{"id":112463,"date":"2025-09-02T13:00:37","date_gmt":"2025-09-02T13:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/terrestre-cristina-rivera-garza-explora-memoria-cuerpo-olvido_0_PB5AjDz5Yl.html"},"modified":"2025-09-02T13:00:37","modified_gmt":"2025-09-02T13:00:37","slug":"en-terrestre-cristina-rivera-garza-explora-la-memoria-el-cuerpo-y-el-olvido","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/09\/02\/en-terrestre-cristina-rivera-garza-explora-la-memoria-el-cuerpo-y-el-olvido\/","title":{"rendered":"En \u00abTerrestre\u00bb, Cristina Rivera Garza explora la memoria, el cuerpo y el olvido"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/en-terrestre-cristina-rivera-garza-explora-la-memoria-el-cuerpo-y-el-olvido.jpg\"><\/p>\n<div><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/en-terrestre-cristina-rivera-garza-explora-la-memoria-el-cuerpo-y-el-olvido-2.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<div id=\"element-body-0\" readability=\"62.631578947368\">\n<p>\u201cMe pregunt\u00e9, justo entonces, si esto era en <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/cristina-rivera-garza-siente-miedo-trump-momento-delicado-peligroso_0_slkoZnNNoT.html?srsltid=AfmBOoqcGU1TTFVC5b2u8RiBDqF_zC7koXQNTneKRz1Ko4KaMG_Ae4p6\" target=\"_blank\" title=\"verdad \" alt=\"verdad \" rel=\"noopener noreferrer\">verdad <\/a>envejecer. Temblar a cada rato. Quedarse sin aire. Trastabillar y dudar. Apretar las mand\u00edbulas con discreci\u00f3n, como si las muelas estuvieran pegadas con un pegamento antiguo. Coleccionar datos y enumerar minucias a la menor provocaci\u00f3n. La hipocondr\u00eda, me dije, nunca es una buena consejera, y di un ligero manotazo sobre la barra\u201d, escribe <strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/cristinariveragarza\/?hl=es\" target=\"_blank\" title=\"Cristina Rivera Garza\" alt=\"Cristina Rivera Garza\" rel=\"noopener noreferrer\">Cristina Rivera Garza<\/a><\/strong> en <strong><em><a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/es\/literatura-contemporanea\/367148-libro-terrestre-9788439745198?srsltid=AfmBOooikW1dD_SSnSkr_myMZNNTa0REyykYj7p6jQgX50iZi4wZOSFV\" target=\"_blank\" title=\"Terrestre\" alt=\"Terrestre\" rel=\"noopener noreferrer\">Terrestre<\/a><\/em><\/strong>, su \u00faltimo libro.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-2\" readability=\"64.562613430127\">\n<p>Este pasaje es solo una muestra del <strong>poder de su escritura<\/strong>. Narradora y cronista destacada, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/autor\/cristina-rivera-garza.html?srsltid=AfmBOoqUNKUZDYwM_tsFEl_dWnkORkVPtwIiuRfajLBoW8izba0y8mpI\" target=\"_blank\" title=\"Rivera Garza \" alt=\"Rivera Garza \" rel=\"noopener noreferrer\">Rivera Garza <\/a><strong>no escatima poes\u00eda a la hora de contar.<\/strong> Su pluma \u2013que le vali\u00f3 el Premio Pulitzer 2024 por <em>El invencible verano de Liliana<\/em>, donde aborda en clave de no ficci\u00f3n el femicidio de su hermana\u2013 vuelve a desplegarse con fuerza en este nuevo libro,<strong> un compendio de relatos<\/strong> que, una vez m\u00e1s, desdibuja las fronteras entre g\u00e9neros. Las piezas breves que lo integran <strong>oscilan entre el relato de viaje, la ficci\u00f3n especulativa y la cr\u00f3nica afectiva.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-3\" readability=\"65\">\n<p>Su prosa funciona como <strong>una puesta en abismo constante<\/strong>. A trav\u00e9s de juegos narrativos y preguntas existenciales, la escritora mexicana indaga en torno a la p\u00e9rdida, la memoria, la despedida y la impermanencia. Confirma as\u00ed, una vez m\u00e1s, por qu\u00e9 <strong>es una de las voces m\u00e1s l\u00facidas y originales de la literatura en espa\u00f1ol.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-5\" readability=\"67\">\n<p>Uno de los hilos conductores del libro es<strong> la concepci\u00f3n del cuerpo como territorio de resistencia frente a las imposiciones del mundo<\/strong>. La precariedad y la vulnerabilidad se revelan como fuentes de una autonom\u00eda radical. En \u201cSol de otro planeta\u201d, dos j\u00f3venes \u201csin techo ni ley\u201d desaf\u00edan las expectativas sociales, lanz\u00e1ndose a la ruta. <strong>El cuerpo es aqu\u00ed veh\u00edculo de la fuga<\/strong>, expuesto y transgresor, mientras el sol las acompa\u00f1a \u201csin conmiseraci\u00f3n alguna, sin perd\u00f3n\u201d, record\u00e1ndoles que \u201cel cuerpo existe, que el cuerpo nunca ha dejado de existir\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-6\" readability=\"62\">\n<p>Algo similar ocurre en \u201cPr\u00e1ctica de campo\u201d, donde <strong>el cuerpo colectivo de activistas urbanos se convierte en epicentro de la lucha y la solidaridad.<\/strong> Se congregan para \u201chacer aclaraciones con el cuerpo\u201d. A pesar del cansancio y la violencia (\u201cLos cuerpos tendidos sobre charcos de sangre aparecen despu\u00e9s\u201d), la pregunta por el ser y el lugar en el universo persiste.