{"id":17725,"date":"2021-07-09T06:00:37","date_gmt":"2021-07-09T06:00:37","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/9-julio-cosas-sabias-vida-cotidiana-1816_0_mTDNygnqn.html"},"modified":"2021-07-09T06:00:37","modified_gmt":"2021-07-09T06:00:37","slug":"9-de-julio-diez-cosas-que-casi-no-sabias-sobre-la-vida-cotidiana-en-1816","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2021\/07\/09\/9-de-julio-diez-cosas-que-casi-no-sabias-sobre-la-vida-cotidiana-en-1816\/","title":{"rendered":"9 de julio: diez cosas que (casi) no sab\u00edas sobre la vida cotidiana en 1816"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/9-de-julio-diez-cosas-que-casi-no-sabias-sobre-la-vida-cotidiana-en-1816.jpg\"><\/p>\n<p>205 a\u00f1os nos separan de aquel<a alt=\"9-de-julio\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/9-de-julio.html\" target=\"_blank\" title=\"9-de-julio\" rel=\"noopener noreferrer\"> 9 de julio de 1816<\/a> y algunas cosas han cambiado: de 44.000 habitantes en ese entonces se pas\u00f3 a casi tres millones hoy; no hab\u00eda heladeras, ba\u00f1os, cloacas ni veredas, tampoco luz el\u00e9ctrica ni autos a motor y a la hora de tomar l\u00edquido durante una comida <strong>un \u00fanico vaso<\/strong> del que todos sorb\u00edan un poquito daba la vuelta a la mesa.<\/p>\n<p>No es todo: hab\u00eda apenas<strong> tres hospitales,<\/strong>&nbsp;pocos m\u00e9dicos y m\u00e1s curanderos&nbsp;y exist\u00edan los \u00abdespenadores\u00bb, algo as\u00ed como personas que<strong> induc\u00edan la muerte <\/strong>para evitar el sufrimiento del enfermo.<\/p>\n<p> Mientras en el <strong>Congreso de Tucum\u00e1n<\/strong> se proclamaba la Independencia, \u00bfqu\u00e9 pasaba en Buenos Aires?<strong> <\/strong>\u00bfC\u00f3mo era la vida cotidiana en la urbe m\u00e1s poblada del pa\u00eds tambi\u00e9n en aquel entonces? \u00bfQu\u00e9 cosas se hac\u00edan? \u00bfC\u00f3mo eran las casas?<strong> \u00bfQu\u00e9 se com\u00eda? \u00bf<\/strong>C\u00f3mo era ir al m\u00e9dico? \u00bfLos ni\u00f1os iban a la escuela? \u00bfQu\u00e9 estudiaban? \u00bfA qu\u00e9 jugaban? Aqu\u00ed, un repaso por algunas<strong> rutinas y curiosidades <\/strong>de hace dos siglos.<\/p>\n<h2>1. Una Ciudad de 44.000 habitantes<\/h2>\n<p><a alt=\"ciudad-de-buenos-aires\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/ciudad-de-buenos-aires.html\" target=\"_blank\" title=\"ciudad-de-buenos-aires\" rel=\"noopener noreferrer\">Buenos Aires <\/a>fue designada <strong>capital del Virreinato del R\u00edo de la Plata en 1776<\/strong> y como tal compite en dimensiones con las otras grandes urbes del momento, como Lima o<a alt=\"rio-de-janeiro\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/rio-de-janeiro.html\" target=\"_blank\" title=\"rio-de-janeiro\" rel=\"noopener noreferrer\"> R\u00edo de Janeiro<\/a>.<\/p>\n<p>Urban\u00edsticamente, es una ciudad de gran extensi\u00f3n, levantada sobre tierra arcillosa, sin piedras, a la vera del ancho r\u00edo, con una zona c\u00e9ntrica con mayor edificaciones y una periferia de quintas, chacras y estancias.&nbsp;Algo de esto hay en la actualidad, con edificio altos o torres y casas bajas hacia los barrios perif\u00e9ricos.<\/p>\n<blockquote class=\"cite\" readability=\"7\">\n<p type=\"highlighted\">\u201cLas familias de San Mart\u00edn o Belgrano compraban y vend\u00edan esclavos en cantidad. No estaba prohibido pero yYa estaba fuera de la \u00e9tica en esa \u00e9poca\u201d<\/p>\n<div class=\"autorBox\" readability=\"7\">\n<div class=\"mg\">\n<img class=\"img-responsive\" alt=\"&quot;Las familias de San Mart\u00edn o Belgrano compraban y vend\u00edan esclavos en cantidad. No estaba prohibido pero yYa estaba fuera de la \u00e9tica en esa \u00e9poca&quot;\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/9-de-julio-diez-cosas-que-casi-no-sabias-sobre-la-vida-cotidiana-en-1816-2.jpg\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\">\n<\/div>\n<p><h4>Daniel