{"id":37630,"date":"2022-08-27T03:31:00","date_gmt":"2022-08-27T03:31:00","guid":{"rendered":"https:\/\/lapampanuestra.com\/2022\/08\/27\/la-mujer-que-inundo-de-fantasia-la-radio-nene-cascallar-de-vencer-a-la-polio-a-entretener-a-un-pais\/"},"modified":"2022-08-27T03:31:00","modified_gmt":"2022-08-27T03:31:00","slug":"la-mujer-que-inundo-de-fantasia-la-radio-nene-cascallar-de-vencer-a-la-polio-a-entretener-a-un-pais","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2022\/08\/27\/la-mujer-que-inundo-de-fantasia-la-radio-nene-cascallar-de-vencer-a-la-polio-a-entretener-a-un-pais\/","title":{"rendered":"La mujer que inund\u00f3 de fantas\u00eda la radio: Nen\u00e9 Cascallar, de vencer a la polio a entretener a un pa\u00eds"},"content":{"rendered":"<p><img width=\"600\" height=\"338\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/la-mujer-que-inundo-de-fantasia-la-radio-nene-cascallar-de-vencer-a-la-polio-a-entretener-a-un-pais.jpg\" class=\"attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image\" alt=\"la-mujer-que-inundo-de-fantasia-la-radio:-nene-cascallar,-de-vencer-a-la-polio-a-entretener-a-un-pais\" loading=\"lazy\" \/><\/p>\n<div>\n<p>Algo la acompa\u00f1\u00f3\u00a0mucho antes que el l\u00e1piz y el papel y hasta su muerte: una silla de ruedas. Primero fueron los libros sus \u00e1ngeles salvadores y, m\u00e1s tarde, su propia escritura. Escribir para levitar, para habitar otros mundos, <strong>para dejar de estar quieta.<\/strong><\/p>\n<p>Nen\u00e9 Cascallar gobernaba emociones, encend\u00eda y apagaba lagrimales, manejaba como a control remoto los \u00e1nimos argentinos. <strong>La poliomielitis la hab\u00eda dejado paral\u00edtica, pero la hab\u00eda obligado a desarrollar otra forma de &#8220;bailar&#8221;<\/strong>:<strong> <\/strong>&#8220;La naturaleza es sabia y lo que quita sabe recompensarlo&#8221;<strong>, <\/strong>se consolaba.<\/p>\n<p>&#8220;S\u00e9 que<strong> Dios elige los materiales.<\/strong> <strong>No quiso hacerme da\u00f1o, me estaba confiando una misi\u00f3n diferente&#8221;.<\/strong><\/p>\n<div>\n<div>\n<picture><source media=\"(min-width: 720px)\" ><\/img><br \/>\n<\/source><\/picture><figcaption>\n<p>Un aviso de radioteatro, con ella como la gran estrella autora.\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>La polio la hab\u00eda alcanzado antes que en aquella epidemia de 1956 en Buenos Aires que llenaba el aire de lavandina y acaro\u00edna. Los \u00e1rboles de su barrio no eran los fantasmas pintados con cal para hacer frente a la peste, eso vendr\u00eda d\u00e9cadas despu\u00e9s, cuando la enfermedad toc\u00f3 a m\u00e1s de 6 mil ni\u00f1os. Para 1919 la recuperaci\u00f3n de Nen\u00e9 se combinaba con masajes en las piernas y radio sonando de fondo.<\/p>\n<p><strong>De tanto escuchar radio, se meti\u00f3 adentro.<\/strong> Cre\u00f3 m\u00e1s de 50 ficciones para\u00a0El Mundo, Belgrano, Splendid.\u00a0Fue en 1941 que su escritura a mano, letra apretada, se estren\u00f3 en el dial en<em> La dicha amarga,<\/em> de la compa\u00f1\u00eda de Carmen Valdez. Enseguida har\u00eda doblete, ficci\u00f3n nocturna, con el elenco de Silvio Spaventa hasta no dar abasto\u00a0con las f\u00e1bulas por encargo.<\/p>\n<p>Primero periodista, despu\u00e9s escritora,\u00a0<strong>Alicia In\u00e9s Botto pint\u00f3 de romanticismo e ilusi\u00f3n la radiofon\u00eda<\/strong>. Fue la autora responsable de reunir orejas como moscas alrededor de un parlante y, m\u00e1s tarde, hacer lo mismo con imagen, en ese hermano del radioteatro, el teleteatro.