{"id":122264,"date":"2026-02-28T11:00:59","date_gmt":"2026-02-28T11:00:59","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/selva-almada-novela-gente-nadie-reclama-parece-importar_0_2vrWhzDUBb.html"},"modified":"2026-02-28T11:00:59","modified_gmt":"2026-02-28T11:00:59","slug":"selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2026\/02\/28\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar\/","title":{"rendered":"Selva Almada: \u00abEn esta novela hay mucho de esa gente por la que nadie reclama ni parece importar\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-0\" readability=\"64.580270793037\">\n<p>La familia Lucero ha desaparecido. Salieron de casa Dami\u00e1n Lucero y su mujer, Lorena, junto a los cuatro chicos: el gur\u00ed, las mellizas y el beb\u00e9, que dicen que es igualito al padre y tambi\u00e9n dicen que es igualito al patr\u00f3n. <strong>La cosa es que salieron y nunca m\u00e1s volvieron.<\/strong> \u00bfQu\u00e9 les pas\u00f3? \u00bfMurieron? \u00bfVolver\u00e1n? La casa, su casa, quiere saber. La casa narra esa ausencia. <strong>Una <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/literatura\/selva-almada-inconfundible-luz-provincia_0_YtnEqkXF7.html\" target=\"_blank\" title=\"voz \" alt=\"voz \" rel=\"noopener noreferrer\">voz <\/a>inesperada<\/strong>, como otras muchas historias deslumbrantes que recorren <strong><em>Una casa sola<\/em><\/strong> (Random House), la <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/proxima-lectura-libros-llegan-marzo-vas-querer-leer_0_BY2iEg4ARE.html\" target=\"_blank\" title=\"nueva\" alt=\"nueva\" rel=\"noopener noreferrer\">nueva<\/a> <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/selva-almada-ultraderecha-antiderechos-responderles-libros_0_QlHCQDShV8.html\" target=\"_blank\" title=\"novela \" alt=\"novela \" rel=\"noopener noreferrer\">novela <\/a>de <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/selva-almada.html\" target=\"_blank\" title=\"Selva Almada\" alt=\"Selva Almada\" rel=\"noopener noreferrer\">Selva Almada<\/a><\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-1\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-2.jpg\"><img alt=\"La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-2\" readability=\"72\">\n<p>\u00abMe impacta desde siempre encontrarme con<strong> la cara de las personas que desaparecen<\/strong>. Las veo en carteles o pantallas, como las que est\u00e1n en los aeropuertos. Hay chicos, como Loan en Corrientes o Lian Flores en C\u00f3rdoba, pero tambi\u00e9n gente adulta y a veces m\u00e1s de uno. Todas son desapariciones en democracia, son muchas y pasan 10 a\u00f1os, 15 a\u00f1os, 20 a\u00f1os&#8230; <strong>\u00bfC\u00f3mo puede ser?, \u00bfqu\u00e9 pasa? Tal vez no investigan o no interesan<\/strong>. De ah\u00ed vino la idea de contar una de estas historias que nunca se resuelven, que quedan como misterios en los lugares donde viv\u00edan, donde los buscan cada tanto, hay un aniversario, sale en el diario local, pero nunca se les da una respuesta\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-3\" readability=\"63\">\n<p>Es una ma\u00f1ana soleada de verano y algo de esa claridad tibia entra en la oficina de la editorial Penguin Random House. Casi termina febrero y la escritora, nacida en Villa Elisa, Entre R\u00edos, en 1973, comienza una jornada de entrevistas a prop\u00f3sito de <strong>este nuevo y esperado libro<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Reescritura de verano<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-5\" readability=\"65\">\n<p>Pasaron casi seis a\u00f1os desde la publicaci\u00f3n de su tercera novela, <strong><em>No es un r\u00edo<\/em>, con la que cerr\u00f3 la llamada \u201ctrilog\u00eda de varones\u201d<\/strong> (las otras dos son <em>El viento que arrasa<\/em>, de 2012, y <em>Ladrilleros<\/em>, de 2013), que<strong> la puso en el mapa literario internacional.