{"id":106201,"date":"2025-04-25T02:32:01","date_gmt":"2025-04-25T02:32:01","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/discurso-completo-escritor-juan-sasturain-recorrido-lecturas-inolvidables-extrana-enfermedad_0_CW4cHWAEWZ.html"},"modified":"2025-04-25T02:32:01","modified_gmt":"2025-04-25T02:32:01","slug":"el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/04\/25\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad\/","title":{"rendered":"El discurso completo del escritor Juan Sasturain, un recorrido por lecturas inolvidables y una extra\u00f1a enfermedad"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-0\" readability=\"68\">\n<p>Buenas tardes a todas y a todos. Autoridades, organizadores, miembros de la delegaci\u00f3n de Riad, capital del reino de Arabia Saudita y ciudad invitada a esta edici\u00f3n de la Feria, participantes (de un lado, del otro o arriba del mostrador) y asistentes \/ paseantes en general. Y entre todos ellos, muchos colegas, amigos y compa\u00f1eros. Y parientes, por qu\u00e9 no.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-1\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-2.jpg\"><img alt=\"El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden \" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\">El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden <\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-2\" readability=\"67\">\n<p>Esto tendr\u00e1 una dedicatoria y cabe explicarlo: la idea de uno es no defraudar expectativas, que son saludablemente genuinas, dadas las circunstancias. Pero uno (disc\u00edpulo confeso de Groucho Marx) no tiene ni la voz ni la vocaci\u00f3n vocera ni le da el cuero para ocupar este lugar central \/ ocasional \/ bajo los reflectores sin salvedades. La sensaci\u00f3n de impostura en esta arena de lo que no deja de ser un circo. Por eso, corresponder\u00eda que, como en el chiste memorable, ahora aparezca el presentador y con meg\u00e1fono le explique al p\u00fablico presente: Se\u00f1ores y se\u00f1oras, por ausencia del hombre bala, les ofreceremos una perdigonada de enanos\u2026 Y en el dibujo de Fontanarrosa aparec\u00edan los cinco enanitos asomados a la boca del ca\u00f1\u00f3n\u2026<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-3\" readability=\"62\">\n<p>Uno no puede calcular cu\u00e1ntas incorrecciones caben y pueden ser apuntadas en este chiste memorable. Que, por otra parte, uno nunca dejar\u00e1 de contar. Y de contarse, feliz, entre los enanos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-4\" readability=\"66\">\n<p>Por eso esta conferencia inaugural est\u00e1 dedicada al autor de Inodoro Pereyra. Y, coherentemente, de salida, uno pone la exposici\u00f3n bajo la tutela reflexiva del insuperable Etchenique \u2013no mi veterano detective, Julio Argentino- sino el pol\u00edgrafo Ernesto Esteban Etchenique, otro personaje creado por el tremendo rosarino. Dice el pol\u00edgrafo, en uno de sus inspirados Aforismos: \u201cTe puedes hacer una armadura con papel. Pero no te pelees\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-5\" readability=\"58\">\n<p>Cabe tenerlo en cuenta en el momento de arrancar, estimados cong\u00e9neres.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-6\" readability=\"73\">\n<p>Y no es original este apelativo amplio, especie de m\u00e1ximo com\u00fan divisor que nos abarca: estimados cong\u00e9neres, as\u00ed se anunciaba y ped\u00eda atenci\u00f3n golpeando una copita con cucharita Norah Lange en tantos banquetes celebratorios, cuando arrancaba de pie, al borde de la mesa y los manteles blancos de mesas literariamente paquetas, manchadas de vino fino y frases ingeniosas. La Lange, poeta y narradora de las muy buenas, persona y personaje enmascarado en t\u00e1ndem con su hermanita Hayd\u00e9e del Adan Buenosayres de Marechal, la que era pero fue mucho m\u00e1s que la mujer de Girondo, invent\u00f3 \u2013puso en valor digamos- una forma literaria menor por usual y asociada a la convenci\u00f3n y el goce: el discurso de ocasi\u00f3n, el brindis, la salutaci\u00f3n por irse o llegar. Se han reunido esas piezas ocasionales de ingenio \u2013hay una edici\u00f3n lind\u00edsima en Losada- que, como los sonetos cruzados de rencores y festejos de G\u00f3ngora y Quevedo, las esquelas de disculpa de Macedonio o el poema de Apollinaire para la boda de su amigo Andr\u00e9 Salm\u00f3n han sido pretextos ocasionales para la literatura\u2026<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-7\" readability=\"58\">\n<p>Porque de eso se trata: de literatura, de autores y lecturas. Lo que a uno le gusta compartir.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-8\" readability=\"71\">\n<p>Estimados cong\u00e9neres, entonces. El que enuncia o toma la palabra recorta auditorio y se recorta asimilado \/ disuelto o diferenciado, dentro o contra el contexto auditor. Brindis, celebraci\u00f3n o responso \u2013qu\u00e9 bien eligieron la eleg\u00eda, por ejemplo, Lorca, Machado y Hern\u00e1ndez, brillantes y negros como escarabajos, primos hermanos de la muerte-, banquete de bodas, despedida de soltero, bienvenida o adi\u00f3s en el puerto.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-9\" readability=\"61\">\n<p>Palabras, versos de ocasi\u00f3n, dir\u00eda el chileno Parra, antipoeta y cultor de la disciplina de coyuntura rigurosa. A uno le gusta eso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-10\" readability=\"57\">\n<p>As\u00ed que cabe arrancar con estas palabras de ocasi\u00f3n. Qu\u00e9 momento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-11\" readability=\"69\">\n<p>Primero y antes de entrar en el tema de esta conferencia inaugural en s\u00ed, algunas salvedades \u2013cuatro en este caso- que en general no salvan pero explican. Se ruega no confundirlas con paraguas sino con estrictas precisiones. Por eso de las salvedades, uno teme que el resultado final no ser\u00e1 breve. Mejor. Porque si no, por el absurdo, uno tendr\u00eda la obligaci\u00f3n t\u00e1cita de ser bueno, seg\u00fan el consabido Graci\u00e1n. Ya que no se puede garantizar la calidad, uno acepta y abraza, macedonianamente, la digresi\u00f3n. Asume el laberinto, corre hacia adelante sin tener clara la luz del final.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-12\" readability=\"57\">\n<p>Pareciera que se viene un tren de frente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-13\" readability=\"58\">\n<p>Salvedad uno: preliminares, pormenores de esta presencia personal<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-14\" readability=\"64\">\n<p>En principio, en nombre del buen gusto y la decencia intelectual -si existen y se reconocen a\u00fan- corresponde agradecerle a la Fundaci\u00f3n El Libro, organizadora de esta hermosa feria que uno tanto quiere y frecuenta desde hace casi medio siglo, por haberlo designado hace ocho meses \u2013casi un parto prematuro-, para dar a luz y sombra este alevoso discurso inaugural.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-15\" readability=\"75\">\n<p>Fue el consecuente Alejandro Vaccaro \u2013entonces presidente de la entidad, y hoy miembro de la comisi\u00f3n directiva- el que se sent\u00f3 frente a uno cierto lejano mediod\u00eda de primavera en una de las mesas que dan a la Avenida de Mayo de la Confiter\u00eda London &#8211; tan cara a Cort\u00e1zar y a sus entra\u00f1ables personajes de Los premios- y fue \u00e9l quien se autocalific\u00f3 como vocero de una decisi\u00f3n que, como sol\u00eda \u2013dijo-, hab\u00eda sido de conjunto, colectiva. No necesariamente un\u00e1nime. Y uno agradeci\u00f3 como ahora y dijo que s\u00ed, que era un orgullo y ser\u00eda un honor. Y cuando, semanas despu\u00e9s, en el auditorio Jorge Luis Borges de una Biblioteca Nacional bella, ancha y ahora un poco ajena, vestida una vez m\u00e1s para la ocasi\u00f3n, el eficaz y querido -ac\u00e1 tambi\u00e9n saludablemente presente- Ezequiel Mart\u00ednez, hizo p\u00fablica esta designaci\u00f3n con los consabidos fundamentos que uno suele sospechar contaminados de sinceras demostraciones de afecto, entonces \u2013digo- uno no estuvo ah\u00ed, pero se enter\u00f3 por los diarios que \u2013confiesa, asqueado- ya no suele leer. Ni la tele ni las redes cuentan como medios, por un supuesto de salud. Y uno despu\u00e9s no quiso ni supo hablar con nadie p\u00fablica ni privadamente del asunto. Hasta hoy.