En torno al año 2010, Michael Douglas fue diagnosticado de un cáncer de garganta. Por aquél entonces, se especuló fuertemente sobre las potenciales causas de su enfermedad, pero, tres años después, el actor reconoció que el detonante no fue otro que el sexo oral, que le hizo contraer el virus del papiloma humano —VPH— que puede derivar en este tipo de afección: «Sin querer ser muy específico, mi cáncer tuvo que ver con el cunnilingus».
Estas declaraciones no hicieron más que acrecentar las habladurías sobre una supuesta adicción al sexo que, sin ser confirmada clínicamente, puede darse por real debido al historial del intérprete, a quien, como mínimo, podríamos tildar de «mujeriego». Un adjetivo del que se habla en sus memorias, que, bajo el título de ‘One Helluva Ride’, no pasan por alto sus polémicas y sus aventuras erótico-festivas.
Michael, con M de «Monógamo»
No obstante, según afirmó en una entrevista con The Times, no considera que el libro tenga un contenido sexual elevado, subrayando que tan solo «menciono a un par [de mujeres]»; siendo una de ellas una Kathleen Turner con la que compartió el rodaje de la divertidísima ‘Tras el corazón verde’ y con quien, según se comentó en su momento, tuvo una aventura durante la filmación. Tras años de desmentirlo por activa y por pasiva, Douglas al fin reconoció que el affaire sí tuvo lugar:
Kathleen era inteligente, divertida y sexy, con una voz profunda y sensual que se convirtió en su sello personal. Me gustó al instante y nos sentimos atraídos el uno por el otro de inmediato. Las cosas en casa iban mal. [Su mujer en aquél momento] Diandra y yo teníamos aventuras extramatrimoniales, incluyendo mi reciente romance con [la guionista] Diane Thomas.
Su matrimonio con Diandra Luker y el nacimiento del hijo que comparten, no impidió que Douglas dejase de tener relaciones con sus compañeras de trabajo. No obstante, las cosas cambiaron cuando Catherine Zeta Jones, su actual pareja, irrumpió en su vida para pedirle una relación estrictamente monógama; algo a lo que el bueno de Michael respondió de forma rauda para cerrar unos cuantos cabos sueltos llamando a nada menos que cinco mujeres.
Lo que dijo Catherine fue que, si íbamos a seguir con esto, quería que fuera una relación monógama. Así que esa misma noche llamé a algunas personas con las que estaba saliendo, y ahí se acabó todo.
Parece que la cosa no salió mal del todo, ya que, 26 años después, siguen felizmente casados.