<\/strong> <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-6\" readability=\"66\">\n<p>Selva Almada ha pedido un t\u00e9, que va a beber poco a poco, y cuenta justo antes de que se encienda la luz roja del grabador que <strong>reescribi\u00f3 completa esta novela durante el verano<\/strong>. La hab\u00eda empezado en 2022 durante una residencia en la Maison des \u00c9crivains \u00c9trangers en Saint Nazaire, Francia. La hab\u00eda abandonado. La hab\u00eda ampliado, complejizado. Y cuando la retom\u00f3, aunque ese borrador funcionaba, no era lo que ella buscaba. <strong>\u00bfY qu\u00e9 buscaba?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-7\" readability=\"67\">\n<p>Lo recuerda as\u00ed: \u201cEstaba paseando la perra y empec\u00e9 a escuchar ese ruidito que me ven\u00eda haciendo desde hac\u00eda varias semanas esa versi\u00f3n en la que trabajaba. Me dije: \u2018Bueno, <strong>no es aquella novela que yo quer\u00eda escribir cuando la empec\u00e9<\/strong>\u2019. As\u00ed es que recuper\u00e9 aquellas primeras p\u00e1ginas para ver qu\u00e9 pasaba y, en ese proceso, tambi\u00e9n cambi\u00e9 la voz que narraba. Si en aquel primer intento era una omnisciente, muy pegada a la subjetiva de la casa, pero un narrador omnisciente, ahora me dije: \u2018<strong>Si voy a empezar de nuevo, entonces por qu\u00e9 no es la casa quien cuenta la historia<\/strong>\u2019\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-8\" readability=\"57\">\n<p><strong>\u2013\u00bfQu\u00e9 cosas te habilit\u00f3 esa casa que narra y qu\u00e9 desaf\u00edos?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-9\" readability=\"75\">\n<p>\u2013Primero, cuando me pregunt\u00e9 \u00bfpor qu\u00e9 no narra la casa?, tambi\u00e9n pens\u00e9 si no podr\u00eda pasar que luego lo sintiera como una cosa medio rid\u00edcula. Pero, en realidad, ya en la versi\u00f3n previa, con esa tercera persona muy subjetiva de la casa, hab\u00eda empezado a aparecer una voz que se acercaba much\u00edsimo a lo que podr\u00eda ser una primera persona. Adem\u00e1s, hay montones de novelas o de cuentos donde narran los objetos, pienso en Antonio Di Benedetto o Manuel Mujica Lainez, que tiene una novela titulada <em>La casa<\/em> y que yo, obviamente, volv\u00ed a leer cuando empec\u00e9 con esta idea. Tambi\u00e9n sab\u00eda que es dif\u00edcil sostener un yo. En general, no escribo en primera persona ni siquiera con personajes humanos. Y apareci\u00f3 la idea de que el monte tambi\u00e9n tuviera su protagonismo, como dos universos que est\u00e1n en contacto, pero que tambi\u00e9n tienen su autonom\u00eda a la hora de narrar. Creo que son tonos un poquito distintos, que se complementan y dialogan.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-10\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-3.jpg\"><img alt=\"La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-11\" readability=\"68\">\n<p>Antes de ser una casa, la casa fue tierra, troncos, monte. Por eso, desde el principio, estuvo ah\u00ed. Y si en las novelas de Selva Almada los tiempos y los lugares no siempre son categ\u00f3ricos, <strong>en<em> Una casa sola<\/em> la historia argentina se cuela con claridad.<\/strong> Ah\u00ed andan los gauchos arreados a las guerras internas del siglo XIX por unos y por otros, como se llevan las vacas al matadero. Est\u00e1n en el coraz\u00f3n del monte esperando. Llevan mucho tiempo ah\u00ed y pasar\u00e1n mucho m\u00e1s. \u201cQue nos vengan a buscar sin son tauros. \u00a1Que nos busquen!\u201d, gritan en las primeras l\u00edneas del libro. <strong>Pero nadie los busca. Nadie.