{"id":55147,"date":"2023-06-15T18:59:43","date_gmt":"2023-06-15T18:59:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/-querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-autores-van-carre-clinton-murio-92-anos_0_cim965lrP0.html"},"modified":"2023-06-15T18:59:43","modified_gmt":"2023-06-15T18:59:43","slug":"querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2023\/06\/15\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos\/","title":{"rendered":"\u00abQuerido muchacho\u00bb: Robert Gottlieb, editor de autores que van de Le Carr\u00e9 a Clinton, muri\u00f3 a los 92 a\u00f1os"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos.jpg\"><\/p>\n<p><strong>Robert Gottlieb,<\/strong> ilustre editor de Simon &amp; Schuster, Alfred A. Knopf y <em>The New Yorker<\/em>, cuya h\u00e1bil mano dio forma a una biblioteca de bibli\u00f3filos con novelas, libros de no ficci\u00f3n y art\u00edculos de revistas escritos por un pante\u00f3n de aclamados escritores de mediados a fines del siglo XX,<strong> muri\u00f3 el mi\u00e9rcoles en Manhattan. Ten\u00eda 92 a\u00f1os.<\/strong><\/p>\n<p> El fallecimiento, en un hospital, fue confirmado por su esposa, Maria Tucci.<\/p>\n<p> <strong>Gottlieb <\/strong>edit\u00f3 novelas de, entre muchos otros, <strong><a data-cke-saved-href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/murio-john-carre-autor-espia-surgio-frio-_0_rR5P-3pjR.html\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/murio-john-carre-autor-espia-surgio-frio-_0_rR5P-3pjR.html\" rel=\"noopener noreferrer\">John Le Carr\u00e9<\/a>, Toni Morrison, John Cheever, Joseph Heller, Doris Lessing y Chaim Potok; ciencia ficci\u00f3n de Michael Crichton y <a data-cke-saved-href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/ray-bradbury.html\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/ray-bradbury.html\" rel=\"noopener noreferrer\">Ray Bradbury<\/a>; <\/strong>historias de Antonia Fraser y Barbara Tuchman;<strong> memorias del ex presidente Bill Clinton<\/strong> y de Katharine Graham, ex editora de <em>The Washington Post<\/em>; y obras de Jessica Mitford y Anthony Burgess.<\/p>\n<p>Durante tres d\u00e9cadas en las editoriales<strong> Simon &amp; Schuster y Knopf,<\/strong> <strong>convirti\u00f3 cientos de manuscritos en libros bien recibidos, <\/strong>muchos de los cuales vendieron millones de ejemplares, ganaron premios e hicieron ricos y famosos a sus autores.<\/p>\n<p><strong>Sus colegas lo calificaban de incisivo pero sensible al ego de los escritores.<\/strong> Sus habilidades le granjearon un p\u00fablico fiel de autores, y lleg\u00f3 a ser presidente y editor jefe de Knopf.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"1\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos-2.jpg\" alt=\"Robert Gottlieb en su casa de Manhattan en 2016. Convirti\u00f3 cientos de manuscritos en libros bien recibidos, muchos de los cuales vendieron millones de copias, ganaron premios y enriquecieron y hicieron famosos a los autores. Foto George Etheredge para The New York Times \/ NYT\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Robert Gottlieb en su casa de Manhattan en 2016. Convirti\u00f3 cientos de manuscritos en libros bien recibidos, muchos de los cuales vendieron millones de copias, ganaron premios y enriquecieron y hicieron famosos a los autores. Foto George Etheredge para The New York Times \/ NYT <\/figcaption><\/div>\n<p>Luego, en 1987, con un brusco cambio de carrera desde el relativo anonimato y serenidad de la publicaci\u00f3n de libros, <strong>Gottlieb fue nombrado editor de <em>The New Yorker<\/em>,<\/strong> uno de los puestos de m\u00e1s alto perfil del periodismo estadounidense.