Sch\u00e1velzon<\/h4>\n<p><span>Arque\u00f3logo<\/span>\n<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Con casi tres millones de habitantes en la actualidad, <strong>es dif\u00edcil imaginar una Buenos Aires de 44.000 personas,<\/strong> pero as\u00ed era a comienzos del siglo XIX. Unos 25.500 se ubicaban en la zona c\u00e9ntrica y otros 17.500, en los suburbios. <\/p>\n<p><strong>\u00bfY cu\u00e1les eran los suburbios? Lo<\/strong> que hoy es San Juan y Entre R\u00edos (al Noroeste), y su continuaci\u00f3n por Callao hasta Santa Fe (al Noreste). Y desde esos v\u00e9rtices hacia el sur, hasta el r\u00edo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Las <strong>quintas <\/strong>se ubicaban,&nbsp;por ejemplo, en donde hoy se encuentra la plaza<strong> frente al Palacio Pizzurno:<\/strong> Marcelo T. de Alvear, Rodr\u00edguez Pe\u00f1a, Paraguay y Callao. Lo que hoy es la avenida Montes de Oca estaba rodeada&nbsp;de quintas en aquel entonces.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/vista-de-una-casa-sobre___D73Q2zhom_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/vista-de-una-casa-sobre___D73Q2zhom_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;Vista de una casa sobre el r\u00edo \/ Las lavanderas&quot;, de Carlos Morel. Obra del MNBA\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abVista de una casa sobre el r\u00edo \/ Las lavanderas\u00bb, de Carlos Morel. Obra del MNBA\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Las primeras 60 manzanas est\u00e1n comprendidas entre Balcarce, Chacabuco, Independencia y Viamonte.<\/strong> Cada manzana se divid\u00eda en cuartos, salvo algunas parcelas m\u00e1s grandes cercanas a la plaza, destinadas al alcalde, a su familia o a personas de prestigio social y pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os, el arroyo Maldonado fue noticia por su intubaci\u00f3n. Cada tanto lo son el arroyo Vega y el Cilda\u00f1ez. Estos arroyos y otros riachos ya condicionaban la geograf\u00eda porte\u00f1a hace 200 a\u00f1os. Ten\u00edan una funci\u00f3n de desag\u00fce de las tierras del oeste.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, aquella ciudad ten\u00eda grandes zanjas, las dos m\u00e1s grandes y conocidas son el de \u201cCatalinas\u201d o \u201cMatorras\u201d (al norte) y el del \u201cHospital\u201d o \u201cGranados\u201d (al sur). La presencia de estos grandes zanjones empujaron un crecimiento de la ciudad hacia el oeste.<\/p>\n<h2>2. El olor nuestro de cada d\u00eda<\/h2>\n<p>El chiste de que, cuando hay mal olor, Buenos Aires es \u00abMalos Aires\u00bb podr\u00eda tranquilamente haberse inventado en aquel entonces. Y se debe a los olores varios, nauseabundos y f\u00e9tidos, proven\u00edan ya desde el r\u00edo y se multiplicaban llegando a la plaza,&nbsp;n\u00facleo vital de la poblaci\u00f3n y eje organizador de la vida citadina.<\/p>\n<p>Que la plaza sea el centro alrededor del cual gira la vida diaria significa que en torno a ella, se ubican el Cabildo (instituci\u00f3n encargada de la administraci\u00f3n y justicia de la ciudad), la Iglesia Matriz, la residencia del gobernador y el Fuerte (para una eventual defensa).<\/p>\n<p>Pero no solo eso.&nbsp;Tambi\u00e9n es un lugar donde se desarrolla el mercado,&nbsp;aunque no es el \u00fanico, tambi\u00e9n est\u00e1n los mercados del Alto de Las Carretas (hoy Plaza Dorrego); la Plazuela de San Nicol\u00e1s, la Plaza de la Concepci\u00f3n y la Plaza Chica de Santo Domingo<\/p>\n<p>La Plaza de Mayo (que no ten\u00eda este nombre en ese momento)&nbsp;no ten\u00eda la misma dimensi\u00f3n que hoy, sino que estaba&nbsp;dividida por una gran arquer\u00eda conocida como <strong>la Recova Vieja,<\/strong> construida para alojar a los comerciantes y sus mercader\u00edas, lo que hoy ser\u00eda las calles Defensa y Reconquista. Es frecuente encontrar esta Recova en antiguas pinturas que retratan aquel paisaje.