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-16\" readability=\"67\">\n<p>As\u00ed, ac\u00e1 est\u00e1 uno, ocasionalmente arriba como habitualmente abajo cuando ac\u00e1 estuvieron \u2013sin irnos muy lejos, nada m\u00e1s que unos \u00faltimos a\u00f1os- los amigos Pi\u00f1eiro, Saccomanno, Kohan o Heker. Y uno se siente orgulloso y un poquito intimidado de calzar en el sitio y la circunstancia \u2013lo mismo pero parecido, como dir\u00eda el gran Le\u00f3nidas Lamborghini- en que uno fueron esos otros. Y uno adhiri\u00f3 entonces y adhiere ahora al decir diverso pero coincidente al fin de esos otros, firma al pie de lo dicho que aplaudi\u00f3 en su momento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-17\" readability=\"64\">\n<p>Pero toda esta vuelta para aclarar \u2013como se ve- que uno no siente ni se atreve ni pretende representar ni mucho menos aspir\u00f3 a ser la voz de alg\u00fan colectivo que raramente lo elegir\u00eda para que lo fuera. Son las circunstancias, la ocasi\u00f3n, que le dicen. Algo que a uno le cae bien y justo, pues uno es m\u00e1s ocasional que esencial, m\u00e1s llevado que situado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-18\" readability=\"61\">\n<p>Un amigo, el benem\u00e9rito H\u00e9ctor Chimirri, dec\u00eda que siempre uno ten\u00eda que tener un traje. \u00bfPara qu\u00e9, Gordo? Para asumir. Pilcha para asumir. \u00bfAsumir qu\u00e9? No importaba.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-19\" readability=\"61\">\n<p>Uno tiene un saco, \u00e9ste, que est\u00e1 en todas las fotos de los \u00faltimos diez o quince a\u00f1os de entreveros culturales, si a uno se le concede el derecho al barbarismo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-20\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-3.jpg\"><img alt=\"El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden \" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\">El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden <\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-21\" readability=\"57\">\n<p>En las Cr\u00f3nicas del \u00c1ngel Gris se sostiene que el hombre prudente se tira sabiamente a menos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-22\" readability=\"58\">\n<p>Salvedad dos: el sujeto hablante, parlante presente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-23\" readability=\"66\">\n<p>Por definici\u00f3n ling\u00fc\u00edstica \u2013con Jakobson, De Saussure a mano- el que habla es la primera persona, el ubicuo yo. Sin embargo, tambi\u00e9n el que habla es uno. Son pronombres: personal o indeterminado, seg\u00fan la vieja clasificaci\u00f3n. Al que habla hoy ac\u00e1 le gusta ese sujeto gen\u00e9rico y personal a la vez. Porque hay una diferencia entre decir yo o decir uno, que no es s\u00f3lo de matiz. Uno es una tercera, pero personal. Es un uso nuestro no exclusivo para nada pero s\u00ed muy argentino. La clave la revel\u00f3 sin querer un amigo cubano muy gracioso hace casi cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-24\" readability=\"67\">\n<p>An\u00e9cdota cubana: \u201cJuanito, canta el tango n\u00famero uno\u201d pidi\u00f3 Alberto Molina \u2013 escritor cubano, actor de telenovelas, morocho de bigotitos- en un ruidoso viaje en micro, parte de un encuentro de escritores de policial a fines de los ochenta. Y ah\u00ed, cuando uno entendi\u00f3 a qu\u00e9 se refer\u00eda este amigo, arranc\u00f3 con la melod\u00eda de Mores: \u201cUno busca lleno de esperanzas, el camino que los sue\u00f1os prometieron a sus ansias\u2026\u201d<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-25\" readability=\"71\">\n<p>Y la letra de Disc\u00e9polo. Ese uno es el sujeto de la enunciaci\u00f3n discepoliana. Habla de s\u00ed pero va m\u00e1s all\u00e1, la p\u00e9rdida de la fe y la esperanza, es decir, la posibilidad de entregar el coraz\u00f3n (a un amor, a una causa justa), es resultado de la experiencia de uno, por lo que retoma -sin violencia de sentido- el yo personal en el estribillo: \u201cSi yo tuviera el coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n que di\u2026\u201d Es decir: \u201cSi uno tuviera el coraz\u00f3n, el coraz\u00f3n que dio\u2026\u201d. Es una reflexi\u00f3n existencial que pretende hacerse v\u00e1lida, encarnable, reconocible para el que oye, ese otro uno que est\u00e1 escuchando.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-26\" readability=\"61\">\n<p>Eso es Disc\u00e9polo. Lo personal y lo colectivo son indisolubles. Por eso uno siente, con el coraz\u00f3n que a\u00fan tiene, que \u2013como ha explicitado con humor y corrosi\u00f3n el inoxidable Rudy hace un tiempo- estos son tiempos discepolianos. Un cambalache. Un cambalache. Tal cual.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-27\" readability=\"66\">\n<p>Pero el caso m\u00e1s rico y revelador del uso de ese uno es lo que hace Cal\u00e9 \u2013 Alejandro del Prado autor de los dibujos y los textos de esa obra maestra del humorismo argentino que es Buenos Aires en camiseta (que a uno le qued\u00f3 pendiente de edici\u00f3n en la serie Papel de Kiosco en la editorial de la Biblioteca Nacional)- en la que el empleo del sujeto uno no es ocasional sino sistem\u00e1tico. Uno ha escrito sobre eso. Existencialismo costumbrista de barrio, de vereda, de caf\u00e9 y de club, con tango y f\u00f3bal. La pel\u00edcula, el corto de Mart\u00edn Schorr de los sesenta es ejemplar. Una secuencia, por ejemplo: uno se va a sacar una foto y se imagina as\u00ed (dibujo); la foto es as\u00ed (dibujo) pero uno se ve as\u00ed (dibujo). Ese uno se corre del ejemplo personal y busca la solidaridad identitaria con el otro, el com\u00fan sentimiento del lector \/ espectador.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-28\" readability=\"74\">\n<p>La bell\u00edsima Serenata para la tierra de uno, de Mar\u00eda Elena Walsh, en otro registro, expresa exactamente eso. En cambio, el de Uno y el universo, el primer libro del preocupado maestro Ernesto S\u00e1bato, del 45, es un sujeto \u00fanico dando respuestas y juicios sobre lo otro, el resto: la historia, la filosof\u00eda, la ciencia; mientras el de Seiscientos millones y uno, de Bernardo Kordon, sobre el viaje a China del 58 es, al contrario, un uno tratando de entender emp\u00e1ticamente desde su peque\u00f1ez la realidad compleja de una totalidad abrumadora.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-29\" readability=\"57\">\n<p>Quedamos entonces en que el que habla es uno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-30\" readability=\"57\">\n<p>Salvedad tres: el sujeto recipiente o todos los que est\u00e1n<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-31\" readability=\"60\">\n<p>El plural de ese uno es alternativo: puede ser el yo de un nosotros o el de todos o algunos o muchos o todas esas cosas a la vez, porque tiene que ver con la otra pata de la comunicaci\u00f3n: el receptor. A qui\u00e9n se dirige uno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-32\" readability=\"63\">\n<p>Este uno se dirige a todos. Los estimados cong\u00e9neres de la Lange, hoy p\u00fablico en general y espectadores ocasionales, incluyen \u2013borroneados, entreverados- a los gen\u00e9ricos argentinos \/ compa\u00f1eros \/ correligionarios \/ camaradas \/ compatriotas \/ ciudadanos \/ ocasionales porte\u00f1os \/ hombres y mujeres de la patria \/ trabajadores \/ hermanos \/ amigos y todas las variables de la cofrad\u00eda seg\u00fan uso y costumbre hist\u00f3rica de cada uno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-33\" readability=\"61\">\n<p>Uno, en cambio, no se dirige a estos todos presentes en tanto clientes \/ socios \/ c\u00f3mplices \/ copropietarios \/ usuarios \/ modernos cabanos \/ inversores \/ seguidores de pantalla \/ apostadores \/ trolls y todas las variables de la enfermedad utilitaria.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-34\" readability=\"60\">\n<p>N\u00e1ufragos y sobrevivientes s\u00ed, competidores seriales y expertos en liderazgo, no. Para eso uno debut\u00f3 con un Manual de perdedores.