{"id":81087,"date":"2024-06-05T15:48:02","date_gmt":"2024-06-05T15:48:02","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/ariana-harwicz-maternidad-pone-salvo-siquiera-crueldad_0_BhXmBL1d6l.html"},"modified":"2024-06-05T15:48:02","modified_gmt":"2024-06-05T15:48:02","slug":"ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/06\/05\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad\/","title":{"rendered":"Ariana Harwicz: \u00abLa maternidad no te pone a salvo ni siquiera de la crueldad\u00bb"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"40\">\n<p>La literatura de <strong>Ariana Harwicz<\/strong> (Buenos Aires, 1977) <strong>incomoda<\/strong>, nos enfrenta a realidades dif\u00edciles de asumir, nos proyecta en espacios hostiles y nos hace part\u00edcipes de las vicisitudes de personajes<strong> cargados de odio, resentimiento, rabia, frustraci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"44\">\n<p>Tras <em>Trilog\u00eda de la pasi\u00f3n<\/em> (Anagrama), donde reun\u00eda <strong>sus tres primeras novelas<\/strong>, la escritora argentina que reside en Francia presenta<strong><em> Perder el juicio<\/em><\/strong>, una novela en la que, a trav\u00e9s de la historia de <strong>una madre que secuestra a sus hijos <\/strong>despu\u00e9s de que, tras su separaci\u00f3n, su exmarido le haya quitado la custodia de los ni\u00f1os, reflexiona sobre<strong> la locura y sus estigmas, sobre la justicia y la manipulaci\u00f3n<\/strong> del lenguaje, sobre la violencia vicaria y sobre la maternidad y las violencias a ella asociadas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u2013<em>Perder el juicio<\/em> es una novela que incomoda.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>\u2013S\u00ed, muy probablemente. No me extra\u00f1a, porque <strong>ha sido un libro inc\u00f3modo de escribir.<\/strong> Es normal que se traslade esta incomodidad de la vivencia a la escritura y, posteriormente, a la lectura, que no deja de ser una extensi\u00f3n de la escritura. Entre el escribir y el leer hay una relaci\u00f3n muy cercana y, a la vez, <strong>perturbadora<\/strong>. Y esta perturbaci\u00f3n y esta incomodidad tienen su origen en la experiencia vivida, puesto que todas mis novelas son y no son autobiogr\u00e1ficas.<\/p>\n<\/div>\n<p><cite class=\"author-cite\" readability=\"7\"><\/p>\n<p>Yo nunca he secuestrado a nadie, pero s\u00ed he conocido el mundo judicial de manera directa, lo he vivido y, en parte, lo he sufrido.<\/p>\n<p><\/cite><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u2013\u00bfEn qu\u00e9 sentido lo son?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"56\">\n<p>\u2013Lo son a nivel de sentimientos, en el odio, en la rabia o en la desesperaci\u00f3n que transmiten los personajes, pero<strong> no son autobiogr\u00e1ficas<\/strong> por lo que se refiere a la peripecia, a la trama. Yo nunca he secuestrado a nadie, pero <strong>s\u00ed he conocido el mundo judicial de manera directa<\/strong>, lo he vivido y, en parte, lo he sufrido. No es casual que, en el pr\u00f3logo de Trilog\u00eda de la pasi\u00f3n, el volumen publicado por Anagrama en que se re\u00fanen mis tres anteriores novelas, termino aludiendo <strong>al juez ante el cual fue denunciada mi novela <em>M\u00e1tate, amor<\/em>.<\/strong> Conoc\u00ed, por tanto, de primera mano, los tribunales, las jergas de los abogados y de los jueces y decid\u00ed traspasar esta vivencia a la novela y, de esta manera, inscribirla tambi\u00e9n dentro de una larga tradici\u00f3n de novelas de juicio en la que encontramos a autores como Kafka, Dostoievski o, m\u00e1s recientemente, Thomas Berger.