&nbsp;<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"7\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/fuerte-de-buenos-aires-rivera___7Fi8RArGp_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/fuerte-de-buenos-aires-rivera___7Fi8RArGp_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;Fuerte de Buenos Aires, rivera norte&quot;, de Emeric Essex Vidal.\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"4\">\n<p>\u00abFuerte de Buenos Aires, rivera norte\u00bb, de Emeric Essex Vidal.\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Esta Recova dividi\u00f3 la Plaza en dos partes<\/strong>: hacia el este, frente al <strong>Fuerte <\/strong>(residencia de las autoridades), la Plaza del Mercado, para carnes, verduras, leche y pescado. Hacia el oeste, la<strong> Plaza de la Victoria<\/strong> (hoy Plaza de Mayo), rodeada de <strong>tiendas m\u00e1s lujosas<\/strong>, joyer\u00edas, restaurantes, peluquer\u00edas, el Cabildo, la Catedral y las casas de las familias m\u00e1s influyentes.<\/p>\n<p><strong>La Recova,<\/strong> uno de los puntos centrales de la vida dom\u00e9stica:<strong> era el \u201cshopping<\/strong>\u201d, el punto comercial. \u201cEl <strong>mal olor<\/strong> era parte de esa vida cotidiana, hasta tal punto que estaba prohibido vender pescado despu\u00e9s del mediod\u00eda, porque se echaba a perder y desprend\u00eda muy mal olor\u201d, cuenta el arque\u00f3logo <strong>Daniel Sch\u00e1velzon.<\/strong><\/p>\n<p>A esto se sumaba que al costado del Fuerte exist\u00eda<strong> una letrina p\u00fablica <\/strong>\u201cy muchas veces el Cabildo <strong>no pod\u00eda sesionar <\/strong>en el Fuerte, que era la sede de Gobierno, por el mal olor; ten\u00edan que ir a una casa particular\u201d, completa.<\/p>\n<blockquote class=\"cite\" readability=\"7\">\n<p type=\"highlighted\">\u201cEncontr\u00e9 una vieja comunicaci\u00f3n del Cabildo pidiendo que no dejaran los cad\u00e1veres de los esclavos tirados en la calle\u201d<\/p>\n<div class=\"autorBox\" readability=\"7\">\n<div class=\"mg\">\n<img class=\"img-responsive\" alt=\"&quot;Encontr\u00e9 una vieja comunicaci\u00f3n del Cabildo pidiendo que no dejaran los cad\u00e1veres de los esclavos tirados en la calle&quot;\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/9-de-julio-diez-cosas-que-casi-no-sabias-sobre-la-vida-cotidiana-en-1816-2.jpg\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\">\n<\/div>\n<p><h4>Daniel Sch\u00e1velzon<\/h4>\n<p><span>Arque\u00f3logo<\/span>\n<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Vale tener en cuenta que la traza de la ciudad es de influencia espa\u00f1ola, es decir, es una traza geom\u00e9trica de manzanas a partir de la plaza.<strong> A mayor cercan\u00eda con la plaza, mayor jerarqu\u00eda ten\u00eda su propietario. A mayor ditancia, menor valoraci\u00f3n.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<h2>3. Sin sillas ni platos para cada uno<\/h2>\n<p>La vida puertas adentro difer\u00eda bastante a la actual, aunque algunos rasgos se conservan.<\/p>\n<p>Por ejemplo, la sala era el espacio com\u00fan, tal como puede serlo hoy, pero&nbsp;<strong>hab\u00eda un estrado,<\/strong> <strong>para hablar desde m\u00e1s alto.<\/strong> Ese estrado de madera se separaba del piso y evitaba la humedad: encima se pon\u00edan sillas petisas donde se sentaban&nbsp;las mujeres para bordaer o charlar.<\/p>\n<p><strong>La mesa era colectiva, no siempre ten\u00eda sillas,<\/strong> sino un banco largo de cada lado, no hab\u00eda platos individuales, sino que se pon\u00eda toda la comida en diferentes platos sobre la mesa. No estaba diferenciado lo privado de lo colectivo.