00f3 una vida de ostracismo, apuros econ\u00f3micos y autoexilio de un medio que nunca lo acept\u00f3 del todo. Huy\u00f3 de la literatura y tambi\u00e9n de la homosexualidad. Su vida termin\u00f3 en un diminuto departamento del barrio de Balvanera a los 69 a\u00f1os con un episodio violento y anunciado en diciembre de 2000.<\/p>\n<p>Hubo muchos Correas. Para empezar, un trabajo silencioso como traductor, prologuista, cronista y narrador. Su libro m\u00e1s hermoso, Los reportajes de F\u00e9lix Chaneton (1984), fue casi completamente ignorado. Despu\u00e9s public\u00f3 una especie de vendetta p\u00fablica con La operaci\u00f3n Masotta (1991), un ensayo biogr\u00e1fico de su amigo Oscar Masotta, compa\u00f1ero de aventuras existencialistas de Correas y Juan Jos\u00e9 Sebreli en la d\u00e9cada del 50.<\/p>\n<div class=\"subscription\" readability=\"6.683257918552\">\n<p> Esto no les gusta a los autoritarios <\/p>\n<div class=\"subscription__container\" readability=\"6.1467391304348\">\n<div class=\"subscription__text-wrapper\" readability=\"31.20652173913\">\n<p> El ejercicio del periodismo profesional y cr\u00edtico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los due\u00f1os de la verdad. <\/p>\n<\/p><\/div><\/div><\/div>\n<p>El resto de su obra se public\u00f3 con cuentagotas o post mortem. Cuando Para\u00edso Club me convoc\u00f3 a estrenar un trabajo esc\u00e9nico en 2024 volv\u00ed a Correas y me lanc\u00e9 a la lectura del resto de sus libros, sin saber bien del todo en qu\u00e9 terminar\u00eda la obra que, sin dudas, iba a tratar sobre \u00e9l. En la obra Ha muerto un puto no hay nadie que lo personifique ni lo interprete. Su elenco, Mar\u00eda Laura Alem\u00e1n, Vero Gerez y David Gudi\u00f1o, son tres artistas que pueden comprenderlo desde sus propias experiencias y, de alguna manera, alimentar la fantas\u00eda de vengar su memoria. Las composiciones musicales de Mar\u00eda Laura suenan en un piano de cola, la voz de Vero derrite la sala de Arthaus, David enarbola la figura marr\u00f3n del \u201ccabecita negra\u201d como una bandera de deseo revolucionario invocada por el propio escritor. El clima de la obra conjuga la amabilidad del music-hall con la atm\u00f3sfera lujuriosa de un cine de los m\u00e1rgenes de Buenos Aires, hirviente de posibilidad y encuentro. La acci\u00f3n transcurre entre una gran pantalla y un piano. En el medio la vida de Correas transformada en un espect\u00e1culo de cabaret de los que sol\u00eda frecuentar. Es, sin duda, un ejercicio arbitrario de imaginaci\u00f3n esc\u00e9nica que tambi\u00e9n funciona como improbable documento de una vida y su narraci\u00f3n provisoria.<\/p>\n<p>Es inevitable reparar en este presente de regreso de una homofobia alentada desde instituciones p\u00fablicas. Desde el Estado, y en su derrame a la calle y las redes sociales, se vuelve a cuestionar la cara p\u00fablica de nuestra sexualidad: somos respetables mientras estamos encerrados. No marchando, no publicando, fuera de la vista. Es la masificaci\u00f3n de ese desprecio. Como est\u00e1 diluido en medio de otros tantos, vivimos en el peligro de declararlo irrelevante. O inevitable, como un fen\u00f3meno meteorol\u00f3gico. Por eso en la obra hablamos Correas, bailamos Correas, incluso lo cantamos. Es una invitaci\u00f3n a sumarse a una de sus caminatas infatigables, anfetam\u00ednicas. Chismes, malicia, humor, alcohol, amistad y escarceos sexuales inesperados. Con la prohibici\u00f3n de aquel cuento, Correas protagoniz\u00f3 una p\u00e1gina oscura de la historia judicial argentina. Hoy, la experiencia de su lectura sigue siendo fascinante y embriagadora.<\/p>\n<p>Y volviendo al deseo plasmado en el tuit de Guille F\u00e9lix, el comentario que se suele escuchar a la salida de cada funci\u00f3n es: \u201cno lo conoc\u00eda\u2026 Qu\u00e9 ganas de leerlo.\u201d<\/p>\n<p>*Guionista y director.<\/p>\n<p>Ha muerto un puto se puede ver s\u00e1bados y domingos a las 20:30 en Arthaus Central (Bartolom\u00e9 Mitre 434 &#8211; CABA).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A principios de 2023 encontr\u00e9 un tuit del escritor Guille F\u00e9lix (@guiflixx) que dec\u00eda: \u201cCarlos Correas escribi\u00f3 y public\u00f3 \u00a1en 1959! un cuento en el que relata una jornada de cruising, roces de cuerpos y citas fugaces por la Ciudad de Buenos Aires. 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