{"id":56037,"date":"2023-07-03T21:37:14","date_gmt":"2023-07-03T21:37:14","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/john-m-coetzee-nobel-espia-prado_0_V2fh6OdrFH.html"},"modified":"2023-07-03T21:37:14","modified_gmt":"2023-07-03T21:37:14","slug":"john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2023\/07\/03\/john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado\/","title":{"rendered":"John M. Coetzee: un Nobel esp\u00eda el Prado"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado.jpg\"><\/p>\n<p>La relaci\u00f3n del Premio Nobel sudafricano <strong>John M. Coetzee<\/strong> con la <strong>lengua espa\u00f1ola<\/strong> es por dem\u00e1s fluida desde hace una buena cantidad de a\u00f1os. Hasta tal punto que en 2022 lleg\u00f3 a publicar primero en este idioma su \u00faltima ficci\u00f3n, <em>El polaco, <\/em>como hab\u00eda hecho en 2017 con <em>Tres cuentos. <\/em>Lanzado&nbsp;por El hilo de Ariadna&nbsp;-editorial del museo Malba que en Buenos Aires ha impulsado una <strong>Biblioteca Coetzee <\/strong>con novelas cl\u00e1sicas de su elecci\u00f3n y varios vol\u00famenes de ensayos propios-&nbsp;fue traducido por la escritora y fil\u00f3sofa argentina <strong>Mariana Dim\u00f3pulos.<\/strong><\/p>\n<p>Estos d\u00edas le toc\u00f3&nbsp;el turno a la capital institucional del idioma, Madrid. De fines de junio, y hasta mediados de julio,<strong> Coetzee est\u00e1 residiendo en esa ciudad, con acceso a las salas, colecciones y talleres del Museo del Prado<\/strong>, adem\u00e1s de poder dialogar con t\u00e9cnicos, restauradores y&nbsp; especialistas. A cambio, presentar\u00e1 un texto a publicarse&nbsp;en la revista <em>Granta<\/em>, dirigida por&nbsp;la editora y traductora Valerie Miles, asesora literaria del reci\u00e9n inaugurado programa \u00abEscribir el Prado\u00bb. <\/p>\n<p>El autor de las novelas<em> Esperando a los b\u00e1rbaros, La edad de hierro, Desgracia <\/em>y <em>Elizabeth Costello<\/em>, entre otras,&nbsp;siempre estuvo m\u00e1s cerca del lenguaje y de las ideas&nbsp;que de la imagen, y <strong>casi no hay referencias al arte en sus libros<\/strong>, aunque quiz\u00e1 su caso sea&nbsp;el de quien&nbsp;no puede&nbsp;o no quiere&nbsp;hablar de las cosas m\u00e1s amadas. \u00bfSe interesar\u00e1 el autor de esa v\u00edvida autobiograf\u00eda desplazada que es&nbsp;<em>Juventud <\/em>por la radiante radiograf\u00eda de s\u00ed mismo que ensay\u00f3&nbsp;Durero en su autorretrato? \u00bfReconocer\u00e1 el rostro&nbsp;de Coetzee a un sos\u00edas remoto&nbsp;en<strong> \u00abEl caballero de la mano en el pecho\u00bb<\/strong>, de El Greco? \u00bfEstar\u00e1 estudiando&nbsp;el juego especular y autoral de<strong> \u00abLas meninas de Vel\u00e1zquez\u00bb&nbsp;<\/strong>quien lo intent\u00f3 con gracia burlona en su novela&nbsp;<em>Verano<\/em>?<\/p>\n<p>Este lunes 3 a las 19 horas de Madrid, en el auditorio del museo, Coetzee entabl\u00f3 un intercambio p\u00fablico con su traductora Mariana Dim\u00f3pulos, con quien firmar\u00e1&nbsp;un libro&nbsp;en los pr\u00f3ximos meses. <strong>\u00abLos lenguajes del arte\u00bb<\/strong>, tal el t\u00edtulo de la charla un tanto elemental, fue en verdad una conversaci\u00f3n le\u00edda, g\u00e9nero que Coetzee ya hab\u00eda estrenado en las presentaciones de su correspondencia con&nbsp;Paul Auster. El ida y vuelta fue ilustrado&nbsp;por pinturas, las primeras de ellas, justamente,&nbsp;<strong>\u00abSan Jer\u00f3nimo leyendo una carta\u00bb<\/strong>, de Georges de la Tour, y <strong>\u00abJoven leyendo una carta\u00bb,<\/strong> de Johannes Vermeer.