{"id":78838,"date":"2024-05-14T17:36:00","date_gmt":"2024-05-14T17:36:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/alice-munro-escritora-cuentos_0_WG2rH8NrhO.html"},"modified":"2024-05-14T17:36:00","modified_gmt":"2024-05-14T17:36:00","slug":"alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/05\/14\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos\/","title":{"rendered":"Alice Munro: mucho m\u00e1s que \u2018una escritora de cuentos\u2019"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"40.661938534279\">\n<p>\u201cTuvimos que esperar m\u00e1s de un siglo, pero por fin se le otorga <strong>un <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/ficcion\/nobel-alice-munro_0_BkBGWIXowXe.html\" target=\"_blank\" title=\"Premio Nobel\" alt=\"Premio Nobel\" rel=\"noopener noreferrer\">Premio Nobel<\/a> a una escritora de cuentos<\/strong>\u201d, se\u00f1al\u00f3, en aquel oto\u00f1o de 2013, <strong>Jonathan Franzen<\/strong>. <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/alice-munro.html\" target=\"_blank\" title=\"Alice Munro\" alt=\"Alice Munro\" rel=\"noopener noreferrer\">Alice Munro<\/a><\/strong>, que <strong>muri\u00f3 anoche <\/strong>en Ontario a los 92 a\u00f1os, alcanzaba la m\u00e1s codiciada de las distinciones literarias, colocando una vez m\u00e1s a las grandes exponentes canadienses (Margaret Atwood, Carool Shields eran otras de ellas) ante los ojos del mundo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos-2.jpg\"><img alt=\"(ARCHIVO) La escritora canadiense Alice Munro habla con los medios de comunicaci\u00f3n mientras recibe su premio Man Booker International en el Trinity College de Dubl\u00edn, en Dubl\u00edn, Irlanda, el 25 de junio de 2009. (Foto de PETER MUHLY \/ AFP)\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">(ARCHIVO) La escritora canadiense Alice Munro habla con los medios de comunicaci\u00f3n mientras recibe su premio Man Booker International en el Trinity College de Dubl\u00edn, en Dubl\u00edn, Irlanda, el 25 de junio de 2009. (Foto de PETER MUHLY \/ AFP)<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42.45960502693\">\n<p>\u201cEs una <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/literatura\/alice-munro-viaje-mundo-cuentos_0_B1FtUW7ovQe.html\" target=\"_blank\" title=\"maestra \" alt=\"maestra \" rel=\"noopener noreferrer\">maestra <\/a>de la narraci\u00f3n breve contempor\u00e1nea<\/strong>, con un armonioso estilo de relato que se caracteriza por su claridad y <strong>realismo psicol\u00f3gico<\/strong>\u201d, defini\u00f3 aquel d\u00eda la<strong> Academia de Suecia<\/strong>, en Estocolmo, al proclamar el premio. Naci\u00f3 en 1931 en Wingham, Ontario, en <strong>un ambiente cerrado y t\u00edpicamente rural<\/strong>, de f\u00e9rreas convicciones presbiterianas y con fuerte ascendencia escocesa e irlandesa. Ese ambiente al que retornar\u00eda m\u00e1s tarde \u2013radicada en la vecina Clinton, ya con su segundo esposo\u2013 y al que reflejar\u00eda en la mayor\u00eda de sus obras.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>Munro (el apellido de su primer esposo, Jim) afront\u00f3 <strong>una vida muy dif\u00edcil desde chica<\/strong>. Su madre, ex docente, enferm\u00f3 de Parkinson a sus cuarenta a\u00f1os y Alice \u2013de apenas diez\u2013 debi\u00f3 hacerse cargo de la casa y de sus hermanos menores cuando todav\u00eda estaba en el colegio. La inclinaci\u00f3n por la literatura lleg\u00f3 de su padre, un viajante que, una vez jubilado, s\u00ed <strong>se dedic\u00f3 a escribir, inclusive a publicar.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"37\">\n<p>\u201cEs probable que<strong> los sentimientos sobre mi madre sean el material m\u00e1s profundo de mi vida<\/strong>. Creo que en la infancia hay que apartarse de lo que la madre quiere o necesita. Hay que seguir el propio camino y eso fue lo que hice. Por supuesto, ella estaba en un posici\u00f3n muy vulnerable. Tal vez me alej\u00e9 de ella cuando m\u00e1s necesitaba estaba. Pero sigo pensando que lo hice para salvarme\u201d, confes\u00f3 en una entrevista.