La pre apertura marca el ritmo de esta tercera edición de Affair que abrió ayer al público, pero ya tiene a los galeristas con una sonrisa ancha. Sí, se vende bien y hay entusiasmo en el público, a la vez que se observa mucho interés en una generación más joven que se anima a comprar su primera obra de arte.

Hasta el domingo, de 14 a 20, Affair ofrece piezas a precios accesibles, pero además están allí los galeristas con entusiasmo explicando el proceso de cada proyecto expuesto.

Gachi Prieto que comparte espacio con AnTeNa (con un singular proyecto sonoro) llevó y vendió obra de Daniel García, pequeña y de un preciosismo notable. Los artistas que llevó la galerista que es invitada por la galería residente son, además de García, Andrés Waissman, Verónica di Toro, Julia Masbernat, el colombiano Sebastián Camacho, el chileno Carlos Camacho entre varios más. Ya en la apertura Gachi Prieto había vendido varias obras. Las de García, por ejemplo, en 1100 dólares.

Recorrimos la Feria junto con la curadora Florencia Battiti, quien destacó la presencia de las dos galerías internacionales este año: una de Uruguay y otra de Chile.

La particularidad de poner a dialogar a artistas consagrados con artistas que están haciéndose un lugar en la escena artística se convertirá en el hito de esta edición. Resulta natural ver un Berni junto a una obra de Yuyo Gardiol, que son fotografías intervenidas y abstractas que la artista hace sobre su propia piel, como ocurre en el espacio de Crudo que este año invitó a Rubbers.

En Oficina de Proyectos nos recibe Silvie Badariotti que exhibe las flores de cerámica de Nicola Costantino, de una belleza muy particular. De ese proyecto que la artista tituló PaRDes ya se vendieron cinco obras y se reservaron tres más. El promedio son 500 dólares por obras.

Además están en la vidriera los trabajos en pequeño formato de Nora Iniesta y nuevos trabajos de Marcos López, que avanzó sobre otro tipos de materialidades.

Galería Acéfala vendió cuatro obras en los dos días de pre apertura, entre 250 y 600 dólares, en tanto Wunsch hizo lo propio con cinco piezas de Adriana Carambia, cuyos valores oscilaron entre 100 y 600 dólares.

Hay más cifras auspiciosas, pero preferimos continuar disfrutando de la diversidad de las obras y los artistas. Por ejemplo, descubrimos a Rodrigo Reinoso, hijo de Pablo Reinoso –el artista argentino residente en París que llegó con su obra al Eliseo, sede del gobierno francés-, con dos pinturas expuestas en Affair. La instalación Torre Respirante, de Pablo Reinoso, acaba de presentarse en el Museo Nacional de Bellas Artes esta semana, como parte de la edición de BienalSur.

Más que contentos encontramos a Ismael Abrahan y Leo Mayer, directores de Almacén. El segundo día llevaban dos ventas de la propuesta principal y una obra de su trastienda. La galería está presentando piezas de Kalil Llamazares y Mariquena Vallejo, artistas de su staff permanente, junto a Ramiro Pasch como artista invitado.

Precisamente el temple al huevo sobre lino montado sobre tabla de Pasch, titulado “Trepidación generacional”, fue la pieza más grande vendida por Almacén. Los valores fueron de 300 a 1800 dólares.

La historia de Almacén es interesante: hace cinco años en plena pandemia abrieron una galería virtual para los artistas que se habían quedado sin espacios expositivos y asistirlos en sus ventas. Abrieron luego en San Nicolás, provincia de Buenos Airs, la HomeGallery en su propia casa y poco después nació “la” Almacén, como la llaman.