{"id":129789,"date":"2026-07-05T11:01:53","date_gmt":"2026-07-05T11:01:53","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/ana-maria-shua-molesta-obligacion-valiente-frente-cancer_0_mruRcQC3jB.html"},"modified":"2026-07-05T11:01:53","modified_gmt":"2026-07-05T11:01:53","slug":"ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2026\/07\/05\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer\/","title":{"rendered":"Ana Mar\u00eda Shua: \u201cMe molesta la obligaci\u00f3n de ser valiente frente al c\u00e1ncer\u201d"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-0\" readability=\"60.604774535809\">\n<p>\u201cEstoy por cumplir cincuenta a\u00f1os. <strong>Antes de que me descubrieran la enfermedad pensaba que morirme ya no importar\u00eda<\/strong>, que hab\u00eda vivido mucho y bien. <strong>Ahora pienso en sobrevivir <\/strong>con pa\u00f1ales descartables y me parece una perspectiva maravillosa\u201d, escribe <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/autor\/ana-maria-shua.html\" target=\"_blank\" title=\"Ana Mar\u00eda Shua\" alt=\"Ana Mar\u00eda Shua\" rel=\"noopener noreferrer\">Ana Mar\u00eda Shua<\/a><\/strong> (Buenos Aires, 1951) en \u201cUn canto a la vida\u201d, el <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/ana-maria-shua-solo-vivimos-amor-enfermedad-interesa-segunda_0_aLTD5xnzBw.html\" target=\"_blank\" title=\"texto \" alt=\"texto \" rel=\"noopener noreferrer\">texto <\/a>que abre <strong><em>El cuerpo roto<\/em><\/strong> (P\u00e1ginas de Espuma).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-1\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-2.jpg\"><img alt=\"La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-2\" readability=\"61.707988980716\">\n<p>A los 74 a\u00f1os, <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/formas-breves-ana-maria-shua-haikus_0_v9DOvrKmLk.html\" target=\"_blank\" title=\"Shua \" alt=\"Shua \" rel=\"noopener noreferrer\">Shua <\/a>vuelve a un territorio que conoce bien: el de las <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/ana-maria-shua-testigo-propia-vida-construccion-fantasiosa-_0_hxNHgMbFV0.html\" target=\"_blank\" title=\"historias \" alt=\"historias \" rel=\"noopener noreferrer\">historias <\/a>donde el cuerpo y la imaginaci\u00f3n se enfrentan a sus propios l\u00edmites. <\/strong>En los doce relatos que integran <em>El cuerpo roto<\/em>, la enfermedad, el duelo y la fragilidad f\u00edsica aparecen atravesados por el humor, la iron\u00eda y una mirada que desconf\u00eda de cualquier \u00e9pica de la supervivencia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-3\" readability=\"62\">\n<p>Con una trayectoria que va desde la poes\u00eda de <em>El sol y yo<\/em> (1967) hasta novelas como <em>Soy paciente<\/em> (1980) y <em>La muerte como efecto secundario<\/em> (1994), nos recibe en su departamento porte\u00f1o, lleno de retratos familiares y atravesado por la luz que entra desde los grandes ventanales que ofrecen una postal de la ciudad de Buenos Aires.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-4\" readability=\"61\">\n<p>En la cocina intenta preparar caf\u00e9 con una m\u00e1quina que, seg\u00fan cuenta, solo obedece a su marido. Lo intenta varias veces. Cuando el aparato vuelve a ignorarla, improvisa un filtro y sigue adelante.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-5\" readability=\"60\">\n<p><strong>\u2013El libro tiene una estructura muy particular, casi un ritual circular que empieza con la vida y termina con la muerte. \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de recuperar textos que mantuviste guardados durante d\u00e9cadas?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-6\" readability=\"69\">\n<p>\u2013La organizaci\u00f3n del libro naci\u00f3 de una conversaci\u00f3n fundamental con mi editor, Juan Casamayor. Yo le mand\u00e9 los cuentos sin saber bien c\u00f3mo ordenarlos, y \u00e9l me propuso esta l\u00f3gica: primero el enfermo, despu\u00e9s los m\u00e9dicos y finalmente los cuidadores. Pero lo m\u00e1s fuerte fue recuperar dos textos muy personales. El primero y el \u00faltimo, \u201cDespu\u00e9s de la muerte\u201d, es una cr\u00f3nica del velorio de mi pap\u00e1 que escrib\u00ed apenas dos a\u00f1os despu\u00e9s de que \u00e9l muriera, all\u00e1 por 1977. Lo tuve guardado casi cincuenta a\u00f1os por pudor, porque all\u00ed aparec\u00edan mi mam\u00e1, mi hermana, mi historia m\u00e1s \u00edntima.