El autor cubano Leonardo Padura está trabajando en una novela policíaca sobre una historiaa caballo entre Cuba y España en la que aparece su personaje del detective Mario Conde, pero en la que podría no aparecer ningún muerto, según cuenta el escritor, que dice todavía no tener todos los cabos atados.

El escritor cubano Leonardo Padura en el Instituto Cervantes de París. Foto: Xose Bouzas, Instituto Cervantes de París en X.

«En unas primeras páginas ya sé cuál es la historia que quiero contar, pero lo que no sé ahora es cómo la voy a contar», indica Padura durante su paso por París, donde está promocionando la versión en francés de Ir a La Habana, que se acaba de publicar.

Preguntado sobre el tema, responde que va de «una persona que hay que encontrar porque es una mujer que nació en Cuba de un padre español, ese padre español ha dejado una herencia y para cobrar la herencia hay que encontrar a esa hija cubana y nadie sabe dónde está. Y ahí está entonces Mario Conde, que va a empezar a buscar a esa hermana cubana«.

Un género muy abierto

«A lo mejor ni siguiera hay un muerto», añade antes de hacer notar que el género de intriga en el que ha escrito muchas de sus novelas le da margen: «Creo que los recursos de la novela policíaca te lo permiten. Es un género muy abierto, que tuvo un momento de una ortodoxia en que había incluso decálogos para escribir novelas. Pero creo que la generosidad de esa tipología literaria te permite escribir lo que tú quieras».

«Hasta ahora –insiste– no tengo muertos en la historia. Y sin embargo, va a ser una novela policial» situada en el tiempo en 2025 y que se prolonga en 2026 aunque no sabe qué va a pasar entonces.

Padura precisa que está «todavía muy en el principio» de su escritura y que conforme avanza va «creando la historia».

El literato cubano, Premio Príncipe de Asturias de las Letras de 2015, explica que en paralelo continúa con su trabajo periodístico y puntualiza que eso es distinto de la literatura.

«El periodismo se mueve sobre la inmediatez. La literatura intenta reflejar realidades y esas realidades deben tener un cierto sustento, una cierta densidad. Y una determinada distancia con respecto a los acontecimientos te ayuda a tener esa posibilidad de reflexión».

En definitiva, está «reflexionando desde el presente, pero desde la perspectiva periodística más conceptual y no desde la perspectiva estética que requiere otras condiciones para poder desarrollarse».

Entre La Habana y Washington

En otro orden, el escritor espera que los contactos que se han producido en los últimos tiempos entre La Habana y Washington sirvan para que el Gobierno cubano introduzca «muchísimos cambios», no porque los exija Estados Unidos, sino «porque lo necesitan los cubanos».

«El pueblo necesita muchos cambios de carácter económico, social político», señaló Padura.

El escritor cubano Leonardo Padura en el Instituto Cervantes de París. Foto: Xose Bouzas, Instituto Cervantes de París en X.

«Ojalá que las palabras sean el puente entre dentro y fuera para resolver determinadas cuestiones, ojalá que el Gobierno cubano introduzca muchísimos cambios que se han pospuesto o que no se ha atrevido a hacer a lo largo de años y que son necesarios no porque el Gobierno de los Estados Unidos se lo exija, sino porque lo necesitan los cubanos», dijo.

Reconoció que «es impredecible lo que puede ocurrir» y hay «una posibilidad latente de una operación militar» de Estados Unidos, en el que ve «una evidente postura imperialista» y «con carácter revanchista», y que tendría «consecuencias impredecibles» porque «todas las guerras se sabe cuándo empieza, nunca se sabe cuándo terminan».

Una muy buena recepción

Padura se mostró contento por la marcha de la promoción de su nuevo libro en Francia, el décimoquinto que publica en ese país en 30 años, que está teniendo «una muy buena recepción».

«Creo que he ido adquiriendo lectores fieles aquí en Francia», subraya antes de indicar que con ‘Ir a La Habana comprueba que muchos lectores se le acercan para decirles que habían estado en la ciudad hace mucho tiempo y les dice que ahí van a encontrar otra distinta.

«Todas las ciudades –puntualizó– cambian. Las ciudades son organismos vivos y tienen muchísimas transformaciones. En el caso de La Habana, lo que muchas veces se ve como inmovilismo no lo es porque ha habido un proceso de deterioro, de deterioro muy grave de la ciudad, la infraestructura, los edificios. Incluso ha habido un deterioro de carácter humano», afirmó.

La razón es «la larga crisis económica que se vive hace 30 años incrementada en estos momentos» hasta el punto de que si la ciudad se considerara un organismo vivo «estaríamos oyendo los alaridos de dolor que está dando», indicó.

El escritor cubano Leonardo Padura en Buenos Aires. Foto: Ariel Grinberg.

Preguntado sobre lo que ha cambiado desde que publicó en español esa obra, en octubre de 2024, precisó que hay «sobre todo un poco más de nivel de desesperación. Y también de desesperanza. La gente necesita que pase algo. No sabe qué cosa es lo que va a pasar, pero es una situación muy crítica que cada vez que pensamos que se ha tocado fondo, pues ese fondo es más profundo».

Padura, como otras veces, recurrió al símil del túnel: «Allá en los años 90 parecía que había una luz al final del túnel. Después nos dimos cuenta de que esa luz se alejaba, se alejaba y hubo un momento en que la luz desapareció y ya ni siquiera sabemos dónde están las paredes del túnel. Ésa es un poco la sensación que tenemos».

Con información de EFE.