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-35\" readability=\"57\">\n<p>Salvedad cuatro: sobre el tono de exposici\u00f3n<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-36\" readability=\"68\">\n<p>Es evidente, ac\u00e1 se plantea, una vez m\u00e1s, la confusi\u00f3n entre seriedad y solemnidad. Antes, uno sol\u00eda provocar con la definici\u00f3n de solemnidad como el pecado de los imb\u00e9ciles. Hoy se detectan por lo menos dos incorrecciones o palabras no recomendables en esa definici\u00f3n que uno reivindica pese a todo: ni usar pecado ni mentar imb\u00e9ciles, claro est\u00e1. Pareciera que nadie peca porque no hay Ley (con may\u00fascula, plis), y nadie puede usar una categor\u00eda cl\u00ednico psiqui\u00e1trica para calificar a otro. As\u00ed estamos, emparedados entre dos plagas sin vacuna: la ultracorrecci\u00f3n y la cancelaci\u00f3n. Bien dicen que dijo y \/ escribi\u00f3 Albert Camus en cita acaso retocada por la diestra \/ siniestra internet:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-37\" readability=\"60\">\n<p>\u201cLa intolerancia, la estupidez y el fanatismo pueden combatirse por separado, pero cuando se juntan no hay esperanza\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-38\" readability=\"60\">\n<p>As\u00ed que s\u00f3lo es cuesti\u00f3n de prepararse para combatir igual. Porque la esperanza es lo \u00fanico que no se negocia. Aunque sea \u2013como le gustar\u00eda a Camus- por el absurdo, para hacerle honor a las ense\u00f1anzas pr\u00e1cticas de la desratizada Or\u00e1n. Seguro que se puede desratizar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-39\" readability=\"69\">\n<p>As\u00ed, uno se ve tentado a volver sobre viejos t\u00f3picos, tristes t\u00f3picos que se reiteran en el tiempo y la historia compartida: cuidado con los que no tienen sentido del humor, (negro, tonto, absurdo o de equ\u00edvoco sal\u00f3n, como \u00e9ste) suelen carecer tambi\u00e9n del sentido de la Historia y de la perspectiva del juicio, usos y costumbres, plasticidad, esa cintura cultural requerida por y para la convivencia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-40\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-4.jpg\"><img alt=\"El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden \" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-4.jpg\"><span class=\"epigraphe\">El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden <\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-41\" readability=\"74\">\n<p>La mayor\u00eda de nuestros grandes escritores tuvieron y tienen un poderoso sentido del humor, de la iron\u00eda y del rid\u00edculo. Borges, Borges-Bioy, Macedonio, Cort\u00e1zar, Girondo, Arlt, Marechal, Filloy, los dos Walsh, Copi, Blaisten, Nal\u00e9\u2026 O Belgrano Rawson o Sampayo, entre decenas de mi generaci\u00f3n, sin contar a multitud entre los m\u00e1s j\u00f3venes.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-42\" readability=\"66\">\n<p>Para no mencionar a aquellos casos extremos en que, notables narradores como el consabido Fontanarrosa o Alejandro Dolina que, sin ir m\u00e1s lejos, han cometido \u2013la definici\u00f3n es de Soriano, referida al talento no reconocido de Laurel &amp; Hardy- \u201cel error de hacer re\u00edr\u201d. Es decir: utilizar recursos narrativos para generar el efecto humor\u00edstico y \u2013 sobre todo- no transitar de inicio por los soportes consagrados de publicaci\u00f3n. Ignorar su excelencia es, por lo menos, solemne tonter\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-43\" readability=\"72\">\n<p>En s\u00edntesis: uno cree que puede hablar sin solemnidad de cosas serias. Serias en serio, como lo que pasa. Por eso, por todo eso, uno reivindica el rigor formal y le gustar\u00eda disponer de la maestr\u00eda de Wimpi o de la dupla C\u00e9sar Bruto-Oski a la hora de exponer frente a todos ustedes estas serias divagaciones que no presumen de trascendencia pero que son conscientes de que hay una memoria nY no s\u00f3lo por los recientes dichos de los admirables compa\u00f1eros de los \u00faltimos a\u00f1os que uno nombra y reconoce. Algo m\u00e1s atr\u00e1s, pero audibles y elocuentes, todav\u00eda o\u00edr se dejan sordos ruidos de escarceos y esgrimas ideol\u00f3gicas, brillos de espadas dial\u00e9cticas, gestos de justa, libre y soberana argumentaci\u00f3n nacional ante el discurso imperioso, presuntamente docente, de la mirada ajena.o distante, recia y pol\u00e9mica, a la que cabe acompasarse.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-44\" readability=\"65\">\n<p>Porque no hace tanto tiempo \u2013hab\u00eda una presidente lectora entonces- que el brillante escribidor que acaba de partir llev\u00e1ndose la justa gloria literaria, el N\u00f3bel y el apoyo expl\u00edcito a flagrantes depredadores como gesto final, se cruz\u00f3 con nuestro propio sensible argumentador serial: entre el pen\u00faltimo Vargas Llosa y el brillante objetor Horacio Gonz\u00e1lez (de pie, plis) ac\u00e1, en diferido, se confront\u00f3 de lujo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-45\" readability=\"63\">\n<p>Despu\u00e9s de eso, fue y es imposible callar. Como dijo y escribi\u00f3 otro elocuente y poco aparatoso: el parco y contundente H\u00e9ctor Tiz\u00f3n. Eso: hay que hablar, es lo que cabe. Si no a uno le pueden cantar la Balada del hombre que se call\u00f3 la boca, versi\u00f3n del Tata Cedr\u00f3n. En fin: todas antig\u00fcedades.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-46\" readability=\"57\">\n<p>El t\u00edtulo general de la conferencia que no termina de empezar es triple:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-47\" readability=\"60\">\n<p>Elogio del libro abierto y usado, seguido de una reflexi\u00f3n sobre la idea narrativa de aventurar, con una modesta proposici\u00f3n como colof\u00f3n y remate no vinculante<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-48\" readability=\"66\">\n<p>Un elogio, una reflexi\u00f3n y una modesta proposici\u00f3n. Tres partes c\u00f3moda o forzadamente ensambladas. Result\u00f3 un laburo. Porque uno habla y describe sus emociones \/ sensaciones desde tres lugares distintos, elogia, como lector y se enorgullece de este momento brillante para la lectura de nueva y sorprendente literatura argentina; despu\u00e9s reflexiona, como escritor sobre el gesto de aventurar ficciones a trav\u00e9s de un ejemplo excepcional que acaba de mostrar la vitalidad y vigencia absoluta de los cl\u00e1sicos. Y finalmente, como argentino a secas, experimenta el bochorno de una situaci\u00f3n colectiva dif\u00edcil de soportar y propone algo desde ese lugar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-49\" readability=\"75\">\n<p>Tres sensaciones, tres movimientos distintos. Precisamente por eso, por el trabajo que a uno le insumi\u00f3 la concepci\u00f3n y desarrollo de una estructura org\u00e1nica y coherente cuyas partes alevosamente heterog\u00e9neas (el elogio, la reflexi\u00f3n y la proposici\u00f3n) se negaban a encajar sin ripio o crujidos de sentido y oportunidad, que a uno le cabe reconocer que para esta composici\u00f3n discursiva se ha utilizado a mansalva el repertorio provisto por IA. No por la IA Inteligencia artificial (al menos uno cree que no), sino por el IA, el Ingenio Argentino, un repertorio infinito oral y escrito del que uno echa mano a ojo y a memoria desde que tiene manos para manotear, y ojos y memoria para registrar, precisamente. Las referencias a autores del repertorio del ingenio argentino le permiten a uno \u2013a trav\u00e9s de la cita, la referencia c\u00f3mplice, el desv\u00edo de tensi\u00f3n y la apoyatura de prestigiosas autoridades- encontrar el modo, la destreza equ\u00edvoca de reescribir lo ya escrito, coser lo descosido, pegar lo despegado, tirar la mano y esconder la piedra o como sea que se diga o quiera decir.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-50\" readability=\"58\">\n<p>Con esos retazos de originalidad y conscientes autosaqueos est\u00e1n hechas las partes del todo que sigue.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-51\" readability=\"57\">\n<p>Elogio del libro abierto y usado<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-52\" readability=\"83\">\n<p>En principio y antes que nada de coyuntura, un motivo o pretexto ejemplar. No casualmente tal vez, ayer, 23 de abril, se celebr\u00f3 en muchos pa\u00edses el D\u00eda Internacional del Libro y del Derecho de Autor. Y se celebra o se instituy\u00f3 hace tres d\u00e9cadas ese d\u00eda porque \u2013m\u00e1s all\u00e1 de discusiones, cuestiones de horas, de tipo de calendario y otras minucias de precisi\u00f3n inverificables ya- ese d\u00eda puntual, digo, el 23 de abril de 1616, en Madrid y C\u00f3rdoba, Espa\u00f1a, y en Stratford-upon-Avon en Inglaterra, mor\u00edan, a la vez y a tres voces, el castellano Miguel de Cervantes Saavedra con 68, G\u00f3mez Su\u00e1rez de Figueroa, el llamado inca Garcilaso de la Vega, peruano del Cuzco a los 77, y nada menos que William Shakespeare, ah\u00ed mismo donde hab\u00eda nacido, hac\u00eda nada m\u00e1s que 52 a\u00f1os. Y si la coincidencia final entre los padres del Quijote y Hamlet era conocida hace mucho, sumarle al brillante autor de los Comentarios Reales, hacerlo calzar al Inca, hizo justicia al sumar la pata latinoamericana para la celebraci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-53\" readability=\"68\">\n<p>D\u00eda Internacional del Libro y del Derecho de autor, entonces. Nada m\u00e1s justo de celebrar para todos y para uno, que ha escrito sobre el tema sobre todo cuando le toc\u00f3 conducir (es un decir) durante un tiempo, la m\u00e1s vieja instituci\u00f3n cultural argentina, la Biblioteca Nacional que tiene, pr\u00e1cticamente, nada menos que los a\u00f1os de la Patria. Un lujo, un privilegio, un v\u00e9rtigo incluso. Lo bueno \u2013a diferencia de lo que a uno le pasa en casa- es que nadie preguntaba si los hab\u00eda le\u00eddo todos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-54\" readability=\"65\">\n<p>Escribir, editar, comprar y almacenar libros son actos generalmente saludables para y en el concepto de la equ\u00edvoca cultura que supimos conseguir. Conversar \/ opinar sobre ellos, sobre su heroica historia e incierto porvenir, una casi compulsi\u00f3n que suele convocarnos. Incluso preocuparnos, como ahora y casi siempre.