{"id":102956,"date":"2025-02-24T13:00:02","date_gmt":"2025-02-24T13:00:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/cartas-kevin-hilarante-absurda-odisea-stephen-dixon_0_WGQYBBR49G.html"},"modified":"2025-02-24T13:00:02","modified_gmt":"2025-02-24T13:00:02","slug":"cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/02\/24\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon\/","title":{"rendered":"\u201cCartas a Kevin\u201d: La hilarante y absurda odisea de Stephen Dixon"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"41.834451901566\">\n<p>Enviar una carta. Ir hacia una cabina telef\u00f3nica. Dos acciones que suenan a otros tiempos, las de la espera sin Wi-Fi y la de una vida sin celulares, donde poseer un tel\u00e9fono en la casa propia parec\u00eda un lujo. \u201cQuerido Kevin: No s\u00e9 si recibiste mi \u00faltima carta desde la cabina telef\u00f3nica. En realidad, fue la primera y \u00faltima de las cartas que te escrib\u00ed desde esa cabina, y esto ahora podr\u00eda sonar como que fueron dos las cartas que te envi\u00e9 desde esa cabina. Pero si efectivamente recibiste alguna de esas cartas, \u00bfc\u00f3mo es que nunca llamaste a la compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica para decirles d\u00f3nde me encontraba?\u201d, escribe el <a href=\"https:\/\/eternacadencia.com.ar\/nota\/asi-comienza-la-nueva-novela-de-stephen-dixon\/11068?srsltid=AfmBOoohmMte0j7_LOL1BgFfdoqLdKT65226rK-XVXecoTPqUolpNzEW\" target=\"_blank\" title=\"narrador \" alt=\"narrador \" rel=\"noopener noreferrer\">narrador <\/a>de <strong><em><a href=\"https:\/\/eternacadencia.com.ar\/site\/view-ec-book\/276?srsltid=AfmBOopdpaxW7XYi6-pPrY7i-j3T8tEadLooa1pGPlXeai7c5QT17DAG\" target=\"_blank\" title=\"Cartas a Kevin\" alt=\"Cartas a Kevin\" rel=\"noopener noreferrer\">Cartas a Kevin<\/a><\/em><\/strong>, de<strong>l escritor norteamericano <a href=\"https:\/\/eternacadencia.com.ar\/p\/cartas-a-kevin\/163834\/177188?\" target=\"_blank\" title=\"Stephen Dixon\" alt=\"Stephen Dixon\" rel=\"noopener noreferrer\">Stephen Dixon<\/a><\/strong>, novela de 2016 editada recientemente por Eterna Cadencia, que hab\u00eda <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/eternacadenciaeditora\/p\/DCy--xGNt94\/?\" target=\"_blank\" title=\"publicado \" alt=\"publicado \" rel=\"noopener noreferrer\">publicado <\/a>por primera vez al espa\u00f1ol sus vol\u00famenes<em> Calles y otros relatos<\/em> (2014) y <em>Ventanas y otros relatos<\/em> (2015).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"41\">\n<p>El narrador, un hombre llamado Rudy Foy, vive en Nueva York y quiere comunicarse con un amigo de nombre Kevin Wafer, de Palo Alto, California, pero no tiene tel\u00e9fono. Lo cierto es que<strong> cuando va hacia una cabina telef\u00f3nica tiene la mala fortuna de quedarse atascado m\u00e1s de una semana<span class=\"ql-cursor\">\ufeff<\/span><\/strong>. La cabina estaba escondida detr\u00e1s de cientos de otras cabinas en el fondo de una sala enorme, sin que alg\u00fan trabajador telef\u00f3nico lo pueda ver.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"43\">\n<p>Como si faltaran cosas, <strong>el t\u00e9cnico que se acerca para ayudarlo se olvid\u00f3 las herramientas<\/strong>, pero tiene una gr\u00faa: se lleva a rastras la cabina con, por supuesto, \u00e9l adentro. Una dificultad tras otra se encadenan en un relato tan hilarante como asombroso, en una suerte de road movie: \u201cla carrera est\u00e1 en marcha, esta carta se va al buz\u00f3n, yo voy en camino a verte, y que gane el mejor contendiente\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Renvaci\u00f3n del cuento<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p><strong>Realista virtuoso sin dejar de coquetear con lo fant\u00e1stico<\/strong>, fallecido en 2019, Stephen Dixon apareci\u00f3 como una sorpresa en la renovaci\u00f3n del cuento y el relato breve. Pese a no tener el reconocimiento de otros colegas de su generaci\u00f3n<strong>, fue doblemente finalista del National Book Award<\/strong> por sus novelas <em>Frog <\/em>e <em>Interstate <\/em>y como cuentista fue celebrado con el premio O. Henry.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 cynXbu image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 kOjRiQ\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon-2.jpg\"><img alt=\"Cartas a Kevin, de Stephen Dixon (Eterna Cadencia).\" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\">Cartas a Kevin, de Stephen Dixon (Eterna Cadencia).<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"43\">\n<p>Escritor prol\u00edfico, con <strong>m\u00e1s de treinta libros entre cuentos y novelas<\/strong>, nacido en Nueva York en 1936 y contempor\u00e1neo de escritores estadounidenses como Thomas Pynchon, Philip Roth, John Irving y Joyce Carol Oates, <strong>trabaj\u00f3 como chofer de micro escolar y barman hasta ser periodista<\/strong>. Entre sus entrevistados, se destacaron John F. Kennedy \u2013en ese entonces, senador por Massachusetts\u2013, Richard Nixon \u2013que era vicepresidente\u2013 y el dirigente sovi\u00e9tico Nikita Kruschev.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p>Sin embargo, lo que sostuvo a Dixon la mayor parte de su vida fue su <strong>trabajo como profesor de la Universidad Johns Hopkins, en Maryland<\/strong>, donde dio seminarios de escritura entre 1980 y 2007, a\u00f1o en que se jubil\u00f3.