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Adolescencia con dificultades<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"37.155555555556\">\n<p>Despu\u00e9s de aquella adolescencia con dificultades, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/rn\/literatura\/resenas\/Alice-Munro-traves-espejo_0_rk2MS9HoPmx.html\" target=\"_blank\" title=\"Alice \" alt=\"Alice \" rel=\"noopener noreferrer\">Alice <\/a>recibi\u00f3 <strong>una beca para estudiar en la Universidad del Oeste<\/strong>, en Ontario, donde <strong>curs\u00f3 periodismo<\/strong>, antes de abandonar definitivamente para concentrarse en la literatura.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos-3.jpg\"><img alt=\"FOTO DE ARCHIVO: Clientes miran un escaparate felicitando a la escritora canadiense Alice Munro en la librer\u00eda Munro's Books tras ganar el Premio Nobel de Literatura en Victoria, Columbia Brit\u00e1nica el 10 de octubre de 2013. REUTERS\/Andy Clark\/Foto de archivo\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/alice-munro-mucho-mas-que-una-escritora-de-cuentos-3.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">FOTO DE ARCHIVO: Clientes miran un escaparate felicitando a la escritora canadiense Alice Munro en la librer\u00eda Munro&#8217;s Books tras ganar el Premio Nobel de Literatura en Victoria, Columbia Brit\u00e1nica el 10 de octubre de 2013. REUTERS\/Andy Clark\/Foto de archivo<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"44\">\n<p>\u201cCuando se vive en un lugar como Wingham \u2013cont\u00f3 Munro\u2013 <strong>se tienen muy pocas oportunidades de salir. <\/strong>Si se espera hasta los treinta a\u00f1os, una se vuelve demasiado t\u00edmida y es muy poco lo que sabe del mundo.<strong> Por eso me fui<\/strong>. Me cas\u00e9, lo cual fue una decisi\u00f3n afortunada\u201d. Fue a los 20 a\u00f1os con Jim Munro, un gerente de las grandes tiendas Eaton, y <strong>tuvieron cuatro hijas<\/strong> (la segunda muri\u00f3, prematura). En aquella \u00e9poca, Alice<strong> le\u00eda intensamente<\/strong> y absorb\u00eda la influencia tanto de las novelas europeas cl\u00e1sicas como de las llamadas escritoras \u201cg\u00f3ticas\u201d (Eudora Welty, Flannery O\u2019Connor, Carson McCullers, entre las m\u00e1s relevantes).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38.666666666667\">\n<p>Tambi\u00e9n de aquella juventud,<strong> siendo <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/sociedad\/alice-munro-arte-marcada-discrecion_0_ByDBdSQjw7e.html\" target=\"_blank\" title=\"ama de casa\" alt=\"ama de casa\" rel=\"noopener noreferrer\">ama de casa<\/a><\/strong>, datan sus primeros textos. Viv\u00edan en Vancouver, luego se trasladaron a Victoria, donde su esposo regent\u00f3 una librer\u00eda y en 1963 Munro comienza a publicar en revistas, hasta que<strong> cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde llegar\u00eda su primera recopilaci\u00f3n<\/strong> conocida: <em>La danza de las sombras felices.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"39\">\n<p>Sheila Munro, hija de la escritora,<strong> la recuerda \u201cescribiendo en un lavadero<\/strong>. Su m\u00e1quina de escribir estaba entre un lavarropas, un secarropas y una tabla de planchar. En realidad, pod\u00eda escribir en cualquier lugar de la casa\u201d. <strong>Un diario de Vancouver le dedic\u00f3 un art\u00edculo titulado: \u201cUn ama de casa encuentra tiempo para escribir cuentos\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>Y los comienzos de los 70 <strong>marcar\u00edan su cambio total, personal y profesional<\/strong>, como ecos tambi\u00e9n de la revoluci\u00f3n intelectual de la \u00e9poca y la creciente presencia de los j\u00f3venes y las mujeres. Despu\u00e9s de su divorcio y de un breve per\u00edodo como <strong>docente en la Universidad de York<\/strong>, en Toronto, se reencontr\u00f3 con Gerry Fremlin (un ge\u00f3grafo que tambi\u00e9n cultivaba su afici\u00f3n literaria, ya que hab\u00eda editado una revista estudiantil cuando Alice iba a la Universidad). Romance instant\u00e1neo, el traslado a Clinton \u2013tres mil habitantes, a 30 kil\u00f3metros de su pueblo natal\u2013 y un matrimonio que se prolog\u00f3 hasta el 2013 cuando \u00e9l falleci\u00f3, meses antes de que la Academia proclamara a Alice.