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"37\">\n<p><strong>\u2013Hablando de jergas, hay un momento en que la abogada le dice a su clienta c\u00f3mo debe hablar si no quiere que la declaren culpable. \u00bfEl lenguaje como construcci\u00f3n e, incluso, como herramienta de manipulaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"59\">\n<p>\u2013Cierto. Efectivamente, en el comienzo de la novela describo de qu\u00e9 manera la abogada le dice a la protagonista c\u00f3mo debe hablar y vestirse para ser tomada en serio y no ser tachada de culpable. No me invento nada, es as\u00ed: todas las mujeres que se han enfrentado a un juicio, sea por la raz\u00f3n que sea, aunque sobre todo si es por temas familiares y, especialmente, si es por un tema de custodia, saben que <strong>ser\u00e1n juzgadas no solo por los hechos, sino por c\u00f3mo hablan y por su imagen<\/strong>: si no van maquilladas o si van demasiado maquilladas, si van demasiado elegantes o si van demasiado informales\u2026 todo es analizado y cuestionado. La imagen en el juicio es tambi\u00e9n importante para los hombres, pero no a este nivel. Hasta que no lo vives, no lo sabes. Es algo que descubres cuando te pasa, cuando te ves metida en un juicio, que es como una especie de teatro en el que tienes que representar un papel. No hay que mostrarse excesivamente masculina, porque te da una apariencia fr\u00eda, castradora; sin embargo, tampoco debes tener una actitud muy femenina, porque de esta manera proyectas una imagen demasiado sexual y lasciva. Y <strong>ambas im\u00e1genes, la masculina y la muy femenina, parecen estar re\u00f1idas con la maternidad<\/strong>. De ah\u00ed los consejos que le da la abogada a mi personaje. Esta especie de calibraci\u00f3n de identidades a la que se enfrenta mi personaje es una met\u00e1fora de c\u00f3mo nos est\u00e1n calibrando las identidades hoy: no aparentes ser muy sexual, pero tampoco seas una asexuada; no aparentes ser muy sociable, pues tendr\u00e1s la imagen de fiestera, pero tampoco seas antisociable, puesto que parecer\u00e1s una loca. Vivimos en esto, en la constante pregunta sobre c\u00f3mo debemos ser y c\u00f3mo debemos mostrarnos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad-2.jpg\"><img alt=\"Ariana Harwicz. Foto: Ariel Grinberg.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Ariana Harwicz. Foto: Ariel Grinberg.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34\">\n<p><strong>\u2013De hecho, la identidad es un tema central: su protagonista es argentina y jud\u00eda. Usted reflexiona sobre de qu\u00e9 manera su identidad es un condicionante.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"52\">\n<p>\u2013Como latinoamericana y como jud\u00eda, ella es doblemente inmigrante en un pa\u00eds como Francia. Por otro lado, la novela me permite reflexionar sobre la obsesi\u00f3n por el tema identitario, una obsesi\u00f3n que se hace muy visible en las ferias o encuentros literarios. Cuando, sentadas en una mesa, no nos presentan \u00fanicamente como escritoras, sino que comienzan: latinoamericana, argentina, jud\u00eda, mujer, homosexual\/trans, militante\u2026 Es decir, <strong>se recurre a una acumulaci\u00f3n aburrida de etiquetas que convierten nuestros curriculum vitae en una suerte de cat\u00e1logo de identidades<\/strong>, que, adem\u00e1s, se mencionan como si fueran m\u00e9ritos. Sin embargo, estas supuestas identidades no son m\u00e9ritos, son m\u00e1s bien trampas que nos ponen.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u2013No es la primera vez que usted se muestra cr\u00edtica con este af\u00e1n identitario.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"54\">\n<p>\u2013Cierto. <em>Perder el juicio <\/em>no es la primera novela en la que apunto contra la pol\u00edtica de las hiperidentidades. Y lo hago porque<strong> creo que las identidades son trampas mortales para que seamos lo que quieren que seamos<\/strong> o para que seamos lo que no quieren que seamos; es decir, soy feminista pero a la vez transf\u00f3bica, y soy jud\u00eda pero a la vez antisemita. La colisi\u00f3n constante de las identidades es casi inevitable y en esta novela trato de poner en acto precisamente esta colisi\u00f3n. All\u00ed est\u00e1 la figura de la suegra, que cuando ve que la mujer de su hijo es jud\u00eda se espanta. Y, por tanto, esa idea de la identidad francesa se tambalea con la aparici\u00f3n de la protagonista. <strong>Ella es alguien ajeno al clan, un extranjero, un disidente<\/strong>, una jud\u00eda, una latinoamericana, una inmigrante. Todos los