{"id":88326,"date":"2024-08-30T11:01:27","date_gmt":"2024-08-30T11:01:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/pedro-mairal-cuentos-siglo_0_FKsEKEWPc6.html"},"modified":"2024-08-30T11:01:27","modified_gmt":"2024-08-30T11:01:27","slug":"pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/08\/30\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo\/","title":{"rendered":"Pedro Mairal: cuentos de este siglo"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"44.833070866142\">\n<p>El invierno argentino trajo <strong>dos reediciones de libros de <a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/pedromairal\" target=\"_blank\" title=\"Pedro Mairal\" alt=\"Pedro Mairal\" rel=\"noopener noreferrer\">Pedro Mairal<\/a><\/strong>: <em><a href=\"https:\/\/tienda.planetadelibros.com.ar\/products\/maniobras-de-evasion-ne?gad_source=1&amp;gclid=Cj0KCQjwz7C2BhDkARIsAA_SZKZF6HDxY1HzVs4kXq54c3f7M6I57enZHNxqo6Hd655aTXYqq44TRxsaAqJeEALw_wcB\" target=\"_blank\" title=\"Maniobras de evasi\u00f3n\" alt=\"Maniobras de evasi\u00f3n\" rel=\"noopener noreferrer\">Maniobras de evasi\u00f3n<\/a><\/em>, en julio, y <em><a href=\"https:\/\/www.planetadelibros.com.ar\/libro-breves-amores-eternos\/299447\" target=\"_blank\" title=\"Breves amores eternos\" alt=\"Breves amores eternos\" rel=\"noopener noreferrer\">Breves amores eternos<\/a><\/em> en agosto, publicados por Emec\u00e9, Planeta. El primero re\u00fane<strong> una serie de textos seleccionados y editados por Leila Guerriero<\/strong>, que aparecieron por primera vez en las p\u00e1ginas de revistas como <em>Brando, Soho, Orsai, Otro cielo, Dossier<\/em> o en el blog personal del autor, y algunos de ellos permanec\u00edan in\u00e9ditos al momento de la salida original del libro, en 2017. En el segundo se juntan <strong>los relatos de la anterior publicaci\u00f3n del t\u00edtulo, en 2019<\/strong>, y los cuentos de <em>Hoy temprano<\/em>, reunidos por Aguilar en 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-2.jpg\"><img alt=\"Breves amores eternos, de Pedro Mairal.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Breves amores eternos, de Pedro Mairal.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\">\n<p><strong>Los inicios<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"42.233283803863\">\n<p>La localidad entrerriana de Curugaz\u00fa, en la web, remite al pueblo \u2013ficticio\u2013 de origen de Daniel Montero, quien a sus 17 a\u00f1os emprende un viaje a Buenos Aires para encontrarse con Sabrina Love, la porno star m\u00e1s popular del momento, gracias a un sorteo que gana en el programa de televisi\u00f3n conducido por la estrella femenina. Quien tambi\u00e9n gan\u00f3 en esta historia fue <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/pedro-mairal.html?srsltid=AfmBOorEFXTyy9yXYpfTrVmhDVjkhmp2vJslwPzSLnsq6eGriPR0mm23\" target=\"_blank\" title=\"Pedro Mairal\" alt=\"Pedro Mairal\" rel=\"noopener noreferrer\">Pedro Mairal<\/a>, autor de <em>Una noche con Sabrina Love<\/em> (Emec\u00e9), <strong>la novela de iniciaci\u00f3n<\/strong> protagonizada por Montero. El libro recibi\u00f3 el primer <strong>Premio Clar\u00edn Novela 1998<\/strong> otorgado por un jurado que integraron tres premios Cervantes: <strong>Adolfo Bioy Casares, Agusto Roa Bastos y Guillermo Cabrera Infante.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"43\">\n<p>\u201cSe va llenando el sal\u00f3n y quedo parado en medio de ese gran c\u00f3ctel repleto de caras desconocidas. Empieza la ceremonia. Todo sale en directo en el noticiero de las ocho. Mis amigos y mi familia miran desde sus casas. Desde el estrado, los presentadores, Canela y el actor Leonardo Sbaraglia, nombran las menciones, hablan del premio, de la cultura, de los jurados, del jurado de preselecci\u00f3n. (\u2026) El t\u00edtulo de la novela ganadora es<em> Una noche con Sabrina Love<\/em>. <strong>Dios m\u00edo. Despu\u00e9s dicen mi nombre. Nadie me conoce. Y es el big bang<\/strong>\u201d. Esto escribi\u00f3 Mairal en su texto \u00abEl sobrino de Bioy\u00bb, uno de los que integran la selecci\u00f3n incluida en <em>Maniobras de evasi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"39\">\n<p>Y contin\u00faa con<strong> el relato de aquella ceremonia con la que ingres\u00f3 por la puerta grande <\/strong>y a trav\u00e9s de la alfombra roja directamente al firmamento en el que brillan los principales escritores argentinos: \u201cTengo veintiocho a\u00f1os pero cara de dieciocho y me estoy atomizando, multiplicado en pantallas de televisores de todo el pa\u00eds con mi traje azul y mi melena escolar y las pocas frases que digo nervioso; entre ellas les agradezco a mis amigos, que me ayudaron a corregir el libro (\u2026) Roa Bastos me cede su silla, quedo entre \u00e9l y Bioy, que me dice \u2018Arranqu\u00e9 a leer tu novela y no la pude largar hasta terminarla\u2019.