{"id":22820,"date":"2021-10-03T21:00:00","date_gmt":"2021-10-03T21:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/womantime.com.ar\/?p=29578"},"modified":"2021-10-03T21:00:00","modified_gmt":"2021-10-03T21:00:00","slug":"miedo-a-decir-lo-que-piensas-causas-efectos-y-como-gestionarlo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2021\/10\/03\/miedo-a-decir-lo-que-piensas-causas-efectos-y-como-gestionarlo\/","title":{"rendered":"Miedo a decir lo que piensas: causas, efectos, y c\u00f3mo gestionarlo"},"content":{"rendered":"<p>Veamos c\u00f3mo nos afecta el temor a decir lo que pensamos realmente, y qu\u00e9 podemos hacer ante \u00e9l.<\/p>\n<p>Lo que decimos y lo que pensamos nunca son lo mismo. A pesar de que somos libres de pensar todo lo que queramos, no lo somos tanto para decirlo puesto que las normas sociales y nuestra propia forma de entender qu\u00e9 est\u00e1 bien decir y qu\u00e9 no tanto act\u00faa como un filtro, aplicando la autocensura.<\/p>\n<p>Cierto que decir absolutamente todo lo que pensamos puede ser peligroso, tanto para nosotros como para la persona con la que estamos conversando, puesto que hay cosas dichas que pueden ser m\u00e1s punzantes que el m\u00e1s afilado de los cuchillos.<\/p>\n<p>Sin embargo, s\u00ed que es cierto que nuestro concepto de qu\u00e9 no deber\u00edamos decir es demasiado exigente, impidi\u00e9ndonos mostrarnos ante los dem\u00e1s como realmente somos, es&nbsp;<strong>el miedo a decir lo que piensas<\/strong>, un temor del que vamos a profundizar y ver qu\u00e9 se puede hacer a continuaci\u00f3n.<\/p>\n<h2>\u00bfQu\u00e9 es el miedo a decir lo que piensas?<\/h2>\n<p>Lo que decimos y lo que pensamos no son lo mismo. Nuestra mente es un lugar donde prevalece la libertad de opini\u00f3n, una especie de pantalla mental en la que proyectamos todo tipo de pensamientos, opiniones, sentimientos, emociones y creencias sobre las cosas que nos suceden en nuestra vida diaria o relacionadas con alg\u00fan campo significativo de nuestra existencia. Nuestra mente es libre de pensar lo que quiera, aunque sean pensamientos da\u00f1inos y t\u00f3xicos en relaci\u00f3n con otras personas.<\/p>\n<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>no todo lo que se proyecta en ese cine de nuestra mente sale al exterior<\/strong>. Lo que decimos y lo que pensamos se puede comparar con un iceberg: la punta, por encima del nivel del mar, es lo que decimos, mientras que todo el proceso psicol\u00f3gico detr\u00e1s, todas nuestras cogitaciones, es la parte que se encuentra sumergida. Y menos mal que est\u00e1 sumergida porque, a veces, hay cosas que es mejor ocultarlas.<\/p>\n<p>Todos nos callamos bastantes cosas que pensamos. Nos hemos criado en un entorno sociocultural en el que se establece el consenso de que no todo puede ser dicho, m\u00e1s que nada porque puede resultar molesto o incluso ofensivo para otras personas, incluso si lo que hemos dicho lo pensamos de forma sincera e inocente. Por ello nos autocensuramos en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n, priorizando conservar nuestras relaciones sociales que no desahogarse diciendo todo lo que pensamos.<\/p>\n<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>esta autocensura puede ser tan fuerte, tan intensa que realmente nos provoque mucho malestar<\/strong>. Este malestar es causado por el miedo a decir lo que piensas, miedo a confiar en los dem\u00e1s pensamientos y visiones del mundo que crees que podr\u00edan malinterpretarse, verse como informaci\u00f3n poco \u00fatil para los dem\u00e1s o, incluso, tienes miedo de que los dem\u00e1s se ofendan o te consideren una persona menos v\u00e1lida.