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Olor a muerte<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-9\" readability=\"65\">\n<p>\u201cHay olor a muerte. El hombre est\u00e1 acostado en la cama. Tiene puesto una piyama nuevo. celeste. Al lado, sobre la cama, est\u00e1 la hija menor, frot\u00e1ndole el pecho con masajes circulares. T\u00f3calo, dice la mujer a la hija mayor. Todav\u00eda est\u00e1 caliente\u201d, describe Shua el encuentro con su padre en \u201cDespu\u00e9s de la muerte\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-10\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013En ese relato mencion\u00e1s que a los 23 a\u00f1os \u201cno sab\u00edas que exist\u00eda la muerte\u201d. \u00bfPublicarlo ahora es una forma de tomar distancia o de cerrar una herida?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-11\" readability=\"66\">\n<p>\u2013Es que, aunque parezca mentira, a esa edad yo no ten\u00eda clara conciencia de la muerte; mis abuelos a\u00fan viv\u00edan. Cuando mi pap\u00e1 muri\u00f3 a los cincuenta a\u00f1os, de una embolia pulmonar unos d\u00edas despu\u00e9s de una operaci\u00f3n que parec\u00eda sencilla, fue como si el cielo se cayera sobre mi cabeza. Escribir ese cuento no fue una liberaci\u00f3n, sino una forma de ordenar el caos. Los a\u00f1os me permitieron transformar el dolor en recuerdo, y sent\u00ed que finalmente el texto ten\u00eda derecho a ser publicado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-12\" readability=\"59\">\n<p><strong>\u2013El libro abre con \u201cUn canto a la vida\u201d. El t\u00edtulo parece ir\u00f3nico, pero termina siendo profundamente vital. \u00bfC\u00f3mo naci\u00f3 ese texto?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-13\" readability=\"62\">\n<p>\u2013Totalmente. En el cine, un \u201ccanto a la vida\u201d suele ser la historia de alguien con una enfermedad terminal o un parapl\u00e9jico que deja una lecci\u00f3n. Yo quise alejarme de eso. Lo que aparece en bastardilla en el cuento es lo que escrib\u00ed las primeras dos semanas despu\u00e9s del diagn\u00f3stico de met\u00e1stasis. Despu\u00e9s, la quimioterapia me barri\u00f3 la personalidad y ya no pude escribir nada m\u00e1s. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s retom\u00e9 esos fragmentos para contar c\u00f3mo fue sobrevivir a ese \u201ctanque\u201d que te pasa por encima.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-14\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013Te rebel\u00e1s contra la ret\u00f3rica del \u201cenfermo guerrero\u201d. \u00bfPor qu\u00e9 te molesta tanto que la gente hable de \u201cluchar\u201d contra el c\u00e1ncer?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-15\" readability=\"66\">\n<p>\u2013Me molesta la obligaci\u00f3n de ser valiente. La enfermedad incluye miedo, cobard\u00eda y agotamiento, y quise reivindicar esa verdad. La gente te dice \u201c\u00a1qu\u00e9 luchadora!\u201d, pero uno no lucha: uno est\u00e1 ah\u00ed y le pasan cosas. La lucha es del cuerpo, no de la voluntad del paciente. Adem\u00e1s, los estudios dicen que el optimismo no influye en la curaci\u00f3n, solo hace que la pases un poco mejor mientras est\u00e1s enfermo.<\/p>\n<\/div>\n<p><cite class=\"author-cite blockquote-embed\" id=\"element-body-16\" readability=\"30\"><\/p>\n<p>Me molesta la obligaci\u00f3n de ser valiente. La enfermedad incluye miedo, cobard\u00eda y agotamiento, y quise reivindicar esa verdad.<\/p>\n<div class=\"author-container\">\n<p><span class=\"author-name\">Ana Mar\u00eda Shua<\/span><span>Escritora<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><\/cite><\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-17\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013En ese tr\u00e1nsito aparecen tambi\u00e9n las \u201csoluciones m\u00e1gicas\u201d. En el libro hay pasajes casi c\u00f3micos sobre las propuestas de medicina alternativa que recibiste.