<\/p>\n<p>Alicia en el pa\u00eds de las maravillas<strong> eligi\u00f3 firmar con seud\u00f3nimo y el seud\u00f3nimo se volvi\u00f3 una empresa de la palabra. <\/strong>El apellido de su madre (Do\u00f1a Regina Cascallar) sonaba m\u00e1s a kafkiano. Sus libretos radiales ten\u00edan atm\u00f3sferas angustiosas, llenas de enamoramientos y contratiempos, pero su pluma arrastraba esos climas hasta un final feliz. <strong>En un pa\u00eds donde el radioteatro era agua, Nen\u00e9 calmaba esa sed de tinta. <\/strong><\/p>\n<div>\n<div>\n<picture><source media=\"(min-width: 720px)\" ><\/img><br \/>\n<\/source><\/picture><figcaption>\n<p>Cascallar con sus libros, sus grandes amores. (Foto Archivo Clar\u00edn)\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>Naci\u00f3 el 11 de junio de 1914, seis a\u00f1os antes de la primera transmisi\u00f3n radial desde la terraza del teatro Coliseo y poco m\u00e1s de un mes antes de que se desatara la Primera Guerra Mundial. Amaba los s\u00e1bados, el color amarillo y jugar a la canasta. Sus personajes eran un revoltijo de seres a los que conoci\u00f3 y otros a los que solo ley\u00f3. El secreto no estaba en los ojos: &#8220;No me llama la atenci\u00f3n la retina del personaje, sino la mirada&#8221;.<\/p>\n<p>Pintaba para soprano, estudiaba canto l\u00edrico, pero a sus cinco a\u00f1os ocurri\u00f3 la tragedia. La polio la postr\u00f3 primero, su salud mejor\u00f3, pero nunca mejoraron sus piernas. &#8220;Viendo correr y jugar a mis amiguitos tuve que canalizar hacia otro terreno y me volqu\u00e9 a la lectura.<strong> Y me invent\u00e9 un universo de ficci\u00f3n, con espectadores. Invent\u00e9 la novela por entregas, los chicos me rodeaban y en lo mejor de mi cuento yo suspend\u00eda el relato hasta el d\u00eda siguiente&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong>\u200bEstudi\u00f3 un tiempo en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras. Cuando anunci\u00f3 a su familia que se dedicar\u00eda al mundo &#8220;del aire&#8221; fue llamada &#8220;la loca de la casa&#8221;. Es que la suya era &#8220;una familia burguesa y puritana. <strong>El acercamiento al arte estaba prohibido&#8221;.<\/strong><strong><\/strong><br \/><\/br><\/p>\n<p>El primer &#8220;hijo&#8221; fue su libro de poemas <em>Miniaturas<\/em>, en 1935, y el primer centavo lo gan\u00f3 con un poema<em>, Oto\u00f1o<\/em>, publicado en la revista <em>Rosalinda<\/em>. Colabor\u00f3 tambi\u00e9n con <em>Noticias gr\u00e1ficas, El hogar, Vosotras,<\/em> en miscel\u00e1neas rom\u00e1nticas y secciones del estilo. Despu\u00e9s, a fines de los &#8217;40 salt\u00f3 al teatro con obras como <em>La que no lleg\u00f3,<\/em> con Ilde Pirovano, Luisa Vehil y Alberto Closas.<\/p>\n<div>\n<div>\n<picture><source media=\"(min-width: 720px)\" ><\/img><br \/>\n<\/source><\/picture><figcaption>\n<p>Ren\u00e9 Cascallar (Archivo Clar\u00edn)\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>La rutina era as\u00ed:<strong> escrib\u00eda tres o cuatro carillas y se las pasaba a la dactil\u00f3grafa Elisa Cecilia,\u00a0su prima y secretaria. <\/strong>Su almac\u00e9n de letras era una\u00a0PyME familiar, con su hermano Luis como representante. Lleg\u00f3 a firmar de tres maneras distintas para no sobrecargar el aire con su nombre. La premisa de esa f\u00e1brica: <strong>&#8220;Un poco de belleza porque\u00a0la gente ha perdido la capacidad de enamorarse de la vida todos los d\u00edas&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>Los avisos gr\u00e1ficos de la \u00e9poca la destacan en letra gigante y con foto, por sobre las figuras de sus propias ficciones. Y es que Nen\u00e9 logr\u00f3 algo que sus colegas de la actualidad no pueden creer: que el autor fuera m\u00e1s destacado que los propios actores. Las cartas que llegaban a las emisoras se contaban de a monta\u00f1as, con<strong> varios ofendidos que increpan por el destino de sus personajes. <\/strong>Ella se encargaba de contestar hasta la \u00faltima queja.