&nbsp;<\/p>\n<p>Fue el tercero en los 62 a\u00f1os de historia de la revista. Reemplaz\u00f3 a William Shawn, legendario editor de la revista durante 35 a\u00f1os, que hab\u00eda sucedido al editor fundador, Harold Ross.<\/p>\n<p>El nombramiento efectuado por S.I. Newhouse Jr., cuya familia era due\u00f1a tanto de la empresa matriz de Knopf, Random House, como de <em>The New Yorker<\/em>, le cay\u00f3 al personal como una bomba.<\/p>\n<p> En una petici\u00f3n, 154 escritores, editores y otras personas protestaron por la jubilaci\u00f3n forzosa de Shawn, que hab\u00eda hecho historia en el periodismo con art\u00edculos revolucionarios que se convirtieron en libros de gran venta: <strong><em>Hiroshima, <\/em>de John Hersey,<\/strong> sobre el primer bombardeo at\u00f3mico de una ciudad; <strong><em>Eichmann en Jerusal\u00e9n<\/em>, de Hannah Arendt; <em>Primavera silenciosa<\/em>, de Rachel Carson.<\/strong><\/p>\n<p>En la petici\u00f3n se destacaba la brillante reputaci\u00f3n de<strong> Gottlieb,<\/strong> pero se lo instaba a retirarse y se dec\u00eda que un experto como Charles McGrath, editor de ficci\u00f3n de la revista y heredero natural, pod\u00eda honrar mejor sus tradiciones. (McGrath se convirti\u00f3 m\u00e1s tarde en editor de <em>The New York Times Book Review<\/em> y redactor del <em>Times<\/em>).<\/p>\n<p>Pero <strong>Gottlieb <\/strong>se neg\u00f3 a dar un paso al costado y se sumergi\u00f3 en el alocado mundo de los plazos semanales y las extra\u00f1as relaciones editor-escritor que dejaban de lado su larga experiencia en la publicaci\u00f3n de libros.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"2\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos-3.jpg\" alt=\"Gottlieb en una foto sin fecha. No asist\u00eda a almuerzos de revistas de chismes, prefer\u00eda un pancho en Central Park o un sandwich en su escritorio. Foto Thomas Victor\/Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics \/ NYT\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Gottlieb en una foto sin fecha. No asist\u00eda a almuerzos de revistas de chismes, prefer\u00eda un pancho en Central Park o un sandwich en su escritorio. Foto Thomas Victor\/Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics \/ NYT <\/figcaption><\/div>\n<p>\u00abEn una editorial, tu trabajo como editor es estrictamente de servicio\u00bb, record\u00f3 en <em>The Art of Making Magazines<\/em> (El arte de hacer revistas), una antolog\u00eda de 2012.<\/p>\n<p>\u00abTu trabajo es servir al libro y al escritor\u00bb. En <em>The New Yorker<\/em> las cosas eran distintas, dec\u00eda: \u00abSos el dios vivo. No est\u00e1s ah\u00ed para satisfacer a los escritores, sino que los escritores est\u00e1n ah\u00ed para satisfacerte porque quieren estar en la revista\u00bb.<\/p>\n<p> A diferencia de su venerado y formal predecesor, que vest\u00eda saco y corbata, recib\u00eda a la gente con cita previa y era tratado de \u00abSr. Shawn\u00bb, <strong>Gottlieb era un estrafalario coleccionista de objetos kitsch como carteras de mujer de pl\u00e1stico,<\/strong> un apasionado del ballet cl\u00e1sico y un exc\u00e9ntrico angl\u00f3filo que se dirig\u00eda a los escritores dici\u00e9ndoles <strong>\u00abquerido muchacho\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p> No asist\u00eda a los chismosos almuerzos de las revistas, prefer\u00eda comer un pancho en Central Park o un sandwich en su escritorio. Con su cara alargada, sus gruesos lentes y su pelo ralo, se paseaba por la oficina como un vagabundo con zapatillas viejas, pantalones anchos y remeras polo arrugadas, charlando con el personal.<\/p>\n<p>Para disipar los temores de muchos aficionados a <em>The New Yorker<\/em>, introdujo pocos cambios, en su mayor\u00eda menores, a lo largo de cinco a\u00f1os. Public\u00f3 a nuevos colaboradores, como el periodista Raymond Bonner, la ensayista Judith Thurman y la poetisa Diane Ackerman, y obras de ficci\u00f3n de Robert Stone y Richard Ford.