&nbsp;<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"1\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado-2.jpg\" alt=\"&quot;San Jer\u00f3nimo leyendo una carta&quot;, de Georges de la Tour, una de las pinturas discutidas en el di\u00e1logo entre Coetzee y Dim\u00f3pulos.\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>\u00abSan Jer\u00f3nimo leyendo una carta\u00bb, de Georges de la Tour, una de las pinturas discutidas en el di\u00e1logo entre Coetzee y Dim\u00f3pulos. <\/figcaption><\/div>\n<p>Dim\u00f3pulos abri\u00f3 el juego retomando la discusi\u00f3n acerca de&nbsp;<strong>la tensi\u00f3n entre&nbsp;im\u00e1genes y&nbsp;palabras<\/strong>, y acerca de la eventual hip\u00f3tesis de una primac\u00eda. Concluy\u00f3 que son medios distintos de expresi\u00f3n&nbsp;art\u00edstica,&nbsp;que&nbsp;no necesariamente debe predominar&nbsp;uno sobre el otro,&nbsp;y que <strong>la traducci\u00f3n entre los dos deber\u00eda ser posible.&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p>Coetzee arranc\u00f3 su ponencia aclarando que lamentablemente la presentaci\u00f3n ser\u00eda en ingl\u00e9s y en un digno castellano prometi\u00f3 que la pr\u00f3xima ser\u00eda en este idioma. Para ir poni\u00e9ndose en clima, aludi\u00f3 a <strong>\u00abLa construcci\u00f3n de la Torre de Babel\u00bb<\/strong>, la c\u00e9lebre pintura de Brueghel. \u00abHablamos distintas lenguas y es un castigo. Si no hubi\u00e9ramos querido competir con Dios hablar\u00edamos la misma lengua&#8230; La lengua original solo la conoce Dios. Entre la palabra y lo que se\u00f1ala existe un vac\u00edo. Las im\u00e1genes del Prado no deber\u00edan estar sujetas a esta maldici\u00f3n. No deber\u00edan necesitar traducci\u00f3n ni intermediarios. Sin embargo,<strong> las im\u00e1genes deben pasar por el tamiz de la interpretaci\u00f3n<\/strong>\u00ab, coment\u00f3.<\/p>\n<p>En cuanto a<strong> \u00abSan Jer\u00f3nimo leyendo una carta\u00bb,<\/strong> de Georges de la Tour, aclar\u00f3 que uno debe conocer al sujeto representado y cu\u00e1l es el contexto de la obra para valorar y dimensionar, en este caso, al santo patrono de los traductores. Al preguntarse en voz alta si <strong>podemos dar un paso m\u00e1s de la interpretaci\u00f3n a la traducci\u00f3n con el fin de que las palabras operen de sustitutas de una imagen<\/strong>, fue terminante: \u00abLa respuesta inmediata es no\u00bb. Lanz\u00f3 la misma r\u00e9plica al interrogarse si el lenguaje de las im\u00e1genes es el de la verdad.<strong> \u00abUna imagen no es el objeto en s\u00ed. Puede incluso ser m\u00e1s falsa que la palabra\u00bb<\/strong>, remat\u00f3, redondeando una de las facetas del antagonismo entre im\u00e1genes y palabras, verdad y mentira, interpetaci\u00f3n y traducci\u00f3n. (Toda la exposici\u00f3n de Coetzee se desarroll\u00f3 como si no existiera la florida tradici\u00f3n del <em>\u00e9cfrasis &#8211;<\/em>la representaci\u00f3n verbal de una imagen-, que cr\u00edticos como John Ruskin, Roberto Longhi y&nbsp;David Sylvester, entre otros, supieron llevar a una cima que rebaraj\u00f3 hace rato esos terrenos anegados).<\/p>\n<p> Acto seguido, Coetzee y Dim\u00f3pulos se embarcaron en un repaso de <strong>cuadros y fotos en los que los retratados no miran a c\u00e1mara y otros&nbsp;en los que s\u00ed<\/strong>. Inclinado sobre un pedazo de papel,&nbsp;San Jer\u00f3nimo&nbsp;no sabe que lo est\u00e1n retratando o que lo est\u00e1n&nbsp;mirando. Lo mismo la joven de&nbsp;Vermeer ante una carta. Fue aqu\u00ed&nbsp;que Coetzee aclar\u00f3 que&nbsp;cuando surgi\u00f3&nbsp;la fotograf\u00eda surgi\u00f3&nbsp;el debate \u00e9tico acerca de la gente que no es consciente de ser registrada. Y subray\u00f3 el verbo que se utiliza en ingl\u00e9s (<em>take a picture<\/em>, es decir \u00abtomar una fotograf\u00eda\u00bb y no <em>make<\/em>, verbo que en cambio insinuar\u00eda un acto creador).