<strong> Es el mundo del rev\u00e9s<\/strong>\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"38\">\n<p>El texto, repleto de detalles y reflexiones acerca de la incredulidad y el estupor que le provocaba vivir aquella situaci\u00f3n so\u00f1ada y a la vez inesperada, finaliza con la explicaci\u00f3n del motivo al que debe el t\u00edtulo: por esos d\u00edas \u00e9l les relataba a dos amigos escritores \u2013Fabi\u00e1n Casas y Whashignton Cucurto\u2013 en un auto que los llevaba a la radio en el que Casas hablar\u00eda sobre su libro de poemas, algunas <strong>circunstancias poco felices que le hab\u00eda tocado atravesar a partir de haber ganado el concurso literario<\/strong>. Una de ellas sucedi\u00f3 cuando su hermana fue a comprar la novela y le pregunt\u00f3 a quien atend\u00eda el local c\u00f3mo escrib\u00eda el tal Mairal. El librero sin dudarlo asegur\u00f3: <strong>\u201cEs el que gan\u00f3 el premio Clar\u00edn porque es sobrino de Bioy Casares\u201d.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><h2>La escritura<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"44.657469077069\">\n<p>La <strong>actividad del <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/pedro-mairal-histerico-escribiendo-cuento-cuento-_0_LjoPfgPYVn.html?srsltid=AfmBOoq05SGmySt0nznFXWUdG3W3QBN3MAzIgMgIwbNu1czhunEwzGuS\" target=\"_blank\" title=\"escritor \" alt=\"escritor \" rel=\"noopener noreferrer\">escritor <\/a><\/strong>es abordada desde distintos aspectos <strong>en otros de los textos<\/strong> incluidos en el libro: uno de ellos es el ya cl\u00e1sico \u00abDetr\u00e1s de Natalia\u00bb: \u201cNatalia, la hermosa Natalia, atajaba muy bien y discern\u00eda. Sab\u00eda cu\u00e1ndo decir que s\u00ed, que iba, que all\u00ed estar\u00eda, porque adivinaba mi intenci\u00f3n de aparecer en ese cocktail a emborracharme con amigos, y sab\u00eda cu\u00e1ndo aceptar ir a esa escuela lejana porque hab\u00eda algo que me ca\u00eda bien en esos ni\u00f1os haci\u00e9ndome preguntas inesperadas, y cu\u00e1ndo tomar un trabajo porque la plata era necesaria para pagar el arreglo de la humedad de la pared de mi casa, y cu\u00e1ndo comprometerme con ese art\u00edculo sobre el tema que justo me hab\u00eda estado dando vueltas por la cabeza los \u00faltimos meses. Ella me conoc\u00eda mejor que nadie\u201d, dice en esas l\u00edneas, en las que el narrador tambi\u00e9n <strong>confiesa que Natalia no existe y que nunca existi\u00f3<\/strong>: fue un invento suyo para que alguien pudiese cumplir con la tarea de atajar \u201ctodos esos penales\u201d y as\u00ed poder dedicarse a escribir con tranquilidad.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"39\">\n<p>En \u00abAdi\u00f3s, se\u00f1ora Ana\u00bb, el narrador traza en primera persona <strong>una semblanza de su madre y tambi\u00e9n hace referencia a su actividad de escritor<\/strong>: \u201cSe empez\u00f3 a enfermar despu\u00e9s de cumplir sesenta. As\u00ed que tuvo muchos a\u00f1os de salud y buena vida. Pero es una cuesti\u00f3n de perspectiva. Me queda su enfermedad en primer plano, tap\u00e1ndome el resto de su tiempo luminoso. Y eso es injusto. Por eso ahora salto a ese pasado, por encima de sus \u00faltimos a\u00f1os. Solo la escritura me deja hacer eso. Saltar al verano de mam\u00e1\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-3.jpg\"><img alt=\"Pedro Mairal.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-3.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Pedro Mairal.