<\/p>\n<p>Contrat\u00f3 a nuevos cr\u00edticos, y los comentarios de Talk of the Town se abrieron a m\u00e1s escritores y dejaron de escribirse de forma an\u00f3nima. Pero no acort\u00f3 los largos art\u00edculos que los cr\u00edticos a veces tachaban de pomposos y aburridos y poco a poco se fue ganando la confianza y el afecto de la mayor\u00eda del personal.<\/p>\n<p>En 1992, Tina Brown, la editora brit\u00e1nica de <em>Vanity Fair<\/em>, reemplaz\u00f3 a <strong>Gottlieb<\/strong> en una transici\u00f3n amistosa e introdujo cambios llamativos. Los admiradores los calificaron de vivaz actualidad y refrescante impertinencia.<\/p>\n<p>Los tradicionalistas los tacharon de vulgares, en particular un retrato de Eustace Tilley, el dandy que es la marca de la revista, que aparec\u00eda en una portada de aniversario como un adolescente con acn\u00e9 y un aro de oro, mirando con los ojos entrecerrados el folleto de un sex shop de Times Square.<\/p>\n<p> Tras su etapa en <em>The New Yorker<\/em>, <strong>Gottlieb <\/strong>con el tiempo retom\u00f3 la edici\u00f3n para Knopf; fue el cr\u00edtico de danza de <em>The New York Observer<\/em>; compil\u00f3 antolog\u00edas sobre danza, jazz y l\u00edrica; y escribi\u00f3 varios libros, entre ellos unas memorias de 2016, <em>Avid Reader: A Life<\/em> (\u00c1vido lector: Una vida), en las que abordaba los pros y los contras de la vida literaria.<\/p>\n<p> <strong>\u00abHay editores que siempre se sienten culpables de no ser escritores\u00bb, explicaba. <\/strong>\u00abYo puedo escribir perfectamente bien; cualquiera que tenga estudios puede escribir perfectamente bien. Es muy, muy duro, y simplemente no me gusta la actividad. En cambio, leer es como respirar\u00bb.<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"3\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos-4.jpg\" alt=\"Gottlieb con Robert Caro en 1974 sosteniendo una copia de la monumental biograf\u00eda de Robert Moses escrita por Caro. Gottlieb elimin\u00f3 400.000 palabras del manuscrito original de un mill\u00f3n de palabras de Caro. Foto Martha Kaplan\/Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics.(Martha Kaplan\/Wild Surmise Productions, LLC\/Sony Pictures Classics v\u00eda AP\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Gottlieb con Robert Caro en 1974 sosteniendo una copia de la monumental biograf\u00eda de Robert Moses escrita por Caro. Gottlieb elimin\u00f3 400.000 palabras del manuscrito original de un mill\u00f3n de palabras de Caro. Foto Martha Kaplan\/Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics.(Martha Kaplan\/Wild Surmise Productions, LLC\/Sony Pictures Classics v\u00eda AP <\/figcaption><\/div>\n<p> <strong>Sus memorias contienen una sucesi\u00f3n de cr\u00edticas mordaces a autores:<\/strong> el premio Nobel V.S. Naipaul (\u00abun esnob\u00bb), Tuchman (\u00aba veces era dif\u00edcil v\u00e9rselas con su certeza de que era merecedora de un trato especial\u00bb), William Gaddis (\u00abimplacablemente disgustado\u00bb), Roald Dahl (\u00aberr\u00e1tico y grosero\u00bb).<\/p>\n<p>\u00abNo era s\u00f3lo un editor, era el editor\u00bb, dijo Le Carr\u00e9 al <em>Times<\/em>. \u00abNunca tuve un editor que estuviera a su altura, en ning\u00fan pa\u00eds: nadie que pudiera compararse con \u00e9l\u00bb.<\/p>\n<p>Destac\u00f3 que <strong>Gottlieb,<\/strong> que usaba l\u00e1pices n\u00famero 2 para marcar los manuscritos, a menudo se\u00f1alaba los cambios con jerogl\u00edficos en los m\u00e1rgenes: una l\u00ednea ondulada para el lenguaje demasiado florido, puntos suspensivos o signos de interrogaci\u00f3n para aconsejar al escritor que \u00ablo pensara mejor y volviera a intentarlo\u00bb.