{"id":96394,"date":"2024-12-07T15:00:42","date_gmt":"2024-12-07T15:00:42","guid":{"rendered":"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/redescubriendo-hebe-uhart-relatos-marcaron-inicios-literarios_0_8TOE2gVGEq.html"},"modified":"2024-12-07T15:00:42","modified_gmt":"2024-12-07T15:00:42","slug":"redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/12\/07\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios\/","title":{"rendered":"Redescubriendo a Hebe Uhart: los relatos que marcaron sus inicios literarios"},"content":{"rendered":"<p><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios.jpg\"><\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"34.606719367589\">\n<p>A los setenta a\u00f1os, cuando era reconocida por su maestr\u00eda en el g\u00e9nero, <strong><a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/tema\/hebe-uhart.html?srsltid=AfmBOoqjyQHj7qqBzwP_FqWX9QT0ztC_0_eKmPr4DxLMIqU5f1Pr9xWO\" target=\"_blank\" title=\"Hebe Uhart\" alt=\"Hebe Uhart\" rel=\"noopener noreferrer\">Hebe Uhart<\/a> dej\u00f3 los cuentos y empez\u00f3 a escribir cr\u00f3nicas<\/strong>. Cinco libros en menos de una d\u00e9cada dieron cuenta de otra producci\u00f3n notable, que dej\u00f3 en segundo plano a la narrativa.<strong><em> <a href=\"https:\/\/www.adrianahidalgo.com\/libro\/impresiones-de-una-directora-de-escuela-hebe-uhart\/\" target=\"_blank\" title=\"Impresiones de una directora de escuela\" alt=\"Impresiones de una directora de escuela\" rel=\"noopener noreferrer\">Impresiones de una directora de escuela<\/a><\/em><\/strong> reedita la zona menos transitada por la cr\u00edtica y los lectores: <strong>sus <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/tesoros-hebe-uhart-encontraba-pueblos-pequenos-maravillan-lectores-eeuu_0_FUiiAKel90.html?srsltid=AfmBOooA4W00NYSruLqc1J5cMuq_wydF0u7wPkQtyiPzTVJxj35w4tku\" target=\"_blank\" title=\"primeros \" alt=\"primeros \" rel=\"noopener noreferrer\">primeros <\/a>cuatro libros<\/strong>, cuando Uhart acababa de recibirse como profesora de Filosof\u00eda y <strong>trabajaba como docente en escuelas del conurbano.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"34.383802816901\">\n<p>El t\u00edtulo del libro que acaba de publicar Adriana Hidalgo destaca <strong>uno de los grandes cuentos de <a href=\"https:\/\/www.clarin.com\/cultura\/murio-hebe-uhart-esplendida-narradora-argentina_0_Sraeq9E2G.html?srsltid=AfmBOorLeUbkSU81Y4A6djzFArie0VqCUFwaNJh-LfIxFhtMNTqx6kJY\" target=\"_blank\" title=\"Uhart \" alt=\"Uhart \" rel=\"noopener noreferrer\">Uhart<\/a><\/strong>y una tem\u00e1tica que tambi\u00e9n puede apreciarse en<strong> \u201cLa se\u00f1orita Irma\u201d<\/strong>, donde una empe\u00f1osa maestra hace \u201cdramatizaciones\u201d con sus alumnos y tropieza con la burocracia escolar.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"42\">\n<p>El volumen integra los relatos de <em>Dios, San Pedro y las almas<\/em> (1962), <em>Eli, eli, lama, sabacthani?<\/em> (1963), <em>La gente de la casa rosa<\/em> (1970) y <em>El bud\u00edn esponjoso<\/em> (1977) y entre otros aspectos de la obra permite apreciar el <strong>temprano inter\u00e9s de Uhart<\/strong> por <strong>\u201csaber observar y escuchar c\u00f3mo habla la gente\u201d<\/strong>, como enfatizaba en sus talleres literarios.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"40\">\n<p>Uhart (Moreno, provincia de Buenos Aires, 1936 \u2013 Buenos Aires, 2018) le prestaba poca atenci\u00f3n a aspectos de los libros que suelen preocupar a los escritores, como la portada, las caracter\u00edsticas de las solapas y las contratapas o la letra chica de los contratos.<strong> Las primeras ediciones de sus libros aparecieron bajo el signo de la informalidad y tuvieron una circulaci\u00f3n restringida.<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 cynXbu image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 kOjRiQ\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-2.jpg\"><img alt=\"Hebe Uhart por Alejandra L\u00f3pez. Gentileza Alejandra L\u00f3pez.\" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-2.jpg\"><span class=\"epigraphe\">Hebe Uhart por Alejandra L\u00f3pez. Gentileza Alejandra L\u00f3pez.<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"36\">\n<p>La excepci\u00f3n pudo ser <em>La gente de la casa rosa,<\/em> publicada por Fabril, pero poco despu\u00e9s la empresa quebr\u00f3 y<strong> la edici\u00f3n se perdi\u00f3<\/strong>. <em>El bud\u00edn esponjoso<\/em> sali\u00f3 con el sello de una fugaz editorial llamada Cuarto Mundo y<strong> la tirada termin\u00f3 vendida como papel<\/strong>.