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"39\">\n<p>En <em>Cartas a Dixon<\/em>, con traducci\u00f3n de Ariel Dilon e <strong>ilustraciones maravillosas del propio autor,<\/strong> conviven la novela epistolar con la de aventuras, el cl\u00e1sico roadtrip americano con lo absurdo, donde la libertad creativa de Dixon trasciende cualquier l\u00edmite, incluso la de su propia \u00e9poca.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"44\">\n<p>Junto a la odisea de Rudy Fox <strong>aparecen personajes secundarios que encuentra en el camino<\/strong>; autos, colectivos, taxis, paquetes, trenes, aeropuertos, enfermeros y hospitales. \u201cLos camilleros me agarraron y me arrastraron dentro del hospital, aunque dec\u00edan que era una terminal a\u00e9rea. La recepci\u00f3n se parec\u00eda a cualquier otra recepci\u00f3n de hospital en la que yo no tendr\u00eda la menor gana de estar. Empec\u00e9 a golpear a los camilleros para salir\u201d, dice el narrador, mientras le colocan una camisa de fuerza.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p>Y contin\u00faa: \u201cObviamente pensaban que yo estaba loco. Y cuanto m\u00e1s cuerdo y sensato declarara ser, m\u00e1s chiflado e incurable me considerar\u00edan. \u00bfQui\u00e9n sabe? (\u2026) Estoy lejos de ser perfecto, pero no me interesaba que anduvieran ventilando por ah\u00ed mis sesos ni mi vida. Para salir de ese lugar, sab\u00eda que ten\u00eda que ponerme de inmediato a hablar en su idioma\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 cynXbu image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 kOjRiQ\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon-3.jpg\"><img alt=\"Stephen Dixon escritor estadounidense. Archivo Clar\u00edn.\" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/02\/cartas-a-kevin-la-hilarante-y-absurda-odisea-de-stephen-dixon-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\">Stephen Dixon escritor estadounidense. Archivo Clar\u00edn.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"39\">\n<p>Un <strong>embrollo de lenguaje<\/strong>, de cosas, como unos seres llamados translibipianos. A pesar de los enredos, Rudy Fox nunca deja de llevar consigo su m\u00e1quina de escribir, tipear sobre las teclas y dirigirse a su amigo, el \u201cQuerido Kevin\u201d con el cual ans\u00eda reencontrarse.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"39\">\n<p>\u00bfQui\u00e9n es, en definitiva, ese hombre que parece cualquier otro ciudadano de pie norteamericano salvo por su obsesi\u00f3n por querer comunicarse con un amigo que a veces da la sensaci\u00f3n de existir s\u00f3lo en su imaginaci\u00f3n? \u00bfO est\u00e1 all\u00ed, en la realidad de su vida, recibiendo las cartas que le manda su amigo?<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"37\">\n<p>Hasta su propio destino, Palo Alto, suena a una humorada, con libros que se encuentra en librer\u00edas como el <em>Libro de las maneras de llegar a Palo Alto <\/em>y el <em>Libro de los acertijos de Palo Alto<\/em>. <strong>Varias veces Rudy parece rendirse<\/strong>: llegar hasta all\u00e1 resulta ser un problema demasiado arduo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p>\u201cAh\u00ed fue cuando me di por vencido con eso de llegar a Palo Alto. Despu\u00e9s de que termine esta carta me ir\u00e9 derechito a casa. Supongo que ser\u00eda amable de tu parte decirle a la gente de la casa de al lado que en Nueva York hay un hombre que tiene incluso m\u00e1s deseos que yo de llegar ah\u00ed. Pero no veo c\u00f3mo puedan saber lo mucho que quiero verte, a menos que tambi\u00e9n ellos tengan su propio pajarito. O que el p\u00e1jaro de la mujer vuele a dec\u00edrselo antes de que llegue esta carta. Como sea, chau por ahora. Todo lo mejor, Rudy\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"40\">\n<p>En un giro kafkiano, <strong>Rudy vuelve a su casa, pero le han cambiado la cerradura y no puede entrar a su departamento<\/strong>. Poco despu\u00e9s termina esposado por la polic\u00eda, aunque nunca pierde las esperanzas de ver a Kevin, \u201ccansado de andar en sue\u00f1os de habitaci\u00f3n en habitaci\u00f3n\u201d, donde se encuentra de pronto con una mesa servida para \u00e9l y d\u00edas despu\u00e9s con una caba\u00f1a solitaria en los bosques.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"39\">\n<p>\u201cSegu\u00ed el r\u00edo durante tres d\u00edas con sus noches. Luego vi sobrevolar un avi\u00f3n, o\u00ed un silbato de vapor que ven\u00eda de un barco, tropec\u00e9 con una v\u00eda de ferrocarril y camin\u00e9 a lo largo de los rieles hasta que llegu\u00e9 a una ciudad en Utah\u201d, escribe el incansable Rudy, que retoma la marcha hacia su amigo con un final tan inesperado como las peripecias que fue experimentando a lo largo de su interminable viaje.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"33\">\n<p><strong><em>Cartas a Kevin<\/em>, de Stephen Dixon (Eterna Cadencia).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Enviar una carta. Ir hacia una cabina telef\u00f3nica. Dos acciones que suenan a otros tiempos, las de la espera sin Wi-Fi y la de una vida sin celulares, donde poseer un tel\u00e9fono en la casa propia parec\u00eda un lujo. \u201cQuerido Kevin: No s\u00e9 si recibiste mi \u00faltima carta desde la cabina telef\u00f3nica. 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