<\/p>\n<p><strong>No hab\u00eda un vaso para cada uno<\/strong>, sino uno grande que daba la vuelta a la mesa. \u00abHoy el aceite, la sal, el pimentero, el vinagre, todav\u00eda son cosas que dan la vuelta, son resabios de esa forma de comer, donde todo era de todos. <strong>Como el mate<\/strong>, daba la vuelta\u00bb, explica <strong>Sch\u00e1velzon<\/strong>.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/plaza-de-la-victoria-frente___69QtiLyT__720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/plaza-de-la-victoria-frente___69QtiLyT__720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;Plaza de la Victoria (frente al sud)&quot; (1829), de Carlos Enrique Pellegrini. Colecci\u00f3n MNBA\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abPlaza de la Victoria (frente al sud)\u00bb (1829), de Carlos Enrique Pellegrini. Colecci\u00f3n MNBA\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p><strong>La cocina estaba afuera del edificio del comedor<\/strong> y se&nbsp;empezaba a cocinar a las 6 de la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de traer el alimento fresco del mercado. Eran muy comunes<strong> los guisos<\/strong>, no solo por los&nbsp;costos, sino porque se tiraba todo, se herv\u00eda y duraba tres d\u00edas.&nbsp;<\/p>\n<p>Las residencias m\u00e1s importantes, las de la elite, eran casas de<strong> tres patios<\/strong>: en el frente, se pod\u00edan&nbsp;instalar<strong>&nbsp;tienditas que se alquilaban <\/strong>(al herrero, cerrajero, zapatero o vendedor de alimentos) y por eso era frecuente que hubiera muchas puertas de acceso a las viviendas.<\/p>\n<p>En cuanto a las reuniones sociales, las clases bajas, los esclavos, los carreteros, se juntaban en los llamados \u201chuecos\u201d (el origen de las plazas) donde <strong>a la noche bailaban<\/strong>, hac\u00edan fuego, com\u00edan.<\/p>\n<p> \u201cLas clases altas lo ve\u00edan<strong> como una cosa horrorosa<\/strong>, las chicas se ten\u00edan que tapar los ojos cuando pasaban<strong>. Los curas se quejaban de los bailes de noche<\/strong>. El 30 por ciento&nbsp;de la poblaci\u00f3n era afro o afrodescendiente. El baile, los tambores eran muy fuertes. Est\u00e1 la queja del ruido de los tambores que ven\u00eda del Barrio de la Concepci\u00f3n, donde viv\u00edan la mayor\u00eda de los negros,<strong> lo que hoy es Constituci\u00f3n<\/strong>\u201d, se\u00f1ala <strong>Sch\u00e1velzon.<\/strong><\/p>\n<h2>4. Agua marr\u00f3n y cad\u00e1veres en la vereda<\/h2>\n<p>No hab\u00eda agua potable de la canilla, ni fr\u00eda ni caliente. No exist\u00eda Aysa ni Aguas Argentinas ni Obras Sanitarias. <strong>El agua de consumo se compraba al aguatero,<\/strong> porque el agua del pozo era salobre; las casas que ten\u00edan pozo serv\u00edan para limpiar o lavar la ropa, pero no para hacer la comida.<\/p>\n<p>El aguatero, a su vez, la obten\u00eda del R\u00edo de la Plata: iba con un gran carro tirado por un buey (ten\u00eda m\u00e1s fuerza que el caballo), donde transportaba un gran barril que llenaba con el agua marr\u00f3n del r\u00edo.<\/p>\n<p>Esa agua marr\u00f3n era la que que se vend\u00eda: las personas la pon\u00edan en una tinaja de barro y la dejaba <strong>sedimentar<\/strong>. Despu\u00e9s de cinco d\u00edas o una semana, la arcilla, se va al fondo y queda un agua transparente y bebible. Tambi\u00e9n se juntaba agua de lluvia.<\/p>\n<p><strong>Se compraban alimentos frescos todos los d\u00edas en el mercado en la Recova de la Plaza.<\/strong>&nbsp;Se compraba lo que hab\u00eda, porque no exist\u00eda la heladera para conservar: pato, perdices, lechuga, pescado. El problema era la carne, porque el carnicero iba a domicilio y<strong> vend\u00eda porciones muy grandes<\/strong>, como un cuarto de vaca (alrededor de cien kilos). \u00bfY qu\u00e9 se hace con cien kilos de carne cruda si no hay heladera?