{"id":76513,"date":"2024-04-18T19:40:04","date_gmt":"2024-04-18T19:40:04","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/empieza-cuchillo-nuevo-libro-salman-rushdie_0_pmecU1zPbc.html"},"modified":"2024-04-18T19:40:04","modified_gmt":"2024-04-18T19:40:04","slug":"asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/04\/18\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie\/","title":{"rendered":"As\u00ed empieza \u2018Cuchillo\u2019, el nuevo libro de Salman Rushdie"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"41\">\n<p>La ma\u00f1ana del 12 de agosto desayunamos temprano con los promotores del acto en la soleada terraza del imponente hotel Athenaeum, en el recinto de la instituci\u00f3n. A m\u00ed no me gusta desayunar mucho, solo tom\u00e9 caf\u00e9 y un cruas\u00e1n. Conoc\u00ed al poeta haitiano Sony Ton-Aim\u00e9, director de la c\u00e1tedra Michael I. Rudell de las Artes Literarias en la Chautauqua Institution, que iba a ser el encargado de presentarnos. Se habl\u00f3 un poco sobre los males y las virtudes de comprar libros nuevos en Amazon. (Confes\u00e9 que yo lo hac\u00eda a veces). Despu\u00e9s atravesamos el vest\u00edbulo del hotel y salimos a una plazoleta detr\u00e1s de la cual estaba el backstage del anfiteatro. Una vez all\u00ed, Henry me present\u00f3 a su nonagenaria madre, una se\u00f1ora muy agradable.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-2.jpg\"><img alt=\"(ARCHIVO) El escritor brit\u00e1nico-estadounidense Salman Rushdie llega a una rueda de prensa en la Feria del Libro de Fr\u00e1ncfort del Meno, Alemania occidental, el 20 de octubre de 2023. (Foto de Kirill KUDRYAVTSEV \/ AFP) \" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">(ARCHIVO) El escritor brit\u00e1nico-estadounidense Salman Rushdie llega a una rueda de prensa en la Feria del Libro de Fr\u00e1ncfort del Meno, Alemania occidental, el 20 de octubre de 2023. (Foto de Kirill KUDRYAVTSEV \/ AFP)<br \/>\n<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p>Justo antes de salir al escenario, se me entreg\u00f3 un sobre que conten\u00eda un tal\u00f3n: mis honorarios por la charla. Me lo guard\u00e9 en el bolsillo de la chaqueta y lleg\u00f3 la hora de actuar: Sony, Henry y yo salimos a escena.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>El anfiteatro tiene un aforo de m\u00e1s de cuatro mil personas. No estaba lleno, pero hab\u00eda mucha gente. Sony, desde un estrado en el lado izquierdo del escenario, nos present\u00f3 brevemente. Yo estaba en el lado derecho. El p\u00fablico aplaudi\u00f3, muy generoso. Recuerdo que levant\u00e9 una mano en se\u00f1al de agradecimiento. Y entonces, con el rabillo del ojo derecho \u2013la \u00faltima cosa que iba a ver ese ojo\u2013, vi a aquel hombre vestido de negro que corr\u00eda en direcci\u00f3n a m\u00ed por el pasillo de la derecha de la zona de butacas. Prendas negras, pasamonta\u00f1as negro. Embest\u00eda como un misil agazapado. Me puse de pie, mir\u00e1ndolo avanzar. No intent\u00e9 echar a correr. Estaba paralizado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>Hab\u00edan pasado treinta y tres a\u00f1os y medio desde la famosa sentencia de muerte dictada por el ayatol\u00e1 Ruhollah Jomeini contra m\u00ed y todas las personas implicadas en la publicaci\u00f3n de Los versos sat\u00e1nicos, y confieso que durante esos a\u00f1os hab\u00eda imaginado m\u00e1s de una vez a mi asesino viniendo hacia m\u00ed en alg\u00fan lugar p\u00fablico exactamente de esa manera. De ah\u00ed que, al ver a aquel hombre corriendo en direcci\u00f3n a m\u00ed con malas intenciones, lo primero que pens\u00e9 fue: \u00abO sea que eres t\u00fa. Aqu\u00ed est\u00e1s\u00bb. Dicen que las \u00faltimas palabras de Henry James fueron: \u00abBueno, por fin ha llegado, esa cosa distinguida\u00bb. La Muerte ven\u00eda a por m\u00ed, solo que yo no la encontr\u00e9 nada distinguida. Anacr\u00f3nica, m\u00e1s bien.