t\u00e9rminos son v\u00e1lidos para subrayar esa no pertenencia, esta identidad distinta. Se supone que la correcci\u00f3n pol\u00edtica nos dice que esta mujer deber\u00eda ser aceptada, pero no es as\u00ed. Lo es solo superficialmente, de cara al exterior, pero debajo del discurso p\u00fablico est\u00e1 otro discurso, el que se impone entre las bambalinas de esa familia francesa, aparentemente de bien, que no hace otra cosa que tomar y tomar. Hay algo de grotesco en esta doble identidad que tiene esta familia en la que, en cuanto llega la protagonista, empiezan a circular fantas\u00edas de todo tipo sobre qu\u00e9 es y c\u00f3mo es una extranjera latinoamericana o qu\u00e9 significa ser jud\u00edo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u2013Lo parad\u00f3jico es que esta pregunta se lleve a cabo en un pa\u00eds como Francia.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>\u2013S\u00ed, y no en un pa\u00eds ultracat\u00f3lico. Todo esto tiene lugar en la laica Francia, un pa\u00eds donde los jud\u00edos han tenido mucho peso, sobre todo cultural e intelectual, a lo largo de todo el siglo XX. Y, sin embargo, dentro de la familia, dentro de ese espacio en el que uno se creer\u00eda m\u00e1s a salvo, es donde la protagonista encuentra al enemigo.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p><strong>\u2013Un enemigo que la ataca cuestion\u00e1ndola como madre hasta el punto de pedir que le quiten a sus hijos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"48\">\n<p>\u2013A veces me planteo que es hora de salirme de la red conceptual o del campo sem\u00e1ntico de la maternidad pero, la verdad, no puedo, porque la maternidad siempre ha sido una herramienta de violencia. Desde siempre me ha apasionado estudiar los periodos sovi\u00e9ticos, pero tambi\u00e9n el nazismo y las dictaduras militares y me he dado cuenta de que, independientemente del periodo hist\u00f3rico y del pa\u00eds, <strong>la maternidad siempre est\u00e1 en el centro de las disputas econ\u00f3micas<\/strong>: robos de beb\u00e9s, mujeres violadas a las que se deja embarazadas, abortos forzados, mujeres a las que se les quita el beb\u00e9 nada m\u00e1s nacer, mujeres obligadas a parir, aunque no quieran\u2026 Lo que quiero decir con esto es que la maternidad siempre ha sido un arma de manipulaci\u00f3n y de terror. A todo esto, no podemos olvidar otra pieza clave, los hijos.<\/p>\n<\/div>\n<p><cite class=\"author-cite\" readability=\"5\"><\/p>\n<p>En la novela, quer\u00eda explorar los mecanismos utilizados para volver \u00ablocas\u00bb a las mujeres, para llevarlas a la locura.<\/p>\n<p><\/cite><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"34\">\n<p><strong>\u2013Efectivamente, en su novela, los hijos son otro arma utilizada.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"50\">\n<p>\u2013No es necesario irnos a las dictaduras del pasado, al estalinismo, al nazismo o a la Argentina de Videla. F\u00edjese en lo que est\u00e1 pasando en la frontera de Gaza: vemos a mujeres desesperadas porque les han secuestrado a sus hijos. Es decir, los hijos, incluso antes de nacer, son una moneda de cambio: te quito el feto o te lo pongo, te mato al hijo, te lo secuestro o te lo quito\u2026 A la protagonista la enloquecen poco a poco, la aterrorizan y le quitan los hijos. Es entonces cuando ella decide recuperar a sus hijos y llev\u00e1rselos; de esta manera, es ella ahora quien aterroriza a su marido y a la familia de \u00e9l. En la novela, <strong>quer\u00eda explorar los mecanismos utilizados para volver \u00ablocas\u00bb a las mujeres<\/strong>, para llevarlas a la locura. Recuerdo una pel\u00edcula en la que un hombre iba cambiando las luces de la casa para as\u00ed alterarle a su mujer el tiempo y convertirle el d\u00eda en noche y viceversa, a la vez que, con una grabadora, le hac\u00eda creer que escuchaba voces. De esta manera, ella iba adentr\u00e1ndose en el terreno de la locura.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u2013Se las lleva a la locura para luego acusarlas de estar locas.