Artistas, coleccionistas, mecenas, curadores y otros intelectuales se congregaron el viernes pasado en el auditorio del Malbapara participar de “Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. El encuentro permitió ver y escuchar de primera mano a personalidades de las artes plásticas para tomarle el pulso al estado del campo. O, al menos, a una buena parte de él.

“Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. Foto: gentileza Malba.

Organizado por Malba Programas Públicos, el Seminario se desplegó a lo largo del viernes. Luego de las palabras inaugurales de Teresa Bulgheroni, la vicepresidenta de la entidad, cinco mesas buscaron bosquejar, con distintos matices y tonos, el estado del arte actual en América Latina.

El primer panel, moderado por María Amalia García, se dividió en dos instancias; en la primera expuso el artista argentino radicado en Berlín Tomás Saraceno, que explicó su proyecto “Santuario del Agua”, obra en construcción en Salinas Grandes, Salta.

El valor del agua

La iniciativa artística busca reivindicar el valor del agua y la sal, dos elementos esenciales de la geografía, la economía y la cultura de las comunidades de la región. “Es un lugar muy disputado, porque hay muchos intereses geopolíticos”, reconoció Saraceno respecto de la locación donde se desarrolla la obra.

El Santuario del Agua, o Puri Nuckyumtur en kunza y quechua, se monta con ladrillos de sal y agua y surge en articulación con el trabajo de las comunidades agrupadas en la Red Atacama, un espacio organizativo que tiene como objetivos la posesión ancestral del territorio, el respeto de su patrimonio y de la cosmovisión indígena y la preservación de su lengua”, como señaló Iván Arjona, miembro de la nación atacama y docente e investigador de la Universidad Nacional de Salta (UNSA).

La obra, una vez terminada, representará cuatro domos que expresan la visión de mundo de los pobladores originales de Salinas Grandes y Laguna de Guayatayoc.

“Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. Foto: gentileza Malba.

De acuerdo con Saraceno, se estima que la obra estará terminada el 27 de marzo próximo. Natalia Flores, referente de las 11 comunidades de la Red Atacama, contó que está “en el día a día” de la construcción, y recalcó: “Será fantástico que esto se termine”, para que así especialmente los jóvenes de la zona no necesiten migrar a las ciudades y aprovechen el crecimiento del turismo que puede traer el Santuario del Agua.

En la segunda instancia del primer panel, dialogó con García la artista brasileña Beatriz Milhazes. Ella, formada originalmente en Comunicación Social y que vive y trabaja en Río de Janeiro, ha expuesto en bienales como las de Sídney, Shanghái, Venecia y, por supuesto, en la de San Pablo.

Y ha presentado sus trabajos en el Malba. En la jornada del viernes, se explayó sobre “Pietrolina”, una instalación que conecta los dos edificios del Museo de Arte paulista. La obra se inspira en Río y en distintos elementos de la cultura de los carnavales cariocas.

“La composición evoca los ritmos y la sucesión de una procesión de carnaval”, explicó Milhazes, cuya madre era profesora de Historia del Arte. También detalló otros trabajos suyos, la presencia del collage en ellos y cómo, en su caso, “la pintura es un retorno a la tela en blanco y la tela en blanco siempre es un desafío”.

El segundo panel se enmarcó en Viva Frida, la exposición sobre la artista mexicana que se inauguró oficialmente el sábado, como parte central de los veinticinco años del Malba.

La moderación estuvo a cargo de Elina Costantini, directora de la Semana de la Alta Costura Argentina y directora general de la muestra, y participaron, en un primer bloque, la curadora de la misma, Circe Henestrosa, y la historiadora israelí Gannit Ankori, y, en un segundo, la directora del Museo Frida Kahlo, Perla Labarthe, y Jessica Serrano, del Banco de México.

Elina Costantini en “Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. Foto: gentileza Malba.