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"39\">\n<p><strong>Las distintas formas en las que una persona que escribe logra abocarse a su tarea<\/strong> aun al tener que cumplir con los eventos a los que es invitado, o en compatibilidad con su rol de padre, hijo, marido, amigo o viajero frecuente \u2013\u201cMi patria es mi laptop\u201d\u2013 est\u00e1n presentes lo largo de los textos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"39.516129032258\">\n<p>Algunos de ellos <strong>fueron publicados originalmente en el blog personal de <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/literatura\/pedro-mairal-pesca-dia_0_g76FVRpgQ.html?srsltid=AfmBOopy8-MpPSvhpPOljDsj0MgcgfzSXJEOdQvMkXO5kESjJSz9_YTS\" target=\"_blank\" title=\"Mairal\" alt=\"Mairal\" rel=\"noopener noreferrer\">Mairal<\/a><\/strong>, <em>El se\u00f1or de abajo<\/em>, uno de los infaltables en aquellos tiempos felices de lecturas encadenadas, cuando el <em>scrolleo <\/em>por la columna ubicada a la derecha de esos anotadores virtuales de escritores profesionales o amateurs conduc\u00eda a las p\u00e1ginas de otros autores, y as\u00ed el internauta avezado pod\u00eda pasarse horas leyendo algunos de los grandes textos que produc\u00eda la era, encadenados entre ellos con un simple click.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Breves amores eternos<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"46\">\n<p>Parece imposible dar con un t\u00edtulo m\u00e1s indicado para los cuentos que re\u00fane el libro: <strong>relatos de amores que son breves, s\u00ed, pero a la vez eternos como, quiz\u00e1s, lo sean todos los amores<\/strong>. Puede ser que algunos rasgos distinguibles de su autor puedan atribuirse tambi\u00e9n a otros: incluye en sus <strong>relatos encuentros sexuales<\/strong> pormenorizados al detalle, personajes que se ven de pronto atrapados en <strong>situaciones rid\u00edculas<\/strong> de las que no se vuelve, o a un chico que conoce a una chica en en un taller literario, donde ella escribe cuentos que transcurren en Par\u00eds, \u00c1msterdam o Nueva York, con personajes que, como ella, siempre est\u00e1n invitados a fiestas.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-fed1235d-0 cJeYLt\"><picture class=\"sc-fed1235d-1 frqAaA\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-4.jpg\"><img alt=\"Pedro Mairal.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/pedro-mairal-cuentos-de-este-siglo-4.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Pedro Mairal.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"37.580110497238\">\n<p>No es tan habitual, en cambio, que al momento de pensar en qu\u00e9 le gustar\u00eda tener en caso de poder pedir cualquier cosa en el mundo la chica del taller sue\u00f1e con <strong>un \u201chipnotizador personal\u201d,<\/strong> que sea capaz de dormirla en los momentos muertos y despertarla para los ratos de acci\u00f3n: <strong>alguien que pudiera editar su vida<\/strong>. O que la mujer con quien un hombre casado planee un encuentro furtivo y pago se publicite en uno de los antiguos avisos clasificados del diario como \u00abZoraida tu giganta hermosa\u00bb.<strong> As\u00ed inventa <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/pedro-mairal-entregarse-descontrol-cierta-gracia-_0_43GwB2xB.html?srsltid=AfmBOorRO9qPIUCiq6LAvlQTmCOjYXX0nPpvUzOUEiOIMy4R-75IYzOB\" target=\"_blank\" title=\"Mairal\" alt=\"Mairal\" rel=\"noopener noreferrer\">Mairal<\/a>: tan bien como narra.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"36\">\n<p>Tambi\u00e9n desfilan por sus cuentos personajes como un hombre que, a partir de un mal chiste que le hace a su mujer al inicio del viaje pasa unas agobiantes vacaciones familiares en Punta del Este, de las que comienza a huir a diario para vivir inolvidables momentos clandestinos. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"43\">\n<p>O Emilio, <strong>un joven que sale de su casa y de su vida conyugal vestido de f\u00fatbo<\/strong>l, para llegar al departamento de un amigo en el que lo esperan daiquiris de fruta y una invitada, \u201cmedio brasilera\u201d, con la que vive situaciones fogosas que derivan en una desopilante circunstancia vinculada a su anillo de casado que termina mal. Una mujer joven, madre y esposa, que vuelve a trabajar despu\u00e9s de a\u00f1os abocada por completo a la familia y se involucra con un compa\u00f1ero de oficina, del que le habla a su psicoanalista. El cuento se llama \u00abCero culpa\u00bb, como el cl\u00e1sico clich\u00e9 porte\u00f1o creado para describir situaciones como esa. <\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"39\">\n<p>O un adolescente de Barrio Norte que se queda durante el verano en Buenos Aires para preparar materias del colegio mientras su familia veranea en Buzios, pero <strong>pasa su tiempo dedicado a duplicar videos porno con un amigo<\/strong>, en una videocasetera robada a un vecino que les cae mal. <strong>Los personajes masculinos, en general, parecen m\u00e1s conflictuados y enroscados<\/strong> en sus propias tramas que los femeninos.