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-55\" readability=\"65\">\n<p>Sin embargo, hay un solo acto central e ineludible con respecto al libro que otorga sentido a todos los dem\u00e1s, que es el fundamento en su origen y el \u00fanico sost\u00e9n genuino de su porvenir, de su mera existencia: la lectura, el gesto \u00edntimo, personal, fundante de leer.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-56\" readability=\"64\">\n<p>Y la lectura no existe. Existen personas que leen. Y al hacerlo se hacen (m\u00e1s) personas, se llenan de m\u00e1s personas, se encuentran con m\u00e1s personas en di\u00e1logo personal, si cabe la redundancia. Leer es compartir, conocer, abrirse callado pero atento a lo que ese otro como uno tiene para decir.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-57\" readability=\"68\">\n<p>Un libro es una pregunta, una confidencia, una historia que no existe hasta que no haya alguien que lo lea. Uno puede estar de un lado o del otro del texto. Eso es ocasional. Uno se constituye como escritor s\u00f3lo cuando escribe, pero es lector siempre. En t\u00e9rminos saludables, todos somos y debemos ser \u2013civilizadamente hablando- m\u00e1s lectores que escritores. Mejor, siempre y sobre todo en estos sordos tiempos intemperantes, saber darse tiempo para leer. No se crea que es muy frecuente, sobre todo entre quienes conciben la cultura mirando s\u00f3lo pantallas, luces y escenarios sin contradicci\u00f3n aparente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-58\" readability=\"66\">\n<p>Tiempo de abrirse, entonces, de saber escuchar en la atenta y verdadera soledad productiva y fecunda del mano a mano ante el libro: eso, el libro abierto, usado y manoseado, sin distancia social ni otro protocolo que las ganas de entregar la atenci\u00f3n a lo que otro tiene y sabe, y que por suerte uno no tiene ni sabe todav\u00eda.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-59\" readability=\"62\">\n<p>Caben algunas precisiones m\u00e1s. Los escritores no escriben libros. Escriben ficciones, poes\u00eda, piezas dram\u00e1ticas y guiones, ensayos. Las editoriales publican libros. Y los venden. Los libros tienen un autor y un editor. En el contrato comercial que los vincula est\u00e1n claros los roles respectivos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-60\" readability=\"63\">\n<p>En el hermoso poema \u201cGot\u00e1n\u201d, que creo que est\u00e1 en C\u00f3lera buey, de Juan Gelman, el poeta se refiere a su poemario del 62 que fue muy le\u00eddo y por el que todo el mundo lo admir\u00f3 y reconoci\u00f3. Inc\u00f3modamente, el \u00faltimo verso dice: \u201cYo nunca escrib\u00ed libros\u201d. Qu\u00e9 b\u00e1rbaro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-61\" readability=\"67\">\n<p>El concepto y la figura del best-seller es lo m\u00e1s revelador con respecto a la naturaleza de ese v\u00ednculo entre autor, obra y editor. La expresi\u00f3n, hoy universal, proviene de la tremenda cultura de masas norteamericana, tan afecta a los rankings y listas, los resultados num\u00e9ricos. Uno recuerda que la primera vez que apareci\u00f3 algo similar en los medios argentinos fue en la novedosa y excelente Primera Plana, el semanario de Jacobo Timmerman (que luego ser\u00eda creador de Confirmado y de La Opini\u00f3n, una fiera creativa empresarial que tuvo su episodio siniestro durante la Dictadura) que revolucion\u00f3 la prensa gr\u00e1fica argentina en el primer tercio de los sesenta.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-62\" readability=\"69\">\n<p>\u00bfQu\u00e9 es un best seller? El libro m\u00e1s vendido, se traducir\u00e1. No. Seg\u00fan mi p\u00e9simo ingl\u00e9s, eso ser\u00eda best sold. Cuesti\u00f3n de participios, del paradigma del verbo to sell. Seller significa vendedor. Un best seller, entonces, para la editorial, es el que le resulta mejor vendedor, el que da mayores beneficios, el empleado del mes, digamos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-63\" readability=\"66\">\n<p>Cuesti\u00f3n de perspectivas, entonces. Nuestro recurrente Fontanarrosa aspiraba jocosamente a tener\/escribir un best seller y se asegur\u00f3. Por eso se llama as\u00ed su primera novela, nombre y apellido de su agente secreto precisamente: Best Seller. Adem\u00e1s, siempre vendi\u00f3 todo y, adem\u00e1s, tuvo infinitos lectores. Porque los libros tienen \u2013por suerte y uno espera que sean muchos- compradores; los escritores, lectores. De ah\u00ed que uno dice y hace el elogio del libro pero no del libroen general sino del abierto y usado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-64\" readability=\"70\">\n<p>Recapitulando: si bien este glorioso acontecimiento anual es, desde siempre y desde el r\u00f3tulo, una Feria del libro, b\u00e1sicamente un hecho comercial, tambi\u00e9n desde el inicio mismo pretendi\u00f3, con el slogan del autor al lector, destacar el \u00fanico hecho fundante que justifica su existencia: juntarlos a ambos y as\u00ed incentivar, posibilitar la lectura. Cabe entregarse entonces a la experiencia de leer. Libros. De atreverse a una aventura, hoy casi inusual \u2013como todas las aventuras genuinas\u2013 pues de eso se trata. Y el poema que sigue, escrito hace unos a\u00f1os, glosa esa idea.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-65\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-5.jpg\"><img alt=\"El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden \" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/04\/el-discurso-completo-del-escritor-juan-sasturain-un-recorrido-por-lecturas-inolvidables-y-una-extrana-enfermedad-5.jpg\"><span class=\"epigraphe\">El acto de inauguraci\u00f3n de la 49.\u00b0 Feria se lleva a cabo el jueves 24 de abril. El escritor a cargo es Juan Sasturain. Foto Fernando de la Orden <\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-66\" readability=\"57\">\n<p>Cita a ciegas \/ In memoriam J. L. Borges \/ Lector de lectores<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-67\" readability=\"67\">\n<p>Despierta tarde. No esp\u00eda en la ventana \/ los colores del cielo. Es la chica \/ de la sabia tev\u00e9 la que le explica \/ si habr\u00e1 nubes o sol, esta ma\u00f1ana. \/ Enciende el celular. La cotidiana costumbre del pulgar \/ lo comunica con los usuarios de una \/ genda rica en vulgaridades de primera \/ plana. \/ Prende la notebook. Y aunque \/ gaste el d\u00eda cautivo de esa luz opaca, \/ cree que tiene cierto tiempo todav\u00eda \/por vivir, y que la noche lo provee: \/ saca El Aleph de la estanter\u00eda, cierra, apaga, silencia, calla y lee.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-68\" readability=\"57\">\n<p>Reflexi\u00f3n sobre la idea narrativa de aventurar<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-69\" readability=\"68\">\n<p>En este segundo momento, uno, desde la condici\u00f3n asumida de escritor, de narrador de aventuras o de ficciones en que lo aventurero, la peripecia de personaje es componente central, trata de describir cu\u00e1l y c\u00f3mo fue la experiencia inici\u00e1tica que a uno lo form\u00f3 \/ deform\u00f3, en un camino sintetizado en la f\u00f3rmula de leer aventuras a la aventura de escribir. Como en el caso del humor, de la canci\u00f3n y de la historieta, uno ha estudiado los relatos de g\u00e9nero (entre ellos los de aventuras) dentro de ese poderoso corpus reducido por a\u00f1os de ceguera y prejuicio a la categor\u00eda de literaturas marginales. Uno ha escrito largamente sobre eso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-70\" readability=\"64\">\n<p>Y la ocasi\u00f3n ha querido que este acto coincida temporalmente con lo que podr\u00eda considerarse la apoteosis celebratoria y de reconocimiento del autor \u2013en los ambiguos, equ\u00edvocos t\u00e9rminos de la difusi\u00f3n masiva- y de la obra que uno consider\u00f3 ya hace mucho tiempo, el relato m\u00e1s poderosos generado en la Argentina en la segunda mitad del siglo pasado considerando todos los medios, soportes, g\u00e9neros y formatos. Un relato marginal devenido cl\u00e1sico.