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-18\" readability=\"62\">\n<p>\u2013\u00a1Es que son incre\u00edbles! Me han propuesto desde viajes astrales por el interior de mi cuerpo para pelear contra el tumor hasta comerme 28 gorgojos vivos. A una de mis hijas le trajeron un hormiguero de vidrio lleno de gorgojos. En situaciones de desesperaci\u00f3n, uno se agarra de lo que sea, pero desde una mentalidad cient\u00edfica es fascinante ver c\u00f3mo la medicina alternativa ofrece miles de caminos seguros frente a la uniformidad de la quimio.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-19\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-3.jpg\"><img alt=\"La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-20\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013Alguna vez dijiste que solo existen dos aventuras universales: el amor y la enfermedad. \u00bfPor qu\u00e9 te interesa m\u00e1s la segunda?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-21\" readability=\"68\">\n<p>\u2013No es f\u00e1cil de explicar. Es una elecci\u00f3n arbitraria. Quiz\u00e1s viene de mi infancia; de chica me gustaban las novelas de aventuras y, como no puedo organizar una expedici\u00f3n al Amazonas, la enfermedad es la aventura que nos toca a todos. Siempre me fascinaron los textos sobre plagas y curaciones: desde <em>Mujercitas<\/em>, con la muerte de Beth, hasta Oliver Sacks, que es mi gran amor literario. Sacks escrib\u00eda historias cl\u00ednicas que en realidad son cuentos perfectos. Tambi\u00e9n rele\u00ed mucho para este libro <em>Morfina<\/em>, de Mijail Bulg\u00e1kov, y <em>El diario del a\u00f1o de la peste<\/em>, de Daniel Defoe.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-22\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013Llama la atenci\u00f3n la precisi\u00f3n con la que aparecen los t\u00e9rminos m\u00e9dicos. \u00bfDe d\u00f3nde viene esa fascinaci\u00f3n por ese lenguaje?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-23\" readability=\"63\">\n<p>\u2013Antes de terminar el secundario pens\u00e9 que tal vez iba a estudiar medicina. Hice dos a\u00f1os de orientaci\u00f3n vocacional. Era escritora de ac\u00e1 a la luna, pero me tentaba la medicina. Hasta que por suerte me di cuenta a tiempo de que lo que realmente me gustaba eran las palabras. A veces me dicen: \u201c\u00bfC\u00f3mo sab\u00e9s tanto de medicina?\u201d. Y yo no s\u00e9 nada de medicina; lo que s\u00e9 son las palabras. Me gusta la nomenclatura m\u00e9dica, el peso que cobra una palabra como \u201cmet\u00e1stasis\u201d cuando entra en tu vida. En el fondo, me fascinan las historias donde se juega algo de vida o muerte; por eso sobreviven los cuentos de hadas como Caperucita Roja o Blancanieves.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-24\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013En relatos como \u201cRita y el doctor\u201d o \u201cLos Gasp\u00e1ridos\u201d explor\u00e1s la relaci\u00f3n de poder entre m\u00e9dico y paciente. \u00bfQu\u00e9 te interesa de ese v\u00ednculo?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-25\" readability=\"63\">\n<p>\u2013Es una relaci\u00f3n sadomasoquista muy interesante, pero el s\u00e1dico no siempre es el m\u00e9dico; a veces es el paciente. El cuerpo es violado por esp\u00e9culos, agujas y sondas por estos \u201cartistas\u201d que practican el arte de curar. Tambi\u00e9n me interesaba el conflicto con la familia. Los m\u00e9dicos dicen: \u201cCon el paciente todo bien; el problema es la familia\u201d, porque los familiares desconf\u00edan y siempre creen que hay un tratamiento mejor.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-26\" readability=\"57\">\n<p><strong>\u2013El lugar de los cuidadores es central en<em> El cuerpo roto<\/em>. \u00bfQui\u00e9n cuida al que cuida?