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-12\" readability=\"67\">\n<p>\u201cAh\u00ed recuper\u00e9 una escena de la pel\u00edcula <em>Jes\u00fas L\u00f3pez<\/em>, que escribimos con Maximiliano Schonfeld, que es el director. Hab\u00eda un momento en el que el personaje sufre una transformaci\u00f3n que suced\u00eda en una isla del Paran\u00e1 durante una tormenta. <strong>Este personaje se pierde en esa isla y se topa con un grupo de gauchos que eran desertores del ej\u00e9rcito de Urquiza. <\/strong>Despu\u00e9s, en la pel\u00edcula, esto se resolvi\u00f3 de otra manera y esa escena qued\u00f3 afuera. Pero me hab\u00eda gustado mucho esa idea, as\u00ed es que pregunt\u00e9 a Maxi si pod\u00eda volver a eso y ah\u00ed se termin\u00f3 de armar esta presencia de algunas cositas hist\u00f3ricas, aunque no es una novela hist\u00f3rica ni tampoco se mete demasiado en una indagaci\u00f3n hist\u00f3rica. Solo algunas cosas que me parec\u00eda que estaba bueno contar, como el asesinato de Urquiza\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-13\" readability=\"60\">\n<p><strong>\u2013Ese espinal es un poco perturbador porque, al mismo tiempo que puede ser tenebroso, es un refugio amoroso en el que caben personas ausentes.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-14\" readability=\"70\">\n<p>\u2013Eso me gustaba tambi\u00e9n, que fueran presencias vivas y tambi\u00e9n no preguntarme de d\u00f3nde sale la comida o los cigarrillos que consumen. Alberto Laiseca, mi maestro, ten\u00eda mucho de eso. \u00c9l ten\u00eda un elemento recurrente que era la cueva, donde en alg\u00fan momento ten\u00edas que ocultarte y en la que siempre hab\u00eda comida infinita, infinita bebida, infinitos cigarrillos y todo lo que \u00e9l necesitaba. Los gauchos y el resto de los habitantes del monte siguen viviendo y para ellos el tiempo no pasa, siempre est\u00e1n en el mismo loop: beben su ginebra, se pelean, se hacen chistes, juegan a las cartas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-15\" readability=\"61\">\n<p><strong>\u2013La novela se titula <em>Una casa sola<\/em> y esta \u00faltima palabra abre una plisemia interesante porque, en verdad, no est\u00e1 sola ni tampoco es \u00fanicamente una casa. \u00bfCu\u00e1ndo elegiste esa afirmaci\u00f3n para titularla?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-16\" readability=\"64\">\n<p>\u2013El t\u00edtulo apareci\u00f3 casi, dir\u00eda, en los comienzos del relato, cuando empec\u00e9 a escribir y aparecieron las primeras escenas. Me gustaba ese juego de sentidos. Es una casa sola porque est\u00e1 sola en el medio del monte; es tambi\u00e9n una casa sola porque no tiene gente, y tambi\u00e9n es solo una casa. Me gustaba lo que propon\u00eda este adjetivo acompa\u00f1ando la idea de la casa y tambi\u00e9n c\u00f3mo sonaba.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-18\" readability=\"61\">\n<p><strong>\u2013Hay una manera de la belleza que recorre toda la novela, aunque los territorios son hostiles y los personajes, duros, y pese a que hay tambi\u00e9n mucha violencia. \u00bfC\u00f3mo constru\u00eds esa tensi\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-19\" readability=\"72\">\n<p>\u2013Me imagino que esto viene de leer poes\u00eda, m\u00e1s que nada. No escribo poes\u00eda, pero me gusta mucho leerla y me gusta tambi\u00e9n Estela Figueroa y ella est\u00e1 en el ep\u00edgrafe que abre la novela. Su poes\u00eda es as\u00ed, completamente deslumbrante, pero al mismo tiempo completamente lacerante. Creo que en la novela aparecen escenas cercanas, cotidianas, que aportan un poco de luz, aunque al mismo tiempo se est\u00e1 narrando una desaparici\u00f3n irresuelta y el destino de esos gauchos que eran arriados a la guerra