<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/el-tambo-en-la-rivera___eY52IvRVq_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/el-tambo-en-la-rivera___eY52IvRVq_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;El tambo en la Rivera&quot;, de Carlos Morel. Obra del MNBA\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abEl tambo en la Rivera\u00bb, de Carlos Morel. Obra del MNBA\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>En aquella \u00e9poca hab\u00eda muchos desperdicios. \u201cEl que ten\u00eda dinero ten\u00eda un pozo para la basura al fondo de la casa, igual que la letrina. El que no ten\u00eda, igual que la bacinica,<strong> abr\u00eda la ventana, gritaba \u201cagua va\u201d <\/strong>y tiraba. Se armaban grandes esc\u00e1ndalos. De ah\u00ed la costumbre de que la mujer camina del lado de adentro de la vereda y el hombre del de afuera\u201d, cuenta<strong> Sch\u00e1velzon.<\/strong><\/p>\n<p>Suma: <strong>\u201cLas calles estaban sucias.<\/strong> Hace un tiempo encontr\u00e9 una vieja comunicaci\u00f3n del Cabildo pidiendo<strong> que no dejaran los cad\u00e1veres de los esclavos tirados en la calle<\/strong>, porque la municipalidad ten\u00eda que llevarlos a los zanjones, at\u00e1ndolos a la cola del caballo y arrastr\u00e1ndolos. Los cuerpos iban perdiendo partes\u201d.<\/p>\n<h2>5. Aseo y ba\u00f1o<\/h2>\n<p><strong>No hab\u00eda agua corriente ni mucho menos agua caliente.<\/strong> Y ba\u00f1arse no era un h\u00e1bito diario como en la actualidad. Para las familias con recursos,&nbsp;\u200bestaban las ba\u00f1aderas met\u00e1licas que llevaban a la habitaci\u00f3n y la llenaban de agua caliente para que se ba\u00f1ara la se\u00f1ora: era una intimidad distinta, porque participaban varias personas. No se ba\u00f1aban todos los d\u00edas. El ba\u00f1o de cuerpo entero era una receta medicinal a veces, para bajar la fiebre.<\/p>\n<p><strong>A fines del siglo XIX, muchos se ba\u00f1aban en el R\u00edo de la Plata: de d\u00eda iban las lavanderas y a cierta hora iban los hombres.<\/strong><\/p>\n<p>Como ba\u00f1arse era una <strong>rareza,&nbsp;<\/strong>los dormitorios ten\u00edan sobre una c\u00f3moda, una jarra y una jofaina (especie de palangana) con agua, para lavarse a la ma\u00f1ana o a la noche, con un trapo.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/el-bano-1865-de-prilidiano___670Ycr2_Z_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/el-bano-1865-de-prilidiano___670Ycr2_Z_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;El ba\u00f1o&quot; (1865), de Prilidiano Pueyrred\u00f3n. Obra del MNBA\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abEl ba\u00f1o\u00bb (1865), de Prilidiano Pueyrred\u00f3n. Obra del MNBA\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>En aquella \u00e9poca tampoco hab\u00eda ba\u00f1os, ni sistema de cloacas. La letrina estaba al fondo del patio, por lo que en las habitaciones se utilizaban unas bacinicas (tipo pelelas), que se guardaban en la mesita de luz (a\u00fan hoy perdura el dise\u00f1o de mesa de luz con un caj\u00f3n y un espacio abajo, que correspond\u00eda a la bacinica y hoy a las pantuflas).<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se la ubicaba debajo de la cama. Al otro d\u00eda<strong> entraba el esclavo <\/strong>y lo tiraba en la letrina.<\/p>\n<p>\u201cLas condiciones de <strong>salubridad <\/strong>eran terribles y terminan en las dos grandes pestes, una de <a alt=\"epidemia-de-colera\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/epidemia-de-colera.html\" target=\"_blank\" title=\"epidemia-de-colera\" rel=\"noopener noreferrer\">c\u00f3lera <\/a>y la otra de<a alt=\"fiebre-amarilla\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/fiebre-amarilla.html\" target=\"_blank\" title=\"fiebre-amarilla\" rel=\"noopener noreferrer\"> fiebre amarilla<\/a>. La ciudad estaba muy dejada en ese sentido, crec\u00eda y no se hac\u00eda nada\u201d, refiere <strong>Sch\u00e1velzon.