<\/p>\n<h3>La falta de asertividad<\/h3>\n<p>Pueden ser muchas las causas que est\u00e9n detr\u00e1s del miedo a decir lo que piensas, estando entre ellas la falta de autoestima y la ausencia de confianza en uno mismo. Sin embargo, es probablemente la falta de asertividad el factor m\u00e1s influyente en la aparici\u00f3n de este peculiar miedo, teniendo una muy fuerte relaci\u00f3n.&nbsp;<strong>Cuanto m\u00e1s asertivo se es, en principio, menos miedo se tiene a expresarse libremente<\/strong>.<\/p>\n<p>No podemos hablar de esta habilidad sin mencionar los trabajos pioneros del psic\u00f3logo estadounidense Andrew Salter, siendo \u00e9l a quien se le atribuye haber descrito qu\u00e9 es la asertividad en la d\u00e9cada de los 1940 y 1960. Salter la entendi\u00f3 como la capacidad de expresar las opiniones y los deseos personales, es decir, dar a conocer lo que uno siente y piensa, pero adem\u00e1s tambi\u00e9n implica defender nuestros derechos de forma respetuosa, honesta y sincera.<\/p>\n<p>De acuerdo con lo que observ\u00f3 en sus investigaciones,&nbsp;<strong>Salter concluy\u00f3 que pr\u00e1cticamente todo el mundo pod\u00eda ser asertivo, lo que sucede realmente es que no manifestamos esta capacidad en todas las situaciones<\/strong>. Esto implica que, adem\u00e1s de disponer cierta habilidad natural para ser asertivo, aquellas personas que tienen m\u00e1s bien escasa la pueden poner en pr\u00e1ctica, incluso si se es una persona muy t\u00edmida e introvertida. Siempre hay la posibilidad de perfeccionar nuestras habilidades comunicativas y sociales.<\/p>\n<figure class=\"wp-block-image\"><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/miedo-a-decir-lo-que-piensas-causas-efectos-y-como-gestionarlo.jpg\" alt=\"Temor a decir lo que pienso\"><\/figure>\n<h2>\u00bfPor qu\u00e9 sentimos miedo a decir lo que pensamos? Causas frecuentes<\/h2>\n<p>Son varias las explicaciones que podemos encontrar detr\u00e1s del miedo a decir lo que pensamos. Entre las m\u00e1s comunes podemos destacar las siguientes:<\/p>\n<h3>1. Miedo al rechazo<\/h3>\n<p>Muchas veces nos callamos cosas por miedo al rechazo social. Este tipo de miedo se alimenta mediante diferentes pensamientos y creencias infundadas como el temor a que, si decimos algo, a los dem\u00e1s no les va a gustar y van a dejar de relacionarse con nosotros, se sentir\u00e1n ofendidos o bien porque nos tomar\u00e1n por personas con ideas extra\u00f1as.<\/p>\n<p><strong>Se ha encontrado que este miedo al rechazo podr\u00eda tener una explicaci\u00f3n fisiol\u00f3gica<\/strong>. Un estudio de la Universidad de Michigan descubri\u00f3 que el rechazo social hace que el organismo humano cree las mismas sustancias qu\u00edmicas que cuando se sufre un golpe f\u00edsico. Es decir, que los dem\u00e1s nos rechacen nos duele tanto como si nos hubieran agredido.<\/p>\n<p>El problema de este miedo al rechazo es que&nbsp;<strong>puede llegar a ser tan intenso que nos callemos muchas cosas, tantas que nuestro \u201cyo\u201d interno y el \u201cyo\u201d que exponemos a los dem\u00e1s ser\u00e1n muy diferentes<\/strong>. Tendremos unas opiniones, percepciones, sentimientos y emociones genuinamente nuestros, pero con tal de gustar a los dem\u00e1s expondremos unos totalmente diferentes, artificiales, que pese a que creeremos que nos acercan a los dem\u00e1s, nos provocar\u00e1 una profundo infelicidad.