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-27\" readability=\"64\">\n<p>\u2013El cuidador sufre tanto como el doliente, pero de otra manera. A veces uno llega a desear que la persona se muera para que deje de sufrir y, cuando se cura, te sent\u00eds culpable por lo que deseaste. Es una tarea que hist\u00f3ricamente recay\u00f3 sobre las mujeres. Aunque hoy tratamos de independizarnos, parece que hay un chip biol\u00f3gico o cultural que nos pone en ese lugar de primeras cuidadoras.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-28\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013En varios cuentos aparecen mujeres muy mayores como protagonistas. \u00bfQu\u00e9 encontr\u00e1s literariamente en esa etapa de la vida?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-29\" readability=\"62\">\n<p>\u2013A mis 74 a\u00f1os, el territorio de la vejez ya no me resulta tan misterioso. Es una etapa de despojamiento y de una honestidad feroz. Pero el verdadero misterio est\u00e1 en la demencia. \u00bfQu\u00e9 pasa en la mente de alguien que pierde la palabra o cuya memoria se resetea cada siete minutos, como en \u201cComo el mar\u201d? Me interesa mostrar esa ca\u00edda de la m\u00e1scara y la revelaci\u00f3n de una identidad \u00edntima que los hijos muchas veces desconocen.<\/p>\n<\/div>\n<p><cite class=\"author-cite blockquote-embed\" id=\"element-body-30\" readability=\"29\"><\/p>\n<p>A mis 74 a\u00f1os, el territorio de la vejez ya no me resulta tan misterioso. Es una etapa de despojamiento y de una honestidad feroz.<\/p>\n<div class=\"author-container\">\n<p><span class=\"author-name\">Ana Mar\u00eda Shua<\/span><span>Escritora<\/span><\/p>\n<\/div>\n<p><\/cite><\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-31\" readability=\"59\">\n<p><strong>\u2013Sos considerada una referente del microrrelato, un g\u00e9nero que hoy pareciera gozar de buena salud.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-32\" readability=\"65\">\n<p>\u2013El microrrelato tiene una tradici\u00f3n muy fuerte en la Argentina con Borges, Bioy Casares y Silvina Ocampo, aunque antes los llam\u00e1bamos \u201ccuentos brev\u00edsimos\u201d. Hoy mucha gente lo escribe, pero poca lo lee. Es como la poes\u00eda: si todos los que se presentan a concursos leyeran poes\u00eda, ser\u00eda un bestseller. Escribir un mal microrrelato parece f\u00e1cil, pero escribir una p\u00e9sima novela da mucho m\u00e1s trabajo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-33\" readability=\"58\">\n<p><strong>\u2013Sin embargo, el cuento est\u00e1 ganando terreno frente a la hegemon\u00eda de la novela.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-34\" readability=\"63\">\n<p>\u2013Absolutamente. Hay una reivindicaci\u00f3n en toda Am\u00e9rica Latina y Espa\u00f1a. El cuento est\u00e1 acortando la distancia con la novela. Durante mucho tiempo, los editores te dec\u00edan: \u201cLos cuentos est\u00e1n muy bien, pero tr\u00e1eme una novela\u201d. Yo me alegro mucho de este auge porque es el g\u00e9nero que amo. Desde que el hombre tuvo lenguaje, lo primero que se cont\u00f3 fue un cuento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-35\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-4.jpg\"><img alt=\"La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-4.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">La escritora Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Emmanuel Fern\u00e1ndez.<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-36\" readability=\"60\">\n<p><strong>\u2013En ese panorama, las mujeres est\u00e1n liderando la narrativa breve, como Samanta Schweblin o Mariana Enr\u00edquez.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-37\" readability=\"61\">\n<p>\u2013Samanta es un genio absoluto; le tengo much\u00edsima admiraci\u00f3n. Sus libros de cuentos s\u00ed se venden, pero sigue siendo una excepci\u00f3n en un mercado donde la novela es la reina. Es curioso: fui jurado del Premio Clar\u00edn y ve\u00eda que algunos hombres se pon\u00edan seud\u00f3nimos de mujer para asegurarse de que los leyeran con m\u00e1s atenci\u00f3n. El lugar de las escritoras hoy es prepotente y maravilloso.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-38\" readability=\"60\">\n<p><strong>\u2013Has pasado por el microrrelato, el cuento infantil, la poes\u00eda y la novela. \u00bfQu\u00e9 te sigue llevando a sentarte frente a la computadora?