<\/strong><\/p>\n<h2>6. No tan distinto: los juegos infantiles<\/h2>\n<p>En la Argentina a\u00fan se recuerdan rondas y juegos infantiles tra\u00eddos por los conquistadores, quienes, a su vez, los tomaron de los griegos y los romanos.<\/p>\n<p><strong>Algunas de esas canciones infantiles persisten,<\/strong> aunque muchas veces modificadas por cuestiones pol\u00edticas, geogr\u00e1ficas o \u00e9tnicas. La sociedad criolla conserv\u00f3 caracter\u00edsticas hisp\u00e1nicas.<\/p>\n<p>Un juego muy conocido y que a\u00fan persiste es <strong>\u201cla rayuela\u201d:<\/strong> en sus comienzos solo los varones la jugaban.<\/p>\n<p>Otro era<strong> el \u201ccara o cruz\u201d, <\/strong>que en estas tierras se convirti\u00f3 en <strong>\u201cla taba\u201d<\/strong>, juego m\u00e1s que criollo, que pas\u00f3 de ser jugado por los ni\u00f1os a ser jugado por los adultos.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/vista-de-buenos-aires-de___iAmQx_AvF_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/vista-de-buenos-aires-de___iAmQx_AvF_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;Vista de Buenos Aires&quot;, de Carlos Enrique Pellegrini. Colecci\u00f3n MNBA\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abVista de Buenos Aires\u00bb, de Carlos Enrique Pellegrini. Colecci\u00f3n MNBA\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>Otro juego eran<strong> las mu\u00f1ecas <\/strong>personales, un juego universal que tambi\u00e9n era entretenimiento de las ni\u00f1as ind\u00edgenas y de las hijas de los esclavos negros.<\/p>\n<p><strong>No hay registro de juegos en una plaza<\/strong>, es decir, en el exterior, aunque s\u00ed en los patios de las casas.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n jugaban a <strong>\u201clas bolitas\u201d o al \u201carre, caballito\u201d <\/strong>o sombras en las pared a partir de velas. Tambi\u00e9n<strong> \u201cla gallina ciega\u201d<\/strong>, juego mixto, donde se forma una ronda, mientras un nene con los ojos vendados se para en el medio y debe adivinar qui\u00e9n lo toca o, de lo contrario, debe cumplir una prenda.<\/p>\n<p><strong>La \u201cmancha\u201d y el \u201cescondite\u201d <\/strong>son los m\u00e1s recordados. Entre las canciones que a\u00fan perduran de la \u00e9poca de la colonia est\u00e1n <strong>\u201cAserr\u00edn, aserr\u00e1n\u201d, \u201cArroz con leche\u201d y \u201cLa farolera\u201d.<\/strong> Otra canci\u00f3n era \u201cA la v\u00edbora del amor\u201d y \u201cMambr\u00fa se fue a la guerra\u201d. Todas con sello hisp\u00e1nico.<\/p>\n<h2>7. M\u00e9dicos y curanderos<\/h2>\n<p>A inicios del siglo XIX&nbsp;<strong>eran pocos los m\u00e9dicos graduados,<\/strong> licenciados en medicina o cirug\u00eda y <strong>param\u00e9dicos como sangradores, barberos, sacamuelas, hernistas, algebristas, ventoseros y parteras. <\/strong>Este grupo integraba el mundo de la medicina legalizada.<\/p>\n<p>Exist\u00eda un Protomedicato, un modo de<strong> controlar la salud de todo el virreinato<\/strong> del R\u00edo de la Plata. Hizo campa\u00f1a<strong> contra el curanderismo<\/strong>, cre\u00f3 la primera escuela m\u00e9dica argentina e introdujo la vacuna contra la viruela (la primera en aplicarse en el territorio).<\/p>\n<p>No <strong>revest\u00eda prestigio especial ser m\u00e9dico<\/strong>, y la juventud porte\u00f1a se volc\u00f3 m\u00e1s a la carrera de las armas.<\/p>\n<h2>8. Dos hospitales para hombres, uno para mujeres<\/h2>\n<p>Buenos Aires contaba con<strong> tres hospitales:<\/strong> Santa Catalina, de la Residencia&nbsp;y el de la Caridad. El Santa Catalina, ubicado en Defensa y M\u00e9xico, estaba destinado a emergencias y era solo para hombres. El Hospital de la Residencia, ubicado en San Pedro Telmo y tambi\u00e9n solo para hombres, internaba enfermos, incurables, contagiosos<strong> y locos<\/strong>. Y el de la Caridad, en las inmediaciones de la capilla San Miguel, estaba destinado a las mujeres.