{"id":7031,"date":"2021-01-10T18:00:10","date_gmt":"2021-01-10T18:00:10","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/salen-cuentos-marcel-proust-quiso-publicar-atormentado-homosexualidad_0_meChW3CbL.html"},"modified":"2021-01-10T18:00:10","modified_gmt":"2021-01-10T18:00:10","slug":"salen-cuentos-que-marcel-proust-no-quiso-publicar-atormentado-por-su-homosexualidad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2021\/01\/10\/salen-cuentos-que-marcel-proust-no-quiso-publicar-atormentado-por-su-homosexualidad\/","title":{"rendered":"Salen cuentos que Marcel Proust no quiso publicar, atormentado por su homosexualidad"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/salen-cuentos-que-marcel-proust-no-quiso-publicar-atormentado-por-su-homosexualidad.jpg\"><\/p>\n<div><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/salen-cuentos-que-marcel-proust-no-quiso-publicar-atormentado-por-su-homosexualidad-2.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>En 1921, Andr\u00e9 Gide anota en su diario, tras visitar a <a alt=\"marcel-proust\" class=\"slug\" href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/marcel-proust.html\" target=\"_blank\" title=\"marcel-proust\" rel=\"noopener noreferrer\">Marcel Proust<\/a>, que el autor de <em>En busca del tiempo perdido <\/em>le ha dicho, acerca de ciertas experiencias biogr\u00e1ficas, que <strong>\u201cse puede contar todo&#8230; pero con la condici\u00f3n de no decir jam\u00e1s \u2018yo\u2019<\/strong>\u201d. Y el hedonista y exhibicionista Gide apostilla: \u201cEse no es mi problema\u201d.<\/p>\n<p>Pero s\u00ed era el problema de <strong>Proust<\/strong>, que<strong> viv\u00eda su homosexualidad como \u201cuna maldici\u00f3n\u201d<\/strong> y necesitaba camuflar en la ficci\u00f3n algunos temas personales. El pr\u00f3ximo d\u00eda 21, la editorial Lumen publicar\u00e1 en castellano <em>El remitente misterioso y otros relatos in\u00e9ditos<\/em>, obra aparecida en el oto\u00f1o del 2019 en Francia, y que caus\u00f3 conmoci\u00f3n por sacar a la luz <strong>ocho cuentos in\u00e9ditos del escritor<\/strong>, m\u00e1s uno ya conocido.<\/p>\n<p>Brev\u00edsimos, a veces inacabados, se trata en realidad de sus descartes a <em>Los placeres y los d\u00edas<\/em>, publicado en 1896, y <strong>son un fest\u00edn para los fans proustianos<\/strong>. Estaban en manos del editor Bernard de Fallois (1926-2018), que en los a\u00f1os 50 hurg\u00f3, con la complicidad de los herederos, en los archivos familiares y, por ejemplo, hizo nacer el libro<em> Contra Sainte-Beuve<\/em>. De Fallois dispuso que, a su muerte, se conocieran los textos \u201cpara evitar que acaben en una casa de subastas\u201d.<\/p>\n<blockquote class=\"cite\" readability=\"9\">\n<p type=\"highlighted\">No los quiso publicar en vida, principalmente por \u201cla predominancia de la puesta en escena de la homosexualidad, en un momento en que todav\u00eda vive cerca de sus padres\u201d.