Dejar de pensar la ciudadanía exclusivamente en el marco de los derechos individuales es el objetivo principal del libro Fronteras de clase. Desigualdad, migración y ciudadanía en el Estado capitalista, de Lea Ypi. La autora albanesa prefiere analizar el proceso social que implica construir ciudadanía, una condición que en las sociedades modernas reafirma su carácter de clase.

Lea Ypi es autora de Fronteras de clase. Desigualdad, migración y ciudadanía en el Estado capitalista (Anagrama). Foto: gentileza.

Es el mercado el que controla al Estado en las sociedades capitalistas actuales; el Estado perdió su lugar regulador y la noción de ciudadanía ya no se sustenta en su potencia emancipatoria, sino que ha sido ganada por las formas de dominación. Se convirtió en una mercancía a la que generalmente se accede a partir de un arancel o por medio de exámenes que, para la filósofa albanesa radicada en el Reino Unido, tienen un carácter elitista.

En el libro publicado por Anagrama, con traducción de Albert Fuentes, la profesora de teoría política en la London School of Economics señala que las democracias se encuentran debilitadas como consecuencia del lugar secundario que tiene el Estado en relación con el mercado.

El capitalismo está lejos de garantizar una vida más democrática. Desde esta caracterización, la migración es un problema, pero Lea Ypi responde que, si el tema se aborda desde una perspectiva clasista, pierde su carácter problemático porque lo que motiva a los Estados a establecer políticas y discursos contra la migración es el proceso global de producción de bienes, las formas de circulación del capital y las normas jurídicas que lo sustentan.

Es decir, la migración es un problema en este contexto; lo que habría que hacer es cambiar el contexto a partir de una movilización global que le dé la autoridad de pensar las políticas de migración a los propios migrantes oprimidos del mundo.

Solidaridad de Estado

El planteo de la autora se enfoca en abandonar la idea de solidaridad de Estado porque ha dejado de ser el lugar donde los conflictos ideológicos y de clase encuentran una expresión y un modo de gestionarse, y reemplazarlo por la recuperación de una lectura clasista de la sociedad que la izquierda abandonó para posicionarse en los movimientos identitarios.

Lea Ypi critica tanto el modelo multicultural como el supranacional porque, si bien parecen presentar una alternativa al diversificar las identidades que habitan en una nación y multiplicar sus creencias e historias (modelo multicultural) o al considerar una mirada global que trascienda los estados nación (supranacional), no dejan de concentrarse en el Estado, es decir, en una estructura de poder sobre la cual realizan algunas variaciones estratégicas sin modificar el abordaje de fondo.

Para Lea Ypi hay que desplazar la lucha del territorio estatal y realizar una acción que una a los oprimidos del mundo a partir de la cooperación entre las personas que sufren la misma explotación, lo que implicaría buscar otros mecanismos de legitimación.

Lea Ypi está proponiendo un movimiento que comience en la sociedad civil para transformar las maneras en las que los Estados piensan y formulan sus políticas hacia las personas migrantes.

La izquierda no consigue articular una política en relación con la migración que pueda discutir y doblegar los discursos xenófobos, en gran medida porque entiende que los trabajadores en buena parte de los países ven al migrante como un competidor, como parte de la asimilación a las prácticas de producción capitalista.

Lea Ypi menciona una carta escrita por Marx en 1870 a los activistas Siegfried Meyer y August Vogt, donde describe la configuración de la clase obrera inglesa en el marco del conflicto entre el proletariado nacional y el irlandés. El filósofo alemán consideraba que en esta enemistad se escondía la impotencia de la clase obrera inglesa, a pesar de su organización sindical.

La autora ve en las dificultades para pensar y abordar el tema migratorio de parte de la izquierda un límite en sus posibilidades de movilización, de ofrecer y conformar una concepción del mundo alternativa.

Si los sectores progresistas no logran redefinir las categorías con las cuales les dan sentido a la realidad política, no solo se quedan entrampados en los discursos de la derecha, sino que pierden la posibilidad de establecer algún tipo de fisura, una estrategia de transformación frente al sentido común de trabajadores que carecen de una pertenencia de clase, en gran medida por la configuración del trabajo actual.

Causas generadas por los Estados mismos

No puede pensarse la migración sin tener en cuenta el pasado colonial de muchos países y la responsabilidad de los Estados centrales en el deterioro institucional y la pobreza extrema de las naciones que formaron parte de sus dominios. En este sentido, ver la migración como un problema es desentenderse de las causas generadas por los Estados mismos que expulsan a las personas que buscan oportunidades en otros países.

Lea Ypi es autora de Fronteras de clase. Desigualdad, migración y ciudadanía en el Estado capitalista (Anagrama). Foto: The New Institute (Hamburg)

En el film Una batalla tras otra, de Paul Thomas Anderson, que obtuvo el Oscar a la mejor película, los migrantes son mostrados en condiciones de vida similares a los campos de concentración.

En esa película se plantea la posibilidad de una revolución armada que, por supuesto, fracasa, y una lógica supremacista blanca y masculina que se propone la eliminación de los migrantes y de las minorías.

El tema migratorio es, en gran medida, la contradicción principal de este tiempo, donde Lea Ypi ve también la posibilidad de una organización mundial que busque una intervención y un pronunciamiento transformador, convencida de que la solidaridad se da entre iguales.

Por supuesto que cualquier acción concreta que surja desde abajo deberá plasmarse a través de mecanismos institucionales que le den legitimidad y amplíen las formas de vida que las condiciones de esta configuración del capital global se ocupan de restringir.

Fronteras de clase. Desigualdad, migración y ciudadanía en el Estado capitalista, de Lea Ypi (Anagrama).