&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"2\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado-3.jpg\" alt=\"El premio Nobel de literatura, John Coetzee, primer autor seleccionado para inaugurar el proyecto \u201cEscribir el Prado\u201d.\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>El premio Nobel de literatura, John Coetzee, primer autor seleccionado para inaugurar el proyecto \u201cEscribir el Prado\u201d. <\/figcaption><\/div>\n<p>Cuando apareci\u00f3 el<strong> retrato del Papa Inocencio X de Vel\u00e1zquez,<\/strong> con un papel en la mano pero mirando hacia el espectador, Coetzee propuso que de haber elegido Vel\u00e1zquez una palabra para esa mirada, esta ya habr\u00eda cambiado de significado. A continuaci\u00f3n acot\u00f3:<strong> \u00abPero \u00e9l no necesitaba palabras. Lo que plasma la mirada es sin mediaci\u00f3n de palabras, en un medio aut\u00f3nomo, sin traduccion\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Lo mismo corre para el autorretrato de Goya que, opin\u00f3, no pensaba en c\u00f3mo ser\u00eda examinado en Madrid hacia el a\u00f1o 2023. Coetzee cree que es all\u00ed, <strong>en la mirada del modelo que escruta al espectador, que reside la clave que podr\u00eda empezar a despejar el enimga de la relaci\u00f3n entre im\u00e1genes y palabras. <\/strong>(En su texto sobre <em>Platero y yo&nbsp;<\/em>-\u00fanico de este apasionado de los animales dedicado a un autor espa\u00f1ol- acent\u00faa precisamente la mirada, entre el narrador y el burro, una complicidad decisiva para el desarrollo de la historia, y acaso en los cuadros del Prado sus ojos busquen eso, socios para entablar una conversaci\u00f3n <em>cr\u00edtica<\/em>, cardinal, termine o no en un eventual libro).&nbsp;<\/p>\n<p>Otro curioso desv\u00edo se produjo con un cuadro de Antonio Gisbert P\u00e9rez, <strong>\u00abFusilamiento de Torrijos y sus compa\u00f1eros en las playas de M\u00e1laga\u00bb,<\/strong> de 1888, que le record\u00f3 que&nbsp;en ingl\u00e9s se usa&nbsp;\u00abshoot\u00bb para una c\u00e1mara fotogr\u00e1fica o de cine. Son estos malentendidos, rencillas y solapamientos ling\u00fc\u00edsticos los que de a poco fueron alejando el intercambio entre Coetzee y Dim\u00f3pulos del arte hacia la literatura.<\/p>\n<p>El autor de <em>Infancia <\/em>y <em>Hombre lento <\/em>relat\u00f3 una an\u00e9cdota de sus intercambios con una traductora vietnamita, idioma que s\u00f3lo permite decir \u00abhermano mayor\u00bb&nbsp;y \u00abhermano menor\u00bb, pero no hermano a secas, una especificaci\u00f3n que a Coetzee le resultaba indistinta y que, dijo, \u00abviola&nbsp;la sencillez estil\u00edstica del original\u00bb.