<\/p>\n<div class=\"autorBox\" readability=\"7\">\n<p><h4>Luc Fraisse<\/h4>\n<p><span>Universidad de Estrasburgo<\/span>\n<\/p>\n<\/div>\n<\/blockquote>\n<p>Luc Fraisse, profesor en la Universidad de Estrasburgo, ha sido el encargado de la edici\u00f3n original francesa. Preguntado por este diario, afirma que \u201cel lector descubrir\u00e1 a un <strong>Proust <\/strong>de 22 a\u00f1os, un hombre joven asombrosamente preocupado por la muerte, por los \u00faltimos instantes de la vida, teniendo ya el gusto por el misterio (el cuento que da t\u00edtulo al libro evoca la atm\u00f3sfera enigm\u00e1tica de los relatos de Edgar Allan Poe) y <strong>atormentado de manera tr\u00e1gica<\/strong> por su homosexualidad, que percibe como una maldici\u00f3n. Descubriremos tambi\u00e9n a un joven autor que busca su voz y ensaya f\u00f3rmulas literarias que no cultivar\u00e1 posteriormente: el cuento de hadas, el di\u00e1logo entre muertos, el cuento fant\u00e1stico o la alegor\u00eda\u201d.<\/p>\n<p>Pero<strong> \u00bfpor qu\u00e9 no quiso publicarlos en vida?<\/strong> Fraisse no alberga dudas: \u201cLa primera raz\u00f3n es la predominancia de la puesta en escena de la homosexualidad, en un momento en que todav\u00eda vive cerca de sus padres\u201d.<\/p>\n<p>Pero no descarta que haya tambi\u00e9n otras razones: \u201cEn el plano est\u00e9tico, <strong>Proust <\/strong>ha podido querer no sobrecargar su libro, muy diverso, con un solo tema o una sola coloraci\u00f3n (tr\u00e1gica)\u201d. Los papeles que este experto ha tenido en sus manos muestran que el escritor cambiaba constantemente los textos, quitando y a\u00f1adiendo cuentos. \u201cHay una frase reveladora del pr\u00f3logo a <em>Los placeres y los d\u00edas<\/em>, que fue suprimida en la edici\u00f3n impresa pero que aparece en el manuscrito, que dice que <strong>aquello que ha suprimido es tal vez lo que m\u00e1s le importaba<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Para el padre del nuevo libro, hay que comprender que \u201ca\u00fan no se da aqu\u00ed la suntuosa maestr\u00eda y la perfecta madurez de <em>En busca del tiempo perdido<\/em>, pero <strong>se sacia nuestra curiosidad de ver c\u00f3mo comenz\u00f3 el genio<\/strong>, es como si encontr\u00e1ramos una libreta de dibujo del joven Leonardo da Vinci\u201d.<\/p>\n<p>Fraisse quiere destacar dos elementos, a su juicio, autobiogr\u00e1ficos. En <em>Recuerdo de un capit\u00e1n<\/em>, \u201cnarra <strong>una emoci\u00f3n homosexual en el medio militar<\/strong>, de un modo que evoca el per\u00edodo y detalles de su propio servicio militar en Orleans, entonces muy reciente\u201d. Por otro lado, en <em>El don de las hadas<\/em>, un relato aleg\u00f3rico, \u201cnos conmueve especialmente, porque vemos a un&nbsp;hada explicarle a un hombre joven que le concede el don de <strong>una sensibilidad extremadamente rica<\/strong>, que tendr\u00e1 sin embargo la contrapartida del sufrimiento que le acarrear\u00e1 toda la incomprensi\u00f3n hacia esas delicadezas. Sobrecogedora profec\u00eda de lo que ser\u00e1 toda la vida de <strong>Proust<\/strong>\u201d.<\/p>\n<h2>Entre hombres<\/h2>\n<p>Val\u00e8ria Gaillard es traductora de Proust al catal\u00e1n. Destaca \u201cla importancia fundamental\u201d del tema homosexual en los nuevos relatos pero recuerda que \u201cya en su correspondencia, desde que iba al instituto, reivindicaba las relaciones entre hombres de la antigua Grecia, como hace aqu\u00ed en el relato <em>En el infierno<\/em>\u201d. Justamente, \u201chay una fotograf\u00eda con dos amigos suyos que levant\u00f3 la indignaci\u00f3n de los respectivos padres. \u00c9l no ten\u00eda dudas sobre la naturaleza de sus deseos, pero lo ve\u00eda como una maldici\u00f3n que se sumaba a la condici\u00f3n de jud\u00edo por su madre, aunque hubiera tenido una educaci\u00f3n cat\u00f3lica v\u00eda paterna\u201d.