{"id":49463,"date":"2023-02-17T11:00:39","date_gmt":"2023-02-17T11:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/-mataron-neruda-creo-vez_0_4X5wtDxKF5.html"},"modified":"2023-02-17T11:00:39","modified_gmt":"2023-02-17T11:00:39","slug":"lo-mataron-a-neruda-no-me-lo-creo-o-tal-vez-fue-asi","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2023\/02\/17\/lo-mataron-a-neruda-no-me-lo-creo-o-tal-vez-fue-asi\/","title":{"rendered":"\u00bfLo mataron a Neruda? No me lo creo o tal vez fue as\u00ed"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/lo-mataron-a-neruda-no-me-lo-creo-o-tal-vez-fue-asi.jpg\"><\/p>\n<p><strong>\u201c\u00bfMataron a Neruda? No me lo puedo creer\u2026, demasiado grande, demasiado vital, demasiado fuerte hasta en los \u00faltimos d\u00edas de su vida. No, no puede ser\u201d.<\/strong>&nbsp; Jorge Edwards est\u00e1 sentado en su<em> chaise longe <\/em>de siempre, debajo de un gran espejo, enfrente de los numerosos libros que lo acompa\u00f1an en su retiro de Madrid, donde un escritor, Jorge Benavides, peruano, amigo suyo que lo va a ver con frecuencia, y este periodista, lo visitan para saber c\u00f3mo est\u00e1, c\u00f3mo va la salud de este hombre que tiene 92 a\u00f1os bastante vividos, pero que conserva una memoria de cristal irrompible.<\/p>\n<p> Le dimos los detalles que ha divulgado, primero, la prensa de Chile. Fue un envenenamiento,<strong> los rumores de que hab\u00eda sido asesinado<\/strong>, <strong>que corrieron como la p\u00f3lvora (o como el veneno), parecen ser ciertos<\/strong>, aunque, le dijimos, no se sabr\u00e1 a ciencia cierta si el r\u00e9gimen reci\u00e9n inaugurado entonces, la satrap\u00eda de Augusto Pinochet, consigui\u00f3 su prop\u00f3sito de borrar de la faz de la tierra hasta este vestigio impresionante de poes\u00eda que constitu\u00eda, que constituye, <strong>Pablo Neruda.<\/strong><\/p>\n<p> <strong>Edwards conoci\u00f3 a Neruda cuando aquel era un letraherido adolescente que se ocup\u00f3 del maestro como si fuera a ser eterna la amistad.<\/strong> Y hall\u00f3 ese prop\u00f3sito. Hasta cuando ya partieron camino, el poeta (El Poeta) regres\u00f3 desde Par\u00eds a Chile en junio de 1971 a <strong>\u201cayudar a que Salvador Allende ganara la presidencia\u201d<\/strong> (eso nos dijo a nosotros en Tenerife, donde hizo escala el Christophoro Colombo que lo llevaban a \u00e9l y a su mujer, Matilde Urrutia), y Edwards sigui\u00f3 en la Ciudad Luz que los dos amaban.<\/p>\n<p> Desde que se deshicieron los equipajes de Neruda \u00e9ste no ces\u00f3 de corresponderse, por carta o por tel\u00e9fono (las cartas, depositadas en los archivos de la Universidad de Princeton, est\u00e1n abiertas a consulta) fueron frecuentes sus llamadas, sobre todo las de Pablo, asombrado ante lo que se avecinaba en Chile, <strong>conciente de que una victoria despiadada de la ultraderecha militar lo tendr\u00eda a su amigo Allende y a \u00e9l mismo como parte de un bot\u00edn de sangre<\/strong>. Pero el poeta se resist\u00eda a la realidad como un ni\u00f1o. Chile se mor\u00eda a manos de una dictadura que hab\u00eda ense\u00f1ado los dientes y a cuya fiereza Neruda aludi\u00f3 en alguna que otra carta de entonces.<\/p>\n<p> Pero Neruda muri\u00f3, finalmente, de muerte natural. <strong>\u00bfDe muerte natural?<\/strong> Muy pronto surgi\u00f3 la serpiente de la duda: <strong>Pinochet no lo quer\u00eda vivo, era demasiado mito presente<\/strong>, bastaba con la violenta desaparici\u00f3n de Allende y de otros de sus compatriotas adheridos. Pero, <strong>insist\u00edan los rumores de entonces que ahora parecen acreditados por la ciencia,<\/strong> era demasiado f\u00e1cil matarlo incluso en su prolongada su agon\u00eda.