{"id":74875,"date":"2024-03-31T11:00:40","date_gmt":"2024-03-31T11:00:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/recuerdos-familia-padre-montonero_0_dnavTyygLw.html"},"modified":"2024-03-31T11:00:40","modified_gmt":"2024-03-31T11:00:40","slug":"recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/03\/31\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero\/","title":{"rendered":"Recuerdos de familia para un padre montonero"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34.563552833078\">\n<p>En junio de 1969 <strong>se incendiaron en Buenos Aires 14 sucursales de la cadena de Supermercados Minimax<\/strong>. Los incendios fueron por la noche. Y fueron perpetrados por una <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/montoneros.html\" target=\"_self\" title=\"organizaci\u00f3n guerrillera \" alt=\"organizaci\u00f3n guerrillera \" rel=\"noopener noreferrer\">organizaci\u00f3n guerrillera <\/a>mediante el modesto acto de colocar paquetes comestibles pertrechados de mezclas incendiarias. Hab\u00edan sido colocados en las g\u00f3ndolas con un mecanismo de tiempo encubierto. En la trasnoche, los paquetes se activaron. Aunque el operativo fue simple \u2013bastante casero\u2013 <strong>el efecto pol\u00edtico fue enorme<\/strong>. El m\u00f3vil del ataque fue un repudio al magnate <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/rockefeller-soft-power-espionaje_0_cWpossWPnQ.html\" target=\"_self\" title=\"Nelson Rockefeller\" alt=\"Nelson Rockefeller\" rel=\"noopener noreferrer\">Nelson Rockefeller<\/a><\/strong>, accionista de la cadena de supermercados y quien por ese entonces se encontraba en el pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32.972789115646\">\n<p>Algunas semanas m\u00e1s tarde,<strong> contrajeron matrimonio<\/strong> dos de los miembros de la agrupaci\u00f3n que hab\u00eda perpetrado el hecho: <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/pilar-calveiro.html\" target=\"_self\" title=\"Pilar Calveiro\" alt=\"Pilar Calveiro\" rel=\"noopener noreferrer\">Pilar Calveiro<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/militar-asesinado-secuestrado-argentinos_0_H1DZ9j65vXl.html\" target=\"_self\" title=\"Horacio Campiglia.\" alt=\"Horacio Campiglia.\" rel=\"noopener noreferrer\">Horacio Campiglia<\/a><\/strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/mundo\/militar-asesinado-secuestrado-argentinos_0_H1DZ9j65vXl.html\" target=\"_self\" title=\"Horacio Campiglia.\" alt=\"Horacio Campiglia.\" rel=\"noopener noreferrer\">.<\/a> Se hab\u00edan conocido siendo estudiantes en el Colegio Nacional de Buenos Aires y uno de ellos, el mayor, apenas si llegaba a los 20 a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>Estos son solo algunos de los detalles que, hilvanados, componen la historia de <em>El Petrus y nosotras. Una familia atravesada por la militancia <\/em>(Siglo XXI), escrito precisamente por la polit\u00f3loga <strong>Pilar Calveiro y Mercedes y Mar\u00eda Campiglia<\/strong>, sus hijas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39.65811965812\">\n<p>El libro reconstruye el mapa de calor de una \u00e9poca, el historial de movimientos por la geograf\u00eda de<strong> una pareja errante<\/strong>. Domicilios de Buenos Aires y Provincia se entrecruzan. Tra\u00eddos al presente de un modo misterioso, atardeceres en el Tigre y huidas entre ca\u00f1averales en Tucum\u00e1n cobran forma. <strong>Tambi\u00e9n aparecen M\u00e9xico, Madrid, la <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/esma-escuela-de-mecanica-de-la-armada.html\" target=\"_self\" title=\"ESMA\" alt=\"ESMA\" rel=\"noopener noreferrer\">ESMA<\/a><\/strong>. Una mujer pasea con una de sus hijas en brazos. Cuando la pareja tiene ya dos ni\u00f1as, son los abuelos quienes se hacen cargo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"37\">\n<p>Para los lectores interesados en reconstruir <strong>pormenores todav\u00eda no aclarados <\/strong>de aquel tiempo, el testimonio de Pilar Calveiro es importante. Reconstruye detalles del <strong>sistema de seguridad interna de Montoneros<\/strong>. Para lectores menos adeptos a esos temas, <strong>el testimonio de Mercedes Campiglia<\/strong> se lleva toda la