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Fue aqu\u00ed que Dim\u00f3pulos record\u00f3 que el&nbsp;espa\u00f1ol y el&nbsp;alem\u00e1n discriminan entre el t\u00fa y el usted mientras que el ingl\u00e9s aplana la cuesti\u00f3n de la confianza unificando todo con el \u00abyou\u00bb. <strong>\u00abLa verdad es que no estoy del todo c\u00f3modo con el <\/strong><em><strong>you\u00bb,<\/strong> <\/em>afirm\u00f3 Coetzee, ya que dificulta el poder transmitir el paso&nbsp;de lo formal a lo \u00edntimo&nbsp;en cualquier&nbsp;relaci\u00f3n. El traductor, a\u00f1adi\u00f3, debe intuir y luego transmitir la gradual llegada de la intimidad. <\/p>\n<div class=\"sp__Normal embed-box embed-body-photo\" data-index=\"3\">\n<picture class=\"pointer\">\n<img class=\"img-expand\" width=\"100\" height=\"100\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/john-m-coetzee-un-nobel-espia-el-prado-4.jpg\" alt=\"&quot;Joven leyendo una carta&quot;, de Johannes Vermeer, otro de los cuadros comentados en la conversaci\u00f3n de Coetzee con Dim\u00f3pulos.\"><br \/>\n<span class=\"bt-expand\"><br \/>\n<svg class=\"ico white_mod\">\n<use class=\"use-expand\" xlink:href=\"#icon-expand\" \/>\n<\/svg><br \/>\n<\/span>\n<\/picture><figcaption>\u00abJoven leyendo una carta\u00bb, de Johannes Vermeer, otro de los cuadros comentados en la conversaci\u00f3n de Coetzee con Dim\u00f3pulos. <\/figcaption><\/div>\n<p>Dim\u00f3pulos&nbsp;confes\u00f3&nbsp; que le produjo no poco v\u00e9rtigo traducir <em>El polaco <\/em>sabiendo que esa ser\u00eda la \u00fanica versi\u00f3n disponible de la novela por un cierto tiempo. La estimulaba y atormentaba por igual la idea de que la traducci\u00f3n se convirtiera en original, como si este hubiera desaparecido, mientras se preguntaba hasta qu\u00e9 punto pod\u00eda&nbsp;alejarse de el texto madre. \u00abLa idea de crear un nuevo original limitaba estas libertades, no las ampliaba\u00bb, admiti\u00f3. Es parad\u00f3jico para un controlador de su catadura, pero no es la primera vez que a Coetzee lo tienta la posibilidad de poner en duda, adrede, la noci\u00f3n de autor\u00eda.&nbsp;<\/p>\n<p>En ese sentido es que Coetzee no desaprovecha&nbsp;ocasi\u00f3n para volver a latigar a su lengua materna: \u00ab<strong>Me hab\u00eda desilusionado del ingl\u00e9s y quer\u00eda remarcar mi ruptura con ese idioma.<\/strong> Mi intenci\u00f3n era que ninguna traducci\u00f3n fuera inferior al ingl\u00e9s original. Pero el plan no sobrevivi\u00f3 a las fuerzas de la industria editorial, que se negaron a tomar el texto espa\u00f1ol como original. Argumentaban que uno s\u00f3lo traduce del original\u00bb. Y subray\u00f3, con m\u00e1s enfado que iron\u00eda, que si el idioma original hubiera sido el alban\u00e9s&nbsp;se habr\u00eda aceptado el experimento propuesto.<\/p>\n<p>Como sea, en su&nbsp;estad\u00eda en el Museo del Prado&nbsp;Coetzee est\u00e1 embarcado en un ejercicio bien distinto de traducci\u00f3n. Algo que permite remitirse a&nbsp;una rese\u00f1a suya sobre las cartas de su admirado Samuel Beckett. All\u00ed&nbsp;cita&nbsp;una misiva&nbsp;en la que el irland\u00e9s le confesaba a su&nbsp;destinatario que \u00abnunca sol\u00eda estar contento con una pintura hasta que no se convert\u00eda en literatura, pero ahora esa necesidad ya pas\u00f3\u00bb. Estas semanas, es probable que para Coetzee&nbsp;sea exactamente al rev\u00e9s.<\/p>\n<p><span class=\"title-related\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span> <span class=\"title-related\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span> <span class=\"title-related\">Mir\u00e1 tambi\u00e9n<\/span> <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La relaci\u00f3n del Premio Nobel sudafricano John M. Coetzee con la lengua espa\u00f1ola es por dem\u00e1s fluida desde hace una buena cantidad de a\u00f1os. Hasta tal punto que en 2022 lleg\u00f3 a publicar primero en este idioma su \u00faltima ficci\u00f3n, El polaco, como hab\u00eda hecho en 2017 con Tres cuentos. 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