<\/p>\n<p><strong>Cuando se siente triste: \u00bfQu\u00e9 hace?<\/strong>\u00a0Eso le preguntaba un periodista en los &#8217;60. &#8220;Me dejo llevar por mi imaginaci\u00f3n y soy feliz con mis pensamientos. Yo no le tengo miedo a la intensidad de los sentimientos. <strong>El dolor da una dimensi\u00f3n diferente y el amor, tambi\u00e9n&#8221;<\/strong>.<br \/><\/br><\/p>\n<p>Capturaba el amor en sus p\u00e1ginas, pero el amor de pareja parec\u00eda escabullirse de su vida. &#8220;Mi madre me advirti\u00f3 que hay cosas que nunca tendr\u00eda, pero aparecieron pretendientes antes que a mi hermana sana&#8221;, se re\u00eda. <strong>&#8220;Yo creo en el\u00a0coup de foudre (golpe de rayo), en mirarse y sentir: <em>este es el hombre<\/em>&#8220;.<\/strong><\/p>\n<p>&#8220;La gente se siente sola porque no se da cuenta que nadie puede penetrar en el otro completamente. Todos tenemos nuestro rinc\u00f3n que nos pertenece en forma absoluta e individual&#8221;, filosofaba esa <strong>m\u00e1quina de generar flechazos<\/strong>, y se lamentaba. <strong>&#8220;En esta \u00e9poca en que vivimos hay una especie de pudor por todo lo hermoso. Enseguida surgen las palabras cursi y vulgar&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>Sus cuentos de amor auspiciados, por ejemplo, por el polvo jabonoso El Omb\u00fa o por el jab\u00f3n El gaucho son parte ahora de un poderoso archivo de publicidad en revistas. T\u00edtulos como <em>Mi esposa se quiere casar<\/em> o <em>El audaz <\/em>muestran su fotograf\u00eda por sobre la de Hilda Bernard, Nydia Reynal, Oscar Casco.<\/p>\n<div>\n<div>\n<picture><source media=\"(min-width: 720px)\" ><\/img><br \/>\n<\/source><\/picture><figcaption>\n<p>Un aviso de radioteatro, con Nen\u00e9 Cascallar como autora estrella.\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>Para 1947 los radioteatros llevaban su nombre. <strong>Todo artesanal, costura a mano, hilvanado y zurcido. Los sonidos se hac\u00edan con trucos y cachivaches, un disparo era nada menos que la tapa de un piano cayendo, y un beso en la boca, el beso en la propia mano.\u00a0<\/strong>Detr\u00e1s de ese juego, la confesi\u00f3n de una actriz frustrada a sus int\u00e9rpretes: &#8220;En cada uno de ustedes <strong>soy lo que no pude ser&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Arnaldo Andr\u00e9 fue uno de los que conoci\u00f3 el laboratorio-casa de Nen<\/strong>\u00e9, un refugio m\u00e1gico en la calle Arenales donde las p\u00f3cimas eran las resmas, las libretas. Entre porcelanas, cristales de Murano y tapices, redactaba de lunes a lunes, en doble turno. &#8220;Hab\u00eda un mito de un espejo en el living por el que ella pod\u00eda verte detr\u00e1s, pero nunca pude comprobarlo&#8221;, aporta misterio el actor paraguayo. <\/p>\n<p>&#8220;Fui una vez a pedirle un lugar y me lo dio&#8221;, revive Andr\u00e9 ante un llamado de <strong>Clar\u00edn<\/strong> y\u00a0viaja medio siglo atr\u00e1s. &#8220;Ella era dulce, encantadora y\u00a0yo fui a tocar su timbre. Logr\u00e9 as\u00ed un bolo en Canal 9, un papel que no duraba ni un minuto. M\u00e1s que el trabajo en s\u00ed, me importaba que ella me viera. Gracias a esa vez,\u00a0despu\u00e9s me convocaron para mi primer rol con continuidad. Un d\u00eda se comunican desde la agencia Carlos Thompson, que produc\u00eda sus novelas, y me entregaron un personaje de ocho meses . Fue Cascallar quien me eligi\u00f3, quien confi\u00f3. Por contrato ella eleg\u00eda a sus actores.