<\/p>\n<h3>2. Pensar que nuestras ideas no valen mucho<\/h3>\n<p><strong>Suele pasar que a muchas de las cosas que pensamos les damos un valor m\u00e1s bien escaso<\/strong>. Puede que sean cosas sin mucho sentido, ideas y opiniones que se proyectan en nuestra mente y que creemos que no aportan nada interesante al mundo exterior, y por ello no las decimos. Puede ser que tambi\u00e9n se deba a que creemos que nada de lo que venga de nosotros puede ser importante, siendo esto un signo de falta de autoestima y poca seguridad en uno mismo.<\/p>\n<h3>3. Pensar que vamos a hacer el rid\u00edculo<\/h3>\n<p>Otro de los porqu\u00e9s del miedo a decir lo que piensas tiene que ver con el temor a hacer el rid\u00edculo. Realmente, esta percepci\u00f3n tiene una funci\u00f3n adaptativa, puesto que asegurarnos de que no decimos algo y metemos la pata nos puede suponer evitar mucho malestar psicol\u00f3gico, adem\u00e1s de la potencial posibilidad de decir o hacer algo que no guste a los dem\u00e1s y que nos suponga perder apoyo social.<\/p>\n<p>Sin embargo,&nbsp;<strong>este temor a hacer el rid\u00edculo puede llegar a ser tan intenso que nos impida hacer pr\u00e1cticamente cualquier cosa<\/strong>. No queremos pasar por el mal trago de sufrir, pero pensamos que podemos sufrir por pr\u00e1cticamente cualquier cosa que digamos y hagamos y es en ese punto en el que el temor a hacer el rid\u00edculo adquiere un matiz claramente patol\u00f3gico y disfuncional. Nos impide ser genuinos, de mostrarnos c\u00f3mo somos y, tambi\u00e9n, coarta nuestra libertad y la vivencia de experiencias enriquecedoras.<\/p>\n<h2>\u00bfC\u00f3mo superar este temor?<\/h2>\n<p>Si bien es un miedo muy com\u00fan, que todos hemos vivido y que se puede llegar a vivir de una forma tan intensa que hasta d\u00e9 la impresi\u00f3n de que es insuperable, lo cierto es que s\u00ed se puede superar. Como hemos comentado, la asertividad es una habilidad que tiene mucho que ver con este miedo en particular y que, cuanto m\u00e1s trabajada y desarrollada est\u00e9, m\u00e1s libres nos sentiremos de decir todo lo que pensamos.<\/p>\n<p><strong>Una de las mejores formas para aprender a manejar y superar el miedo a decir lo que piensas es acudiendo a psicoterapia<\/strong>, ese lugar en el que aprenderemos habilidades comunicativas y desarrollaremos un saber hacer m\u00e1s funcional cada vez que nos encontremos ante una situaci\u00f3n social. No obstante, tambi\u00e9n mencionar algunas estrategias que podemos introducir en nuestra vida diaria para reducir este miedo a decir lo que pensamos:<\/p>\n<h3>1. Practica con situaciones controladas<\/h3>\n<p>Si el miedo a decir lo que piensas se puede trabajar, \u00bfqu\u00e9 mejor forma que hacerlo primero con situaciones en las que te sientas seguro?&nbsp;<strong>Podemos comentarle nuestro problema a aquellas personas con las que m\u00e1s confianza tengamos<\/strong>, dici\u00e9ndoles que las hemos escogido para practicar nuestra asertividad.<\/p>\n<p>Gracias a que son personas en las que confiamos y que tenemos la certeza de que no nos van a juzgar por aquello que vamos a decir, esta es una muy buena estrategia para&nbsp;<strong>ir adquiriendo una mejor habilidad comunicativa<\/strong>, rompiendo ese transparente pero muy s\u00f3lido cristal que es el miedo al rechazo y a hacer el rid\u00edculo.<\/p>\n<h3>2. Ap\u00fantate lo que piensas<\/h3>\n<p><strong>Suele pasar que estamos en nuestra casa solos y empezamos a decir en voz alta todo lo que pensamos<\/strong>. En ese momento, parece que se nos vienen todas las ideas, opiniones, pensamientos en general que est\u00e1n guardados en lo profundo de nuestra mente. Volviendo a la met\u00e1fora del iceberg, es como si estando solos este trozo de hielo se expusiera en su totalidad por encima del nivel del mar.