<\/p>\n<h2>Sus or\u00edgenes<\/h2>\n<p> <strong>Robert Adams Gottlieb <\/strong>naci\u00f3 en Manhattan el 29 de abril de 1931, hijo \u00fanico de Charles y Martha (Keen) Gottlieb. Su padre era abogado y su madre maestra. Creci\u00f3 en el Upper West Side y asisti\u00f3 a la Ethical Culture School.<\/p>\n<p> Ni\u00f1o enfermizo, solitario e infeliz, <strong>se refugiaba en los libros,<\/strong> que devoraba a toda velocidad. De adolescente, revel\u00f3, ley\u00f3 <strong><em>La guerra y la paz<\/em> de Le\u00f3n Tolstoi en un d\u00eda <\/strong>y el monumental<strong> <em>En busca del tiempo perdido<\/em> de Marcel Proust en una semana.<\/strong><\/p>\n<p> \u00abLe\u00eda tres o cuatro libros por d\u00eda despu\u00e9s del colegio y <strong>pod\u00eda leer durante 16 horas seguidas\u00bb,<\/strong> declar\u00f3 al Times en 1980. \u00abEso es todo lo que hac\u00eda. Pertenec\u00eda a tres bibliotecas de pr\u00e9stamo y a la biblioteca p\u00fablica\u00bb.<\/p>\n<p> En la Universidad de Columbia, complet\u00f3 con rapidez los estudios de literatura y se gradu\u00f3 con honores en 1952. En 1954 obtuvo un t\u00edtulo de posgrado en la Universidad de Cambridge (Inglaterra).<\/p>\n<p> En 1952, <strong>Gottlieb <\/strong>se cas\u00f3 con Muriel Higgins. Tuvieron un hijo, Roger, antes de divorciarse. En 1969, se cas\u00f3 con Tucci, una actriz. Tuvieron dos hijos, Lizzie y Nicky.<\/p>\n<p> Adem\u00e1s de Tucci, lo sobreviven sus hijos y sus nietos varones gemelos.<\/p>\n<p> <strong>Gottlieb<\/strong> ingres\u00f3 a Simon &amp; Schuster en 1955 como asistente del editor Jack Goodman. Tras la muerte de su jefe en 1957, pas\u00f3 a ser editor senior y se ocup\u00f3 de los libros del cr\u00edtico teatral Walter Kerr y el humorista S.J. Perelman, as\u00ed como de novelas y obras de no ficci\u00f3n. En 1965 ocup\u00f3 el cargo de editor jefe.<\/p>\n<p> Qued\u00f3 deslumbrado por un manuscrito titulado <em>Catch-18<\/em>, de un redactor publicitario llamado Joseph Heller. El t\u00edtulo se cambi\u00f3 porque Leon Uris estaba trabajando en la novela <em>Mila 18<\/em>, y en 1961, el libro de Heller se public\u00f3 como <em>Catch-22<\/em> (Trampa 22).<\/p>\n<p> Novela antib\u00e9lica serio-c\u00f3mica, <em>Trampa 22<\/em> se convirti\u00f3 en un bestseller perdurable, recordado por su descripci\u00f3n de una \u00abtrampa\u00bb para los pilotos de la Segunda Guerra Mundial, que pas\u00f3 a formar parte del l\u00e9xico estadounidense: no ten\u00edan que realizar m\u00e1s misiones a\u00e9reas si estaban locos, pero buscar quedar exceptuados demostraba una preocupaci\u00f3n racional por la seguridad y era prueba de cordura, lo que requer\u00eda m\u00e1s misiones.<\/p>\n<p><strong>Gottlieb<\/strong> se incorpor\u00f3 a Knopf en 1968 como vicepresidente y editor jefe.<strong> Edit\u00f3 la biograf\u00eda de Robert Moses ganadora del Premio Pulitzer,<\/strong> <em>The Power Broker<\/em> (1974), de Robert Caro, <strong>recort\u00e1ndole 400.000 palabras a un manuscrito de un mill\u00f3n mientras el autor echaba humo a su lado.<\/strong><\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"4\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/querido-muchacho-robert-gottlieb-editor-de-autores-que-van-de-le-carre-a-clinton-murio-a-los-92-anos-5.jpg\" alt=\"Gottlieb, a la derecha, con Caro en el documental &quot;Turn Every Page&quot;. Cortes\u00eda de Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>Gottlieb, a la derecha, con Caro en el documental \u00abTurn Every Page\u00bb. Cortes\u00eda de Wild Surmise Productions, LLC, a trav\u00e9s de Sony Pictures Classics <\/figcaption><\/div>\n<p> A pesar de los<strong> brutales recortes,<\/strong> su colaboraci\u00f3n perdur\u00f3 durante cinco d\u00e9cadas y se convirti\u00f3 en el tema de un documental de 2022, <em>Turn Every Page<\/em>&nbsp;(Volver cada p\u00e1gina), dirigido por<strong> Lizzie Gottlieb, hija de Gottlieb.