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"43\">\n<p>\u2013Efectivamente. Como me dijo en una ocasi\u00f3n un psiquiatra, lo que hace el perverso narcisista es llevarte a la locura y luego acusarte de ello. <strong>El hombre perverso le quita los hijos a la mujer y, luego, dice que est\u00e1 alterada<\/strong>, que no es estable, pero \u00bfc\u00f3mo no lo va a estar? Pero con este mecanismo tan perverso, el protagonista de esta novela pasa de ser el violento a ser la v\u00edctima cuando ella decide llevarse a los hijos. La novela, en el fondo, gira en torno a una extorsi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad-3.jpg\"><img alt=\"La argentina Ariana Harwicz. EFE\/David Borrat\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/ariana-harwicz-la-maternidad-no-te-pone-a-salvo-ni-siquiera-de-la-crueldad-3.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">La argentina Ariana Harwicz. EFE\/David Borrat<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p><strong>\u2013De esto se trata cuando hablamos de violencia vicaria: chantajear al otro a trav\u00e9s de los hijos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"41\">\n<p>\u2013Ahora hablamos mucho de la violencia vicaria, sin embargo, no es nada nuevo, viene de antiguo. <strong>Es algo tribal<\/strong>. Tiene que ver con los cr\u00edmenes de honor, es decir, yo hago esto con los ni\u00f1os en tu contra y por mi honor. Pienso en ese hombre franc\u00e9s que agarr\u00f3 a sus dos hijas y se mat\u00f3 con ellas en el mar, pero solo se pudo recuperar el cuerpo de una de las ni\u00f1as. O pienso en ese otro que se colg\u00f3 en Barcelona despu\u00e9s de dejar a su hijo muerto en el hotel.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"35\">\n<p><strong>\u2013En la novela, tambi\u00e9n menciona a Susan Smith, una mujer norteamericana condenada por asesinar a sus dos hijos.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"42\">\n<p>\u2013Porque tambi\u00e9n existen madres que abandonan a sus hijos e, incluso, que los matan. La novela es una especie de tornado que gira una y otra vez, cada vez m\u00e1s violentamente, alrededor de la noci\u00f3n de terror y de maternidad, de poder y de emancipaci\u00f3n, poniendo el foco en la mujer y pregunt\u00e1ndose cu\u00e1ndo la protagonista consigue emanciparse de la manipulaci\u00f3n y del tutelaje que le imponen, qu\u00e9 implica para ella emanciparse. Hay que tener en cuenta que <strong>la maternidad no te exime de la violencia<\/strong> o de la criminalidad. La maternidad no te protege de nada.<\/p>\n<\/div>\n<p><cite class=\"author-cite\" readability=\"5\"><\/p>\n<p>Hay ciertas violencias que podemos digerir, sobre todo si vienen de parte del hombre, pero que son impensables si vienen de parte de la mujer.<\/p>\n<p><\/cite><\/p>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p><strong>\u2013El matricidio es una especie de tab\u00fa. \u00bfTiene la impresi\u00f3n de que asumimos mejor el parricidio que el matricidio?<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"38\">\n<p>\u2013Lo mismo sucede con el incesto. <strong>Hay ciertas violencias que podemos digerir<\/strong>, sobre todo si vienen de parte del hombre, pero que son impensables si vienen de parte de la mujer. Incluso cuando estas violencias tienen su origen en problemas psiqui\u00e1tricos lo que hacemos es declararlas como algo imposible e inimaginable. Sin embargo, lo que digo con esta novela es que la maternidad no te pone a salvo ni siquiera de la crueldad.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"33\">\n<p><strong><em>Perder el juicio<\/em>, de Ariana Harwicz (Anagrama)<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fe41104-0 iJNYzW container-text\" readability=\"32\">\n<p><strong>\u00a9 Prensa Ib\u00e9rica \/ Abril<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La literatura de Ariana Harwicz (Buenos Aires, 1977) incomoda, nos enfrenta a realidades dif\u00edciles de asumir, nos proyecta en espacios hostiles y nos hace part\u00edcipes de las vicisitudes de personajes cargados de odio, resentimiento, rabia, frustraci\u00f3n. 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