

Sorpresa en la escena cultural. Tras conversar con Clarín sobre la programación que este año desplegará el Malba, con motivo de su 25 cumpleaños y la incorporación de la Colección Daros, el director artístico del museo, el brasileño Rodrigo Moura, deja su cargo.
Así lo anunció el Malba a través de un comunicado que titula “Anuncio. Tras un año de gestión y a partir de febrero de 2026, Rodrigo Moura dejará su cargo como director artístico del museo”.
El museo justifica la desvinculación en una “modificación sustancial en las prioridades institucionales” a partir de la adquisición de la Colección Daros Latinamerica, que incorpora más de 1.200 obras contemporáneas; el proyecto de ampliación del museo; la construcción de una nueva reserva técnica para albergar su creciente acervo, y el manejo integral de la Colección Malba–Costantini.
El texto realza que “se inicia un nuevo período en la historia del museo fundado en 2001. De cara a su 25º aniversario, el Malba comienza una nueva etapa institucional orientada a acompañar su crecimiento y proyección futura. Para alcanzar estos objetivos, se avanzará en una reestructuración del organigrama ejecutivo, liderada por un Director Ejecutivo (CEO), lo que implicará ajustes en la organización y en las dinámicas de trabajo conjunto”.
Lo que resulta curioso, dado que estas decisiones de índole empresarial e institucional no se prohíjan en una semana, es que cuando Clarín entrevistó a Moura hace apenas diez días, el tema de su desvinculación no estuvo sobre la mesa.
En la entrevista publicada por Clarín el 16 de enero, el director artístico habló sobre los planes futuros y el vasto programa que este año, cuando el museo cumple 25 años, se pone en marcha para expandir la marca Malba.
Fuentes cercanas al Malba señalaron que la salida de Rodrigo Moura de la dirección artística del museo “fue consensuada”. Sin perjuicio de lo cual, todo parece indicar que “el común acuerdo” fue conversado en la última semana, pero no estuvo en consideración cuando Clarín entrevistó al director hace diez días.
El comunicado de la institución destaca las palabras de despedida de Rodrigo Moura: “Ha sido un gran privilegio trabajar en Malba en este momento en que esta importante institución se acerca a su 25º aniversario. Agradezco profundamente a mis colegas y a las personas e instituciones con las que trabajé, y espero poder seguir acompañando al museo en el desarrollo de sus próximos capítulos”.
El texto incluye una declaración del presidente y fundador de la Fundación Malba, Eduardo Costantini: “Tanto a nivel personal como institucional reconocemos las innegables aptitudes profesionales y humanas de Rodrigo, así como su vasta experiencia, y le deseamos el mayor de los éxitos en el futuro”.
El museo subraya que Moura continuará trabajando con el equipo del museo “para concluir colaboraciones en marcha” y que el próximo jueves 29 de enero, a las 18:00, “se llevará a cabo la última actividad pública de Moura en el auditorio del museo”.
Es una charla con la artista brasileña Anna Bella Geiger con motivo de la exposición Pop Brasil: Vanguardia y Nueva Figuración, 1960-70.
Rodrigo Moura nació en Belo Horizonte, Brasil. Fue curador jefe de El Museo del Barrio de Nueva York entre 2019 y 2025. Dejó ese cargo para venir al Malba como director artístico. Antes, entre 2016 y 2019, había sido curador adjunto en el famoso MASP, Museo de Arte de San Pablo.
Durante doce años, entre 2004 y 2016, trabajó en el Instituto Inhotim, muy relevante a nivel internacional por ser un museo al aire libre y un jardín botánico que cuenta con una de las mayores colecciones de arte contemporáneo de Brasil, ubicado en el estado de Minas Gerais. Allí se desempeñó como curador adjunto y más tarde como director artístico.
Antes, entre 2001 y 2006, fue curador en el Museu de Arte da Pampulha, Belo Horizonte, Brasil. Rodrigo Moura también ha realizado curadurías de forma independiente y ha sido jurado de importantes premios.



