Siempre ha habido algo de fascinación con los grandes criminales, y en 2002, Steven Spielberg quiso su oportunidad para demostrarlo con ‘Atrápame si puedes’. Leonardo DiCaprio interpretaba a un estafador en constante huida hacia adelante, que hizo toda una fortuna haciéndose pasar por piloto, abogado o médico antes casi de cumplir la edad legal de beber en Estados Unidos. Spielberg usaba su buena mano habitual para narrar su vida de forma estimulante y a veces hasta enternecedora, y no son pocos los que la consideran una de sus mejores películas.
La parte más sorprendente era saber que esto estaba basado en hechos reales. Concretamente la historia de Frank Abagnale Jr, nacido en Nueva York en 1948 y que ponía toda una vida de cómicas y entretenidas fechorías en una autobiografía de 1980 que Spielberg usaría directamente de referencia. En ella se detallan hechos que llegarían directamente a la película, como hacerse pasar exitosamente por piloto de Pan American World Airways, aerolínea con la que hizo supuestamente 250 vuelos y le permitió visitar hasta 26 países.
Esto es, claro, si la mayor estafa de este estafador no hubiera sido precisamente mentir al mundo entero con su historia. Es lo que en 2020 proclamaba el periodista Alan C. Logan, que tras hacerse famoso por desenmascarar al estafador Robert Vernon Spears y documentándose para un nuevo libro empezó a notar algo raro en la historia de Abagnale. Al contrario que Spears, cuyas pesquisas criminales eran contrastables a través de investigaciones exhaustivas, sus búsquedas sobre Abagnale no apoyaban las historias que este había contado.
En su libro el periodista se planteaba incluso que todo fuese mentira. Uno de los aspectos clave de la historia de Abagnale es su etapa como supuesto piloto de TWA, aerolínea para la que trabajaría después de Pan Am en Luisiana y que le permitiría amigarse con la azafata de vuelo Paula Parks. Logan sí lograba encajar a Parks en su historia, pero de manera mucho menos romántica. «La siguió por toda la costa este, averiguó su horario de trabajo mediante engaños y básicamente la acosó», revelaba en un podcast. Logró robarle 1.200 dólares en cheques a la familia de Parks antes de ser detenido, pero no encontró ninguna prueba de las ganancias millonarias a las que Abagnale hacía referencia.
Según Logan, esto crea una cronología para su juventud completamente diferente y mucho menos cinematográfica. Con la historia de haber estado en huida desde los 16 a los 20 años siendo «totalmente ficticia» por una razón muy sencilla: «Registros públicos que he obtenido muestran que fue confinado en prisión la mayor parte del tiempo durante esos años». ¿Adónde le ha llevado toda esa vida de engaños y fechorías? Irónicamente a un trabajo en seguridad. Hoy Abagnale lleva una consultoría que se encarga de delitos como crímenes cibernéticos, estafas y suplantaciones de identidad. A no ser, claro, que esto también se lo esté inventando.
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