{"id":121965,"date":"2026-02-23T13:01:17","date_gmt":"2026-02-23T13:01:17","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/hanif-kureishi-maria-moreno-narrar-abismo-enfermedad_0_b2zehmRZMC.html"},"modified":"2026-02-23T13:01:17","modified_gmt":"2026-02-23T13:01:17","slug":"hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2026\/02\/23\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad\/","title":{"rendered":"Hanif Kureishi y Mar\u00eda Moreno, como narrar el abismo de la enfermedad"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-0\" readability=\"65.289855072464\">\n<p>\u201cLa literatura, en su m\u00e1ximo esplendor, es una forma bastarda. Desde lo m\u00e1s obsceno y difamatorio hasta lo m\u00e1s sublime y po\u00e9tico, todo cabe en un libro: lo retuerces y lo conviertes en algo inolvidable. Un insecto, un h\u00e9roe, un fantasma o el monstruo de Frankenstein. De la mezcla <strong>surgir\u00e1n impresionantes horrores y maravillas<\/strong>\u201d. La cita no es de un ensayista o un te\u00f3rico literario, sino de las palabras que<strong> <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/autor\/hanif-kureishi.html\" target=\"_blank\" title=\"Hanif Kureishi\" alt=\"Hanif Kureishi\" rel=\"noopener noreferrer\">Hanif Kureishi<\/a> dict\u00f3, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/-grave-estable-novelista-britanico-hanif-kureishi-terapia-intensiva-descompensacion_0_6G9Smd9lJ3.html\" target=\"_blank\" title=\"postrado \" alt=\"postrado \" rel=\"noopener noreferrer\">postrado <\/a>en la cama,<\/strong> a su pareja Isabella y a sus hijos para que estos pudieran escribirlas en la computadora.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-1\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad-2.jpg\"><img alt=\"A pedazos, de Hanif Kureishi (Anagrama). Foto: imagen generada con inteligencia artificial.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">A pedazos, de Hanif Kureishi (Anagrama). Foto: imagen generada con inteligencia artificial.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-2\" readability=\"71\">\n<p>\u201cLo que me gustar\u00eda, lo que deseo, con lo que sue\u00f1o, es poder sujetar con esa mano una pluma y trazar un garabato en una hoja; escribir mi nombre con tinta violeta. Esa es mi ambici\u00f3n\u201d, se lee m\u00e1s tarde, fechado en enero de 2023 como<strong> una suerte de diario \u00edntimo, de su libro <em>A pedazos <\/em><\/strong>(Anagrama), un relato testimonial donde<strong> el brit\u00e1nico de origen paquistan\u00ed cuenta una ca\u00edda fatal que lo dej\u00f3 cuadripl\u00e9jico<\/strong> a la vez que se hunde en sus memorias, su pasi\u00f3n por la escritura, sus hitos literarios y cinematogr\u00e1ficos y el montaje paralelo de su tratamiento m\u00e9dico, entre enfermeros, fisioterapeutas y hospitales de Roma y Londres.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-3\" readability=\"72.152199762188\">\n<p>\u201cEscrib\u00eda, como siempre, con dos dedos y a la gran velocidad adquirida en mis a\u00f1os de periodismo, de presionar demasiado las teclas como si tuviera una suerte de memoria f\u00edsica de la Olympia que hab\u00eda golpeado r\u00edtmicamente en las redacciones de los a\u00f1os ochenta. De pronto, una flojera suave, sin dolor, en la mano derecha y ya no pude seguir. Hab\u00eda experimentado algo as\u00ed, en forma muy breve pero lo suficiente para reconocerlo: un desmayo raro en plena conciencia. <strong>No pod\u00eda hablar ni caminar, pero todav\u00eda no lo sab\u00eda<\/strong>\u201d. La cita no es de Kureishi sino de <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/maria-moreno.html\" target=\"_blank\" title=\"Mar\u00eda