{"id":113242,"date":"2025-09-15T13:43:37","date_gmt":"2025-09-15T13:43:37","guid":{"rendered":"https:\/\/womantime.com.ar\/?p=37858"},"modified":"2025-09-15T13:43:37","modified_gmt":"2025-09-15T13:43:37","slug":"la-ausencia-en-el-gesto-mas-humano","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2025\/09\/15\/la-ausencia-en-el-gesto-mas-humano\/","title":{"rendered":"La ausencia en el gesto m\u00e1s humano"},"content":{"rendered":"<div><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/la-ausencia-en-el-gesto-mas-humano.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>Siempre pens\u00e9 que un abrazo era el gesto m\u00e1s sincero que pod\u00edamos regalar. No necesitaba palabras, ni explicaciones. Bastaba ese instante en el que dos cuerpos se encontraban para que el alma dijera: <em><strong>\u201cAc\u00e1 estoy, no est\u00e1s sola\u201d<\/strong><\/em>. Era refugio, era consuelo, era ternura. Un puente invisible entre dos corazones que no se pod\u00eda fingir.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 la pandemia y nos arrebat\u00f3 ese <a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news\/item\/02-03-2022-covid-19-pandemic-triggers-25-increase-in-prevalence-of-anxiety-and-depression-worldwide\">contacto humano<\/a>, muchos sentimos un vac\u00edo imposible de llenar. Se prohibieron los abrazos, se limitaron los encuentros, nos impusieron la distancia. Y yo cre\u00eda, con ingenua esperanza, que cuando todo terminara, los abrazos regresar\u00edan con m\u00e1s fuerza. Que despu\u00e9s de tanta ausencia, cada reencuentro iba a ser m\u00e1s profundo, m\u00e1s honesto, m\u00e1s necesario. Imaginaba que el aislamiento nos hab\u00eda ense\u00f1ado a valorar lo que antes d\u00e1bamos por sentado.<\/p>\n<p>Pero me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p>La vuelta a la \u201cnormalidad\u201d no trajo abrazos m\u00e1s c\u00e1lidos, sino m\u00e1s fr\u00edos. No trajo cercan\u00eda, sino distancia disfrazada de contacto. Y ah\u00ed me di cuenta de algo doloroso: muchos abrazos hoy no son abrazos. Son un gesto vac\u00edo, una actuaci\u00f3n social, un roce r\u00e1pido sin emoci\u00f3n. Brazos que envuelven pero no contienen. Rostros que sonr\u00eden mientras los ojos se pierden en otro lado.<\/p>\n<p>Lo que antes era un lenguaje del alma, se volvi\u00f3 un tr\u00e1mite. Un <em>\u201chola\u201d<\/em> disfrazado de gesto afectuoso. Y en ese cambio descubr\u00ed algo mucho m\u00e1s profundo: que la pandemia no nos hizo mejores, sino m\u00e1s duros, m\u00e1s indiferentes, m\u00e1s ego\u00edstas. Pens\u00e9 que \u00edbamos a salir con m\u00e1s empat\u00eda, pero emergimos con m\u00e1s odio. Cre\u00ed que \u00edbamos a abrazar con m\u00e1s amor, pero terminamos vaciando hasta el abrazo.<\/p>\n<p>Y entonces, \u00bfqu\u00e9 nos queda? Nos queda la nostalgia de aquellos abrazos que curaban, que sosten\u00edan, que transmit\u00edan lo que las palabras no pod\u00edan. Nos queda la memoria de esos gestos verdaderos que hoy parecen en extinci\u00f3n. Porque cuando el abrazo ya no abriga, nos damos cuenta de que lo que se apag\u00f3 no fue el contacto f\u00edsico, sino nuestra capacidad de sentir de verdad.<\/p>\n<p>El mundo necesita volver a abrazar de coraz\u00f3n. Necesita que dejemos de lado la indiferencia y volvamos a entender que un abrazo puede salvar, puede devolver la esperanza, puede ser lo \u00fanico que le <a href=\"https:\/\/womantime.com.ar\/category\/lifestyle\/aprendizaje\/\">recuerde<\/a> a alguien que la vida todav\u00eda tiene sentido.<\/p>\n<p>Que el abrazo siga vivo. Que la empat\u00eda no se apague. Y que la frialdad nunca se vuelva costumbre. Porque un d\u00eda, cuando necesitemos de verdad ese refugio, quiz\u00e1s descubramos que lo \u00fanico que nos rodea son brazos vac\u00edos.<\/p>\n<div class=\"herald-da\"> <ins class=\"adsbygoogle\" data-ad-client=\"ca-pub-7765853155711265\" data-ad-slot=\"4031281682\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins> <\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Siempre pens\u00e9 que un abrazo era el gesto m\u00e1s sincero que pod\u00edamos regalar. No necesitaba palabras, ni explicaciones. Bastaba ese instante en el que dos cuerpos se encontraban para que el alma dijera: \u201cAc\u00e1 estoy, no est\u00e1s sola\u201d. Era refugio, era consuelo, era ternura. Un puente invisible entre dos corazones que no se pod\u00eda fingir. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":113243,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113242"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=113242"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/113242\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/113243"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=113242"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=113242"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=113242"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}