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-71\" readability=\"71\">\n<p>Uno, una vez m\u00e1s, cree que es necesario hablar de El Eternauta y de su autor intelectual, su escritor, H\u00e9ctor Oesterheld. Todos los caminos de la necesaria justicia literaria -y de la justicia a secas- confluyen en este tr\u00e1nsito virtual, como en el caso del Mart\u00edn Fierro en su momento, de la circulaci\u00f3n por los m\u00e1rgenes y la periferia cultural no calificada, al centro. No al canon, categor\u00eda sospechosa y elitista, por lo general discriminatoria. Al centro o foco de atenci\u00f3n y reconocimiento com\u00fan, identitario en t\u00e9rminos culturales. Juan Salvo es uno. Y uno no puede sino reproducir con vencido pudor y bajo el ac\u00e1pite de Delmore Schwartz \u2013\u201cEn los sue\u00f1os comienzan las responsabilidades\u201d- el texto de Oesterheld, el aventurador. Tiene sus trajinados a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-72\" readability=\"69\">\n<p>H\u00e9ctor Oesterheld fue un notable contador de aventuras y, por sobre todas las cosas, un hombre bueno y sensible. En ese orden o en otro: un hombre bueno que manifestaba su sensibilidad contando aventuras, si se quiere. Un hombre sensible que contaba aventuras que no necesariamente \u201cterminaban bien\u201d pero que dejaban en claro que hab\u00eda razones suficientes para sentirse cerca de sus personajes buenos. Es decir: sus buenos no necesariamente ganaban. Otra manera m\u00e1s precisa de decirlo: Oesterheld era un hombre \u00e9tico que adem\u00e1s escrib\u00eda. La vida no era para \u00e9l una cuenta de resultados o una carrera por llegar antes o ser el mejor. No busc\u00f3 ni la riqueza ni el poder. Quiso ser coherente, escribir y vivir de acuerdo y sin contradicci\u00f3n con lo que cre\u00eda. Eso es muy valioso y cuesta caro. Y se gana respeto y admiraci\u00f3n y memoria como \u00e9sta; pero se paga como en su caso, con la muerte violenta. Este hombre digno, bueno y coherente, que fue el mejor escritor de aventuras que dio este pa\u00eds, adem\u00e1s de un ejemplo para uno y para muchos de nosotros, muri\u00f3 asesinado como un perro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-73\" readability=\"64\">\n<p>Cuando Oesterheld escrib\u00eda -desde los primeros cuentitos infantiles en La Prensa o la colecci\u00f3n Bolsillitos a sus historietas militantes puras de los \u00faltimos meses de la clandestinidad militante- no imaginaba ni inventaba ni conjeturaba; Oesterheld aventuraba. Toda su vida fueron formas de aventurar. Aventurar es imaginar, suponer, proponer con riesgo: poner la convicci\u00f3n y el cuerpo detr\u00e1s de la imaginaci\u00f3n, de la invenci\u00f3n. Es decir, hacerse cargo de lo que se crea (de crear) y se cree (de creer).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-74\" readability=\"58\">\n<p>Oesterheld fue un aventurador. Uno que concibi\u00f3 la vida como una aventura y la vivi\u00f3 hasta las \u00faltimas consecuencias.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-75\" readability=\"65\">\n<p>Vale la pena recordar que para Oesterheld y su lectores deslumbrados y en muchos casos consecuentes -los que como uno apenas ten\u00edan doce a\u00f1os, por ejemplo, cuando vieron a Juan Salvo golpearse el pecho como Tarz\u00e1n bajo la nevada en la puerta de su casa- la aventura no es el pelotudeo -irresponsable o no- de vivir peligrosa o gratuitamente fuera de reglas o de fronteras conocidas, meti\u00e9ndose en l\u00edos o cambiando de trenes, de minas, de camas o de causas sino otra cosa un poco m\u00e1s sutil: tener una aventura es encontrarse en una coyuntura en que est\u00e1 comprometido el sentido \u00faltimo de la vida personal y reconocerlo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-76\" readability=\"58\">\n<p>Es decir: no es algo que simplemente le pase a alguien sino que es algo que alguien elige que le pase.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-77\" readability=\"70\">\n<p>El disparador es lo que se llama una situaci\u00f3n l\u00edmite, en la que el hombre puesto a decidir opta o puede optar entre la verdad, el sentido, o la burocr\u00e1tica alternativa de quedarse en el molde. Y \u00e9se es el h\u00e9roe de Oesterheld. El h\u00e9roe no existe antes de que las cosas sucedan, no tiene un f\u00edsico ni una aptitud ni una cualidad particular: es un hombre com\u00fan al que las circunstancias ponen a prueba y, en su reacci\u00f3n, se revela para los dem\u00e1s y sobre todo para s\u00ed mismo como un h\u00e9roe. Es el que est\u00e1 a la altura del desaf\u00edo -miedo incluido, derrota incluida- y sigue ah\u00ed, se hace cargo de lo que cree, de lo que sue\u00f1a, de sus convicciones y -sobre todo y como disparador- de sus sentimientos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-78\" readability=\"90\">\n<p>En Oesterheld el punto de partida es siempre la cotidianeidad: la vida com\u00fan, el hombre o el muchacho comunes, los afectos, la casa, el trabajo, el oficio, el barrio, la familia, los amigos, la diversi\u00f3n; tambi\u00e9n la rutina. De ah\u00ed sale el tipo, sale uno, sale \u00e9l. Y le pasa algo, se encuentra con algo o con alguien y todo se le revela, se le da vuelta la vida, que se convierte en otra cosa. Sus personajes, el doctor Forbes, Cirilo Zonda, Caleb Lee, Rolo Montes, Bob Gordon, el jubilado Luna, Ezra Winston, Juan Salvo y sus compa\u00f1eros de truco antes, y el guionista que escribe en la noche, despu\u00e9s&#8230; El mismo corresponsal de guerra Ernie Pike. Todos, al asumir la realidad nueva se transforman. En eso consiste la aventura. A veces se encuentran con una circunstancia extrema -la guerra, la Invasi\u00f3n-; o con un hombre excepcional (moralmente ejemplar, de una pieza) como Kirk, Rockett o Ticonderoga; o simplemente con alguien poseedor de una sabidur\u00eda especial, fruto de experiencias m\u00e1s all\u00e1 de lo humano convencional como Sherlock Time, Mort Cinder o El Eternauta de la Segunda Parte. Ese contacto es el hecho clave.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-79\" readability=\"65\">\n<p>La par\u00e1bola de Oesterheld en sus obras narrativas -de persona a personaje y de nuevo a persona, indisolublemente ligados- est\u00e1 mostrada de un modo ejemplar en la evoluci\u00f3n del guionista receptor de la historia en El Eternauta original (y en sus avatares posteriores). Porque si bien Juan Salvo, que pasa de simple padre de familia a combatiente heroico contra la Invasi\u00f3n, es el t\u00edpico h\u00e9roe oesterheldiano surgido de las circunstancias, no cabe duda que en este caso, el receptor del relato -como le suced\u00eda a Ernie Pike- tambi\u00e9n se modifica.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-80\" readability=\"61\">\n<p>El guionista narrador deber\u00e1 contar lo que le contaron como \u00fanica manera de tratar de evitarlo&#8230; Lo notable es que en El Eternauta II, Germ\u00e1n ya no es el guionista receptor sino el coprotagonista \u201cse meti\u00f3 en la historieta\u201d y ya no lo vienen a buscar para que cuente sino que lo vienen a buscar para que pelee&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-81\" readability=\"66\">\n<p>Parad\u00f3jica, penosa o maravillosamente, en el \u00faltimo episodio de El Eternauta de los setenta \u2013el llamado Eternauta III, que se realiz\u00f3 sin la participaci\u00f3n de Oesterheld, ya desaparecido por la Dictadura- aparece y \u201cact\u00faa\u201d Germ\u00e1n, devenido personaje independiente, aunque ya el autor que figuraba en la tapa no est\u00e9 m\u00e1s&#8230; El aventurador hab\u00eda pasado de la historia cotidiana a la historieta y de \u00e9sta a la Historia a secas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-82\" readability=\"63\">\n<p>Unos cuentan para vivir y \u00e9l lo hizo -y tan bien- durante muchos a\u00f1os; otros, viven s\u00f3lo para contarlo o cuentan despu\u00e9s lo que no supieron vivir. Alguien tiene que vivir para contar lo que otros hicieron. En su caso, ejemplar, muri\u00f3 para que uno cuente c\u00f3mo vivi\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias lo que contaba.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-83\" readability=\"58\">\n<p>No s\u00f3lo imaginar ni fabular, entonces: aventurar. Uno cree en el escritor como aventurador.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-84\" readability=\"70\">\n<p>Y en el final, uno no es s\u00f3lo lector ni eventual escritor sino, penosamente, como todos, apenas un argentino, esa orgullosa, equ\u00edvoca fatalidad que ment\u00f3 Bioy y describi\u00f3 el gran Sarmiento \u2013peleador y rencoroso- como anagrama de ignorante. De esas incertezas y perplejidades a veces desesperadas por coyunturas como la presente, uno extrajo fuerzas y parcos entusiasmos para redactar, sin otra pretensi\u00f3n que el consuelo equ\u00edvoco de soltarla aqu\u00ed, aprovechando la ocasi\u00f3n, esta modesta proposici\u00f3n a modo de solidaria advertencia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-85\">\n<p>Una modesta proposici\u00f3n<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-86\" readability=\"61\">\n<p>Aporte para la sintomatolog\u00eda y el diagn\u00f3stico precoz del Mal de Bierce, enfermedad social degenerativa que conlleva, en su etapa final, la p\u00e9rdida irreparable de la verg\u00fcenza.