{"id":96404,"date":"2024-12-07T06:00:11","date_gmt":"2024-12-07T06:00:11","guid":{"rendered":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/12\/07\/la-mirada-de-lucrecia-martel\/"},"modified":"2024-12-07T06:00:11","modified_gmt":"2024-12-07T06:00:11","slug":"la-mirada-de-lucrecia-martel","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/2024\/12\/07\/la-mirada-de-lucrecia-martel\/","title":{"rendered":"La mirada de Lucrecia Martel"},"content":{"rendered":"<div class=\"media_block\"><\/div>\n<div><img src=\"http:\/\/cordobateve.net\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/la-mirada-de-lucrecia-martel.jpg\" class=\"ff-og-image-inserted\"><\/div>\n<p>Crec\u00ed en una familia en donde el cine siempre fue un tejido com\u00fan que me hizo aprender, descubrir, fantasear, imaginar. Con mi pap\u00e1 miraba las de terror y las de zombis; con mi mam\u00e1 hist\u00f3ricas, desde Asterix a Ben-Hur; con la t\u00eda Clyde, melodramas; con mi t\u00edo Evaristo, westerns. Fue m\u00e1s tarde, ya en la universidad, donde empec\u00e9 a intuir una relaci\u00f3n entre g\u00e9neros cinematogr\u00e1ficos y g\u00e9neros sexuales.<\/p>\n<p>No me imagin\u00e9 que estas experiencias pre-acad\u00e9micas se volver\u00edan tan presentes a la hora de explorar la obra de Lucrecia Martel.<\/p>\n<p>Hace poco m\u00e1s de veinte a\u00f1os me encontr\u00e9 por primera vez con su cine. En esa \u00e9poca ya hab\u00eda salido del cascar\u00f3n familiar y me rodeaba de cin\u00e9filos y cr\u00edticos. Mi hermano se burlaba de ellos describi\u00e9ndolos como \u201ccriaturas de anteojos de marco grueso y bolsitos cruzados al pecho\u201d. Gesticulaban fuerte, compet\u00edan por sus opiniones, se volv\u00edan locos por las listas. Era mi mundo, me gustaba estar ah\u00ed, aunque a la vez sent\u00eda cierto desajuste o extra\u00f1eza. El 2001 yo estaba trabajando de \u00e1ngel en el Bafici. Ven\u00eda totalmente intoxicada de cine, fiestas, gente, lecturas. El d\u00eda despu\u00e9s me compr\u00e9 una entrada para ver una pel\u00edcula de una directora poco conocida pero de la que se ven\u00eda hablando bastante. Vi La Ci\u00e9naga y me desarm\u00f3; desat\u00f3 una mutaci\u00f3n que es la que intento compartir en este libro.<\/p>\n<div class=\"subscription\" readability=\"6.683257918552\">\n<p> Esto no les gusta a los autoritarios <\/p>\n<div class=\"subscription__container\" readability=\"6.1467391304348\">\n<div class=\"subscription__text-wrapper\" readability=\"31.20652173913\">\n<p> El ejercicio del periodismo profesional y cr\u00edtico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los due\u00f1os de la verdad. <\/p>\n<\/p><\/div><\/div><\/div>\n<p>Esa comunidad pegajosa de mujeres tremendas me descoloc\u00f3. Recuerdo un estado de embriaguez diferente, un mareo y una certeza al mismo tiempo. Temblaba de miedo y emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>No entend\u00ed nada o, en realidad, sin poder procesarlo del todo, fue por la piel, en los o\u00eddos, que la pel\u00edcula me arrebat\u00f3. La caminata zombi de las reposeras de la primera escena y el cuento de la rata africana se conectaron con miedos bien cercanos.<\/p>\n<p>No puedo decir exactamente cu\u00e1ntas veces volv\u00ed a ver La ci\u00e9naga, primero en el cine y despu\u00e9s en DVD, pero s\u00e9 que en ese&nbsp;tiempo curs\u00e9 la materia de an\u00e1lisis y cr\u00edtica de Ana Amado. Gracias a sus apasionadas clases, descubr\u00ed el cine de Yazujiro Ozu y la perspectiva feminista. La c\u00e1mara ubicada a la altura del tatami, las historias de mujeres atrapadas en la familia y los famosos planos almohada (pillow shots) me animaron a mirar, preguntar y conversar. Este libro es una prolongaci\u00f3n de esas conversaciones, de las que tuvimos y de las que me hubiese gustado tener. No tengo dudas de que el espacio acad\u00e9mico, muchas veces denostado, puede ser tambi\u00e9n un&nbsp;lugar de vitalidad. Al menos a&nbsp;m\u00ed me abri\u00f3 para escribir desde un lugar nuevo, que apuntaba menos a clasificar y adjetivar, y m\u00e1s a expandir esa atm\u00f3sfera pantanosa que no me dejaba tranquila.<\/p>\n<p>Pasaron a\u00f1os. M\u00e1s de una d\u00e9cada desde el estreno de La ci\u00e9naga. Este ensayo empez\u00f3 tartamudeando, cuando poner en palabras lo que sent\u00eda parec\u00eda una expedici\u00f3n cuesta arriba. El cine de Lucrecia Martel hab\u00eda sido muy trabajado por un grupo de especialistas destacados del \u201cNuevo Cine Argentino\u201d y la sensaci\u00f3n que me transmit\u00edan era que \u201cya estaba todo dicho\u201d y volver sobre Martel era algo condenado a la repetici\u00f3n. Zama todav\u00eda no se hab\u00eda estrenado, hab\u00eda pocas entrevistas y materiales disponibles de esta directora. Sin embargo, en muy pocos a\u00f1os, este contexto inicial se modific\u00f3. La perspectiva de g\u00e9nero, as\u00ed como las pel\u00edculas y la presencia p\u00fablica de Martel, dejaron de ser una rareza y ahora tienen peso y espacio, una resonancia -tensa- en la vida cotidiana.<\/p>\n<p>As\u00ed me aventur\u00e9 a recorrer el cine de Martel, frecuentemente catalogado en la tradici\u00f3n moderna y autoral, desde algunos g\u00e9neros amigos de lo incierto. Propongo un camino personal, cercano, donde se mezclan la perspectiva feminista, la teor\u00eda queer, lo&nbsp;fant\u00e1stico, el terror y la ciencia ficci\u00f3n, porque en los miedos, las sorpresas y nervios ante lo extra\u00f1o, puede&nbsp;desatarse otra manera de concebir la realidad. El libro se llama Cruzando g\u00e9neros y busca acercar la obra marteliana como un portal, un cruce hacia lugares inesperados, que ojal\u00e1 puedan dar lugar a nuevas conversaciones.<\/p>\n<p>*Autora de Cruzando g\u00e9neros &#8211; Un recorrido por el cine de Lucrecia Martel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Crec\u00ed en una familia en donde el cine siempre fue un tejido com\u00fan que me hizo aprender, descubrir, fantasear, imaginar. Con mi pap\u00e1 miraba las de terror y las de zombis; con mi mam\u00e1 hist\u00f3ricas, desde Asterix a Ben-Hur; con la t\u00eda Clyde, melodramas; con mi t\u00edo Evaristo, westerns. Fue m\u00e1s tarde, ya en la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":96405,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[22],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96404"}],"collection":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=96404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/96404\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/96405"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=96404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=96404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/cordobateve.net\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=96404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}