<\/p>\n<p>Para Gaillard, \u201cen la <em>Recherche<\/em>, una obra mucho m\u00e1s madura, el tema son las intermitencias del coraz\u00f3n, los celos, hay una visi\u00f3n muy compleja del amor, un tratamiento oblicuo que afecta a todo tipo de parejas y combinaciones: \u00bfc\u00f3mo puedes amar a alguien tan fuertemente y el otro permanecer indiferente? \u00bfC\u00f3mo puedes estar tan enamorado y que, de repente, todo se enfr\u00ede? <strong>Su visi\u00f3n del amor es muy pesimista<\/strong>, para \u00e9l no deja de ser una proyecci\u00f3n del yo hacia otra persona, a la que ves como te interesa. Toda la energ\u00eda, como vio Estela Ocampo en <em>Cinco lecciones de amor proustiano<\/em>, viene de ti mismo, no del ser amado\u201d.<\/p>\n<p>Gaillard apunta que \u201choy nos parece mentira, pero l<strong>a cuesti\u00f3n gay fue obviada por muchos cr\u00edticos, <\/strong>como aqu\u00ed Maurici Serrahima. Para ellos, como para Proust, se trataba de algo profundamente conflictivo. Oscar Wilde, su contempor\u00e1neo, que s\u00ed se hab\u00eda posicionado claramente, fue un d\u00eda a visitarlo y <strong>Proust huy\u00f3 despavorido<\/strong>, no quiso verle para que no los relacionaran. Nos ha quedado solo que Wilde dijo que Proust viv\u00eda en una casa horrorosa, con unas cortinas muy feas\u201d. En uno de los relatos de <em>El remitente misterioso&#8230;<\/em> se apunta otra cosa que Proust hac\u00eda: \u201cFlirteaba con las hijas de sus amigos para sembrar dudas. E incluso se bati\u00f3 en duelo con Jean Lorrain porque este le \u2018acus\u00f3\u2019 de homosexual\u201d.<\/p>\n<p> Gaillard ve tambi\u00e9n \u201cun tema muy suyo: el trastocamiento de roles,<strong> los hombres-mujeres y las mujeres-hombres<\/strong>, era algo muy novedoso y atrevido. O la cuesti\u00f3n del <em>voyeurismo<\/em>\u201d. Pero lo que m\u00e1s le ha sorprendido del nuevo volumen \u201ces el estilo, muy sencillo. Frase, punto, frase&#8230; <strong>Piensas: \u2018\u00a1Esto no es Proust!<\/strong> \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n las subordinadas kilom\u00e9tricas, esa prosa discursiva y laber\u00edntica?\u2019. Te das cuenta de su proceso de aprendizaje, trabaj\u00f3 mucho para encontrar su voz. Este es un Proust l\u00edmpido, verde, de hecho <strong>\u00e9l mismo no consider\u00f3 estos textos lo suficientemente maduros para su publicaci\u00f3n<\/strong> y expertos como Jean-Yves Tadi\u00e9 han escrito en Le Monde que, para \u00e9l, carecen de inter\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>Para el profano al menos, otro aliciente del volumen es encontrar temas, escenas e incluso personajes<strong> que aparecer\u00e1n a\u00f1os despu\u00e9s en su obra magna<\/strong>, un apartado que se recoge en la parte final del libro, a partir de otros papeles del archivo de Bernard de Fallois.<\/p>\n<p><em>PK<\/em><\/p>\n<div class=\"entry-tags\">\n<h2>TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA<\/h2>\n<\/p><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1921, Andr\u00e9 Gide anota en su diario, tras visitar a Marcel Proust, que el autor de En busca del tiempo perdido le ha dicho, acerca de ciertas experiencias biogr\u00e1ficas, que \u201cse puede contar todo&#8230; pero con la condici\u00f3n de no decir jam\u00e1s \u2018yo\u2019\u201d. 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