Un testimonio especialmente valioso fue, vía videollamada, el de Arturo Estrada, antiguo alumno de Frida en la materia Taller de Óleo, en la Escuela de Pintura y Escultura del DF. “Era una mujer activa libre en todo sentido, entusiasta. ‘¿Te gusta esto? Ándale’, decía”, recordó el hombre.

Henestrosa y Ankori detallaron la presencia de la etnicidad, los roles de género y la discapacidad en la obra de la artista mexicana. Recordaron que ella reivindica su “mixtura” en tanto hija de madre indígena y padre inmigrante europeo, y que había aprendido mucho de su progenitor.

También profundizaron en el vínculo entre fotografía y pintura en Kahlo, y Ankori remarcó de ella, entre otros elementos, “los corsets como obra de arte”. Y añadió que fue durante un viaje a Nueva York cuando acentuó “su identidad étnica” para diferenciarse “de los gringos”.

Después, Labarthe explicó la historia de la famosa “Casa Azul” de Kahlo y su conversión en museo. “La Casa Azul es un lugar donde podemos entender a Frida Kahlo desde una visión humana”, dijo la directora de la institución, y agregó: “Me gusta pensar en la Casa Azul y en Frida Kahlo como en cualquier persona que necesita un hogar para vivir y ese hogar se va transformando según las necesidades de las personas”.

Junto con Serrano coincidieron en que la casa, además de un lugar de inspiración, también fue “un lugar para sanar”, especialmente después del grave accidente que sufriera a sus 18 años.

“Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. Foto: gentileza Malba.

Turno del coleccionismo

El turno del coleccionismo llegó con el tercer panel, en donde Patrizia Sandretto Re Rebaudengo, coleccionista italiana y fundadora de la Fondazione Sandretto Re Rebaudengo, conversó con Carmen Reviriego, historiadora del arte y presidenta de Fundación Callia.

“Detrás de cada obra hay una persona”, dijo la mujer nacida en Turín, y contó que prefiere adquirir “obras que hablan de temas políticos, sociales, inclusivos, de ecología, género, y los temas más fuertes del momento en que la obra ha sido producida”. Subrayó que le parece muy importante visitar los talleres de los artistas y destacó especialmente al argentino Adrián Villar Rojas.

En el cuarto panel, H.E. Sheikha Al Mayassa bint Hamad bin Khalifa Al Thani, presidenta de Qatar Museums, conversó con Glenn Lowry, historiador del arte y director del Museum of Modern Art (MoMA) de Nueva York entre 1995 y 2025.

La funcionaria qatarí celebró la “diplomacia de la cultura”, y relacionó los planes de su país con la intención de prolongar el impacto del Mundial de Fútbol de 2022 en el campo de las artes, expansión que ya tenía antecedentes con vínculos establecidos con países como Japón y Brasil. Y destacó el interés de Qatar en las relaciones con “Argentina y Chile”.

“Latinoamérica en escena. Seminario Internacional Malba 25”, en el marco del vigésimo quinto aniversario de la creación del museo. Foto: gentileza Malba.

Por último, el presidente de Malba, Eduardo Costantini, entrevistó a Patricia Phelps de Cisneros, venezolana y una de las coleccionistas de arte latinoamericano más relevantes a nivel internacional, con un recorrido que abarca desde la abstracción geométrica hasta las culturas indígenas del Amazonas. “Patricia es una institución dentro de otra institución, que es el MoMA”, señaló Costantini.

Phelps de Cisneros recordó que comenzó el coleccionismo “cuando no había Internet” y había menos conocimiento entre sí por parte de los coleccionistas y los artistas de América Latina. Ese déficit fue, según ella, el impulso para desarrollar su vocación y, junto a su marido, buscaron crear “puentes de entendimiento”.

Ella se mostró “orgullosa” de ser latinoamericana y destacó que patrocina especialmente investigación y becas de pasantías. “Tenemos que crear mucho más material para ser leído en inglés y en español”, aseguró. Con ese diálogo entre ella y Costantini se cerró una jornada en donde el arte latinoamericano fue pensado y sentido.