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"43\">\n<p><em>Dios, San Pedro y las almas<\/em> se public\u00f3 en Rosario, donde Uhart se mud\u00f3 durante un a\u00f1o para terminar de cursar la carrera de Filosof\u00eda y tambi\u00e9n, seg\u00fan el testimonio de la escritora Nora Avaro, para <strong>distanciarse \u201cde un hombre inconveniente\u201d que la requer\u00eda amorosamente<\/strong>. La editorial, Menhir, fue un invento compartido con uno de sus profesores, \u00c1ngel Cappelletti, y una forma de presentar una edici\u00f3n de autor.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"37\">\n<p>\u201cYo me preguntaba qu\u00e9 relaci\u00f3n hab\u00eda que tener con los cr\u00edticos, si se les agradec\u00eda o no \u2013cont\u00f3 Uhart en una entrevista\u2013. Me entusiasm\u00e9 tanto que me suscrib\u00ed a una agencia que te mandaba los art\u00edculos de diarios en los que aparec\u00eda tu nombre. Pens\u00e1s que porque te sacaron tres cr\u00edticas vas a seguir saliendo\u2026 <strong>Cuando vi que ya no ven\u00edan tantos art\u00edculos con mi nombre, le dije adi\u00f3s a los recortes<\/strong>\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>De familia extra\u00f1a<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"42\">\n<p>Uhart particip\u00f3 durante su juventud en actividades de la Acci\u00f3n Cat\u00f3lica y su hermano, fallecido a los 27 a\u00f1os en un accidente de tr\u00e1nsito, fue sacerdote. <strong>La religi\u00f3n y la Iglesia son tema de varios de sus cuentos iniciales<\/strong>. En el que da t\u00edtulo al primer libro, San Pedro le pone notas a las almas, Dios se muestra m\u00e1s ben\u00e9volo y comprensivo al revisar las calificaciones y todos terminan tomando el t\u00e9; otro, \u201cTiempos nuevos\u201d, relata el modo en que las corrientes de renovaci\u00f3n de la Iglesia durante los a\u00f1os 60 llegan al pueblo de Moreno y las reacciones que provoca en la comunidad religiosa, a trav\u00e9s de graciosos contrapuntos entre un joven p\u00e1rroco innovador y los fieles apegados m\u00e1s por la rutina que por la fe a las pr\u00e1cticas tradicionales.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 cynXbu image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 kOjRiQ\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-3.jpg\"><img alt=\"Hebe Uhart. Archivo Clar\u00edn\" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-3.jpg\"><span class=\"epigraphe\">Hebe Uhart. Archivo Clar\u00edn<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"36\">\n<p><strong>En otros cuentos se trasluce la inspiraci\u00f3n autobiogr\u00e1fica<\/strong>. \u201cEl recital de piano\u201d da cuenta de la relaci\u00f3n entre la ni\u00f1a Hebe y su madre, atravesada por \u201cuna sensaci\u00f3n difusa, de que algo no estaba bien\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"37\">\n<p>El malestar se exterioriza con <strong>enso\u00f1aciones alrededor de la muerte y con la ropa<\/strong>: la hija es forzada a heredar los vestidos de una prima, que le quedan grandes e inc\u00f3modos. La madre est\u00e1 asociada adem\u00e1s a la transmisi\u00f3n de una memoria familiar, un pasado vivido en el campo que resplandece como una \u00e9poca m\u00e1s plena en contraposici\u00f3n con el presente.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"36\">\n<p>Las historias que Uhart atribuy\u00f3 a relatos de su madre funcionan como un sustrato en sus primeros cuentos. Pero <strong>no se trata de lo anecd\u00f3tico sino de un descubrimiento del lenguaje <\/strong>que est\u00e1 alterado por la mezcla y por las transformaciones que producen en particular los abuelos maternos, inmigrantes toscanos.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"37\">\n<p><strong>El o\u00eddo de Uhart ya est\u00e1 listo para descartar los registros cultos y urbanos del lenguaje <\/strong>y escuchar a personajes raros y levemente corridos de la norma, extranjeros a la deriva, migrantes e ind\u00edgenas, como expone su obra posterior.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p>En \u201cMi t\u00edo de Lima\u201d,<strong> la abuela habla un cocoliche<\/strong> formado por medias palabras y entonaciones de la lengua: \u201cel italiano que ella hablaba era un idioma propio, una mezcla, y cuando ten\u00eda que hablar con unas amigas italianas dec\u00eda a todo que s\u00ed para abreviar, pero la mitad no entend\u00eda\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"41\">\n<p>El pariente lejano que irrumpe en ese cuento obliga a revisar una filiaci\u00f3n que es confusa y se complica por los malentendidos. Uhart observa los honores de entrecasa que se tributan al reci\u00e9n llegado,<strong> formas de sociabilidad que resultan absurdas y que son contadas desde la percepci\u00f3n infantil.