<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando tenemos que enfrentarnos a una situaci\u00f3n social real, con otra persona de carne y hueso,&nbsp;<strong>aun incluso queriendo decir todo lo que queremos decir, no se nos viene a la cabeza<\/strong>. Las ideas empiezan a perder conexi\u00f3n, se entremezclan, aparecen de forma ca\u00f3tica y nos frustra mucho.<\/p>\n<p>Para evitar esta situaci\u00f3n que claramente no juega en nuestro favor, lo recomendable es que en esos momentos de fluidos soliloquios nos apuntemos en un papel todo lo que se nos venga, hagamos un esquema.<\/p>\n<p>Cierto que suena como si estuvi\u00e9ramos otra vez en el instituto, haciendo apuntes sobre el temario, solo que el temario es el contenido de nuestra propia mente. Apunt\u00e1ndonos lo que pensamos crearemos una muy \u00fatil chuleta que nos ayudar\u00e1 a mantener la serenidad y la coherencia la pr\u00f3xima vez que queramos ser sinceros.<\/p>\n<h3>3. Trabaja la autoestima<\/h3>\n<p><strong>Uno de los aspectos que puede estar detr\u00e1s del miedo a decir lo que piensas es, claramente, la falta de autoestima<\/strong>. Este problema no se va a manifestar \u00fanicamente a la hora de conversar con otras personas, sino que va a ba\u00f1ar todos los aspectos que conforman nuestra vida, motivo por el cual urge mejorarla.<\/p>\n<p>La autoestima no surge de la nada, sino que se construye con hechos, con aspectos positivos que conforman nuestra forma de ser. Nadie es perfecto, todos tenemos nuestras debilidades pero, tambi\u00e9n, fortalezas como ser un dotado deportista, un buen estudiante, un gran trabajador\u2026 Fortalezas que podemos descubrir tom\u00e1ndonos un tiempo de reflexi\u00f3n y haciendo una&nbsp;matriz DOFA.<\/p>\n<p>Siendo conscientes de todo lo bueno que conforma nuestro ser, podremos incrementar nuestra autoestima,&nbsp;<strong>hacer que ese miedo a hacer el rid\u00edculo sea m\u00e1s realista y no impregne todas las situaciones sociales que nos imaginamos que podr\u00edan ir mal<\/strong>&nbsp;y, adem\u00e1s, ganaremos confianza en nosotros mismos. Todo ello incrementar\u00e1 nuestra asertividad, sinti\u00e9ndonos m\u00e1s seguros y libres para decir aquello que no nos atrev\u00edamos a dar a conocer a los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Fuente: www.psicologiaymente.com<\/p>\n<div class=\"sharedaddy sd-sharing-enabled\">\n<div class=\"robots-nocontent sd-block sd-social sd-social-icon sd-sharing\">\n<h3 class=\"sd-title\">Comparte esto:<\/h3>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"herald-da\">\n<!-- A2 --><br \/>\n<ins class=\"adsbygoogle\" data-ad-client=\"ca-pub-7765853155711265\" data-ad-slot=\"4031281682\" data-ad-format=\"auto\"><\/ins>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Veamos c\u00f3mo nos afecta el temor a decir lo que pensamos realmente, y qu\u00e9 podemos hacer ante \u00e9l. Lo que decimos y lo que pensamos nunca son lo mismo. A pesar de que somos libres de pensar todo lo que queramos, no lo somos tanto para decirlo puesto que las normas sociales y nuestra propia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":22821,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22820"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=22820"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/22820\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/22821"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=22820"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=22820"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=22820"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}