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-87\">\n<p>In memoriam de Oski &amp;<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-88\" readability=\"58\">\n<p>C\u00e9sar Bruto, padres tutelares.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-89\" readability=\"57\">\n<p>Introducci\u00f3n anal\u00edtica larga y necesaria<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-90\" readability=\"70\">\n<p>Vayamos por partes, como no dec\u00eda the ripper, experto en abrir y rasgar pero no seccionar y repartir. El r\u00f3tulo modesta proposici\u00f3n que encabeza este engendro nos remite al filoso, extraordinario Jonathan Swift quien \u2013adem\u00e1s de escribir famosas f\u00e1bulas y alegor\u00edas pol\u00edticas en clave de viajes fant\u00e1sticos atribuidos al caballero Lemuel Gulliver (luego domesticadas al constre\u00f1irse a un anecdotario festivo de pulgarcitos y gigantes, sin la Laputa volante y sin los onomatop\u00e9yicos houyhnhnm, caballos de sabio relincho)- tambi\u00e9n supo redactar y publicar, Swift, en el siglo de las luces y las tinieblas ominosas, algunas de las m\u00e1s feroces y contundentes s\u00e1tiras contra el poder criminal del enemigo y opresor ingl\u00e9s que conden\u00f3 a su patria, Irlanda, al hambre y a la muerte a plazo fijo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-91\" readability=\"65\">\n<p>En el panfleto titulado \u2013simplificando- Una modesta proposici\u00f3n para resolver el problema del hambre en Irlanda, el terrible de\u00e1n sugiere simple y contundentemente, con estad\u00edsticas y c\u00e1lculos econ\u00f3micos en mano, comerse a los beb\u00e9s de los pobres. M\u00e1s a\u00fan, que las familias indigentes los produzcan y cr\u00eden (como pollos o lechones) con tal fin. Mientras los compradores se alimentan nutritivamente, se hacen desaparecer o no se suman bocas consumidoras. Una ecuaci\u00f3n perfecta.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-92\" readability=\"59\">\n<p>A uno le gustar\u00eda que no se perdiera de vista la idea de que es ese mismo esp\u00edritu cr\u00edtico y sat\u00edrico el que lo anima para intentar estas ag\u00f3nicas reflexiones al borde de la ominosa desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-93\" readability=\"57\">\n<p>Eso con respecto a lo de modesta proposici\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-94\" readability=\"62\">\n<p>En cuanto a la naturaleza misma de este texto \u2013su car\u00e1cter entre diagn\u00f3stico cl\u00ednico y propuesta sanitaria- uno reconoce cierta compulsi\u00f3n a formular (munido siempre del escudo de papel descripto por el mentado aforista Etchenique) alg\u00fan tipo de vadem\u00e9cum anti incendios o presumido aviso a la poblaci\u00f3n. Que de eso se ha tratado siempre. Formas pr\u00e1cticas, activas, de autodefensa social.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-95\" readability=\"66\">\n<p>As\u00ed -solo o acompa\u00f1ado- m\u00e1s de una vez se le ocurri\u00f3 enumerar y promover en circunstancias de emergencia social grave, ciertos virulentos Mec\u00e1logos como envite para la resistencia e interpelaci\u00f3n colectiva. La primera vez que uno recuerda fue en las postrimer\u00edas de la Dictadura, acaso en 1981 en las p\u00e1ginas amarillas de la revista Hum\u00ae. Luego, en las \u00faltimas d\u00e9cadas y en plena disputa pol\u00edtica, en el 2008 se postul\u00f3 el ir\u00f3nico Mec\u00e1logo del buen banquero y en el 2012 el Mec\u00e1logo del argentino sano en tiempos enfermos. Siguen ah\u00ed, en las p\u00e1ginas donde uno ejerci\u00f3 (m\u00e1s sincero que oportuno, a veces) la libre opini\u00f3n y el Arte de ultimar durante muchos lunes de tantos a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-96\" readability=\"68\">\n<p>Obviamente, Mec\u00e1logo, era y es un neologismo. Un bicho nuevo l\u00e9xico sin aspiraci\u00f3n de diccionario (de cementerio, dir\u00eda Cort\u00e1zar), resultado de un permiso acaso abusivo para, a trav\u00e9s de la substituci\u00f3n y el codazo sil\u00e1bico, lograr un ejemplar de cruza entre un sustantivo de resonancia formal y prestigiosa, con una expresi\u00f3n oral y vulgar reconocible. No necesita mayor explicaci\u00f3n. Como en el ominoso Burgess de La naranja mec\u00e1nica pero m\u00e1s en l\u00ednea con el Julio jod\u00f3n de los pameos y meopas, me parece. Era la idea.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-97\" readability=\"61\">\n<p>S\u00f3lo cabe explicar, finalmente, la puesta en foco del concepto, la idea de verg\u00fcenza. Sobre todo en estos tiempos. Este tiempo que nos toca.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-98\" readability=\"64\">\n<p>Al respecto, hace unos a\u00f1os, m\u00e1s precisamente el 11 de abril del 2016 uno \u2013entre asombrado y harto, una vez m\u00e1s- public\u00f3 este soneto de ocasi\u00f3n cuya oportunidad se repite sin esfuerzo ni contradicci\u00f3n y tiene el beneficio extra de promover la lectura o al menos la curiosidad, en este lugar sagrado donde sobra el papel y se api\u00f1an los lectores.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-99\" readability=\"57\">\n<p>Dec\u00eda y dice todav\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-100\">\n<p>El tiempo que nos toca<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-101\" readability=\"59\">\n<p>\u201cLe toc\u00f3, como a todos los hombres, vivir tiempos dif\u00edciles.\u201d<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-103\" readability=\"65\">\n<p>Cuando Miller dedic\u00f3 a Rimbaud \/ su ensayo El tiempo de los asesinos \/ enumer\u00f3 los tr\u00e1gicos destinos \/ de poetas que el mundo margin\u00f3. \/ El tiempo del desprecio, titul\u00f3 Malraux su denuncia de los campos clandestinos de los nazis, cuando amigos y vecinos partieron de viaje. Y nadie volvi\u00f3. \/ Incluso la Hellmann mostr\u00f3 sus agallas ante Joe Mac Carthy, con la prosa tensa de aquel tenebroso Tiempo de canallas. \/ Aqu\u00ed medran jueces y encubre la prensa \u2013no pidas justicia y, mejor, te callas\u2013 vivimos El tiempo de los sin verg\u00fcenza.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-104\" readability=\"67\">\n<p>Repasando las referencias, el exceso de nombres propios y obras ajenas que pueblan saludablemente esta exposici\u00f3n: Borges habl\u00f3 de tiempos dif\u00edciles refiri\u00e9ndose al puntano Juan Cris\u00f3stomo Lafinur, su t\u00edo bisabuelo, nacido durante la Colonia en La Carolina, muerto en el exilio chileno en 1824. Poeta neocl\u00e1sico pero sensible cuasi rom\u00e1ntico, y fil\u00f3sofo positivista difusor de Locke y Condillac en aulas demasiado fraileras por entonces. Lo corrieron mal. Borges le dedic\u00f3 un hermoso soneto en La moneda de hierro, adem\u00e1s de la cita memorable al pasar: \u201cLe toc\u00f3, como a todos los hombres\u2026\u201d Una sutileza<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-105\" readability=\"70\">\n<p>Henry Miller escribi\u00f3 tarde sobre Rimbaud, hacia 1946, cuando ya hab\u00eda pasado por los Tr\u00f3picos y sobre todo las crucifixiones \u2013las publicadas y personales- y descubri\u00f3, en el precoz iluminado franc\u00e9s, una identidad en negativo, casi un alter ego dislocado. Su El tiempo de los asesinos \u2013que ac\u00e1 sac\u00f3 Sur veinte a\u00f1os despu\u00e9s, en los sesenta- se refiere, a partir del caso Rimbaud, a una amplia franja temporal de discurso y pr\u00e1ctica opresora utilitaria en contra del distinto, del poeta, arco represivo criminal que arranca en el siglo XIX y lo pisa en el veinte.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-106\" readability=\"66\">\n<p>El tiempo del desprecio, la hermosa novela corta del por entonces aventurero y tr\u00e1nsfuga Malraux, que tuvo su etapa filocomunista de la que renegar\u00eda, es de 1935 \u2013ac\u00e1 la public\u00f3 Siglo Veinte en el 46- tras un viaje a la Alemania de un Hitler que ya era el peor cinco a\u00f1os antes de la invasi\u00f3n a Polonia: Malraux es de los primeros en tratar crudamente (en ese momento y sin poner \u00e9nfasis en el antisemitismo sino en la persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica anticomunista) el tema del desprecio de la vida del otro, de las deportaciones y los campos, la historia del militante Kassner y su apresamiento, tortura y evasi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-107\" readability=\"66\">\n<p>Y finalmente Lillian Hellmann se refiri\u00f3, al hablar de Tiempo de canallas \u2013en su libro de 1976, un tomo m\u00e1s de su autobiograf\u00eda que tradujo Fondo de Cultura cuatro a\u00f1os despu\u00e9s-, a los delatores y olvidadizos, pusil\u00e1nimes y colaboradores activos de la caza de brujas en el Hollywood de posguerra y comienzos de los cincuenta que llev\u00f3 a la c\u00e1rcel, entre otros, a Dashiell Hammett por \u201cactividades antinorteamericanas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-108\" readability=\"69\">\n<p>En este caso, que uno haya escrito que ac\u00e1 (y se dir\u00e1 que tambi\u00e9n por doquier) se viva hoy en el tiempo de los sin verg\u00fcenza \u2013as\u00ed, separado para enfatizar el peso de la carencia- no es un diagn\u00f3stico original ni novedoso. El sin verg\u00fcenza \u2013as\u00ed, separado- no es un transgresor, un p\u00edcaro, un atorrante, un informal desprejuiciado, un Avivato, un Ventajita, el sujeto perturbador del Diario del Sinverg\u00fcenza de Felisberto.