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Destellos del 2001<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"35.781893004115\">\n<p><em>Hoy temprano<\/em>, antolog\u00eda de cuentos incluida en la nueva edici\u00f3n de B<em>reves amores eternos,<\/em> abre con el excelente relato que da t\u00edtulo al libro, en el que<strong> el <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/pedro-mairal-escribir-siempre-ofender-alguien-_0_Phau_QYK.html?srsltid=AfmBOopkKst1cRu3Xuveoe8qPxY5Y_HrIwMm4X-P2-oqEtQ3JnLXwBU3\" target=\"_blank\" title=\"narrador \" alt=\"narrador \" rel=\"noopener noreferrer\">narrador <\/a>cuenta su vida desde los viajes en auto<\/strong> que realiza a trav\u00e9s de los a\u00f1os.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"38\">\n<p>A lo largo de las p\u00e1ginas siguientes <strong>desfilan personajes que trabajan en redacciones de revistas, chequean los mails en locutorios, y hasta uno que realiza una suplencia en una oficina de publicidad,<\/strong> donde un compa\u00f1ero juega a conducir un auto de F\u00f3rmula 1 en una computadora de grandes dimensiones que emite sonidos amplificados por dos bafles.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"40\">\n<p>\u201cHasta entonces yo solo hab\u00eda o\u00eddo hablar de internet, y esa ma\u00f1ana vi c\u00f3mo se iban abriendo, desde arriba hacia abajo, lentamente, las fotos de mujeres desnudas, en una especie de striptease electr\u00f3nico\u201d, dice el personaje que realiza \u00abLa suplencia\u00bb del t\u00edtulo del cuento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"40.17550274223\">\n<p><strong>Los inicios de la era web tambi\u00e9n est\u00e1n presentes<\/strong> en el desopilante \u00abLa virginidad de Karina Dur\u00e1n\u00bb, donde el inicio de las relaciones sexuales de una chica es ofrecido en un sitio de remates de internet y la original propuesta da la vuelta al mundo. En otro de los cuentos, \u00abAmor en Colonia\u00bb, una pareja clandestina logra coincidir en un divertido viaje tur\u00edstico en la cercana rep\u00fablica oriental, tierra entra\u00f1able para Mairal, donde tambi\u00e9n transcurre su exitosa novela <strong><em><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/espectaculos\/cine\/uruguaya-pedro-mairal-cambia-narrador-refuerza-toxicidad-hombres_0_iVuQFIKJgr.html?srsltid=AfmBOoqFLRZzROZtGdcqSIgj08Px5jiwqe6pgCfffqKUPEGcSV68X8sk\" target=\"_blank\" title=\"La uruguaya\" alt=\"La uruguaya\" rel=\"noopener noreferrer\">La uruguaya<\/a><\/em><\/strong> (Emec\u00e9), publicada en 2016. Pero esa es otra historia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-af895f0d-0 efsJfn container-text\" readability=\"33\">\n<p><strong><em>Maniobras de evasi\u00f3n<\/em> y <em>Breves amores eternos<\/em>, de Pedro Mairal (Emec\u00e9).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El invierno argentino trajo dos reediciones de libros de Pedro Mairal: Maniobras de evasi\u00f3n, en julio, y Breves amores eternos en agosto, publicados por Emec\u00e9, Planeta. El primero re\u00fane una serie de textos seleccionados y editados por Leila Guerriero, que aparecieron por primera vez en las p\u00e1ginas de revistas como Brando, Soho, Orsai, Otro cielo, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":88327,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88326"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=88326"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/88326\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/88327"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=88326"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=88326"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=88326"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}