<\/p>\n<p> En la conversaci\u00f3n que mantuvimos con Edwards, una vez repuesto el premio Cervantes de la resurrecci\u00f3n de un rumor que parec\u00eda obsoleto, el autor de <em>Adi\u00f3s, poeta\u2026<\/em>, memoria de sus inolvidables a\u00f1os con Neruda, empez\u00f3 a atar cabos sobre aquellos \u00faltimos d\u00edas de Neruda. El Poeta estaba muy delicado de salud,<strong> \u201cyo lo vi muy enfermo\u201d<\/strong>. \u00c9l conoci\u00f3 al doctor Velasco (\u201c\u00bfo se llamaba Carroza?, ah, no Carroza era un ministro\u201d), que se ocupaba de la salud ya imposible del Nobel, y este doctor le hac\u00eda notar, cada vez que se hablaban, de la imposible recuperaci\u00f3n de aquel que luchaba por su vida como si se agarrara a las maderas que guardaba como amuletos en su casa de Isla Negra.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"1\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/lo-mataron-a-neruda-no-me-lo-creo-o-tal-vez-fue-asi-2.jpg\" alt=\"Jorge Edwards reflexion\u00f3 sobre la muerte de Pablo Neruda y las recientes revelaciones de un informe realizado por un grupo de peritos internacionales. Foto\nFoto Guillermo Rodr\u00edguez Adami\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Jorge Edwards reflexion\u00f3 sobre la muerte de Pablo Neruda y las recientes revelaciones de un informe realizado por un grupo de peritos internacionales. Foto<br \/>\nFoto Guillermo Rodr\u00edguez Adami <\/figcaption><\/div>\n<p> Neruda se fue a su pa\u00eds, \u201cyo me qued\u00e9 en Par\u00eds\u201d. <strong>\u201c\u00c9l me escribi\u00f3 desde Chile y me llam\u00f3 por tel\u00e9fono desde Isla Negra y en aquellas conversaciones, antes del desastre total, me dec\u00eda que el pa\u00eds iba bien y que, adem\u00e1s, los caballos de la derecha, eso me dijo, estaban asustados\u201d.<\/strong> Imposible que lo mataran, insist\u00eda Edwards, como si la evidencia probable del veneno fuera todav\u00eda, en la conversaci\u00f3n, una hip\u00f3tesis policiaca sacada de una novela incre\u00edble. \u201cNeruda\u201d, nos dijo el autor de <em>Persona non grata<\/em> mirando al aire como quien imagina todas las conjeturas, \u201cten\u00eda mucho miedo a morirse porque <strong>sab\u00eda que estaba enfermo y se agarraba a la vida con todas sus fuerzas,<\/strong> hasta con la fuerza de la duda. \u00c9l evocaba la figura de un pol\u00edtico venezolano que fue su amigo, ten\u00eda su misma edad, y cuando supo de su muerte en seguida asoci\u00f3 su destino al suyo, con estupor, sabiendo que los dos padec\u00edan, padecieron, la misma enfermedad: c\u00e1ncer de pr\u00f3stata\u201d.<\/p>\n<p> No es necesariamente mortal esa enfermedad, le dijimos, as\u00ed que lo que dicen ahora de que pudo haber sido envenado, es decir, ayudado a ser llevado de este mundo a la fuerza, cobra verismo. <strong>Pudieron haber precipitado su muerte, Jorge.<\/strong><\/p>\n<p> &#8211;Es dif\u00edcil de creer\u2026<strong> Era un vitalista, no se quer\u00eda morir, amaba la vida<\/strong>. Ten\u00eda amor por la comida, por las mujeres, por la naturaleza\u2026 Es que Neruda era, sobre todo, el poeta de la naturaleza. Un d\u00eda lo vi sentado en el suelo, mirando con una lupa a un ciempi\u00e9s. Matilde [Urrutia] me cont\u00f3 que a su marido, cuando estaba en Isla Negra, le gustaba levantarse a las seis de la ma\u00f1ana para ir a o\u00edr cantar los p\u00e1jaros\u2026 Ese libro, <em>Adi\u00f3s, poeta<\/em>, es el m\u00e1s fidedigno exponente de la pasi\u00f3n de amistad y literatura que haya habido entre los testimonios que siguieron a la muerte de Neruda. \u201cPero el gran libro suyo en el que est\u00e1 todo, todo, es <em>Memorial de Isla Negra<\/em>. Ah\u00ed est\u00e1 todo sobre \u00e9l\u201d. <strong>Usted, Edwards, es el que mejor lo conoci\u00f3<\/strong>. \u201cEso mismo me dec\u00eda Matilde. Pues, claro que s\u00ed, eso es cierto\u201d.<\/p>\n<p> Y ahora Chile tiene otra vez noticias de don Pablo. Chile en su coraz\u00f3n\u2026 \u201cS\u00ed, pero Neruda ten\u00eda dos amores: Par\u00eds y Baudelaire\u2026 \u00bfY las mujeres tambi\u00e9n? Pues s\u00ed. \u00bfEra un depredador, un mujeriego? No lo s\u00e9. No creo.