sin saber muy bien por qu\u00e9, solo por ser mano de obra barata. Si pensamos en Malvinas, tambi\u00e9n buena parte de los chicos que murieron eran correntinos o chaque\u00f1os, que iban de la misma manera porque a qui\u00e9n le importa, a qui\u00e9n le pod\u00eda importar, qui\u00e9n iba a reclamar. En la novela hay mucho de estas gentes por las que nadie reclama ni parecen importar demasiado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-20\" readability=\"62\">\n<p><strong>\u2013Aunque siempre trabaj\u00e1s mucho el lenguaje de tus personajes, en esta historia se revela, adem\u00e1s de un registro del litoral, marcas de tiempos hist\u00f3ricos. \u00bfC\u00f3mo construiste esas voces de hace m\u00e1s de cien a\u00f1os?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-21\" readability=\"66\">\n<p>\u2013S\u00ed, volv\u00ed a releer el <em>Mart\u00edn Fierro <\/em>y a Hilario Ascasubi porque quer\u00eda que los personajes tuvieran giros, palabras de su tiempo. Entonces, fui otra vez a la gauchesca y encontr\u00e9 expresiones y palabras que, obviamente, yo jam\u00e1s hab\u00eda escuchado porque no las usamos hace hace m\u00e1s de cien a\u00f1os. Adem\u00e1s, me encontr\u00e9 tambi\u00e9n con un libro muy divertido de un ingl\u00e9s que hab\u00eda recopilado adivinanzas de toda la Argentina durante el siglo XIX y comienzos del XX. Llegu\u00e9 a \u00e9l buscando a qu\u00e9 jugaban o c\u00f3mo se entreten\u00edan los gauchos o c\u00f3mo pasaban el tiempo.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>El litoral y una po\u00e9tica<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-23\" readability=\"67\">\n<p>En sus primeras clases y talleres, ha contado alguna vez Selva Almada, <strong>lo regional la repel\u00eda<\/strong>. Se lo dijo as\u00ed a <strong>Clar\u00edn <\/strong>hace cinco a\u00f1os: \u00abEra un temor que ten\u00eda cuando empec\u00e9 a escribir, cuando todav\u00eda viv\u00eda en Entre R\u00edos, me parec\u00eda terrible todo lo que tuviera color local. Me acuerdo que nos junt\u00e1bamos a escribir con otra gente. Y hab\u00eda un hombre grande \u2013nosotros ten\u00edamos 20 a\u00f1os y este tipo era un jubilado\u2013 que era medio chamamecero, guitarrero. Y escrib\u00eda poes\u00eda, una poes\u00eda muy local. <strong>Nos parec\u00eda terrible que apareciera algo de lo local en lo que escrib\u00edamos<\/strong>\u00ab. Luego, se mud\u00f3 a Buenos Aires y la distancia ayud\u00f3 a reenfocar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-24\" readability=\"57\">\n<p><strong>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 momento fuiste consciente de que hab\u00edas construido una po\u00e9tica?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-25\" readability=\"80\">\n<p>\u2013Creo que ese universo empez\u00f3 a aparecer con uno de mis primeros libros, que se titula <em>Una chica de provincia<\/em>. Son relatos autobiogr\u00e1ficos y ah\u00ed aparece de una manera espont\u00e1nea tanto la oralidad como el paisaje porque viene atado a mis recuerdos, a esa \u00e9poca de mi vida que fue la infancia. Ah\u00ed aparec\u00edan en los di\u00e1logos de los personajes las voces de mis vecinas, de mis t\u00edas y de gente del pueblo que se volv\u00eda personaje de los relatos. Ah\u00ed hab\u00eda algo. Despu\u00e9s de esos cuentos, escrib\u00ed un relato un poco m\u00e1s largo, <em>Intemec<\/em>, que tambi\u00e9n vuelve a esa \u00e9poca, a la infancia, desde la ficci\u00f3n y luego <em>El viento que arrasa<\/em>. En el medio, no hubo mucho m\u00e1s que alg\u00fan cuento suelto, de manera que cuando empec\u00e9 a escribir El viento que arrasa, que es una novela m\u00e1s cl\u00e1sica en ese sentido del lenguaje tambi\u00e9n, en un momento de la escritura apareci\u00f3 de nuevo algo: el narrador empezaba a contagiarse de c\u00f3mo hablaba el personaje. Me di cuenta de que hab\u00eda algo, pero como estaba terminando la novela, no tuve el arrojo de detenerme, aunque s\u00ed la intuici\u00f3n de que hab\u00eda aparecido otra vez, como muy espont\u00e1neamente, algo que estaba bueno para seguir investigando m\u00e1s adelante. Finalmente, con <em>Ladrilleros <\/em>me dije a ver qu\u00e9 m\u00e1s puede pasar con esto, aunque <em>Ladrilleros, No es un r\u00edo <\/em>y ahora <em>Una casa sola <\/em>son distintas entre s\u00ed.