<\/p>\n<p><strong>Hab\u00eda cierto rechazo de la poblaci\u00f3n a los hospitales, porque eran percibidos como la antesala de la muerte y no como un lugar de sanaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Las enfermedades m\u00e1s propagadas en aquel entonces eran difteria, angina, t\u00e9tano infantil, fiebre tifoidea, tuberculosis, viruela y gota. Tambi\u00e9n preocupaba la hidrofobia, enfermedad producida por la <strong>mordedura de un animal rabioso<\/strong>.<\/p>\n<p>La difusi\u00f3n de la vacuna antivari\u00f3lica, tanto en la ciudad como en el campo bonaerense (Rojas, Pergamino, San Nicol\u00e1s, San Pedro), marc\u00f3 el inicio de la inmunolog\u00eda en el R\u00edo de la Plata.<\/p>\n<h2>9. \u201cDespenadores\u201d y medicamentos<\/h2>\n<p>Curiosa actividad la del \u00abdespenador\u00bb. En la medicina informal, adem\u00e1s de los curanderos, estaban<strong> los \u201cdespenadores\u201d, personas que pod\u00edan dar muerte a personas muy enfermas y acortar as\u00ed el sufrimiento, una especie de eutanasia. <\/strong><\/p>\n<p>\u00abLa mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n se atend\u00eda con curanderos o personas con saberes informales. No hab\u00eda una carrera, pero s\u00ed una formaci\u00f3n. En esa \u00e9poca, empiezan las primeras campa\u00f1as de vacunaci\u00f3n: la primera fue contra la viruela\u00bb, cuenta a <strong>Clar\u00edn<\/strong> el historiador y docente <strong>Ra\u00fal Fradkin. <\/strong>\u200b<\/p>\n<p>Los medicamentos eran sustancias naturales, de origen vegetal en su mayor\u00eda, y animal y mineral, en menor medida. Pero no estaba claro la acci\u00f3n terap\u00e9utica en el cuerpo, con lo cual era un poco a ciegas.<\/p>\n<p>Las tres pr\u00e1cticas mas usadas eran<strong> la sangr\u00eda, el vomitivo y el opio. <\/strong>Con la sangr\u00eda \u201cse quitaba\u201d una parte de la vida. A todo enfermo se le sacaba sangre varias veces al d\u00eda (de los tobillos o los brazos). Tambi\u00e9n se usaban sanguijuelas, conservadas durante muchos d\u00edas en vasijas con agua.<\/p>\n<p>El <strong>opio <\/strong>se usaba contra pleures\u00eda, pericarditis, hepatitis, t\u00e9tanos, tos, disenter\u00eda, c\u00f3lera, fiebre tifoidea, s\u00edfilis, tumores, viruela, p\u00f3lipos, espasmos, enfermedades mentales.<\/p>\n<p>Las medicinas ven\u00edan de Espa\u00f1a, Brasil y Norteam\u00e9rica y <strong>las recetas se escrib\u00edan en lat\u00edn.<\/strong><\/p>\n<p>Como no hab\u00eda anestesia, en cuanto a las t\u00e9cnicas quir\u00fargicas, los cirujanos combat\u00edan con el dolor, la hemorragia y la infecci\u00f3n. Algunos pacientes <strong>sol\u00edan emborracharse con alcohol antes de una intervenci\u00f3n;<\/strong> <strong>algunos cirujanos hac\u00edan sangrar a sus pacientes para volverlos insensibles.<\/strong><\/p>\n<p>Las herramientas que usaban eran serruchos de amputaci\u00f3n, cuchillos para amputar, escalpelos, serruchos peque\u00f1os, llaves para sacar muelas, sacabalas, torniquete.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal\">\n<div class=\"image-embeb image-trigger\" readability=\"6.5\">\n<figure>\n<img itemprop=\"image\" src=\"https:\/\/images.clarin.com\/collections\/static\/lazy_square.svg\" data-big=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/matadero-sur-1817-de-emeric___uo83Wnipl_720x0__1.jpg\" data-small=\"https:\/\/images.clarin.com\/2021\/07\/06\/matadero-sur-1817-de-emeric___uo83Wnipl_720x0__1.jpg\" alt=\"&quot;Matadero sur&quot; (1817), de Emeric Essex Vidal\" observer data-observer-function=\"loadLazyImg\"><br \/>\n<\/figure><figcaption readability=\"3\">\n<p>\u00abMatadero sur\u00bb (1817), de Emeric Essex Vidal\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<h2>10. Mercados de esclavos en Plaza San Mart\u00edn y Parque Lezama<\/h2>\n<p>Si bien la Asamblea del a\u00f1o XIII declar\u00f3 la libertad de vientres de las esclavas, <strong>la esclavitud sigui\u00f3 existiendo <\/strong>algunas d\u00e9cadas m\u00e1s. Los principales mercados estaban en Plaza San Mart\u00edn y en Parque Lezama, que por eso quedaron como parques, porque nadie quer\u00eda vivir ah\u00ed.