<strong> Eso s\u00ed, era un poeta muy enamorado<\/strong>. Un d\u00eda le pidi\u00f3 a su secretario que se las arreglara para que una chica muy joven, sobrina de Matilde, lo fuera a ver a la cl\u00ednica donde \u00e9l estaba muri\u00e9ndose. La polic\u00eda lo supo y al secretario lo apresaron y lo molestaron de tal manera modo que a las dos semanas se muri\u00f3\u201d.<\/p>\n<p> La conversaci\u00f3n dur\u00f3 m\u00e1s, hasta el mediod\u00eda de Madrid, cuando ya el hambre le reclamaba, esta vez, comida china. Pero nos quedamos con esa \u00faltima interpretaci\u00f3n de la historia (a un servidor pr\u00f3ximo a Neruda lo mataron, seguramente, por incumplir razones de la dictadura). As\u00ed que le preguntamos a Edwards si esta nueva hip\u00f3tesis no avalar\u00eda la sospecha de que a Pinochet no le interesaba, ni grave, la supervivencia del poeta m\u00e1s importante de su historia. Un comunista que hab\u00eda ido a ayudar a Allende a luchar \u201ccontra los asustados caballos de la derecha\u201d.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"2\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/lo-mataron-a-neruda-no-me-lo-creo-o-tal-vez-fue-asi-3.jpg\" alt=\"Pablo Neruda habla con los periodistas en octubre de 1971, mientras estaba al frente de le embajada de Chile en Francia. Foto archivo AFP\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Pablo Neruda habla con los periodistas en octubre de 1971, mientras estaba al frente de le embajada de Chile en Francia. Foto archivo AFP <\/figcaption><\/div>\n<p> Para llegar a su propia duda, <strong>el escritor que m\u00e1s cerca estuvo de Neruda dio algunos vuelcos a la historia.<\/strong><\/p>\n<p> Cuando se estaba muriendo \u201cNeruda me llam\u00f3 y me dijo: \u00b4Est\u00e1 el mar glorioso. Vuelve de Par\u00eds y ver\u00e1s\u2026` Lo quise mucho. Un poeta chileno, Armando Uribe, me dec\u00eda que Neruda era mi pap\u00e1\u2026 Me fascin\u00f3 desde que le\u00ed, en el colegio, los primeros versos de <em>Veinte Poemas de amor<\/em>\u2026 \u00b4Cuerpo de mujer\/ blancas colinas\/ muslos blancos.\/ Te pareces al mundo en tu actitud de entrega\u00b4\u2026 y qu\u00e9 s\u00e9 yo. <strong>Para mi es inolvidable el d\u00eda en que lo conoc\u00ed.<\/strong> Me llevaron a su casa, ah\u00ed estaba patente su pasi\u00f3n fotogr\u00e1fica. Ten\u00eda las fotos de Baudelaire, de Walt Whitman, de Alan Poe. Era su triada. Siempre nos escribimos, nos llamamos. Eran cartas donde me contaba su gusto por \u00b4las chirimoyas alegres`\u2026 <strong>Estaba muy enfermo la \u00faltima vez que hablamos. Muy enfermo. Por eso les digo que no creo lo del veneno<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p> &#8211; La ciencia lo insin\u00faa pero no lo asegura\u2026.<\/p>\n<p> &#8211; No. O tal vez, qui\u00e9n sabe, ahora que lo dicen. En fin. Miren: Neruda se quedaba conmigo hasta tarde, bebiendo wiski, charlando. \u00c9l ten\u00eda un osito de peluche en su dormitorio. Y en su ropero ten\u00eda muchas chaquetas de casimir. Tambi\u00e9n le gustaba la ropa. Un d\u00eda, en Par\u00eds, se compr\u00f3 una chaqueta negra y dijo: tenemos que darle una fiesta a esta chaqueta hermosa. Ay. As\u00ed era \u00e9l.<\/p>\n<p> <strong>\u00bfEnvenenado? Tal vez. \u00c9l lo recuerda vivo.<\/strong><\/p>\n<p> <span class=\"title-related\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201c\u00bfMataron a Neruda? No me lo puedo creer\u2026, demasiado grande, demasiado vital, demasiado fuerte hasta en los \u00faltimos d\u00edas de su vida. No, no puede ser\u201d.&nbsp; Jorge Edwards est\u00e1 sentado en su chaise longe de siempre, debajo de un gran espejo, enfrente de los numerosos libros que lo acompa\u00f1an en su retiro de Madrid, donde [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":49464,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49463"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49463"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49463\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/49464"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}