Moreno\" alt=\"Mar\u00eda Moreno\" rel=\"noopener noreferrer\">Mar\u00eda Moreno<\/a><\/strong> en la trama de <strong><em><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/maria-moreno-estoica-siglo-xxi_0_6KhWnxu7Kj.html\" target=\"_blank\" title=\"La merma\" alt=\"La merma\" rel=\"noopener noreferrer\">La merma<\/a> <\/em><\/strong>(Random House), otro libro-testimonio del escritor o escritora maduro en a\u00f1os que, tras un accidente, tras un colapso, tras acariciar lentamente la muerte, en la ardua rehabilitaci\u00f3n nunca dejan de pensar, nunca dejan de escribir.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>La escritura como salvaci\u00f3n<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-5\" readability=\"72\">\n<p>En ese estado liminal, <strong>entre recuerdos, evocaciones, urgencias sanitarias y se\u00f1ales confusas del cuerpo y la mente<\/strong>, hay apariciones fugaces de personas y an\u00e9cdotas, rastros del pasado y un ansia vital por contar, la escritura como salvaci\u00f3n, como refugio y escape, como revelaci\u00f3n de un peque\u00f1o mundo \u00edntimo conectado a temas universales de todos los tiempos: la enfermedad, la decadencia, el amor, el odio, la muerte.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-6\" readability=\"69\">\n<p>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 nunca pens\u00e9 en mi madre? Hab\u00eda muerto en 2004, hac\u00eda casi veinte a\u00f1os, pero en estas circunstancias era extra\u00f1o no evocarla. Un poco porque su muerte luego de su demencia final hab\u00eda sido una liberaci\u00f3n. Otro porque, de enterarse de mi accidente, se hubiera transformado en la mujer cuya hija qued\u00f3 paral\u00edtica y retardada. Me hubiera vuelto loca y quitado capacidad de resistencia. No sab\u00eda cuidar. Cuando cualquiera de nosotros ten\u00eda una enfermedad o accidente, generaba r\u00e1pidamente el suyo: una vez se tir\u00f3 en la pierna el tubo de ox\u00edgeno, otra fingi\u00f3 un ataque al coraz\u00f3n y fue cre\u00edda\u201d, desliza Moreno sobre su madre, <strong>en plena recuperaci\u00f3n del ACV que sufri\u00f3 el 3 de julio de 2021<\/strong> y que ocasion\u00f3 la par\u00e1lisis de su lado derecho, incluida la mano con la que escribe.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-8\" readability=\"65\">\n<p>\u201cY me qued\u00e9 dura por unos instantes. Pero se me pas\u00f3 unos minutos. Tuve tiempo de sacar el cerrojo de la puerta y llamar a mi hijo\u201d, reconstruye. En <em>La merma<\/em>, la periodista y escritora argentina no arranca contando lo que denomin\u00f3 como un \u201caccidente\u201d sino que <strong>empieza por su v\u00ednculo con los hombres<\/strong>. Por esa \u201ccoalici\u00f3n masculina\u201d, sobre todo escritores y periodistas, bajo la frase tan sugestiva de \u201cahora todos han muerto\u201d y \u201cde m\u00ed, queda sola la mitad\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-9\" readability=\"64\">\n<p>En cambio,<strong> Hanif Kureishi decide en <em>A pedazos<\/em> ir al hueso desde el vamos<\/strong>: los detalles del accidente dom\u00e9stico que sufri\u00f3 el d\u00eda de San Esteban de 2002 en las afueras de Roma. Despu\u00e9s de un agradable paseo por la ciudad, sentado en la mesa de la casa de su pareja Isabella, mientras tomaba cerveza y ve\u00eda un partido de f\u00fatbol, sinti\u00f3 un mareo. Se inclin\u00f3 hacia delante hasta que la cabeza le qued\u00f3 entre las piernas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-10\" readability=\"62\">\n<p>Recuper\u00f3 la consciencia unos minutos despu\u00e9s, rodeado de un charco de sangre, con el cuello torcido en una postura grotesca e Isabella arrodillada junto a \u00e9l. Tiempo despu\u00e9s, la triste revelaci\u00f3n: <strong>se hab\u00eda roto la columna.