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"40\">\n<p>Y lo segundo que pens\u00e9: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 ahora? No fastidies. Si aquello pas\u00f3 hace mucho\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 ahora, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os?\u00bb. El mundo hab\u00eda seguido su curso, aquel asunto ten\u00eda que estar ya cerrado. Y, sin embargo, como salido del t\u00fanel del tiempo, all\u00ed estaba aquel fantasma criminal dispuesto a todo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"41\">\n<p>Esa ma\u00f1ana no hab\u00eda guardias de seguridad en el auditorio \u2013\u00bfpor qu\u00e9?, ni idea\u2013, de modo que nadie le sali\u00f3 al paso. Yo, mientras, all\u00ed de pie, mirando en direcci\u00f3n a \u00e9l, clavado al suelo como un idiota, como un conejo paralizado por los faros de un coche.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p>Y entonces lleg\u00f3 a mi altura.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>No vi el cuchillo, o, en todo caso, no tengo ning\u00fan recuerdo de ello. No s\u00e9 si era largo o corto, si era de hoja ancha como un cuchillo de caza o bien estrecho como un estilete, si era de sierra como los de cortar pan o una navaja de resorte, o incluso un cuchillo de cocina vulgar y corriente que le habr\u00eda robado a su madre. Da igual. La cuesti\u00f3n es que sirvi\u00f3 para lo que hab\u00eda de servir, aquel arma invisible, e hizo su labor.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-3.jpg\"><img alt=\"&quot;Knife&quot;, de Salman Rushdie.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-3.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">\u00abKnife\u00bb, de Salman Rushdie.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>Dos noches antes de tomar el avi\u00f3n a Chautauqua, so\u00f1\u00e9 que un hombre me atacaba con una lanza, un gladiador en un anfiteatro romano. El p\u00fablico ped\u00eda sangre a gritos. Yo rodaba por la arena tratando de esquivar los envites del gladiador, y gritaba a pleno pulm\u00f3n. No era la primera vez que ten\u00eda ese sue\u00f1o. En dos ocasiones anteriores, mientras mi yo del sue\u00f1o rodaba fren\u00e9ticamente por el suelo, mi yo real, el que dorm\u00eda, gritando tambi\u00e9n, lanz\u00f3 su cuerpo \u2013el m\u00edo\u2013 fuera de la cama. El costalazo me hizo despertar en el suelo de la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>Esta \u00faltima vez no ca\u00ed de la cama. Mi mujer, Eliza \u2013la novelista, poeta y fot\u00f3grafa Rachel Eliza Griffiths\u2013 me despert\u00f3 justo a tiempo. El sue\u00f1o hab\u00eda sido asombrosamente v\u00edvido y violento. Me pareci\u00f3 un mal augurio (a pesar de que yo no creo en esas cosas); a fin de cuentas, la sala en la que estaba previsto que diera una charla era tambi\u00e9n un anfiteatro.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"50\">\n<p>Le dije a Eliza: \u00abNo quiero ir\u00bb. Pero hab\u00eda personas que depend\u00edan de m\u00ed \u2013Henry Rose, para empezar, y el acto estaba anunciado desde hac\u00eda un tiempo, se hab\u00edan vendido ya entradas\u2013 y adem\u00e1s iban a pagarme bien por la charla. A la saz\u00f3n, ten\u00edamos algunas facturas importantes que pagar; el sistema de aire acondicionado de la casa era muy viejo, pod\u00eda estropearse cualquier d\u00eda, y hab\u00eda que renovarlo, as\u00ed que el dinero nos iba a venir muy bien. \u00abM\u00e1s vale que vaya\u00bb, dije. La ciudad de Chautauqua se llama as\u00ed por el lago del mismo nombre en cuyas orillas est\u00e1 enclavada. \u00abChautauqua\u00bb es una palabra de la lengua erie hablada por los indios erie, pero tanto dicha tribu como su lengua se extinguieron, de modo que no est\u00e1 claro qu\u00e9 significa la palabra. Podr\u00eda ser \u00abdos mocasines\u00bb, o quiz\u00e1 \u00abuna bolsa atada en medio\u00bb, o tal vez algo completamente diferente. Puede que aluda a la forma del lago en cuesti\u00f3n, o puede que no. Hay cosas que se pierden en el pasado, donde terminamos todos, la mayor\u00eda de nosotros olvidados.