<\/p>\n<p>\u201cLa condiciones de limpieza no eran \u00f3ptimas. Eran&nbsp; lugares con cientos de esclavos, capturados en <a alt=\"africa\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/africa.html\" target=\"_blank\" title=\"africa\" rel=\"noopener noreferrer\">\u00c1frica<\/a>, con tres meses de traves\u00eda en barco.&nbsp;Los olores eran tremendos y se quejaban de eso. Pon\u00edan doscientos esclavos, por ejemplo, pasaba alguien y los compraba, tipo remates. Al principio se hac\u00edan en el p\u00f3rtico del Cabildo, despu\u00e9s se construyeron espacios. <strong>Les miraban los dientes, la edad\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 era lo m\u00e1s buscado? \u00ab<\/strong>Se vend\u00edan chicos, de menos de 12 a\u00f1os. <strong>Uno de 30 era inutilizado, no ten\u00eda valor<\/strong>. Chicas para&nbsp;tareas de la casa. En las casas hab\u00eda grabados, estaba el negrito del mate, eran chicos, iban con la pava y les cebaba el mate a las se\u00f1oras. La negrita del <strong>coscorr\u00f3n<\/strong>, cuando la se\u00f1ora estaba enojada, le pegaba o tiraba de la trenza. No estaba prohibido\u201d, cuenta Sch\u00e1velzon.<\/p>\n<p><strong>\u201cNuestros pr\u00f3ceres \u2013dice Sch\u00e1velzon\u2013 tuvieron esclavos<\/strong>, las familias de&nbsp;San Mart\u00edn o Belgrano compraban y vend\u00edan en cantidades.<strong> French ten\u00eda un gran mercado de esclavos.<\/strong> No estaba prohibido, no era ilegal. <strong>Ya estaba fuera de la \u00e9tica en esa \u00e9poca.<\/strong> Es curioso que luchan por una libertad y la&nbsp;independencia y tienen mercados de esclavos\u00bb.<\/p>\n<p>Seg\u00fan cuenta este&nbsp;arque\u00f3logo, los esclavos eran parte de la vida cotidiana, eran muy baratos:&nbsp;\u00abEs como tener un taxi, no ten\u00e9s que ser millonario y generaba riqueza. Val\u00eda la pena la inversi\u00f3n: los hac\u00edan&nbsp;trabajar, los mandaban&nbsp;todos los d\u00edas a vender algo y traer el dinero, un canon diario a la due\u00f1a, a cambio lo dejaban andar por la ciudad. Las negras que vend\u00edan cosas por la calle y los negros que vend\u00edan escobas y plumeros. No son libres, son esclavos de alguien y al final del d\u00eda ten\u00edan que llevar la plata al amo. Era una manera de vivir a partir del trabajo de los esclavos\u00bb.<\/p>\n<p><em>Colabor\u00f3 Milena Acosta.<\/em><\/p>\n<p><em>PC<\/em><\/p>\n<div class=\"entry-tags\">\n<h2>TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA<\/h2>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>205 a\u00f1os nos separan de aquel 9 de julio de 1816 y algunas cosas han cambiado: de 44.000 habitantes en ese entonces se pas\u00f3 a casi tres millones hoy; no hab\u00eda heladeras, ba\u00f1os, cloacas ni veredas, tampoco luz el\u00e9ctrica ni autos a motor y a la hora de tomar l\u00edquido durante una comida un \u00fanico [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":17726,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17725"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17725"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17725\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17726"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17725"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17725"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17725"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}