<strong> Una \u00e9poca en que Nen\u00e9, Alberto Migr\u00e9 y Abel Santa Cruz eran los autores m\u00e1s importantes&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>La televisi\u00f3n lleg\u00f3 como un im\u00e1n fulminante. <em>El amor tiene cara de mujer<\/em>, la telenovela hit con Claudia Lapac\u00f3, Rodolfo Beb\u00e1n, B\u00e1rbara Mujica y tantas otras figuras fue la daga hito que sac\u00f3 lustre al apellido y abri\u00f3 camino a productos en serie, <em>Cuatro hombres para Eva, Cuatro mujeres para Ad\u00e1n<\/em> y m\u00e1s. <\/p>\n<div>\n<div>\n<picture><source media=\"(min-width: 720px)\" ><\/img><br \/>\n<\/source><\/picture><figcaption>\n<p>&#8220;En cada uno de ustedes, soy lo que no pude ser&#8221;, les dec\u00eda Cascallar a sus autores.\n<\/p>\n<\/figcaption><\/div>\n<\/div>\n<p>La gloria tuvo sus cuestionamientos. &#8220;La acusada de hoy&#8221;, titulaba una entrevista de la <em>Revista Extra<\/em> en 1966 en la que <strong>se la &#8220;imputaba&#8221; por &#8220;obras er\u00f3ticas e inmorales y hasta la suspensi\u00f3n de la transmisi\u00f3n en C\u00f3rdoba&#8221;<\/strong>. Sus damiselas eran culpadas en Revista As\u00ed por <strong>&#8220;usar livianos deshabill\u00e9s&#8221; y practicar &#8220;besos cortos y de los otros&#8221;.<\/strong><\/p>\n<p>\u200b&#8221;En mis obras vuelco el m\u00e1ximo grado de realismo. Yo he creado un programa para adultos. Consegu\u00ed lo que nunca se logr\u00f3 hasta la fecha: atraer al auditorio masculino&#8221;, se defend\u00eda.<\/p>\n<p>Entendi\u00f3 desde temprano Nen\u00e9 <strong>el valor de la palabra, la responsabilidad sobre lo que se dice, la hondura de una promesa. <\/strong>&#8220;Una vez una firma auspiciante ofreci\u00f3 un litro de agua de colonia a cada oyente que escribiera en las primeras 24 horas. As\u00ed de fuerte era la radio, casi echan al jefe de publicidad. <strong>Tuvieron que regalar m\u00e1s de 6.000 litros&#8221;<\/strong>.<br \/><\/br><\/p>\n<p><strong>La educadora sentimental, como se autoproclamaba,\u00a0muri\u00f3 el 16 de mayo de 1982<\/strong>, de un paro card\u00edaco. Dicen algunos autores que se va muriendo otro poco cada vez que se borra o se ignora la firma de un colega. Como si las historias se escribieran solas.<br \/><\/br><\/p>\n<div>\n<div>\n<p><span>Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span><\/p>\n<div>\n<div>\n<picture>\n<a href=\"http:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/teatro\/debuto-radio-1949-83-vuelve-aire-miguel-jordan-historico-maipo_0_Dq1PxbVFo3.html\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer\"><br \/>\n<\/img><br \/>\n<\/a>\n<\/picture>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<div>\n<p><span>Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span><\/p>\n<div>\n<div>\n<picture>\n<a href=\"http:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/mabel-nena-sandro-guarda-pieza-coleccion-pensada_0_ll3LttPob4.html\" target=\"_self\" rel=\"noopener noreferrer\"><br \/>\n<\/img><br \/>\n<\/a>\n<\/picture>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div>\n<h2>TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA<\/h2>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algo la acompa\u00f1\u00f3\u00a0mucho antes que el l\u00e1piz y el papel y hasta su muerte: una silla de ruedas. Primero fueron los libros sus \u00e1ngeles salvadores y, m\u00e1s tarde, su propia escritura. Escribir para levitar, para habitar otros mundos, para dejar de estar quieta. Nen\u00e9 Cascallar gobernaba emociones, encend\u00eda y apagaba lagrimales, manejaba como a control [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[21],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37630"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=37630"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/37630\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=37630"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=37630"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=37630"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}