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"44\">\n<p>La palabra me sali\u00f3 al paso por primera vez en 1974, m\u00e1s o menos por la \u00e9poca en que termin\u00e9 mi primera novela. Aparec\u00eda en el libro de culto de aquel a\u00f1o, Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta, de Robert M. Pirsig. Ya no recuerdo gran cosa de ZAMM, como se lo conoc\u00eda por su t\u00edtulo original ingl\u00e9s \u2013tampoco me interesan mucho las motos ni el budismo zen\u2013, pero recuerdo que me gust\u00f3 aquella extra\u00f1a palabra, como tambi\u00e9n la idea de los encuentros, o \u00abchautauquas\u00bb, en los que se debat\u00edan ideas en un marco de tolerancia, libertad y miras abiertas. El \u00abmovimiento chautauqua\u00bb se extendi\u00f3 por todos los estados desde la localidad del mismo nombre; Theodore Roosevelt lo calific\u00f3 de \u00abla cosa m\u00e1s americana de Am\u00e9rica\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>Yo hab\u00eda hablado en Chautauqua anteriormente. Fue casi exactamente doce a\u00f1os atr\u00e1s, en agosto de 2010. Recordaba bien el acogedor ambiente de claustro de la instituci\u00f3n, las pulcras calles flanqueadas de \u00e1rboles que rodeaban el anfiteatro. (Pero, para mi sorpresa, el de ahora era otro. El antiguo anfiteatro hab\u00eda sido demolido y construido de nuevo en 2017). En el interior de la instituci\u00f3n, personas de cabellos blancos y mentalidad progresista formaban una comunidad id\u00edlica, viviendo en casas de madera cuyas puertas no se les antojaba necesario cerrar con llave. Pasar unos d\u00edas all\u00ed fue como una vuelta atr\u00e1s en el tiempo, a un mundo inocente que tal vez solo haya existido en sue\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"57\">\n<p>Aquella \u00faltima noche de inocencia, la del 11 de agosto, me encontraba a solas frente a la casa para hu\u00e9spedes contemplando la luna llena que rielaba con fuerza en las aguas del lago. Solo, arropado por la noche; la luna y yo, nadie m\u00e1s. En mi novela Ciudad Victoria los primeros reyes del imperio indio de Bisnaga aseguran ser descendientes del dios Luna y, en consecuencia, formar parte de la llamada \u00abestirpe lunar\u00bb, entre cuyos miembros se cuentan Krishna y el poderoso guerrero Arjuna del Mahabharata. A m\u00ed me gustaba la idea de que, en lugar de que simples terr\u00e1queos hubieran viajado a nuestro sat\u00e9lite en una nave curiosamente bautizada con el nombre del dios sol Apolo, hubieran sido divinidades lunares las que descendieran al planeta Tierra. Estuve un rato all\u00ed de pie, al claro de luna, y pens\u00e9 en asuntos lunares. Por ejemplo, en la an\u00e9cdota ap\u00f3crifa de Neil Armstrong al poner el pie en la luna y decir por la bajo: \u00abBuena suerte, se\u00f1or Gorsky\u00bb, porque, seg\u00fan parece, siendo apenas un muchacho en su Ohio natal, oy\u00f3 discutir al matrimonio Gorsky por el deseo del se\u00f1or G de que le hicieran una felaci\u00f3n. La se\u00f1ora Gorsky, se dice, le respondi\u00f3: \u00abPues tendr\u00e1s que esperar a que el chico de al lado llegue a la luna\u00bb. La an\u00e9cdota, lamentablemente, no era ver\u00eddica, pero mi amiga Allegra Huston hab\u00eda hecho una divertida pel\u00edcula sobre el particular.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p>Pens\u00e9 tambi\u00e9n en \u00abLa distancia hasta la luna\u00bb, un relato de Italo Calvino perteneciente a Cosmicomics, acerca de una \u00e9poca en que el sat\u00e9lite estaba mucho m\u00e1s cercano a la Tierra que ahora y los enamorados pod\u00edan alcanzarlo de un salto para sus citas lunares.