atenci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>El padre ausente<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"40\">\n<p>La cr\u00f3nica de Mercedes trata de dilucidar <strong>el por qu\u00e9 de la ausencia de su padre<\/strong>. Las preguntas de una hija jam\u00e1s persiguen respuestas obvias. El libro es acaso el rastro mismo de esa ausencia. As\u00ed nos lo permite comprender el breve testimonio de Mar\u00eda, la otra hija de Campiglia, que compone un brev\u00edsimo texto: una carta. A lo largo del libro, las cartas que el padre enviara a sus hijas; o las propias fotos extra\u00eddas del \u00e1lbum familiar, reponen de <strong>un m\u00ednimo modo material<\/strong>, lo que es imposible de recomponer.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-2.jpg\"><img alt=\"La conducci\u00f3n de Montoneros. De izquierda a derecha: Horacio Mendiz\u00e1bal, Roberto Perd\u00eda, Mario Eduardo Firmenich, Ra\u00fal Yaguer, Fernando Vaca Narvaja y Horacio Campiglia. Foto Archivo Clar\u00edn\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">La conducci\u00f3n de Montoneros. De izquierda a derecha: Horacio Mendiz\u00e1bal, Roberto Perd\u00eda, Mario Eduardo Firmenich, Ra\u00fal Yaguer, Fernando Vaca Narvaja y Horacio Campiglia. Foto Archivo Clar\u00edn<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34\">\n<p>Contra las im\u00e1genes \u00edntimas y familiares, se sobreponen otras im\u00e1genes \u2013no incluidas en el libro pero presentes en el imaginario\u2013.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39\">\n<p>Hay una fotograf\u00eda de los 70. Circul\u00f3 en el n\u00famero 25 de la revista <em>Evita Montonera<\/em>, que oficiara de \u00f3rgano de comunicaci\u00f3n de la organizaci\u00f3n armada. La foto es de agosto del 79. Tomada en el extranjero, en ella se ve a<strong> los seis miembros de la C\u00fapula de la Organizaci\u00f3n<\/strong> vestidos con uniforme. Y, tal el anuncio de la propia revista, prestos para la contraofensiva armada en el pa\u00eds.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>Poco despu\u00e9s de tomada la foto, <strong>tres de los seis integrantes de la c\u00fapula ya est\u00e1n muertos<\/strong>. Horacio Campiglia \u2013El Petrus\u2013, entre ellos. La primera pregunta que surge es: \u00bfpuede alguien que est\u00e1 siendo fotografiado de ese modo, en el extranjero, presumir que podr\u00e1 ingresar a la Argentina sin ser reconocido? Y si no es as\u00ed: \u00bfpor qu\u00e9 habr\u00eda alguien, en el contexto de la Argentina de entonces, emprender el regreso? <strong>\u00bfPara ser reconocido y asesinado acaso? <\/strong>Las respuestas no son obvias. Cuando Campiglia emprende el viaje, procede de M\u00e9xico. All\u00e1 quedan su esposa y sus hijas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>Las preguntas reavivan<strong> un extenso debate<\/strong>, imposible de asumir en estas p\u00e1ginas. El diagn\u00f3stico de Pilar Calveiro sobre el asunto es contundente: \u201cUna pol\u00edtica que se ve orillada, es una pol\u00edtica derrotada\u201d. De alg\u00fan modo asume que Horacio fue empujado hasta all\u00ed, hasta <strong>un punto de no retorno<\/strong>. El relato que Mercedes Campiglia compone tambi\u00e9n lo confirma.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"41\">\n<p>Unos d\u00edas antes del 12 de marzo de 1980, <strong>con pasaporte falso<\/strong>, Horacio Campiglia \u2013junto a M\u00f3nica, otro miembro de la organizaci\u00f3n\u2013, emprende el primero de los varios vuelos que lo habr\u00eda de regresar a la Argentina. La primera escala fue Panam\u00e1. La segunda, Caracas. La tercera, <strong>R\u00edo de Janeiro.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><h2>El nombre de dos pasajeros<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"44\">\n<p>Fue all\u00ed, en el Aeropuerto de Gale\u00e3o, donde todav\u00eda con los cinturones puestos, Horacio escuch\u00f3 que alguien lo llamaba por su nombre falso: Jorge Pi\u00f1ero: \u201cUno de los pilotos se acerc\u00f3 a la sobrecargo\u201d de Viasa, <strong>pronunci\u00f3 los nombres de los dos pasajeros <\/strong>y pidi\u00f3 que se conectaran con el personal de a bordo. Y all\u00ed, en uno de los pasajes c\u00falmine del libro, Mercedes Campiglia escribe: \u201cNo estaba sentado junto a la ventanilla, pero<strong> alcanz\u00f3 a ver un par de camiones militares <\/strong>aparcando al lado del avi\u00f3n. M\u00f3nica se dio vuelta y vio sus ojos aterrados. \u00c9l segu\u00eda inm\u00f3vil, esperando que fuera una confusi\u00f3n, un sue\u00f1o. Sab\u00eda que estaba en una ratonera\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-3.jpg\"><img alt=\"Pilar Calveiro y sus hijas. Foto: Gentileza Siglo XXI \/ Archivo Clar\u00edn.