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-11\" readability=\"67\">\n<p>\u201cDe pronto vi lo que solo puede describirse como un objeto c\u00f3ncavo, semicircular y con garras movi\u00e9ndose hacia m\u00ed. Recurriendo a la escasa lucidez que me quedaba, descubr\u00ed que era una de mis manos, una cosa extra\u00f1a sobre la que ya no ten\u00eda control\u201d, cuenta, creyendo que estaba en las ant\u00edpodas de la muerte, con un halo de perturbaci\u00f3n que recuerda a un Beckett, a un Kafka.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-12\" readability=\"71\">\n<p><strong>Hay humor y sentido de lo escatol\u00f3gico, hay absurdo y desasosiego, hay ligereza y lucidez<\/strong>, y, entre fragmentos dispersos, un repaso de la obra producida y avatares de la condici\u00f3n de escritor y de escritora \u2013dis\u00edmiles por su pertenencia de g\u00e9nero, pa\u00eds, crianza, clase y cultura\u2013, una serie de flashbacks sobre las afinidades electivas y la formaci\u00f3n de una mirada, de una voz propia, tal vez el anhelo m\u00e1ximo de todo artista.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-13\" readability=\"80\">\n<p>Mientras <strong>Mar\u00eda Moreno habla de referencias tan variopintas como influencers de Tik Tok, la guerrilla de los setenta, Lina Meruane y Josefina Ludmner<\/strong>, el Covid en medio de su internaci\u00f3n, los sobrevivientes de Viven, Robert Antelme, la mierda, los gritos, los fantasmas, la fantas\u00eda de amputaci\u00f3n y la historia de la nadadora Mar\u00eda In\u00e9s Mato, a la cual entrevist\u00f3 en su momento, en <strong>Kureishi se entremezclan la infancia y sus padres<\/strong> \u2013\u201cen cuanto aprend\u00ed a leer, me sent\u00ed libre\u201d, dice\u2013, el amor por Ch\u00e9jov y Martin Amis, el descubrimiento de la literatura y de los momentos bisagra en los que se convirti\u00f3 en escritor, su incipiente fama como compa\u00f1ero del cineasta Stephen Frears en Ropa limpia, negocios sucios y por el guion de <em>Mi hermosa lavander\u00eda<\/em>, su estrecha amistad con Salman Rushdie, sus amantes, el sexo y el gusto por el teatro y el cine.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-15\" readability=\"65\">\n<p><strong>Ambos experimentan el desconcierto de sentir que quiz\u00e1s no vuelvan a escribir como antes<\/strong>, a no poder concentrarse en la lectura y a depender de otros para ambas tareas. <strong>Pasan por per\u00edodos de nebulosa, de estar tumbados o aletargados<\/strong>, o simplemente bajoneados o sin fuerzas. Se entristecen al no poder gozar del tiempo a su manera, deambulando por la ciudad, perdi\u00e9ndose en sus disfrutes de fl\u00e2neur.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-16\" readability=\"67\">\n<p><strong>En ambos subyace la idea de la escritura como algo f\u00edsico<\/strong>, los gestos, los \u00e1nimos, las respiraciones, todo lo que se hace con el cuerpo mientras se deslizan los dedos. \u201cLa silla de ruedas no est\u00e1 hecha para sentarse a la compu\u201d, se queja Moreno, que pendula entre la cr\u00f3nica y el microensayo, y bromea sobre la literatura del yo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-17\" readability=\"67\">\n<p><em>La merma<\/em> fue concebido en partes,<strong> sopesando una gran angustia por la lentitud entre el pensamiento y la escritura<\/strong>. \u201cFue un libro que ten\u00eda que hacer, una especie de coartada para sepultar la vejez\u201d, confiesa la autora de<em> El petiso orejudo, Vida de vivos, Oraci\u00f3n. Carta a Vicki y otras eleg\u00edas pol\u00edticas, <\/em>y<em> Black out,<\/em> entre otros.