<\/strong> \u201cFinalmente, mi mam\u00e1 sali\u00f3, ya con cara de recibir visita \u2013escribe\u2013. La cara de visita era para todos igual: afable, cort\u00e9s, casi siempre desenvuelta, como si de antemano descontara que iba a recibir un gran placer\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-198be8ec-0 cynXbu image-embed image-embed \"><picture class=\"sc-198be8ec-1 kOjRiQ\"><source media=\"(min-width: 975px)\" width=\"720\" height=\"480\" srcset=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-4.jpg\"><img alt=\"Hebe Uhart. Archivo Clar\u00edn\" loading=\"lazy\" width=\"720\" height=\"480\" decoding=\"async\" data-nimg=\"1\" src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/redescubriendo-a-hebe-uhart-los-relatos-que-marcaron-sus-inicios-literarios-4.jpg\"><span class=\"epigraphe\">Hebe Uhart. Archivo Clar\u00edn<\/span><span class=\"bkg\"><\/span><span class=\"picture-open\"><button class=\"open-image\" aria-label=\"Open Image\"><\/button><\/span><\/picture><\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"37\">\n<p><strong>Uhart parece reelaborar experiencias reveladoras de la infancia en otros relatos<\/strong>. \u201cEl amigo de Luisa\u201d pone en escena a un alter ego de la escritora y focaliza en las conversaciones que mantiene una ni\u00f1a con un vecino de su abuela; el encanto del cuento consiste en recuperar el misterio y la atracci\u00f3n de lo que justamente no es familiar. \u201cEl t\u00edo y la sobrina\u201d revive lo extraordinario en sentido infantil: la emoci\u00f3n por pasar unos d\u00edas fuera de casa, y tambi\u00e9n la perplejidad ante las indicaciones recibidas de la madre, como otra revelaci\u00f3n de la extra\u00f1eza que impregna a lo familiar.<\/p>\n<\/div>\n<p><h2>Un modo de mirar<\/h2>\n<\/p>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"40\">\n<p><strong>Los personajes de Uhart invocan normas que deber\u00edan guiarlos en la vida cotidiana<\/strong>: los diez mandamientos, en el cuento \u201cGenaro\u201d, sobre un inmigrante que vende \u201ctoda clase de aves\u201d, o las virtudes teologales en \u201cAgustina y su marido\u201d, donde un matrimonio cultiva una rutina tan r\u00edgida como disparatada. Pero entre los principios y las situaciones con que confrontan hay un desajuste, y el relato pone el foco en esa desconexi\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"36\">\n<p><strong>Las conversaciones son el centro de sus ficciones<\/strong>. Uhart dec\u00eda en los talleres literarios que lo importante no eran los hechos sino c\u00f3mo impactaban y eran contados por los personajes. No segu\u00eda ninguna convenci\u00f3n: contra la regla cl\u00e1sica de que el efecto de una narraci\u00f3n se logra en el desenlace, sus textos pueden dejar en suspenso las situaciones o desinteresarse de la an\u00e9cdota.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"38\">\n<p><em>La gente de la casa rosa <\/em>se public\u00f3 con un pr\u00f3logo de <strong>Haroldo Conti<\/strong>. El respaldo del autor de <em>Sudeste <\/em>significaba una consagraci\u00f3n en el momento de publicaci\u00f3n del libro, pero <strong>Uhart no le dio importancia<\/strong>. Los elogios le resultaron indiferentes, desde los hiperb\u00f3licos \u2013\u201cHebe Uhart es la mejor escritora argentina\u201d, dicho por Fogwill\u2013 hasta los comentarios que recib\u00eda de los lectores.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"36\">\n<p>La escritura es un oficio como cualquier otro y<strong> no hay escritores sino personas que escriben, seg\u00fan los t\u00e9rminos de Uhart<\/strong> y esas ideas explican su desinter\u00e9s por los juicios de la cr\u00edtica.<em> Impresiones de una directora de escuela<\/em> reafirma lo extraordinario de su experiencia y el sentido de unidad que construye la obra alrededor de un modo de mirar y de escuchar que tiene una marca inconfundible.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"sc-80531b6b-0 chRIGJ container-text text-embed\" readability=\"33\">\n<p><strong><em>Impresiones de una directora de escuela<\/em>, de Hebe Uhart (Adriana Hidalgo).<\/strong><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A los setenta a\u00f1os, cuando era reconocida por su maestr\u00eda en el g\u00e9nero, Hebe Uhart dej\u00f3 los cuentos y empez\u00f3 a escribir cr\u00f3nicas. 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