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-4.jpg\"><img alt=\"Hadi Matar, el hombre acusado de apu\u00f1alar repetidamente a Salman Rushdie cuando el c\u00e9lebre autor estaba siendo presentado para una conferencia, escucha durante una comparecencia en el Tribunal del Condado de Chautauqua, el 18 de agosto de 2022, en Mayville, Nueva York. (AP Photo\/Joshua Bessex, Archivo) \" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/asi-empieza-cuchillo-el-nuevo-libro-de-salman-rushdie-4.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Hadi Matar, el hombre acusado de apu\u00f1alar repetidamente a Salman Rushdie cuando el c\u00e9lebre autor estaba siendo presentado para una conferencia, escucha durante una comparecencia en el Tribunal del Condado de Chautauqua, el 18 de agosto de 2022, en Mayville, Nueva York. (AP Photo\/Joshua Bessex, Archivo)<br \/>\n<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"35\">\n<p>Y pens\u00e9 en Billy Boy, de Tex Avery, los dibujos animados donde el peque\u00f1o macho cabr\u00edo se come la luna.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p>Mi cabeza funciona as\u00ed, por libre asociaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39\">\n<p>Al final me acord\u00e9 tambi\u00e9n de Le voyage dans la Lune, la pel\u00edcula muda de catorce minutos realizada por Georges Meli\u00e8s, un cl\u00e1sico de los inicios del cinemat\u00f3grafo (1902) sobre los primeros hombres que llegan a la luna en una c\u00e1psula con forma de bala disparada desde un ca\u00f1\u00f3n inmensamente largo, vestidos con sombrero de copa y levita y armados de paraguas. Es el momento m\u00e1s famoso de dicha pel\u00edcula, el alunizaje.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p>Yo ignoraba por completo \u2013mientras recordaba la imagen de la nave espacial hinc\u00e1ndose en el ojo derecho de la luna\u2013 lo que el d\u00eda siguiente le ten\u00eda deparado a mi propio ojo derecho.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"35\">\n<p>Miro en retrospectiva a ese hombre feliz \u2013yo\u2013 ba\u00f1ado en luz de luna estival un jueves de agosto por la noche. Se siente dichoso porque la escena es bella; y porque est\u00e1 enamorado; y porque ha terminado su novela \u2013acaba de hacer lo \u00faltimo que se hace: corregir las galeradas\u2013 y las primeras personas que la han le\u00eddo est\u00e1n entusiasmadas. La vida le sonr\u00ede. Pero nosotros sabemos lo que \u00e9l ignora. Sabemos que ese hombre feliz junto al lago corre peligro de muerte. Y el hecho de que \u00e9l no sepa nada hace que nuestro temor sea m\u00e1s grande a\u00fan.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>A este recurso literario se lo conoce como prefiguraci\u00f3n. Uno de los ejemplos m\u00e1s citados de ello es el famoso comienzo de Cien a\u00f1os de soledad. \u00abMuchos a\u00f1os despu\u00e9s, frente al pelot\u00f3n de fusilamiento\u2026\u00bb. Cuando nosotros, como lectores, sabemos lo que el personaje ignora, quisi\u00e9ramos advertirle. \u00abCorre, Ana Frank, ma\u00f1ana descubrir\u00e1n tu escondite\u00bb. Al pensar en esa \u00faltima noche de despreocupaci\u00f3n, la sombra del futuro se topa con mi memoria. Pero yo no puedo advertirme a m\u00ed mismo: demasiado tarde para eso. Lo \u00fanico que puedo hacer es contar la historia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p>He aqu\u00ed un hombre solo en la oscuridad, ajeno al peligro que ya se cierne sobre \u00e9l.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p>He aqu\u00ed un hombre que va a acostarse. Por la ma\u00f1ana, su vida cambiar\u00e1. \u00c9l, pobre inocente, no sabe nada. Est\u00e1 dormido. El futuro se le viene encima mientras duerme.