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>Pero tambi\u00e9n en aquel per\u00edodo <strong>comienzan sus publicaciones en <em>The Newyorker<\/em><\/strong>, que <strong>cimentar\u00eda su popularidad en los ambientes literarios<\/strong>. Doug Gibson, su editor canadiense desde 1976, describi\u00f3 que \u201cdesde aquel momento Alice volc\u00f3 su vida en los relatos. Cuando volvi\u00f3 a su zona, descubri\u00f3 que era su mundo. Y que era el mundo del que iba a informar su escritora durante el resto de su vida\u201d. Pero los temas iban cambiando: \u201cYa no hab\u00eda tanto \u00e9nfasis en la relaci\u00f3n madre\u2013hija, aparecieron el amor rom\u00e1ntico y sus complicaciones, los hijos. A medida que la vida de Alice cambiaba, tambi\u00e9n lo hac\u00edan sus cuentos. No eran necesariamente autobiogr\u00e1ficos, sino que reflejaban las circunstancias\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>Cuando lleg\u00f3 el Nobel, <strong>Munro era una escritora consagrada<\/strong>, sobre todo por las bellas memorias recopiladas en <em>La vista desde Castle Rock<\/em>, <strong>llevaba m\u00e1s de diez libros de cuentos<\/strong>, incluyendo <em>Secretos a voces, Escapada, Demasiada felicidad, Mi vida querida<\/em>. Y <strong>muchos ya la comparaban con Ch\u00e9jov<\/strong> por su penetraci\u00f3n psicol\u00f3gica y su maestr\u00eda en el realismo. Pero un realismo donde el estilo de la autora se tomaba libertades en los tiempos de la narraci\u00f3n: se entrecruzaban pasados y presente, pasajes del recuerdo. La misma Munro defini\u00f3 alguna vez que sus historias <strong>\u201cpodr\u00edan ser las que se oyen en una casa <\/strong>mientras las mujeres cocinan para sus invitados\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div readability=\"8.4685714285714\">\n<blockquote class=\"twitter-tweet\" readability=\"10.697142857143\">\n<p lang=\"en\" dir=\"ltr\">Canadian writer Alice Munro, whose short stories have been beloved for the past six decades, has died at 92. &#8216;<br \/>Her earthy humour and ability to extend sympathy to every character made her a household name, and made her birthplace of Wingham, Ontario, a place of literary\u2026 <a href=\"https:\/\/t.co\/QatvLBMKDE\">pic.twitter.com\/QatvLBMKDE<\/a><\/p>\n<p>\u2014 The Globe and Mail (@globeandmail) <a href=\"https:\/\/twitter.com\/globeandmail\/status\/1790405835245433137?ref_src=twsrc%5Etfw\">May 14, 2024<\/a><\/p><\/blockquote><\/div>\n<p><h2>Quintaescencia de lo canadiense<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"36\">\n<p><strong>Margaret Atwood<\/strong> escribi\u00f3 en <em>The Guardian<\/em> que Munro \u201ces<strong> la quintaescencia de lo canadiense<\/strong>\u201d. Y record\u00f3 que su camino \u201cno fue f\u00e1cil, al comienzo la <strong>menospreciaron <\/strong>como ama de casa, por ser demasiada dom\u00e9stica\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>Sin embargo, <strong>el Nobel lleg\u00f3 con cierta previsibilidad<\/strong>: a esa altura ya la hab\u00edan consagrado como en Man Booker Internacional, el PEN\/Malamud \u201ca la excelencia en ficci\u00f3n preve\u201d, y el Premio de Canad\u00e1 del C\u00edrculo de Cr\u00edticos Literarios. La propia Atwood termin\u00f3 por definirla as\u00ed: \u201d El perfeccionismo en la escritura ha sido el motor para su obra\u201d.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cTuvimos que esperar m\u00e1s de un siglo, pero por fin se le otorga un Premio Nobel a una escritora de cuentos\u201d, se\u00f1al\u00f3, en aquel oto\u00f1o de 2013, Jonathan Franzen. 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