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-3.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Pilar Calveiro y sus hijas. Foto: Gentileza Siglo XXI \/ Archivo Clar\u00edn.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p>Militares brasile\u00f1os subieron al avi\u00f3n y fueron a buscarlos. <strong>M\u00f3nica grit\u00f3 su nombre verdadero<\/strong>: M\u00f3nica Susana Pinus de Binstock \u2013tal como era la costumbre cada vez que alguien era secuestrado\u2013. Ning\u00fan pasajero intervino. Jorge y M\u00f3nica fueron entregados al batall\u00f3n 601. <strong>Desde entonces, contin\u00faan desaparecidos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"37\">\n<p>Como viajera del tiempo, Mercedes regresa a diferentes momentos del pasado, como <strong>queriendo cambiar la historia<\/strong>. Como otra tarde \u2013esta vez en Madrid\u2013 en que se abraz\u00f3 a la pierna de su padre para que no se fuera. \u00bfC\u00f3mo hacer que lo que ocurri\u00f3, no ocurra? \u00bfSe puede modificar el pasado?<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39\">\n<p>Contra aquella fotograf\u00eda de la C\u00fapula de Montoneros, de uniformes y sonrientes, se sobreponen ahora <strong>estas fotos m\u00e1s \u00edntimas y familiares<\/strong>. Sobresalen las fotograf\u00edas por su car\u00e1cter m\u00ednimo y sereno, cotidiano. Campiglia remando en las riberas del Tigre. Campiglia con sus hijas en el banco de una calle. Horacio y Pilar Calveiro juntos, otra vez.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"35\">\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 es importante este libro de Pilar Calveiro y Mercedes y Mar\u00eda Campiglia? La pregunta es v\u00e1lida para la composici\u00f3n de una familia. Desde hace alg\u00fan tiempo, se est\u00e1 comenzando a hablar de <strong>una \u201cnueva zona\u201d de conversaci\u00f3n<\/strong>. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-4.jpg\"><img alt=\"Pilar Calveiro. Foto: Gentileza Siglo XXI \/ Archivo Clar\u00edn.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/03\/recuerdos-de-familia-para-un-padre-montonero-4.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Pilar Calveiro. Foto: Gentileza Siglo XXI \/ Archivo Clar\u00edn.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>Se est\u00e1n habilitando modos de acercarnos a la historia que est\u00e1n <strong>por fuera de las miradas antin\u00f3micas<\/strong> que tendimos sobre el pasado. El Petrus y nosotras abre un poco m\u00e1s, de un modo amoroso y crucial, las nuevas zonas de una larga conversaci\u00f3n que, todav\u00eda, contin\u00faa.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p><strong><em>El Petrus y nosotras. Una familia atravesada por la militancia<\/em>, de Pilar Calveiro, Mar\u00eda Campiglia, Mercedes Campiglia (Siglo XXI).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En junio de 1969 se incendiaron en Buenos Aires 14 sucursales de la cadena de Supermercados Minimax. Los incendios fueron por la noche. Y fueron perpetrados por una organizaci\u00f3n guerrillera mediante el modesto acto de colocar paquetes comestibles pertrechados de mezclas incendiarias. Hab\u00edan sido colocados en las g\u00f3ndolas con un mecanismo de tiempo encubierto. En [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":74876,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74875"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74875"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74875\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74876"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74875"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74875"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74875"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}