{"id":90724,"date":"2024-10-06T11:01:09","date_gmt":"2024-10-06T11:01:09","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/declaracion-amor-italiano-erri-luca-napoles-natal_0_22h2tjcy1B.html"},"modified":"2024-10-06T11:01:09","modified_gmt":"2024-10-06T11:01:09","slug":"una-declaracion-de-amor-del-italiano-erri-de-luca-a-su-napoles-natal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/10\/06\/una-declaracion-de-amor-del-italiano-erri-de-luca-a-su-napoles-natal\/","title":{"rendered":"Una declaraci\u00f3n de amor del italiano Erri De Luca a su N\u00e1poles natal"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/una-declaracion-de-amor-del-italiano-erri-de-luca-a-su-napoles-natal.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"40.675675675676\">\n<p><strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/seix_barral\/p\/C8XPIhLNBGb\/\" target=\"_blank\" title=\"Erri De Luca\" alt=\"Erri De Luca\" rel=\"noopener noreferrer\">Erri De Luca<\/a><\/strong> se fue de su casa en 1968, a los dieciocho a\u00f1os, \u201ctras una <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/literatura\/erri-luca-saltando-alambrados_0_A3QboqHcDN.html?srsltid=AfmBOoqRoHz4T4SuMaanX_Z1SuTwBHZ_Yg2Lro_0f2ipwpO9SRKPIY0Q\" target=\"_blank\" title=\"infancia \" alt=\"infancia \" rel=\"noopener noreferrer\">infancia <\/a>soportada como una cuarentena\u201d. Mientras se alejaba, en el tren, <strong>la ciudad se iba metiendo bajo la piel<\/strong> \u201ccomo esos anzuelos de pesca que, una vez que entran por las heridas, viajan por el cuerpo, inextirpables\u201d. Su padre lloraba, pero dej\u00f3 marchar al hijo sin una sola blasfemia.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"40.334801762115\">\n<p><strong><em><a href=\"https:\/\/www.editorialperiferica.com\/libros\/napatrida\/\" target=\"_blank\" title=\"Nap\u00e1trida \" alt=\"Nap\u00e1trida \" rel=\"noopener noreferrer\">Nap\u00e1trida <\/a><\/em><\/strong>(Perif\u00e9rica) es una de las \u00faltimas gemas del escritor italiano que llegaron a las librer\u00edas argentinas. All\u00ed su ciudad natal, <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/literatura\/napoles-dimensiones-erri-luca_0_glmhNTsz2o.html?srsltid=AfmBOooBpRLutyZWStRKtfwHbMuVYRhLCGOrfLh7ZqIu10uO8xjaARxY\" target=\"_blank\" title=\"N\u00e1poles\" alt=\"N\u00e1poles\" rel=\"noopener noreferrer\">N\u00e1poles<\/a>, <strong>la tierra que hizo famosa Diego Armando Maradona<\/strong>, quien aparece retratado en las breves p\u00e1ginas,<strong> es la protagonista esencial de una suerte de retazos biogr\u00e1ficos <\/strong>del que lleg\u00f3 a la escritura por su voracidad como lector despu\u00e9s de trabajar como alpinista, pescador, camionero, periodista y alba\u00f1il.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"41\">\n<p><strong>Entre lo \u00edntimo y lo p\u00fablico, lo privado y lo social<\/strong>, su estilo suele navegar a trav\u00e9s de la soledad, la sutil observaci\u00f3n, el compromiso pol\u00edtico y los personajes de peque\u00f1os pueblos a lo largo de costas y monta\u00f1as, donde la dimensi\u00f3n de la experiencia se despliega en capas de sedimento, tanto como en esos mares que dice amar.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Nunca ha vuelto a echar ra\u00edces<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"43\">\n<p><strong>\u201cUna ciudad no perdona la separaci\u00f3n, que es siempre una deserci\u00f3n\u201d<\/strong>, escribe luego cuando narra sus posteriores regresos y confiesa que nunca ha vuelto a echar ra\u00edces en ninguna parte. \u201cY, si bien no tengo derecho a definirme como ap\u00e1trida, puedo decirme nap\u00e1trida: alguien que se ha raspado del cuerpo sus or\u00edgenes para entregarse al mundo\u201d, describe entre pasajes de su vida el autor de los notables <em>Los peces no cierran los ojos, Aqu\u00ed no, ahora no, <\/em>y<em> El m\u00e1s y el menos.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"40\">\n<p>\u00bfC\u00f3mo ol\u00eda la ciudad del pasado? \u00bfCu\u00e1les eran los recovecos y pasadizos que se recorr\u00edan por sobre la brisa marina de esa N\u00e1poles barroca y de \u201cpreciosa mezcla de la promiscuidad\u201d? \u201cHe aplicado a N\u00e1poles una frase del profeta Ezequiel sobre la Jerusal\u00e9n asediada: \u00b4Ella, la ciudad, es la olla y nosotros somos la carne\u00b4. Fui ni\u00f1o en una ciudad olla, pero tuve que leer el Antiguo Testamento para saberlo\u201d, acota, en otro fragmento.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 bLKxAW image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 fymITn\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/una-declaracion-de-amor-del-italiano-erri-de-luca-a-su-napoles-natal-2.jpg\"><img alt=\"Erri de Luca. Foto: Archivo Clar\u00edn.\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/una-declaracion-de-amor-del-italiano-erri-de-luca-a-su-napoles-natal-2.jpg\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"future\" loading=\"lazy\"><span class=\"epigraphe\">Erri de Luca. Foto: Archivo Clar\u00edn.