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-26\" readability=\"69\">\n<p><strong><em>Una casa sola <\/em>es distinta<\/strong>, s\u00ed. Y, sin embargo, <strong>habita un universo que es el de Selva Almada<\/strong>. El de sus territorios capaces de sentir, el de un paisaje que se gana la categor\u00eda de personaje, el de los bordes habitados por personas ajenas a las centralidades y que, sin embargo, desnudan los vicios de esos centros, el de un coro de voces que gritan: \u00a1Que nos busquen! Mientras, <strong>la casa espera que los Lucero aparezcan. Han pasado muchos a\u00f1os. \u00bfQu\u00e9 les pas\u00f3?<\/strong> \u00bfMurieron? \u00bfVolver\u00e1n?<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Selva Almada b\u00e1sico<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-29\">\n<ul>\n<li>Naci\u00f3 en Entre R\u00edos, en 1973.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-30\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-4.jpg\"><img alt=\"La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/03\/selva-almada-en-esta-novela-hay-mucho-de-esa-gente-por-la-que-nadie-reclama-ni-parece-importar-4.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora argentina Selva Almada posa en Buenos Aires. Foto: Mariana Nedelcu.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-31\">\n<ul>\n<li>Es autora, entre otros, de <em>No es un r\u00edo<\/em> (2020) \u2013International Booker Prize shortlisted, Premio IILA-Literatura y menci\u00f3n especial Premio Sara Gallardo\u2013, <em>El mono en el remolino. Notas del rodaje de Zama de Lucrecia Marte<\/em>l (2017), <em>El desapego es una manera de querernos<\/em> (2015), <em>Chicas muertas<\/em> (2014), <em>Ladrilleros <\/em>(2013) y<em> El viento que arrasa<\/em> (2012) \u2013First Book Award del Festival Internacional del Libro de Edimburgo\u2013..<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-32\">\n<ul>\n<li>Es coautora de <em>Laiseca, el Maestro <\/em>(2025).<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-33\">\n<ul>\n<li>Sus libros han sido traducidos a m\u00e1s de veinte lenguas.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-35\" readability=\"58\">\n<p><strong><em>Una casa sola<\/em>, de Selva Almada (Random House).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La familia Lucero ha desaparecido. Salieron de casa Dami\u00e1n Lucero y su mujer, Lorena, junto a los cuatro chicos: el gur\u00ed, las mellizas y el beb\u00e9, que dicen que es igualito al padre y tambi\u00e9n dicen que es igualito al patr\u00f3n. La cosa es que salieron y nunca m\u00e1s volvieron. \u00bfQu\u00e9 les pas\u00f3? \u00bfMurieron? \u00bfVolver\u00e1n? [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":122265,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122264"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=122264"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/122264\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/122265"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=122264"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=122264"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=122264"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}