<\/strong><\/p>\n<p> \u00abNunca me he encontrado con un editor que comprendiera mejor lo que un escritor intentaba hacer y c\u00f3mo ayudarlo a conseguirlo\u00bb, dijo Caro en un comunicado sobre la muerte de <strong>Gottlieb.<\/strong><\/p>\n<p> Demostrando su amplitud, <strong>Gottlieb<\/strong> tambi\u00e9n edit\u00f3 <em>Miss Piggy&#8217;s Guide to Life<\/em> (Gu\u00eda de vida de Miss Piggy) (1981), de Henry Beard, escritor fantasma de la estrella de los Muppets, y <em>Los versos sat\u00e1nicos<\/em> (1988), de <strong>Salman Rushdie, que llev\u00f3 al escandalizado l\u00edder iran\u00ed, el ayatol\u00e1 Ruhollah Jomeini, a emitir una fatwa exhortando a los musulmanes a matar al autor.<\/strong><\/p>\n<p> <strong>Gottlieb<\/strong> lleg\u00f3 a la presidencia de Knopf en 1973.<\/p>\n<p> Ten\u00eda casas en Manhattan, East Hampton, Miami y Par\u00eds. La biblioteca de su casa de Nueva York, con sus imponentes estanter\u00edas, un retrato de George Eliot y una foto de la familia Ch\u00e9jov, era un santuario de la literatura. Pero tambi\u00e9n reflejaba<strong> su gusto por lo kitsch:<\/strong> carteras de mujer de pl\u00e1stico y un tr\u00edptico de afiches de perros en 3D comprados en mercados de pulgas por un d\u00f3lar cada uno.<\/p>\n<p> Adem\u00e1s de sus memorias, <strong>Gottlieb escribi\u00f3 biograf\u00edas de la actriz Sarah Bernhardt <\/strong>y del core\u00f3grafo George Balanchine, un libro sobre los hijos de <strong>Charles Dickens<\/strong> y art\u00edculos para <em>The New York Review of Books<\/em> y muchas otras publicaciones.<\/p>\n<p> Sus \u00faltimos libros fueron <em>Near-Death Experiences&#8230; and Others<\/em> (Experiencias cercanas a la muerte\u2026 y otras) (2018), una colecci\u00f3n de ensayos escritos en su mayor\u00eda para <em>The New York Review of Books<\/em>, y <em>Garbo<\/em> (2021), una biograf\u00eda de la enigm\u00e1tica estrella de cine. Pero siempre se consider\u00f3 un editor\u2026 flotando en alg\u00fan lugar en el fondo.<\/p>\n<p>\u00abLa relaci\u00f3n del editor con un libro deber\u00eda ser invisible\u00bb, dijo <strong>Gottlieb<\/strong> a <em>The Paris Review<\/em> en 1994. \u00abLo \u00faltimo que querr\u00eda saber quien lea<em> Jane Eyre<\/em>, por ejemplo, es que yo haya convencido a <strong>Charlotte Bront\u00eb<\/strong> de que la primera se\u00f1ora Rochester deb\u00eda arder en llamas\u00bb.<\/p>\n<p><strong><em>\u00a9<a data-cke-saved-href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/the-new-york-times.html\" target=\"_blank\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/the-new-york-times.html\" rel=\"noopener noreferrer\">The New York Times<\/a><\/em><\/strong><\/p>\n<p><em>Traducci\u00f3n: Elisa Carnelli<\/em><\/p>\n<p><em>PC<\/em><\/p>\n<p> <span class=\"title-related\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Robert Gottlieb, ilustre editor de Simon &amp; Schuster, Alfred A. Knopf y The New Yorker, cuya h\u00e1bil mano dio forma a una biblioteca de bibli\u00f3filos con novelas, libros de no ficci\u00f3n y art\u00edculos de revistas escritos por un pante\u00f3n de aclamados escritores de mediados a fines del siglo XX, muri\u00f3 el mi\u00e9rcoles en Manhattan. Ten\u00eda [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":55148,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55147"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=55147"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/55147\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/55148"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=55147"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=55147"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=55147"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}