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"43.93175074184\">\n<p>El f\u00fatbol, la infancia y los adultos, el amor por el viento y los muelles, las creencias religiosas, postales de nervios, risas, excesos y necesidades.<strong> \u201c<a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/Erri-Luca-verguenza-sentimiento-politico_0_EkRcpTGpx.html?srsltid=AfmBOorr8IueQ4WycaIt701NxmmhJY7zCpukJmDwQaSVHtT8RPf7uOmn\" target=\"_blank\" title=\"N\u00e1poles \" alt=\"N\u00e1poles \" rel=\"noopener noreferrer\">N\u00e1poles <\/a>me adiestr\u00f3 los sentidos, de modo que pude conservar mi puesto en la mara\u00f1a ac\u00fastica de un taller, en el polvo perpetuo de las obras\u201d<\/strong>, desliza De Luca, nacido en 1950.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p>La pelota, para De Luca, era un juego de suburbios. Y<strong> lo ubica a Maradona como el astro m\u00e1s fulgurante<\/strong>, un deportista adelantado a su tiempo y arquitecto del \u201ctriunfo breve\u201d que subsiste perfecto en la memoria; no las docenas de t\u00edtulos de liga, sino el par.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"37.061728395062\">\n<p>\u201c<strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/revista-n\/ideas\/psicoanalisis-adolescencia-momento-libera-verbo-amar_0_D6iW7NboH.html?srsltid=AfmBOoqJ3UmQunv3CQ3O4qbIltS_K1nQlfymCQoxAavL1QNcfWV0foOJ\" target=\"_blank\" title=\"N\u00e1poles\" alt=\"N\u00e1poles\" rel=\"noopener noreferrer\">N\u00e1poles<\/a>, ciudad anarquista, recibi\u00f3 a Maradona como un regalo de Am\u00e9rica del Sur,<\/strong> cual contrapartida de los millones de emigrantes que zarparon desde el muelle de Beverello hacia el R\u00edo de la Plata. Su pie izquierdo fue el m\u00e1s sofisticado instrumento de precisi\u00f3n de la geometr\u00eda y de los malabares del f\u00fatbol\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"48\">\n<p>Entre las p\u00e1ginas que incluyen semblanzas del comediante Tot\u00f2 y Giancarlo Siani, el periodista asesinado por la Camorra, o el teatro pol\u00edtico de Dario Fo en los 70, surgen reflexiones sobre la propia escritura. \u201cQuien escribe no debe ocupar demasiado espacio ni tampoco demasiado silencio a su alrededor. He escrito en lugares estrechos e inc\u00f3modos porque provengo de la tupida humanidad de una ciudad abarrotada: ni puertas ni ventanas atrancadas salvaban del portaje sonoro de peleas, discusiones, comidas, cisternas, fiestas, lutos e insomnios ajenos. No pod\u00eda uno oponerse, taparse los \u00f3rganos: la densidad desbordaba, consum\u00eda el aire. <strong>El dialecto era una lengua de asfixiados<\/strong>: conciso, para emplear menos aire\u201d, dice, haciendo un racconto de su prosa plebeya.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Relatos o\u00eddos en la ni\u00f1ez<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"39\">\n<p>Y resuenan los ecos de los relatos o\u00eddos en la ni\u00f1ez de una ciudad extenuada y estremecida, como los narrados por su madre y su padre, que <strong>volvi\u00f3 a hablar en napolitano mientras agonizaba<\/strong>. Lo sagrado y lo pagano, la sangre y la pasi\u00f3n de la pesca en una ciudad que fue invadida por Norteam\u00e9rica, convertida en el burdel de paso de los marines y en \u201cel dinero f\u00e1cil de los puertos militares del mundo\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"41\">\n<p>En otro rinc\u00f3n,<strong> el escritor italiano se permite una denuncia de la arrogancia viril y la violencia machista<\/strong>. \u201cSoy testigo y part\u00edcipe de una decadencia del g\u00e9nero masculino, al que veo vacilar ante el femenino con una consternaci\u00f3n que al final de convierte en furiosa arremetida contra las mujeres. Lo que acaba matando a muchas j\u00f3venes es la rabia por el complejo de inferioridad que sienten algunos hombres rechazados\u201d, dice, alrededor de soldados, pastas y apostillas de lo que escribieron otros sobre la ciudad, como Conrad y J\u00fcnger.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"40\">\n<p>Especie de memorias del desarraigo, entre el diario \u00edntimo y la cr\u00f3nica hist\u00f3rica y de viajes, con una l\u00edrica precisa y llena de im\u00e1genes, N<em>a<\/em>p\u00e1trida \u2013publicado por primera vez en 2006\u2013 <strong>es tan minimalista como encantador, tan nost\u00e1lgico como l\u00fadico<\/strong> en la belleza de la sustracci\u00f3n que ondula sobre el pueblo tel\u00farico, ese lenguaje que parece contagiar con el pulso de su respiraci\u00f3n porque \u201cel cuerpo produce rimas f\u00edsicas\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 lkfeNa container-text text-embed\" readability=\"33\">\n<p><strong><em>Nap\u00e1trida<\/em>, de Erri De Luca (Perif\u00e9rica).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Erri De Luca se fue de su casa en 1968, a los dieciocho a\u00f1os, \u201ctras una infancia soportada como una cuarentena\u201d. 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