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-39\" readability=\"62\">\n<p>\u2013Las ganas de no repetirme y de sorprenderme a m\u00ed misma. Sigo teniendo tantas dudas hoy como cuando empec\u00e9. Cada vez que empiezo algo nuevo hay una lucha contra las palabras; uno tiene algo maravilloso en la mente, pero al bajarlo al lenguaje, a veces la magia sucede y a veces no. Es una negociaci\u00f3n constante.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Ana Mar\u00eda Sh\u00faa b\u00e1sico<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-42\">\n<ul>\n<li>Naci\u00f3 en Buenos Aires, en 1951 y public\u00f3 en 1967 su primer libro de poemas,<em> El sol y yo.<\/em> En 1980 su novela <em>Soy paciente<\/em> obtuvo el premio Losada.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-43\">\n<ul>\n<li>Otras novelas suyas son <em>Los amores de Laurita, El libro de los recuerdos<\/em> (Beca Guggenheim), <em>La muerte como efecto secundario<\/em> (Premio Ciudad de Buenos Aires en novela y Premio Club de los Trece), <em>El peso de la tentaci\u00f3n<\/em> o <em>Hija<\/em>.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-98b114a2-0 bkqiHH image-embed image-embed \" id=\"element-body-44\"><picture class=\"sc-98b114a2-1 jRUlDm\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-5.jpg\"><img alt=\"El Jurado de Honor del Premio Clar\u00edn Novela 2023, integrado por Carlos Gamerro, Samanta Schweblin y Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Cecilia Profetico\" loading=\"eager\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2026\/07\/ana-maria-shua-me-molesta-la-obligacion-de-ser-valiente-frente-al-cancer-5.jpg\"><span class=\"epigraphe\" aria-hidden=\"true\">El Jurado de Honor del Premio Clar\u00edn Novela 2023, integrado por Carlos Gamerro, Samanta Schweblin y Ana Mar\u00eda Shua. Foto: Cecilia Profetico<\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-45\">\n<ul>\n<li>En 2009 sus cuatro libros de cuentos se publicaron reunidos con el t\u00edtulo <em>Que tengas una vida interesante.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-46\">\n<ul>\n<li>En 2014 obtuvo en su pa\u00eds el premio Konex de Platino y el Premio Nacional de Cuento y Relato.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-47\">\n<ul>\n<li>Sus cuatro primeros libros de microrrelatos son <em>La sue\u00f1era, Casa de geishas, Bot\u00e1nica del caos <\/em>y <em>Temporada de fantasmas<\/em>, que se publicaron reunidos en <em>Cazadores de letras.<\/em><\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-48\">\n<ul>\n<li>En 2011 se public\u00f3 <em>Fen\u00f3menos de circo <\/em>y en 2019 apareci\u00f3 <em>La guerra<\/em>. Parte de su obra ha sido traducida a diecis\u00e9is idiomas.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-49\">\n<ul>\n<li>Fue, en los a\u00f1os 2022 y 2023, integrante del Jurado de Honor del Premio Clar\u00edn Novela.<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<div class=\"sc-45461e9c-0 eqiBeF container-text text-embed \" id=\"element-body-51\" readability=\"58\">\n<p><strong><em>El cuerpo roto,<\/em> de Ana Mar\u00eda Sh\u00faa (P\u00e1ginas de Espuma).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cEstoy por cumplir cincuenta a\u00f1os. Antes de que me descubrieran la enfermedad pensaba que morirme ya no importar\u00eda, que hab\u00eda vivido mucho y bien. Ahora pienso en sobrevivir con pa\u00f1ales descartables y me parece una perspectiva maravillosa\u201d, escribe Ana Mar\u00eda Shua (Buenos Aires, 1951) en \u201cUn canto a la vida\u201d, el texto que abre El [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":129790,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129789"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=129789"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/129789\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/129790"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=129789"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=129789"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=129789"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}