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-109\" readability=\"62\">\n<p>M\u00e1s precisamente, es una imagen, una idea que a uno se le dispar\u00f3 a partir de un recuerdo de pibe, una referencia anecd\u00f3tica maternal, fechada.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-110\" readability=\"69\">\n<p>En la casa de uno, los mayores, los padres, hab\u00edan nacido en la Argentina del Centenario, postrimer\u00edas de la vieja rep\u00fablica olig\u00e1rquica \u00faltimamente un poco idealizada; despu\u00e9s, esos padres fueron chicos y muchachos en la \u00e9poca de Yrigoyen y maduraron en su conciencia o experiencia social y laboral durante la d\u00e9cada larga del fraudulento r\u00e9gimen conservador anterior al peronismo, la bien bautizada -por el periodista Jos\u00e9 Luis Torres- como D\u00e9cada Infame. Un acierto de calificaci\u00f3n brillante, un obst\u00e1culo a la hora de no poder volver a utilizar el r\u00f3tulo para algunas de las d\u00e9cadas que siguieron, como los noventa, sin ir m\u00e1s lejos. Hubo que buscar otras expresiones en el repertorio del oprobio.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-111\" readability=\"69\">\n<p>Volviendo. En ese contexto memorioso, el recuerdo maternal que uno evoc\u00f3 se refer\u00eda a una campa\u00f1a period\u00edstica que ella atribu\u00eda a la Cr\u00edtica de Botana pero que fue de Noticias Gr\u00e1ficas, su competencia en el periodismo popular. En 1941, el presidente provisional era Ram\u00f3n Castillo, ultra conservador, reemplazante forzoso \u2013en tanto vice- del enfermo Roberto Ortiz quien hab\u00eda pretendido neutralizar el fraude sistem\u00e1tico en la provincia de Buenos Aires con la designaci\u00f3n del interventor Octavio Amadeo. Ante la renuncia de Amadeo, Castillo buscaba infructuosamente alguien que asumiera ese cargo para hacer el trabajo sucio. Y le costaba encontrarlo. Ah\u00ed es cuando Noticia Gr\u00e1ficas titula en primera plana: Se necesita un sinverg\u00fcenza. Y as\u00ed en sucesivos d\u00edas, hasta que el sinverg\u00fcenza apareci\u00f3, firm\u00f3 y dispuso lo inaceptable, ganaron los conservadores con fraude y el tipo se retir\u00f3 por el foro. Es historia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-112\" readability=\"60\">\n<p>Tratar de encontrar alguna similitud u homolog\u00eda con hechos que son hoy de com\u00fan conocimiento y c\u00ednica exhibici\u00f3n en el terreno de la vida pol\u00edtica y en el ejercicio de los poderes p\u00fablicos es una tarea relativamente f\u00e1cil, una constataci\u00f3n por lo menos deprimente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-113\" readability=\"66\">\n<p>La verg\u00fcenza, como el pudor, la moral, el honor, la culpa \/ la impunidad y otras escurridizas nociones m\u00e1s o menos abstractas vinculadas con el discurso relativo a una cierta ecolog\u00eda de la conducta, hace tiempo que tienen mala prensa o clara tendencia a cierto ostracismo l\u00e9xico, el riesgo de extinci\u00f3n por falta de uso o \u2013lo que es peor o al menos diferente- por falta de atenci\u00f3n a su significado: nadie se anima a usar sin exponerse a que lo miren de reojo. Lo mismo cabe para el arrepentimiento (que ya no se usa sino se canjea) y la exaltaci\u00f3n del rencor y la venganza contra la posibilidad del perd\u00f3n y el borgeano olvido.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-114\" readability=\"57\">\n<p>Va a haber que declararlos en emergencia por falta de uso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-115\" readability=\"62\">\n<p>Pero ese eclipse puntual de la verg\u00fcenza tiene una historia literaria probable, seguramente ap\u00f3crifa, que uno tratar\u00e1 de repetir citando sin fuente segura, impunemente (perdonando la palabra) en esta calva ocasi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-116\" readability=\"66\">\n<p>Dicen que dicen que Sobre la decadencia de la verg\u00fcenza y otros s\u00edntomas de desastre era el t\u00edtulo \u2013de acuerdo con la versi\u00f3n taquigr\u00e1fica de una conferencia de las tantas que sol\u00eda dar Mark Twain en sus giras dentro y fuera de sus USA, nunca recogida en sus obras siempre incompletas- de un panfleto del siglo XVII que aunque circul\u00f3 an\u00f3nimo se atribuye al inclasificable Georg Lichtenberg, el brillante f\u00edsico alem\u00e1n, el de los corrosivos aforismos que, sin querer, en cierto momento desataron torrenciales, penosas secuelas. Incluso en estas permeables orillas culturales del Plata.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-117\" readability=\"64\">\n<p>Seg\u00fan sostiene acaso con ligereza o iron\u00eda el extraordinario autor de Huckleberry Finn, el panfleto an\u00f3nimo que habr\u00eda escrito Lichtenberg establece como par\u00e1metro \u2013no es \u00e9sa la palabra que usa- de medici\u00f3n de la perversidad de una sociedad o asociaci\u00f3n humana de cualquier tipo, la desvalorizaci\u00f3n y decadencia o mal concepto en la pr\u00e1ctica personal y colectiva del sentimiento \/ la sensaci\u00f3n de verg\u00fcenza. Hasta que la verg\u00fcenza, descuidada y mal vista o inc\u00f3moda incluso, se pierde.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-118\" readability=\"58\">\n<p>Hasta ah\u00ed, Lichtenberg seg\u00fan Twain.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-119\" readability=\"59\">\n<p>Y uno recuerda a Hern\u00e1ndez y los consejos de Fierro -en la vuelta del 79- a los hijos, claro contrapunto con los de Vizcacha en la Ida de siete a\u00f1os antes:<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-120\" readability=\"58\">\n<p>Muchas cosas pierde el hombre \/ que a veces las vuelve a hallar \/ pero les debo ense\u00f1ar \/ y es bueno que lo recuerden: \/ si la verg\u00fcenza se pierde \/ nunca se vuelve a encontrar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-121\" readability=\"60\">\n<p>Lapidario, el payador. Porque suele suceder que al que perdi\u00f3 la verg\u00fcenza le d\u00e9 verg\u00fcenza aceptarlo, y as\u00ed no pueda ni sepa ni quiera volver a buscarla.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-122\" readability=\"66\">\n<p>La verg\u00fcenza es un sentimiento, una sensaci\u00f3n diferente de la pena, la risa, la l\u00e1stima, que experimentamos sin temblores de responsabilidad. Porque la verg\u00fcenza tiene que ver con la responsabilidad, lindante con la culpa, y es un mecanismo inhibitorio si se quiere de autodefensa o de represi\u00f3n sentimental o \u00e9tica.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-123\" readability=\"72\">\n<p>Lepera, que todo lo dijo bien seg\u00fan nos ha contado el docto Faretta, habla por boca de Gardel en Cuesta abajo de \u201cla verg\u00fcenza de haber sido y el dolor de ya no ser\u201d. Esa pena \u00edntima, personal, arrastrada por este mundo, es del 34, dicha y vista en la pantalla y desde lejos. Y es el mismo a\u00f1o en que la Negra Boz\u00e1n cantaba en vivo y en teatro porte\u00f1o Cambalache, donde la verg\u00fcenza que experimenta el uno discepoliano es social, la penosa experiencia insoportable del todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor\u2026 el que vive en la impostura, el que afana en su ambici\u00f3n\u2026 etc\u00e9tera. La falta de respeto, el atropello a la raz\u00f3n discepoliano (le\/nos) causa verg\u00fcenza. Verg\u00fcenza propia y ajena.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-124\" readability=\"60\">\n<p>La p\u00e9rdida de la verg\u00fcenza, grave enfermedad. Y de eso se trata, finalmente, este<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-125\" readability=\"61\">\n<p>Aporte para la sintomatolog\u00eda y el diagn\u00f3stico precoz del Mal de Bierce, enfermedad social degenerativa que conlleva, en su etapa final, a la p\u00e9rdida irreparable de la verg\u00fcenza.