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-18\" readability=\"62\">\n<p>Y aqu\u00ed y all\u00e1 en los textos, despu\u00e9s de varios traslados de camas, diagn\u00f3sticos y pesadas convalecencias, el ansiado regreso a casa. Sin embargo, <strong>las adversidades est\u00e1n lejos de desaparecer.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Razonablemente alegre<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-20\" readability=\"68\">\n<p>\u201cPuede que hay\u00e1is sacado la conclusi\u00f3n de que, ante la expectativa de poner fin a mi estancia hospitalaria, estoy muy animado. De hecho estoy razonablemente alegre. Pero, a medida que se acerca la fecha de mi vuelta a casa, tambi\u00e9n cada vez m\u00e1s intranquilo. Me preocupa en especial Isabella, y las responsabilidades que va a tener que asumir. Ella y mi asistente social han de adecuar la casa para los futuros cuidados\u201d, escribe el autor de<em> El buda de los suburbios, Intimidad <\/em>y <em>Amor en tiempos tristes<\/em>, tambi\u00e9n en silla de ruedas y consciente de que<strong> \u201capenas soy capaz de hacer nada por m\u00ed mismo\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-21\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad-3.jpg\"><img alt=\"La merma, de Mar\u00eda Moreno (Random House). Foto: imagen generada con inteligencia artificial.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/02\/hanif-kureishi-y-maria-moreno-como-narrar-el-abismo-de-la-enfermedad-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La merma, de Mar\u00eda Moreno (Random House). Foto: imagen generada con inteligencia artificial.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-22\" readability=\"68\">\n<p>Las gratitudes se acumulan entre amigos y familia, m\u00e9dicos, enfermeros y dem\u00e1s personal. <strong>Redenci\u00f3n, perseverancia y escritura-existencia en los momentos l\u00edmites de un dolor<\/strong>, de una dram\u00e1tica par\u00e1lisis, de una cat\u00e1strofe personal. Lo cual no deja de lado el \u00e9nfasis en lo oneroso de los tratamientos de salud \u2013sin ir m\u00e1s lejos, Kureishi comparte una p\u00e1gina donde recibe aportes\u2013, y de mostrar la cara inc\u00f3moda y tir\u00e1nica del enfermo, que produce tensiones en el entorno.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-23\" readability=\"66\">\n<p>\u201cTengo mucho que agradecer. No hay que extra\u00f1arse, puesto que <strong>mi supervivencia exigi\u00f3 que mi relativa autonom\u00eda dependiera de muchas amigas<\/strong>, desde la elecci\u00f3n de la silla el\u00e9ctrica hasta la salvaescaleras y, cuando no pod\u00eda comunicarme, del calor de mi gato Maula\u201d, comparte Mar\u00eda Moreno, nacida en Buenos Aires en 1947.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-24\" readability=\"65\">\n<p>\u201cHay quien dice que cuando est\u00e1s a punto de morir te pasa ante los ojos tu vida entera, pero en mi caso <strong>no estaba pensando en el pasado sino en el futuro<\/strong>: en todo lo que me iba a perder, en todo lo que me quedaba por hacer\u201d, desliza, en una de sus tantas reflexiones con aura filos\u00f3fica, el escritor ingl\u00e9s nacido en 1954.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-26\" readability=\"59\">\n<p><strong><em>A pedazos<\/em>, de Hanif Kureishi (Anagrama) y <em>La merma<\/em>, de Mar\u00eda Moreno (Random House).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa literatura, en su m\u00e1ximo esplendor, es una forma bastarda. 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