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-7\" readability=\"62\">\n<p>La <strong>met\u00e1fora de la transformaci\u00f3n f\u00edsica<\/strong> se despliega con m\u00e1s libertad en \u201cPajarracas\u201d, donde las protagonistas asumen la forma de garzas con \u201calas tan grandes\u201d y cuellos de \u201cdebilidad estructural\u201d. Esta mutaci\u00f3n es una nueva forma de habitar la vulnerabilidad y la libertad. Observar el mundo como \u201cuna pelota que se le olvid\u00f3 a un ni\u00f1o en el sistema solar\u201d y afirmar: \u201ccamino porque la pajarera era m\u00e1s peque\u00f1a que nosotras\u201d, es una declaraci\u00f3n po\u00e9tica y pol\u00edtica a la vez.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-9\" readability=\"70\">\n<p><strong>Otro eje central es la memoria, no como archivo fiel, sino como acto de construcci\u00f3n<\/strong> \u2013e incluso de negaci\u00f3n\u2013. <strong>La identidad se teje en lo que se recuerda y, tambi\u00e9n, en lo que se omite<\/strong>. \u201cEl significado de la lluvia\u201d, el relato que abre el libro, parte de un olvido: \u201cTen\u00eda mucho tiempo sin pensar en Julia O\u2019Bradeigh. De hecho, no ser\u00eda falso decir que hab\u00eda olvidado a Julia O\u2019Bradeigh por completo\u201d. Aqu\u00ed, Rivera Garza juega de nuevo con los l\u00edmites entre ficci\u00f3n y realidad, al recuperar un personaje de <em>La guerra no importa<\/em> (1991), su primer libro de cuentos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-10\" readability=\"62\">\n<p>\u201cLos leones no est\u00e1n ac\u00e1\u201d es una pieza magistral que<strong> explora la negaci\u00f3n como procedimiento narrativo<\/strong>. Invierte la premisa del poema \u201cLos leones rondaban la casa\u201d de Marosa di Giorgio, y construye un relato en torno a lo que no ocurre: \u201cNosotros no estamos enamorados. No creemos en el amor\u201d. Su mantra \u2013\u201cNo veamos hasta d\u00f3nde podemos no llegar. No nos perdamos\u201d\u2013 expresa una autonom\u00eda radical. Incluso el acto de amar se diluye en una afirmaci\u00f3n de libertad: \u201cIba a escribir te quise pero de repente se me quitaron las ganas\u201d. <strong>Aqu\u00ed, la identidad se construye desde la carencia.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-11\" readability=\"62\">\n<p><strong>Todo el libro confronta al lector con la impermanencia<\/strong>. La despedida es un eje reiterado. El fantasma de Liliana, su hermana asesinada, sobrevuela como un aura silenciosa e inquietante, incluso cuando no es nombrada. Lo no dicho adquiere una potencia abrumadora.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-12\" readability=\"65\">\n<p>En el universo de Rivera Garza, <strong>moverse no es solo desplazarse, sino despedirse<\/strong>. \u201cTodo se est\u00e1 despidiendo\u201d, relato ambientado en una planta procesadora de pescado en Alaska, condensa esta idea: \u201cTodo se est\u00e1 despidiendo siempre de cualquier manera. Recuerda eso\u201d. Las jornadas laborales, la extinci\u00f3n de especies y un futuro deshumanizado donde la mano de obra migrante se reduce a \u201cimpulsos neuronales sin necesidad de llevar consigo el peso del cuerpo\u201d son manifestaciones de esa despedida.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-14\" readability=\"66\">\n<p>Un procedimiento singular aparece en \u201cLos que me ayudan a mudarme tambi\u00e9n est\u00e1n en movimiento\u201d, quiz\u00e1 el texto m\u00e1s melanc\u00f3lico del libro. All\u00ed, la autora <strong>activa la m\u00e1quina de ficci\u00f3n de modo l\u00fadico, para abordar separaciones, mudanzas y comienzos<\/strong>: \u201cAhora convocar\u00e9 al azar y lo vestir\u00e9 de azul. [&#8230;] Eres t\u00fa, algo as\u00ed saldr\u00e1 de sus labios. Al inicio se saludar\u00e1n con timidez, extendiendo con cautela un par de manos todav\u00eda llenas de finas cicatrices enmara\u00f1adas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-16\" readability=\"64\">\n<p><strong><em>Terrestre <\/em>funciona tanto como puerta de entrada al universo de Rivera Garza <\/strong>\u2013soci\u00f3loga, doctora por la Universidad de Houston\u2013 <strong>como un fest\u00edn para quienes la siguen<\/strong> desde sus primeras obras. En estas p\u00e1ginas se condensan muchos de los procedimientos que definen su estilo: la disoluci\u00f3n de fronteras entre memoria y ficci\u00f3n, el uso de voces narrativas colectivas, y una exploraci\u00f3n profunda de la fuga, la vulnerabilidad y la resistencia.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-17\" readability=\"63\">\n<p>En palabras de la escritora boliviana Liliana Colanzi, Rivera Garza <strong>\u201ctransita el deseo, la rebeld\u00eda, la a\u00f1oranza<\/strong> y el tiempo con recursos que enfrentan al lenguaje con su potencia pol\u00edtica y su abismal intensidad\u201d. <em>Terrestre <\/em>es una bit\u00e1cora de viajes especulativa que se inscribe en los cuerpos y nos invita a recorrer la existencia con los ojos y los o\u00eddos bien abiertos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"element-body-19\" readability=\"58\">\n<p><strong><em>Terrestre<\/em>, de Cristina Rivera Garza (Random House)<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cMe pregunt\u00e9, justo entonces, si esto era en verdad envejecer. 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