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-126\" readability=\"57\">\n<p>In memoriam de Oski &amp; C\u00e9sar<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-127\">\n<p>Bruto, padres tutelares<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-128\" readability=\"69\">\n<p>No es casual que uno tenga aqu\u00ed, presidiendo el tramo final de esta conferencia inaugural, un libro excepcional, el Tratado Brutoski de Medisina, seg\u00fan Oski y C\u00e9sar Bruto, publicado en el 2023 en la colecci\u00f3n Papel de Kiosco de la editorial de la Biblioteca Nacional. El volumen, coordinado por la avasallante y creativa Judith Gociol y colaboradores m\u00faltiples, re\u00fane por primera vez los fasc\u00edculos completos de dos series dedicadas por Carlos Warnes y Oscar Conti, t\u00e1ndem insuperable del humor argentino, al comentario y la ilustraci\u00f3n desaforadas de todos los aspectos de la medicina universal.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-129\" readability=\"62\">\n<p>Este volumen re\u00fane por primera vez las dos colecciones publicadas en los a\u00f1os cincuenta: El Medisinal Brutoski Ilustrado, que circul\u00f3 en la Argentina, y el hasta entonces inhallable Vade Mecum Brutoski Medisinae, aparecido en Chile.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-130\" readability=\"59\">\n<p>A uno le toc\u00f3, tuvo el privilegio de asistir -poco y sin tocar nada- al proceso de investigaci\u00f3n y edici\u00f3n. Un lujo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-131\" readability=\"66\">\n<p>Probablemente \u2013uno no puede asegurarlo- fue del fisgoneo entre los materiales provenientes de los ingentes documentos escritos del prol\u00edfico Carlos Warnes, y entre mucho papeler\u00edo desechado entre documental y de ficci\u00f3n, que tuvo uno la oportunidad de acceder al texto mecanografiado en papel ya amarillento que constituye el cuerpo principal, el nudo de este texto que glosamos. Nunca publicado en ninguno de los fasc\u00edculos ac\u00e1 reunidos ni en ninguno de los otros libros que Warnes (con Oski o solo) dej\u00f3 para el cr\u00edtico regocijo \u2013sobre todo Lo que me gustar\u00eda ser a mi si no fuera lo que yo soy, que aparece citado como ac\u00e1pite de Rayuela, o los insoslayables Brutos consejos para gobernantes, lo \u00fanico que uno puede hacer es glosar de memoria sin aspirar a transmitir textualmente las ideas y referencias que el incierto autor despliega.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-132\" readability=\"60\">\n<p>Nunca se public\u00f3 estudio alguno (ni en estos Brutoskis ni en otra parte y bajo otra firma) ni nada referido al ac\u00e1 llamado Mal de Bierce. Pero el nombre de la terrible enfermedad es un dato. Como en el caso del Mal de Chagas -o del Azheimer sin ir m\u00e1s lejos- el r\u00f3tulo de la enfermedad no se refiere a la persona del sujeto paciente sino al descubridor.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-133\" readability=\"63\">\n<p>Y en este caso no se trata de un cient\u00edfico ni m\u00e9dico ni investigador sino de Ambrose Bierce, el famoso escritor norteamericano con una obra ingente y fragmentaria, \u2013volcada durante d\u00e9cadas en peri\u00f3dicos de la vuelta del siglo- estilista epigram\u00e1tico de filosa factura, y uno de los mayores cultores del relato de terror y el humor negro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-134\" readability=\"63\">\n<p>Ambrose Bierce es el autor de los memorables El club de los parricidas, los Cuentos de civiles y soldados que tradujo Pepe Bianco para Jorge \u00c1lvarez en los sesenta y el sulfuroso Diccionario del Diablo, traducido por Walsh. Uno lo ley\u00f3 en la edici\u00f3n de Calicanto, prologado por Horacio Ach\u00e1val y con Walsh ya asesinado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-135\" readability=\"60\">\n<p>Todo indica que la p\u00e1gina nunca firmada ni publicada surge del cruce creativo entre la ferocidad y el humor negro del mismo Bierce, que habr\u00eda perpetrado la idea original -de ah\u00ed el homenaje- y la iron\u00eda m\u00e1s burlona que letal de Warnes.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-136\" readability=\"68\">\n<p>El Mal de Bierce es una enfermedad social, degenerativa, que consiste en la paulatina p\u00e9rdida de la verg\u00fcenza. El paciente, como quien pierde el pelo, pierde peso, pierde la memoria, pierde un dedo o pierde la calma, pierde la verg\u00fcenza. No hay referencia precisa a su origen ni hay una historia confiable del mal, que parece antiguo aunque nunca estudiado en su especificidad.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-137\" readability=\"66\">\n<p>Hay evidencias, s\u00ed, de su acelerada expansi\u00f3n en estos \u00faltimos tiempos, sobre todo a partir de la pandemia. El mal de Bierce, lamentablemente, es muy contagioso y no hay vacuna. Tampoco hay en curso investigaciones serias para conjurar su expansi\u00f3n. Acaso se deba a su capacidad de enmascaramiento o por la naturalizaci\u00f3n de los s\u00edntomas, no percibidos siquiera como anomal\u00edas de conducta: el enfermo del Mal de Bierce \u2013 habitualmente omnipotente y poderoso- no se percibe enfermo. Lo detectan y padecen los dem\u00e1s.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-138\" readability=\"63\">\n<p>Es por eso fundamental, en esta etapa cr\u00edtica, el diagn\u00f3stico precoz del posible sin verg\u00fcenza. Est\u00e1 en cuesti\u00f3n, a la larga o a la corta, la supervivencia misma del tejido social. Es cuesti\u00f3n de estar atentos ante los dem\u00e1s pero tambi\u00e9n ante el espejo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-139\" readability=\"64\">\n<p>Esos primeros s\u00edntomas son, entre varios, la p\u00e9rdida de la capacidad de empat\u00eda, progresiva indiferencia hacia el otro que deriva hasta el no registro y el abandono, la p\u00e9rdida progresiva de todo tipo de sensibilidad social, el desconocimiento del pr\u00f3jimo<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-140\" readability=\"61\">\n<p>Otro s\u00edntoma es la agresividad creciente, en el registro verbal a trav\u00e9s del insulto y la descalificaci\u00f3n, el repertorio gestual y en el protagonismo en episodios de violencia f\u00edsica concreta. El enfermo del Mal de Bierce convierte a los dem\u00e1s en blancos m\u00f3viles de sus descargas furiosas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-141\" readability=\"57\">\n<p>Un tercer s\u00edntoma es la flagrante irresponsabilidad. El enfermo del Mal de Bierce<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-142\" readability=\"59\">\n<p>obra y decide sin tener en cuenta las consecuencias, a menudo tr\u00e1gicas, de sus actos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-143\" readability=\"66\">\n<p>No menos significativo es un s\u00edntoma cl\u00e1sico y f\u00e1cil de percibir, por lo aparatoso: la megaloman\u00eda y la consecuente arrogancia. Lindante con el rid\u00edculo, este s\u00edntoma requiere, para ser neutralizado, una ineludible colaboraci\u00f3n del paciente. No es f\u00e1cil, por supuesto. Acaso imposible. El enfermo del Mal de Bierce est\u00e1 imposibilitado para una autopercepci\u00f3n objetiva. Eso le impide por ejemplo, darse cuenta de su ignorancia (lo que no sabe o sabe mal) o su inconsecuencia (decir hoy lo contrario de ayer o ma\u00f1ana sin aparente contradicci\u00f3n).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-144\" readability=\"66\">\n<p>Por \u00faltimo, la v\u00edctima (porque aunque su soberbia no lo admita, lo es) enferma del Mal de Bierce padece de una penosa tendencia a la confusi\u00f3n conceptual. As\u00ed, en t\u00e9rminos de la vida en comunidad confundir\u00e1 la Patria con una empresa, el Estado presente con un \u00e1rbitro ciego, los escr\u00fapulos con una isla griega y \u2013seg\u00fan la definici\u00f3n del sabio Gila-, la Econom\u00eda con la econosuya.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-145\" readability=\"62\">\n<p>Resumiendo, cabe estar atentos todos a la aparici\u00f3n \u2013enfrente, a nuestro lado o en el espejo personal- de cualquiera de estos s\u00edntomas lamentablemente generalizados. Y obrar en consecuencia, antes de que sea tarde. Mientras sintamos verg\u00fcenza habr\u00e1 esperanza para todos y cada uno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-146\" readability=\"57\">\n<p>La verg\u00fcenza es salud. Brindemos por eso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" id=\"element-body-148\">\n<p>Buenas tardes.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Buenas tardes a todas y a todos. Autoridades, organizadores, miembros de la delegaci\u00f3n de Riad, capital del reino de Arabia Saudita y ciudad invitada a esta edici\u00f3n de la Feria, participantes (de un lado, del otro o arriba del mostrador) y asistentes \/ paseantes en general. Y entre todos ellos, muchos colegas, amigos y compa\u00f1eros. 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