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39\">\n<p>Salvo que, cosa curiosa, es el pasado lo que vuelve, mi pasado abalanz\u00e1ndose sobre m\u00ed, no un gladiador de sue\u00f1o sino un individuo con pasamonta\u00f1as y cuchillo decidido a ejecutar una sentencia de muerte de hace tres d\u00e9cadas. En la muerte todos somos personas del ayer atrapadas para siempre en el pret\u00e9rito; esa era la jaula en la que el cuchillo quer\u00eda encerrarme.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34\">\n<p>No el futuro, sino el pasado redivivo, que pretend\u00eda hacerme retroceder en el tiempo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34\">\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no luch\u00e9? \u00bfPor qu\u00e9 no hui? Me qued\u00e9 quieto como una pi\u00f1ata y dej\u00e9 que \u00e9l me destrozara. \u00bfTan flojo soy que no pude hacer ni el menor intento de defenderme? \u00bfTan grande era mi fatalismo que estaba dispuesto a entregarme sin m\u00e1s a mi asesino?<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no hice nada? Otros, familia y amigos, han intentado responder por m\u00ed a esa pregunta. \u00abTen\u00edas setenta y cinco a\u00f1os. \u00c9l, veinticuatro. No habr\u00edas podido hacerle frente\u00bb. \u00abSeguramente ya estabas conmocionado antes de que \u00e9l te atacara\u00bb. \u00ab\u00bfY qu\u00e9 pod\u00edas hacer? \u00c9l corr\u00eda m\u00e1s que t\u00fa. Y t\u00fa no ibas armado\u00bb. Y repetidas veces: \u00ab\u00bfD\u00f3nde diablos estaban los de seguridad?\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>No s\u00e9 muy bien qu\u00e9 pensar ni qu\u00e9 contestar. Hay d\u00edas que siento engorro, por no decir verg\u00fcenza, ante mi nula reacci\u00f3n, mi nulo intento de defenderme. Otros d\u00edas me digo a m\u00ed mismo: \u00abNo seas est\u00fapido, \u00bfqu\u00e9 te imaginas que pod\u00edas haber hecho?\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"40\">\n<p>Lo m\u00e1s cerca que he estado de comprender mi inacci\u00f3n es esto: las personas que son objeto de violencia experimentan una crisis en su comprensi\u00f3n de lo real. Ni\u00f1os yendo al colegio, fieles congregados en una sinagoga, gente comprando en un supermercado, un hombre en el escenario de un anfiteatro; todos ellos habitan, por decirlo as\u00ed, una imagen estable del mundo. Un colegio es un centro de educaci\u00f3n. Una sinagoga es un lugar de culto. Un supermercado es un sitio donde comprar. Un escenario es un espacio donde se act\u00faa. Ese es el marco en que se ven a s\u00ed mismos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>La violencia hace pedazos esa imagen. De pronto, la gente desconoce las normas: qu\u00e9 decir, c\u00f3mo comportarse, qu\u00e9 decisiones tomar. Ya no conoce la forma de las cosas. La realidad se disuelve para ser reemplazada por lo incomprensible. El temor, el p\u00e1nico, la par\u00e1lisis se imponen al pensamiento racional. \u00abRegir\u00bb se vuelve imposible, pues en presencia de actos violentos las personas ya no saben qu\u00e9 cosa es \u00abregir\u00bb. La violencia las \u2013nos\u2013 desestabiliza, o incluso trastorna. La mente ya no sabe c\u00f3mo funcionar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"25.903225806452\">\n<p><strong>El anticipo completo se puede leer en la revista Lengua, de la editorial <a href=\"https:\/\/www.penguinlibros.com\/ar\/revista-lengua\/no-ficcion\/salman-rushdie-cuchillo-primeras-paginas\" target=\"_self\" title=\"Penguin Random House\" alt=\"Penguin Random House\" rel=\"noopener noreferrer\">Penguin Random House<\/a> <\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ma\u00f1ana del 12 de agosto desayunamos temprano con los promotores del acto en la soleada terraza del imponente hotel Athenaeum, en el recinto de la instituci\u00f3n. A m\u00ed no me gusta desayunar mucho, solo tom\u00e9 caf\u00e9 y un cruas\u00e1n. Conoc\u00ed al poeta haitiano Sony Ton-Aim\u00e9, director de la c\u00e1tedra Michael I. 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